LASIX®

SANOFI AVENTIS

Denominación genérica: Furosemida.
Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: furosemida 20 mg y 40 mg. Excipiente cbp 1 tableta.
Indicaciones terapéuticas: Retención de líquidos asociada a insuficiencia cardíaca congestiva crónica, cuando se requiera tratamiento diurético. Retención de líquidos asociada a insuficiencia renal crónica. Retención de líquidos asociada a síndrome nefrótico, cuando se requiera tratamiento diurético. Retención de líquidos asociada a enfermedad hepática, cuando se requiera tratamiento suplementario con antagonistas de la aldosterona. Hipertensión.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacodinamia: la furosemida es un diurético de asa que produce un comienzo rápido, comparativamente potente y de corta duración de la diuresis. El efecto diurético se presenta en el transcurso de una hora después de administración oral. La furosemida bloquea el sistema de cotransporte de Na+K+2Cl- Localizado en la membrana de las células luminales de la rama ascendente gruesa del asa de Henle: la eficacia de la acción salurética de la furosemida, por lo tanto, depende del fármaco que alcanza el lumen tubular por un mecanismo de transporte de aniones. La acción diurética, resulta de la inhibición de la reabsorción del cloruro de sodio en este segmento del asa de Henle. Consecuentemente, la excreción fraccionada del sodio puede ser hasta de un 35% de la filtración glomerular del sodio. Los efectos secundarios del aumento de la excreción del sodio son: el aumento de la excreción de orina (debido al agua unida osmóticamente) y de la secreción tubular distal del potasio, la excreción de los iones del calcio y magnesio también aumenta. La furosemida interrumpe el mecanismo de retroalimentación túbulo-glomerular en la mácula densa, con el resultado de que no hay atenuación de la actividad salurética. La furosemida causa un estímulo dependiente de la dosis del sistema renina-agiotensina-aldosterona. En insuficiencia cardíaca, la furosemida produce una reducción aguda en la precarga cardíaca (dilatando los vasos de capacitancia venosa). Este efecto vascular temprano parece ser mediado por prostaglandinas, y presupone la adecuada función renal con la activación del sistema renina-angiotensina y de la síntesis intacta de prostaglandinas. Por otra parte, debido a su efecto natriurético, la furosemida baja la reactividad vascular a las catecolaminas, que se aumenta en pacientes hipertensos. La eficacia antihipertensiva de la furosemida se atribuye al aumento de la excreción de sodio, y a la reducción del volumen sanguíneo y de la sensibilidad del músculo liso vascular a los estímulos vasoconstrictores. Características farmacodinámicas: el efecto diurético se presenta una hora después de una dosis oral. Un aumento dependiente de la dosis en la diuresis y en la natriuresis se ha demostrado en los sujetos sanos que recibían furosemida en dosis de 10 mg a 100 mg. La duración del efecto es de 3 a 6 horas después de una dosis oral de 40 mg en personas sanas. En pacientes, la relación entre las concentraciones intratubulares de furosemida libre (estimada usando el índice de excreción de furosemida en orina) y su efecto natriurético, es de la forma de una curva sigmoidea con un índice eficaz mínimo de la excreción de furosemida de aproximadamente 10 mg/minuto. Por otra parte, sobre una cierta dosis en bolo del medicamento no hay aumento significativo en el efecto. El efecto de la furosemida se reduce si hay disminución de la secreción tubular o de la unión del medicamento a la albúmina intratubular. Farmacocinética: la furosemida se absorbe rápidamente del tracto gastrointestinal. Para LASIX® tabletas de 40 mg la tmáx es de 1-1,5 horas. Su absorción muestra una gran variabilidad inter e intraindividual. La biodisponibilidad de LASIX® tabletas en voluntarios sanos es de aproximadamente 50-70%. En pacientes, la biodisponibilidad depende de varios factores incluyendo enfermedades subyacentes, y puede verse reducida a un 30%, por ejemplo en el caso de síndrome nefrótico. Si, y en qué medida, se afecta la absorción de la furosemida por tomarla con los alimentos, es al parecer dependiente de la formulación farmacéutica. Se recomienda tomar las tabletas de LASIX® con el estómago vacío. El volumen de distribución es de 0,1-0,2 l/kg de peso corporal y puede ser más elevado dependiendo de las enfermedades subyacentes. La furosemida se une fuertemente (más del 98%) a proteínas plasmáticas, sobre todo albúmina y se elimina como medicamento sin modificar, principalmente por secreción en el túbulo proximal. Un metabolito glucurónido justifica el 10-20% de las sustancias recuperadas en la orina. La dosis remanente se excreta en las heces, probablemente después de secreción biliar. La furosemida se excreta en la leche materna, cruza la barrera placentaria y se transfiere lentamente al feto. En el feto o en el recién nacido, la furosemida se encuentra en las mismas concentraciones que en la madre. Enfermedad renal: la biodisponibilidad de LASIX® tabletas no se altera en pacientes con insuficiencia renal terminal. En insuficiencia renal, la eliminación de furosemida se retrasa y la vida media se prolonga; la vida media