KETOPROFENO

AMSA

Denominación genérica: Ketoprofeno.
Forma farmacéutica y formulación: Cápsulas. Cada cápsula contiene: Ketoprofeno 100 mg. Excipiente cbp 1 cápsula.
Indicaciones terapéuticas: Analgésico, antiinflamatorio. Las indicaciones de ketoprofeno se basan en las propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antipiréticas del ketoprofeno. Está indicado para el tratamiento sintomático de: dolor lumbar agudo; radiculalgia; traumatismos, torceduras, esguinces, contusiones; ataque agudo de gota y artritis gotosa; enfermedades reumáticas inflamatorias como artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica y enfermedad de Reiter; enfermedades degenerativas de las articulaciones, como osteoartrosis; reumatismo extraarticular, como periartritis escápulo-humeral, tendinitis y bursitis; dolor, independientemente de su origen, tal como dolor dental, cefalea y dismenorrea primaria. Ketoprofeno en forma de cápsulas es una presentación concebida para cuadros agudos.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacocinética: absorción: el ketoprofeno se absorbe rápida y completamente desde el tracto gastrointestinal. Las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan en 60 a 90 minutos después de su administración oral. Cuando se administra junto con los alimentos, la absorción se hace más lenta, lo que resulta en un retraso y reducción del pico de concentración (Cmáx); sin embargo, su biodisponibilidad total no se altera. Distribución: el ketoprofeno se difunde en el líquido sinovial y en los tejidos intraarticular, capsular, sinovial y de tendones y en el líquido sinovial persiste a concentraciones superiores a las concentraciones séricas, después de la cuarta hora de su ingestión por vía oral. El ketoprofeno cruza las barreras hematoencefálica y placentaria y su vida media es de 2 horas. El volumen de distribución es de aproximadamente 7 l y se une en un 99% a proteínas plasmáticas. Metabolismo: la biotransformación del ketoprofeno se lleva a cabo en dos procesos: hidroxilación (en menor proporción) y conjugación del ácido glucurónico (proceso predominante). Al administrar una dosis de ketoprofeno se encontró que menos del 1% se elimina a través de la orina sin cambios, y el glucuroconjugado representa alrededor del 65% al 85%. Excreción: la excreción se da esencialmente por orina y en forma rápida: se observa una eliminación del 50% de la dosis administrada en el curso de las 6 horas siguientes a la administración del medicamento. Después de 5 a 7 días de la administración oral, se ha excretado en orina de 75 a 90% del medicamento ingerido. La excreción fecal es muy baja (1 a 8%). Poblaciones especiales: pacientes de edad avanzada: la absorción del ketoprofeno no se modifica. Sin embargo, hay un incremento en la vida media de eliminación (3 horas) y una disminución en la depuración plasmática y renal, lo que puede reflejar una biotransformación más lenta. Pacientes con insuficiencia renal: hay una disminución en la depuración plasmática y renal, y un aumento en la vida media que se correlaciona con la gravedad de la insuficiencia renal. Pacientes con insuficiencia hepática: no hay cambios significativos en la depuración plasmática y en la vida media de eliminación en los pacientes con insuficiencia hepática. Sin embargo, la fracción libre se eleva hasta aproximadamente el doble. Farmacodinamia: el ketoprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo, derivado del ácido arilcarboxílico, perteneciente al grupo de los propiónicos. El principal mecanismo de acción del ketoprofeno es la inhibición de la ciclooxigenasa (COX), lo cual conduce a un bloqueo de la biosíntesis de las prostaglandinas (PGs), a partir de ácido araquidónico. Este mecanismo explica las propiedades del ketoprofeno, actividad analgésica, antiinflamatoria y antipirética. Otras acciones contribuyen a reforzar estos efectos, como el antagonismo de la bradicinina, de la agregación plaquetaria (por corto tiempo), así como la estabilización de las membranas lisosomales. A nivel periférico, el ketoprofeno actúa sobre el dolor mediante un potente efecto antiinflamatorio relacionado con la inhibición de la ciclooxigenasa y, por lo tanto, la biosíntesis de las prostaglandinas. Estas, en particular las PGE2, no generan dolor por sí mismas, pero sensibilizan los nociceptores de las terminaciones nerviosas a la acción de las sustancias algógenas, como la bradicinina, que se vuelven susceptibles de desencadenar sensaciones dolorosas a partir de estímulos dolorosos. A nivel central, el ketoprofeno actúa sobre el dolor, debido a que atraviesa rápidamente la barrera hematoencefálica, gracias a su liposolubilidad. Se sugiere un efecto central directamente a nivel espinal, o bien, a nivel suprasegmentario. El efecto analgésico del ketoprofeno no es tan sólo por una acción inhibidora de las prostaglandinas centrales o periféricas. Actúa también sobre la síntesis y la actividad de otras sustancias neuroactivas que se supone tienen un papel fundamental en la aparición del influjo nociceptivo en el asta posterior de la médula. El ketoprofeno, además, estimula la actividad de una enzima hepática, la triptofano 2,3 dioxigenasa (TOD). Las variaciones de esta enzima poseen un efecto directo sobre la formación del ácido quinurénico a nivel del sistema nervioso central; este ácido es un antagonista del receptor NMDA (ácido N-metil-D-aspartato). Así, el ketoprofeno parece, mediante esta acción, poseer la capacidad de bloquear específicamente los receptores NMDA, evitando la despolarización de los canales iónicos, y aliviando el dolor.
