Epinastina

Acción terapéutica.

Antialérgico.

Propiedades.

Es un moderno y potente agente antihistamínico H1 similar en sus características farmacológicas y perfil clínico a sus antecesores (astemizol, loratadina, cetirizina, terfenadina). Su mecanismo de acción se debe al bloqueo farmacológico competitivo en el nivel de los receptores histaminégicos periféricos H1 de la histamina. Con una sola dosis diaria provoca un antagonismo farmacológico prolongado sin afectar los receptores H1 cerebrales, lo que evita la somnolencia y la depresión del SNC como provocan los antihistamínicos H1 antiguos (difenhidramina, clorfeniramina, bromfeniramina e hidroxicina). Su bloqueo específico y selectivo a nivel periférico sin sedación ni actividad anticolinérgica (sequedad de boca, constipación) provoca un rápido y prolongado efecto y alivio de los síntomas alérgicos. Se administra por vía oral y se absorbe rápidamente en el nivel digestivo. Posee una larga vida media plasmática que permite emplear una sola dosis cada 24 horas sin generar taquifilaxia.

Indicaciones.

Rinitis alérgica o estacional, fiebre del heno, resfrío común, bronquitis alérgica, conjuntivitis alérgica, urticaria, alergias de diferente tipo, pruritos, dermatitis alérgica, dermatitis de contacto, síntomas alérgicos en pacientes asmáticos.

Dosificación.

La dosis media recomendada es de 20mg por día en una sola toma.

Reacciones adversas.

Ocasionalmente pueden presentarse astenia, fatiga, cefalea, trastornos gastrointestinales, sedación, náuseas, sequedad de mucosas, hipotensión, constipación.

Precauciones y advertencias.

Se aconseja suspender el tratamiento 48 horas antes de realizar cualquier tipo de test cutáneo, ya que podría alterar la respuesta o reactividad dérmica. En sujetos con insuficiencia hepática grave se debe emplear con precaución.

Interacciones.

No provoca interacciones medicamentosas con ketoconazol, eritromicina o cimetidina, como ocurre con otros antihistamínicos (terfenadina, astemizol).

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad al fármaco. No se ha establecido su seguridad durante el embarazo y la lactancia, razón por la cual sólo debe emplearse si los beneficios potenciales para la madre justifican el riesgo potencial para el feto.