terminal puede ser hasta de 24 horas en pacientes con insuficiencia renal severa. En síndrome nefrótico, la concentración reducida de proteínas plasmáticas produce una concentración más alta de furosemida libre. Por otra parte, la eficacia de la furosemida se reduce en estos pacientes debido a la unión a la albúmina intratubular y a la baja secreción tubular. La furosemida es mal dializada por los pacientes que se encuentran bajo tratamiento de hemodiálisis, diálisis peritoneal y diálisis peritoneal ambulatoria continua. Insuficiencia hepática: en insuficiencia hepática, la vida media de la furosemida aumenta de 30 a 90% debido principalmente a un volumen de distribución más grande. Además, en este grupo de pacientes hay una variación amplia en todos los parámetros farmacocinéticos. Insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión arterial severa, edad avanzada: la eliminación de furosemida se retrasa debido a la función renal reducida en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión arterial severa o edad avanzada. Prematuros y recién nacidos a término: dependiendo de la madurez del riñón, la eliminación de la furosemida puede retrasarse. El metabolismo del medicamento también se reduce si se deteriora la capacidad de glucuronización del lactante. La vida media terminal es inferior a 12 horas en recién nacidos con una edad postconcepción de más de 33 semanas. En lactantes de 2 o más meses, la depuración terminal es la misma que en adultos.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula. Pacientes alérgicos a las sulfonamidas (antibióticos sulfonamídicos o sulfonilureas) pueden presentar sensibilidad cruzada con furosemida. Hipovolemia o deshidratación. Insuficiencia renal anúrica que no responde a la furosemida. Hipocalemia severa. Hiponatremia severa. Estados precomatosos y comatosos asociados a encefalopatía hepática. Lactancia.
Precauciones generales: El tratamiento con LASIX® requiere de una supervisión médica constante. En pacientes con obstrucción parcial del flujo de orina (por ejemplo en pacientes con problemas de vaciamiento, hiperplasia prostática o estrechamiento de la uretra), el incremento en la producción de orina puede provocar o agravar las molestias. Sin embargo, estos pacientes deben ser monitoreados con mucho cuidado, especialmente en la fase inicial del tratamiento. También requieren de un monitoreo cuidadoso: pacientes con hipotensión; pacientes que se encuentren en riesgo particular de sufrir una caída brusca de la tensión arterial, como pacientes con estenosis significativa de las arterias coronarias o de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro; pacientes con diabetes mellitus latente o manifiesta; pacientes con gota; pacientes con síndrome hepatorrenal, como insuficiencia renal funcional asociada a enfermedad hepática severa; pacientes con hipoproteinemia asociada, por ejemplo, a síndrome nefrótico, en los que el efecto de la furosemida puede debilitarse y potenciarse su ototoxicidad. Es necesario determinar la dosis con cautela; infantes prematuros, en los que se debe monitorear la función renal y llevarse a cabo ultrasonografía renal debido al posible desarrollo de nefrocalcinosis/nefrolitiasis. Durante el tratamiento con furosemida generalmente se recomienda un control regular de sodio, potasio y creatinina séricos. Se requiere de un monitoreo particularmente cuidadoso en pacientes con alto riesgo de desarrollar desequilibrio electrolítico, o en caso de pérdida adicional significativa de líquidos debido a vómito, diarrea o sudoración intensa. Deben corregirse la hipovolemia o la deshidratación, así como cualquier trastorno ácido-básico o electrolítico significativos. Esto puede requerir de una descontinuación temporal de la furosemida. Algunos efectos adversos, como una caída brusca de la presión sanguínea, pueden incapacitar al paciente para concentrarse y reaccionar y, por lo tanto, constituyen un riesgo en situaciones en las que estas habilidades son de especial importancia, como lo son manejar un vehículo u operar maquinaria. Cuando se administraron dosis considerablemente más elevadas que la dosis terapéutica humana, se observó un aumento en la incidencia de adenocarcinoma mamario en ratones, pero no en ratas, y estos tumores eran morfológicamente idénticos a los que ocurren espontáneamente en los animales control. No existe evidencia de un aumento de la incidencia de este tipo de tumores en humanos.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: la furosemida cruza la barrera placentaria. No debe administrarse durante el embarazo a menos que existan razones médicas imperativas. El tratamiento durante el embarazo requiere del monitoreo del crecimiento fetal. En el feto o en el recién nacido se encuentra en las mismas concentraciones que en la madre. Hasta la fecha no se han detectado malformaciones en humanos que pudieran estar relacionadas con la exposición a furosemida; sin embargo, no se tiene suficiente experiencia como para llegar a una conclusión acerca de los posibles efectos nocivos sobre el embrión/feto. Lactancia: la furosemida pasa a la leche materna y puede inhibir la lactancia. Las mujeres no deben amamantar si están en tratamiento con furosemida.