Contraindicaciones: Ketoprofeno está contraindicado en pacientes con historia de reacciones de hipersensibilidad al ketoprofeno o alguno de los componentes de la fórmula, así como en pacientes con historia de hipersensibilidad al ácido acetilsalicílico u otro AINE, tales como ataques de asma u otro tipo de reacciones alérgicas. Se han reportado reacciones anafilácticas graves y, rara vez, fatales, en estos pacientes (véase Reacciones adversas). Ketoprofeno también está contraindicado en los siguientes casos: antecedentes de úlcera péptica o úlcera péptica activa/antecedentes de hemorragia o hemorragia activa. Antecedentes de sangrado gastrointestinal o perforación, relacionados a tratamiento previo con AINEs. Insuficiencia hepática severa. Insuficiencia renal severa. Insuficiencia cardíaca severa. Citopenias. Hipertensión arterial severa. Embarazo. Lactancia. Niños menores de 12 años.
Precauciones generales: El ketoprofeno debe administrarse con prudencia y con cuidados particulares en pacientes con antecedentes de úlcera péptica o con úlcera péptica activa. Los efectos indeseables pueden minimizarse mediante el uso de la dosis mínima efectiva durante el tiempo mínimo necesario para el control de los síntomas. Al iniciar el tratamiento, debe vigilarse el volumen de orina excretado y el funcionamiento renal de pacientes con insuficiencia cardíaca, cirróticos y nefróticos crónicos, pacientes que tomen diuréticos y pacientes con falla renal crónica, particularmente los ancianos. En estos pacientes, la administración de ketoprofeno puede inducir una reducción en el flujo sanguíneo renal, causada por la inhibición de las prostaglandinas, y dar lugar a descompensación renal. Como con otros AINEs, en presencia de una enfermedad infecciosa debe advertirse que el ketoprofeno puede enmascarar los signos comunes de progresión de la infección, como la fiebre e inflamación, por sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antipiréticas. Se recomienda precaución en pacientes que reciben medicamentos concomitantes que pudieran aumentar el riesgo de ulceración o sangrado, como los corticosteroides orales, anticoagulantes como la warfarina, inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina o medicamentos antiplaquetarios como el ácido acetilsalicílico. Sangrado, ulceración y perforación gastrointestinales: pueden ser fatales y han sido reportados con todos los AINEs durante cualquier momento del tratamiento, con o sin síntomas previos o antecedentes de eventos gastrointestinales serios previos. Ancianos: tienen mayor frecuencia de reacciones adversas a los AINEs, especialmente sangrado gastrointestinal y perforación, los cuales pudieran ser fatales. Es recomendable disminuir la dosis en los ancianos. En pacientes con pruebas de función hepática anormales o con historia de enfermedad hepática, deben evaluarse periódicamente los niveles de transaminasas, particularmente durante tratamiento a largo plazo. Se han descrito raros casos de hepatitis e ictericia con ketoprofeno. Si se presentan alteraciones visuales, como visión borrosa, debe discontinuarse el tratamiento. Se han reportado muy raramente reacciones cutáneas serias, algunas de ellas fatales, incluyendo dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica, asociadas al uso de AINEs. Los pacientes parecen estar en mayor riesgo para estas reacciones de forma temprana dentro del curso del tratamiento, presentándose el inicio de la reacción en la mayoría de los casos dentro del primer mes de tratamiento. Los AINEs deben ser administrados con cuidado especial a pacientes con antecedentes de enfermedad gastrointestinal (colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn), ya que su enfermedad puede exacerbarse. Se requiere precaución en pacientes con antecedentes de hipertensión arterial y/o insuficiencia cardíaca congestiva leve a moderada, ya que se han reportado retención de líquidos y edema asociados al tratamiento con AINEs. Como con todos los AINEs, se deberá considerar cuidadosamente el tratar pacientes con hipertensión arterial no controlada, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad arterial periférica y/o enfermedad cerebrovascular, así como antes de iniciar tratamiento a largo plazo en pacientes con factores de riesgo para enfermedad cardiovascular (ej. hipertensión arterial, hiperlipidemia, diabetes mellitus, tabaquismo). El uso de AINEs puede alterar la fertilidad femenina y no se recomiendan en pacientes que estén tratando de concebir. En mujeres que tienen dificultades para concebir o que están siendo estudiadas por infertilidad, se deberá considerar la suspensión de los AINEs.