FLUZONE®

SANOFI PASTEUR

Denominación genérica: Vacuna Antiinfluenza Trivalente tipos A y B, Subvirión Fórmula 2008-2009
Forma farmacéutica y formulación: FLUZONE®, Vacuna Antiinfluenza Trivalente tipos A y B, vacuna viral contra la influenza (purificada por centrifugación zonal, subvirión) para uso intramuscular, es una suspensión estéril preparada a partir de virus de influenza propagados en embriones de pollo. Los líquidos portadores del virus se recogen y son inactivados con formaldehído. El virus de la influenza se concentra y purifica en una solución de sacarosa con gradiente de densidad lineal, utilizando una centrifugadora de débito continuo.Luego de esto, se rompe el virus químicamente con éter polietilen glicol pisooctilfenil (Tritón® X-100 perteneciente a la compañía Union Carbide) para producir un "antígeno fraccionado" (subvirión). La unidad viral (subvirión) es luego sometida a una segunda purificación mediante procedimientos químicos y puesta en suspensión en una solución isotónica de cloruro de sodio amortiguada con fosfato de sodio. La vacuna FLUZONE® para la temporada de influenza 2008-2009 ha sido estandarizada de acuerdo con los requerimientos de la USPHS (Farmacopea de los EE.UU.) para contener 45 microgramos (mg) de hemaglutinina (HA) por dosis de 0.5 ml, en la proporción recomendada de 15 mg de HA por cada uno de los tres tipos de las siguientes cepas: A/Brisbane/59/2007 (H1N1), A/Uruguay/716/2007 (cepa derivada de A/Brisbane/10/2007) (H3N2) y B/Florida/04/2006. La vacuna FLUZONE® se encuentra disponible en dos presentaciones sin conservador: una jeringa prellenada con 0.25 ml (para uso pediátrico, para niños de 6 a 35 meses de edad) que se distingue con un émbolo rosa de la jeringa, una jeringa prellenada y frasco ámpula con 0.5 ml (para niños de 36 meses de edad o mayores). No se utiliza tiomersal en el proceso de fabricación de las presentaciones de dosis por unidad de la vacuna FLUZONE® sin conservador. La vacuna FLUZONE® se encuentra disponible en una presentación adicional: un frasco ámpula multidosis con 5 ml de vacuna, el cual contiene tiomersal, un derivado de mercurio adicionado como conservador. Cada dosis de 0.5 ml contienen 25 mg de mercurio. Se agrega gelatina al 0.05% como estabilizador. Después de agitar bien las jeringas o frascos ámpula, la vacuna FLUZONE® es esencialmente límpida y con un poco de color opalescente. No se usa ningún antibiótico en la elaboración de esta vacuna. todas las presentaciones de la vacuna FLUZONE® son libres de látex.
Indicaciones terapéuticas: La vacuna FLUZONE® está indicada en sujetos a partir de los 6 meses de edad para la inmunización contra la enfermedad causada por los virus influenza tipos A y B contenidos en la vacuna (véase la sección de Precauciones).La vacuna antiinfluenza (subvirión) es altamente recomendada para cualquier persona de 6 meses de edad o mayor, quien a causa de su edad o condición médica posea un mayor riesgo de complicaciones de influenza. Además el personal médico y otros (incluyendo familiares) en contacto estrecho con personas de alto riesgo deben ser vacunados; para disminuir el riesgo de transmitirles la infección. La vacuna puede también ser administrada a cualquier persona que desee reducir la posibilidad de infectarse con influenza. La dosis recomendada de la vacuna para la temporada 2008-2009 se puede ver en la sección de Dosis y Administración. Las instrucciones para el uso de la vacuna en cierto grupo de personas son descritas a continuación. LA VACUNA SOBRANTE DEL AÑO 2007-2008 NO DEBE USARSE PARA PROVEER PROTECCION DURANTE LA TEMPORADA DE INFLUENZA 2008-2009. Con el fin de evitar oportunidades pérdidas para la vacunación en personas con alto riesgo de complicaciones graves relacionadas a influenza, a estas personas se les debe ofrecer la vacuna al inicio del mes de septiembre, si está disponible, cuando asisten a los centros de salud para su revisión de rutina o en caso de ser hospitalizadas. La época óptima para vacunar es usualmente desde el mes de Octubre hasta el mes de Noviembre. El Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP) de los Estados Unidos, recomienda enfocar los esfuerzos de vacunación en Octubre y principalmente en personas mayores de 50 años de edad, personas menores de 50 años de edad con riesgo incrementado de complicaciones relacionadas a influenza (incluyendo niños de 6-59 meses de edad), contactos caseros con personas de alto riesgo y trabajadores de la salud. Aunque la vacuna antiinfluenza actual puede contener uno o más antígenos administrados en años previos, la vacunación anual es necesaria porque la inmunidad disminuye en el año subsecuente a la vacunación. La vacuna preparada para el año anterior no debe administrarse para proveer protección durante la estación de influenza actual. Se recomienda el uso de la vía intramuscular para su aplicación. A los adultos y a los niños mayores se les debe vacunar en el músculo deltoides y a los lactantes y niños pequeños debe vacunárseles en la cara anterolateral del muslo. GRUPOS DE VACUNACION Personas con Alto Riesgo de Complicaciones Causadas por la Influenza. De acuerdo a la ACIP, se recomienda la vacunación para los siguientes grupos que tienen el riesgo más alto de presentar complicaciones causadas por influenza: Personas de 50 años o mayores; Residentes de hospicios y otros establecimientos de cuidados prolongados, que presentan condiciones médicas crónicas, cualquiera que sea su edad; Adultos y niños que padecen enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas incluyendo asma; Adultos y niños que requirieron atención médica continua u hospitalización