Reacciones secundarias y adversas: Trastornos de la nutrición y del metabolismo: aumento en la excreción de sodio y cloruros y, por consiguiente de agua. Aumento en la excreción de otros electrólitos (en particular potasio, calcio y magnesio). Trastornos electrolíticos sintomáticos y alcalosis metabólica. Deshidratación e hipovolemia, especialmente en pacientes ancianos. Aumento transitorio de niveles en sangre de urea y creatinina. Aumento en los niveles séricos de colesterol y triglicéridos. Aumento en los niveles séricos de ácido úrico y crisis de gota. Disminución de la tolerancia a la glucosa que puede llegar a manifestarse en pacientes con diabetes mellitus latente. Ver Precauciones. Trastornos vasculares: hipotensión arterial incluyendo hipotensión ortostática. Tendencia a la trombosis. Vasculitis. Trastornos urinarios y renales: retención aguda de orina en pacientes con obstrucción parcial del flujo de orina. Nefritis intersticial. En infantes prematuros nefrocalcinosis/nefrolitiasis. Trastornos gastrointestinales: náusea, vómito, diarrea. Pancreatitis aguda. Trastorno hepato-biliar: colestasis intrahepática, aumento en transaminasas hepáticas. Trastornos del oído: trastornos de la audición y tinnitus, aunque generalmente son transitorios, sobre todo en pacientes con insuficiencia renal, hipoproteinemia (por ejemplo, en síndrome nefrótico) y/o cuando se ha administrado furosemida intravenosa con demasiada rapidez. Trastornos de la piel y tejido subcutáneo: prurito, urticaria, otros exantemas, lesiones ampollosas, eritema polimorfo, pénfigo ampolloso, dermatitis exfoliativa, púrpura, fotosensibilidad. Trastornos del sistema inmunológico: reacciones anafilácticas o anafilactoides severas (por ejemplo, choque). Trastornos del sistema nervioso: parestesias. Encefalopatía hepática en pacientes con insuficiencia hepatocelular. Trastornos del sistema linfático y de la sangre: trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis, anemia aplásica o hemolítica. Eosinofilia. Hemoconcentración. Trastornos genéticos/familiares y congénitos: aumento del riesgo de persistencia del conducto arterioso cuando se administra furosemida en niños prematuros durante las primeras semanas de vida. Trastornos generales y condiciones del sitio de administración: después de la inyección intramuscular, reacción local (como dolor) o fiebre.