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: durante el primero y el segundo trimestres, en ratones y ratas, no existe evidencia de teratogenicidad o embriotoxicidad. En el conejo, se ha reportado embriotoxicidad leve, probablemente relacionada a toxicidad materna. En vista de que la seguridad del ketoprofeno en mujeres embarazadas no se ha evaluado, debe evitarse el uso de ketoprofeno durante el primero y segundo trimestres de la gestación. Durante el tercer trimestre, debe tomarse en cuenta que todos los inhibidores de la prostaglandina sintetasa, incluyendo el ketoprofeno, pueden inducir toxicidad cardiopulmonar y renal en el feto. Al final de la gestación puede ocurrir una prolongación del tiempo de sangrado, tanto en la madre como en el producto. Por lo tanto, el ketoprofeno está contraindicado durante el último trimestre de la gestación. Lactancia: no existen datos sobre la excreción del ketoprofeno en la leche humana. No se recomienda el ketoprofeno en mujeres en período de lactación.
Reacciones secundarias y adversas: Gastrointestinales: dolor epigástrico, dispepsia, dolor abdominal, náusea, vómito, diarrea, estreñimiento, flatulencia. Gastritis, estomatitis y exacerbación de colitis y de enfermedad de Crohn. Ulcera péptica, sangrado gastrointestinal y perforación. Reacciones de hipersensibilidad: reacciones dermatológicas: erupción cutánea, eritema, prurito, urticaria, angioedema. Reacciones respiratorias: crisis asmáticas, broncoespasmo (particularmente en pacientes con hipersensibilidad conocida al ácido acetilsalicílico y a otros AINEs). Reacciones anafilácticas (incluyendo choque). Reacciones cutáneas: fotosensibilidad, alopecia, erupciones ampollosas, incluyendo síndrome de Stevens-Johnson y necrolisis epidérmica tóxica. Sistema nervioso central y periférico: cefalea, vértigo, parestesias, convulsiones. Trastornos psiquiátricos: somnolencia, trastornos del talante. Trastornos visuales: trastornos, tales como visión borrosa (ver Precauciones generales). Trastornos auditivos: tinnitus. Aparato urinario: pruebas anormales de la función renal, insuficiencia renal aguda, nefritis intersticial, síndrome nefrótico. Hígado y vías biliares: elevación de las concentraciones de transaminasas, raros casos de hepatitis. Hematología: trombocitopenia, anemia debida a sangrado, agranulocitosis, aplasia de la médula ósea. Otras: edema, aumento de peso, alteración del gusto.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Asociaciones no recomendadas: otros AINEs (incluyendo inhibidores selectivos de ciclooxigenasa-2) y salicilatos a dosis altas: riesgo aumentado de úlceras y hemorragias gastrointestinales. Anticoagulantes (heparina y warfarina) e inhibidores de la agregación plaquetaria (ej. ticlopidina, clopidogrel): riesgo aumentado de hemorragia. Si la coadministración es inevitable, debe monitorearse al paciente en forma cercana. Litio: riesgo de elevación de los niveles plasmáticos de litio, que a veces pueden llegar a niveles tóxicos debido a excreción renal disminuida de litio. En caso necesario, los niveles de litio plasmático deben ser monitoreados, y debe realizarse un ajuste de dosis de litio durante y posterior a un tratamiento con AINEs. Metotrexato a dosis mayores de 15 mg/semana: riesgo aumentado de toxicidad hematológica del metotrexato, particularmente si se administra a dosis altas (mayores de 15 mg/semana), posiblemente relacionado con desplazamiento del metotrexato unido a proteínas y por disminución de su depuración renal. Asociaciones que requieren precaución: diuréticos: los pacientes que ingieren diuréticos, especialmente si están deshidratados, se encuentran en mayor riesgo de desarrollar insuficiencia renal secundaria a la disminución del flujo sanguíneo renal causado por inhibición de las prostaglandinas. Estos pacientes deben rehidratarse antes de iniciar la coadministración, además de la monitorización de la función renal al inicio del tratamiento (ver Precauciones generales). Inhibidores de ECA y antagonistas de angiotensina II: en pacientes con función renal comprometida (ej. pacientes deshidratados o pacientes ancianos), la coadministración de un inhibidor de ECA o antagonista de angiotensina II y medicamentos que inhiben la ciclooxigenasa puede producir mayor deterioro de la función renal, incluyendo posible insuficiencia renal aguda. Metotrexato a dosis menores de 15 mg/semana: durante las primeras semanas del tratamiento combinado, deberá monitorizarse la citología hemática en forma semanal. Si hay alguna alteración de la función renal o si el paciente es de edad avanzada, el monitoreo debe realizarse con mayor frecuencia. Pentoxifilina: hay un riesgo aumentado de hemorragia. Se recomienda intensificar la monitorización clínica y valorar con más frecuencia el tiempo de sangrado. Asociaciones que deben tomarse en cuenta: agentes antihipertensivos (beta-bloqueadores, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, diuréticos): riesgo de disminución del efecto antihipertensivo (inhibición de las prostaglandinas vasodilatadoras por parte de los AINEs). Trombolíticos: aumento en el riesgo de hemorragia. Probenecid: la administración concomitante de probenecid puede reducir la depuración plasmática en forma marcada. Inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina: mayor riesgo de sangrado gastrointestinal.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Sistema renal: pruebas anormales de la función renal. Sistema hepático: elevación de las concentraciones de transaminasas. Hematología: trombocitopenia, anemia con concentraciones de hemoglobina moderadamente reducidas, generalmente secundaria a sangrado crónico, agranulocitosis, casos raros de leucopenia.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se ha reportado ningún efecto de malformación en el humano. Sin embargo, se requieren estudios epidemiológicos adicionales para confirmar la ausencia de riesgo. No hay evidencia de teratogenicidad o embriotoxicidad en ratones y ratas. Por otro lado, se ha reportado una ligera embriotoxicidad, probablemente relacionada con toxicidad materna, en conejos.
Dosis y vía de administración: La dosis inicial recomendada es de 200 a 300 mg/día, a razón de 100 mg cada 12 u 8 horas, respectivamente. Una vez que se ha establecido la dosis de mantenimiento (generalmente 100 a 200 mg/día), los pacientes pueden ser tratados con un régimen de una a dos dosis diarias. La dosis máxima diaria recomendada es de 300 mg. Ketoprofeno debe tomarse con líquidos y, de preferencia, con los alimentos.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Se han reportado casos de sobredosis con dosis de hasta 2,5 g de ketoprofeno. En la mayoría de las circunstancias, los síntomas observados han sido benignos y limitados a letargia, somnolencia, náusea, vómito y dolor epigástrico. No hay antídoto específico para la sobredosis de ketoprofeno. En caso de sospecha de sobredosis masiva, se recomienda lavado gástrico e instituir tratamiento sintomático y de soporte para compensar la deshidratación, así como monitorear la excreción urinaria y corregir acidosis, si se presenta. Si el paciente llega a la insuficiencia renal, la hemodiálisis es útil para eliminar el medicamento circulante.
Presentación(es): Caja de cartón con 15 cápsulas de 100 mg.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo, lactancia, ni en menores de 12 años. Literatura exclusiva para médicos.
Nombre y dirección del laboratorio: Hecho en México para: Antibióticos de México S.A. de C.V.
Número de registro del medicamento:
008M2005 SSA IV.
Clave de IPPA: AEAR-04363103380/R2005

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