Interacciones medicamentosas y de otro género: La furosemida puede potenciar la ototoxicidad de los aminoglucósidos y de otros medicamentos ototóxicos. Debido a que esto puede provocar daño irreversible, estos medicamentos sólo se deben emplear junto con furosemida en caso de razones médicas imperativas. Si se administran en forma concomitante cisplatino y furosemida existe riesgo de efecto ototóxico. Además la nefrotoxicidad del cisplatino aumenta cuando no se administra la furosemida a dosis bajas, por ejemplo 40 mg a pacientes con función renal normal, y con equilibrio líquido positivo cuando se emplea para obtener diuresis forzada durante el tratamiento con cisplatino. El sucralfato y la furosemida orales deben tomarse con más de dos horas de diferencia debido a que el sucralfato disminuye la absorción intestinal de la furosemida y por lo tanto reduce su efecto. La furosemida reduce la excreción de sales de litio y puede provocar aumento de las concentraciones séricas de litio, lo que ocasiona un aumento de la toxicidad por litio, incluyendo aumento del riesgo de efectos cardiotóxicos y nefrotóxicos del litio. Por ello se recomienda un monitoreo cuidadoso de las concentraciones de litio en pacientes que reciban esta combinación. Los pacientes que toman diuréticos pueden sufrir hipotensión arterial severa y deterioro de función renal, incluyendo casos de insuficiencia renal, especialmente cuando un inhibidor de la ECA o un antagonista de la angiotensina II se les administra por primera vez, o por primera vez una en una dosis más elevada. Por lo tanto, se debe considerar una interrupción temporal de la administración de furosemida o por lo menos una reducción de la dosis de furosemida desde tres días antes de iniciar el tratamiento o aumentar la dosis de un inhibidor de la ECA o un antagonista del receptor de la angiotensina II. La administración concomitante de antiinflamatorios no esteroideos, incluyendo el ácido acetilsalicílico, puede reducir el efecto de la furosemida. En pacientes con deshidratación o hipovolemia, los antiinflamatorios no esteroideos pueden provocar insuficiencia renal aguda. La toxicidad del salicilato puede aumentar con furosemida. La administración concomitante de fenitoína puede atenuar el efecto de la furosemida. Pueden aumentar los efectos nocivos de antibióticos nefrotóxicos sobre el riñón. Corticosteroides, carbenoxolona, orozuz en grandes cantidades y el uso prolongado de laxantes pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipocalemia. Algunos trastornos electrolíticos como hipocalemia e hipomagnesemia pueden aumentar la toxicidad de preparados digitálicos y medicamentos que inducen el síndrome de prolongación del intervalo QT. Cuando se administran en forma concomitante furosemida con antihipertensivos, diuréticos u otros medicamentos con potencial para reducir la presión sanguínea, debe anticiparse una caída más pronunciada de la presión sanguínea. El probenecid, metotrexato y otros medicamentos que, como la furosemida, sufren secreción tubular renal significativa, pueden reducir el efecto de la furosemida. A la inversa, la furosemida puede reducir la eliminación renal de estos medicamentos. Tratamientos con dosis elevadas, sobre todo de ambos medicamentos, furosemida y los otros, pueden ocasionar concentraciones séricas aumentadas y un mayor riesgo de efectos adversos debidos a la furosemida o a la medicación concomitante. Los efectos de medicamentos antidiabéticos y simpaticomiméticos que aumentan la presión sanguínea, como epinefrina y norepinefrina, pueden verse reducidos; en cambio los efectos de relajantes musculares del tipo curare o de teofilina pueden verse aumentados. Pueden aumentar los efectos nocivos de medicamentos nefrotóxicos sobre el riñón. Se puede desarrollar deterioro de la función renal en pacientes que reciben tratamiento concomitante con furosemida y altas dosis de ciertas cefalosporinas. El uso concomitante de ciclosporina A y furosemida se asocia a un mayor riesgo de artritis gotosa secundaria a la hiperuricemia inducida por furosemida y al deterioro de la excreción renal del urato por la ciclosporina. Los pacientes tratados con furosemida que además presentaban alto riesgo de nefropatía por medio de contraste radiológico, experimentaron una más alta incidencia de deterioro en la función renal después de recibir el medio de contraste, en comparación con los pacientes de alto riesgo que recibieron solamente la hidratación intravenosa antes de recibir el medio de contraste.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El tratamiento con furosemida puede provocar aumentos transitorios en las concentraciones sanguíneas de creatinina y de urea, y aumentar las concentraciones séricas de colesterol y de triglicéridos. También pueden aumentar las concentraciones séricas de ácido úrico. En casos aislados se puede desarrollar un aumento de las transaminasas hepáticas.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Con base en estudios epidemiológicos, no es posible una clasificación de carcionogenicidad por furosemida en humanos. Los resultados de pruebas in vitro sobre bacterias y células de mamíferos mostraron mutagenicidad positiva y negativa. Sin embargo, la inducción de mutaciones genéticas y cromosómicas sólo se observó cuando la furosemida alcanzaba concentraciones citotóxicas. La furosemida no afectó la fertilidad de ratas hembras y machos a dosis diarias de 90 mg/kg de peso corporal, y de ratones hembras y machos a dosis diarias de 200 mg/kg de peso corporal. Después de tratamiento con furosemida no se observaron efectos embriotóxicos o teratogénicos relevantes en varias especies animales, incluyendo ratones, ratas, gatos, conejos y perros.
Dosis y vía de administración: Principios generales: la dosis empleada debe ser la más baja suficiente para alcanzar el efecto deseado. La dosis diaria máxima de furosemida recomendada para adultos para administración oral es de 1.500 mg. En niños la dosis de furosemida recomendada para administración oral es de 2 mg/kg de peso corporal hasta una dosis diaria máxima de 40 mg. La duración del tratamiento depende de la indicación y en cada caso debe ser determinada por el médico tratante. Recomendaciones para dosificación especial: la dosis para adultos en general se basa en los siguientes lineamientos: retención de líquidos asociada a insuficiencia cardíaca congestiva crónica: la dosis inicial recomendada es de 20 a 80 mg/día divididos en dos o tres administraciones. Se harán los ajustes necesarios de acuerdo con la respuesta obtenida. Retención de líquidos asociada a insuficiencia renal crónica: la respuesta natriurética a la furosemida depende de varios factores, incluyendo la severidad de la insuficiencia renal y del balance de sodio, por lo que no se puede predecir exactamente el efecto de una dosis. En estos pacientes la dosis debe ser determinada cuidadosamente de manera que la pérdida inicial de líquido sea gradual. En el caso de adultos esto significa una dosis que provoque una pérdida de peso corporal de aproximadamente 2 kg al día (aprox. 280 mmol Na+). La dosis oral inicial recomendada es de 40 a 80 mg/día en una sola toma o dividida en dos y se puede ajustar de acuerdo con los resultados obtenidos. En pacientes con diálisis, la dosis oral usual de mantenimiento es de 250 a 1.500 mg/día. Retención de líquidos asociada a síndrome nefrótico: la dosis oral inicial recomendada es de 40 a 80 mg/día, pudiendo ajustarse según la respuesta. Se puede administrar en una sola dosis o en varias dosis divididas (ver Precauciones generales). Retención de líquidos asociada a enfermedad hepática: la furosemida se emplea como complemento del tratamiento con antagonistas de la aldosterona en aquellos casos en los que éstos no son suficientes por sí mismos. Con el fIn de evitar complicaciones como intolerancia ortostática o desequilibrio ácido-básico y electrolítico, la dosis se debe determinar cuidadosamente de manera que la pérdida inicial de líquidos sea gradual. Para adultos esto significa una dosis que produzca una pérdida de peso corporal de aproximadamente 0,5 kg al día. La dosis inicial oral recomendada es de 20 a 80 mg/día y se puede ajustar de acuerdo con la respuesta. La dosis diaria se puede administrar en una sola dosis o en dosis divididas. Hipertensión arterial: la furosemida se puede emplear sola o en combinación con otros agentes antihipertensivos. La dosis oral usual de mantenimiento es de 20 a 40 mg/día. En hipertensión arterial asociada a insuficiencia renal crónica pueden ser necesarias dosis más elevadas. Niños: en niños la dosis se debe administrar de acuerdo con el peso corporal. Para determinar las dosis máximas para niños, consulte la sección Principios generales para la dosificación. Administración: se recomienda tomar las tabletas de LASIX® con el estómago vacío. Estas deben ingerirse sin masticar con una cantidad suficiente de líquido.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: El cuadro clínico de sobredosis agudas o crónicas depende en primera instancia de la magnitud y de las consecuencias de la pérdida de electrolitos y de líquidos, y puede manifestarse como hipovolemia, deshidratación, hemoconcentración, arritmias cardíacas incluyendo bloqueo AV y fibrilación ventricular. Los síntomas de estos trastornos incluyen hipotensión arterial severa tendiente a choque, insuficiencia renal aguda, trombosis, delirio, parálisis flácida, apatía y confusión. No se conoce un antídoto específico para la furosemida. Si la ingestión es reciente, se puede intentar limitar la absorción sistémica adicional del principio activo, utilizando medidas como lavado gástrico u otros para reducir la absorción, como carbón activado. Deben corregirse los trastornos clínicamente relevantes relacionados con el balance de electrolitos y líquidos. Junto con la prevención y tratamiento de complicaciones serias resultantes de estos trastornos y de otros efectos sobre el organismo, esta acción correctiva puede requerir de un monitoreo médico intenso general y específico, así como de medidas terapéuticas específicas y de soporte vital.
Presentación(es): Caja con 36 tabletas de 20 mg en envase de burbuja. Caja con 24 tabletas de 40 mg en envase de burbuja.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños.
Nombre y domicilio del laboratorio: Sanofi-Aventis de México S.A. de C.V. Oficinas: Av. Universidad No. 1738, 04000, Coyoacán, México, D.F. Planta: Km 37,5 Autopista México-Querétaro, Cuautitlán Izcalli, Edo. de México, C.P. 54730. ® Marca registrada.
Número de registro del medicamento: 62267 SSA IV.
Clave de IPPA: HEAR-07350122070064/RM 2007

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