durante el último año a causa de enfermedades metabólicas crónicas (incluyendo la diabetes mellitus), insuficiencia renal, hemoglobinopatías o inmunosupresión (incluyendo la inmunosupresión causada por medicamentos o por el virus de inmunodeficiencia humana [VIH]); Lactantes, niños y adolescentes (de 6 meses a 18 años) con un tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico. Este tratamiento puede aumentar el riesgo de síndrome de Reye luego de la influenza; Adultos y niños que tienen alguna condición (por ejemplo, disfunción cognitiva, lesiones de la médula espinal, desórdenes convulsivos u otros trastornos neuromusculares) que pueden comprometer la función respiratoria o el manejo de las secreciones respiratorias o que pueden aumentar el riesgo de aspiración; Mujeres que estarán embarazadas durante la temporada de influenza; y Niños de 6 a 59 meses de edad (es decir de 6 meses a 4 años). Personas de 50 a 64 años de edad. La vacunación también se recomienda en personas de 50 a 64 años de edad debido a que este grupo presenta una prevalencia aumentada de condiciones médicas crónicas de alto riesgo.También las personas que fuman productos de tabaco tienen un riesgo alto de presentar complicaciones relacionadas con la influenza y por lo tanto deben ser inmunizadas.Las personas de 50 a 64 años de edad sin condiciones de riesgo alto, también reciben beneficios por la vacunación, como son la disminución del ausentismo laboral, disminución de enfermedades por influenza y disminución en consultas médicas y medicación, incluyendo antibióticos. Personas que Pueden Transmitir la Influenza a Individuos de Alto Riesgo Personas que tengan infecciones de influenza clínicas o subclínicas, pueden transmitir la influenza a las personas de alto riesgo. Se pueden mejorar los esfuerzos para proteger a los miembros de grupos de alto riesgo, si se disminuyen las posibilidades de exposición al virus de la influenza proveniente del personal de atención médica. Por esta razón, se recomienda que las siguientes personas sean vacunadas: Médicos, enfermeras y demás personal hospitalario o cualquier establecimiento de salud; Empleados de pensiones e instituciones de cuidados prolongados, que tienen contacto con los pacientes o pensionados; Empleados de instituciones que proveen ayuda en las actividades cotidianas a personas que pertenecen al grupo de alto riesgo; Proveedores a casas de asistencia para personas de alto riesgo; y Personas (incluyendo niños) que viven bajo el mismo techo que los individuos de alto riesgo. Además, debido a que los niños de 0 a 59 meses de edad se encuentran con riesgo incrementado para hospitalizaciones relacionadas con influenza, la vacunación se recomienda para sus contactos y cuidadores. Particularmente si los cuidadores están en contacto con niños de 0 a 5 meses de edad, debido a que las vacunas contra influenza no han sido aprobadas por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) para uso en niños menores de 6 meses de edad. Otras Personas. Los médicos deberán administrar la vacuna a cualquier persona que desee reducir el riesgo de contraer la infección (la vacuna puede ser administrada a niños desde los 6 meses de edad). Con el fin de prevenir la interrupción de los servicios públicos esenciales cuando surge una epidemia, se pueden practicar programas de vacunación dirigidos a las personas que suministran tales servicios. Los estudiantes y personas que viven en instituciones habitacionales (por ej.: dormitorios estudiantiles) también deberán ser vacunados para impedir la interrupción de sus actividades rutinarias durante las epidemias. Niños Sanos. Los estudios clínicos indican que las tasas de hospitalización son más altas en los niños menores en comparación con los niños mayores cuando el virus de influenza está en circulación. Estos índices de hospitalización aumentados son comparables con los índices de otros grupos considerados como de riesgo incrementado para complicaciones relacionadas a influenza. No obstante, la interpretación de estos hallazgos ha sido confusa debido a la co-circulación de los virus sincicial respiratorio, los cuales son causantes de enfermedades respiratorias graves en niños y frecuentemente circulan durante los mismos periodos del año que los virus influenza. Dos estudios recientes han intentado separar los efectos de los virus sincicial respiratorio de los virus influenza en cuanto a las tasas de hospitalización en niños sin condiciones de alto riesgo. Ambos estudios reportaron que los niños menores de 2 años de edad, y posiblemente los niños de 2 a 4 años de edad, considerados como sanos, presentan un riesgo incrementado de hospitalización relacionada a influenza cuando se comparaban con niños mayores. Algunos estudios reportan que la vacuna trivalente inactivada contra influenza disminuye hasta en un 30% aproximadamente la otitis media aguda asociada a influenza en niños pequeños. Debido a que los niños entre 6 y 59 meses de edad se encuentran en un riesgo substancialmente incrementado para las hospitalizaciones relacionadas a influenza, el ACIP, la Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos Familiares, recomiendan la vacunación de todos los niños en este grupo de edad. El ACIP continúa recomendando la vacunación contra influenza en las personas mayores de 6 meses de edad con condiciones médicas de alto riesgo. Mujeres Embarazadas En virtud del riesgo incrementado de complicaciones relacionadas a influenza, el ACIP recomienda que las mujeres que estarán embarazadas durante la temporada de influenza deben ser vacunadas. Un estudio de vacunación contra influenza en más de 2,000 mujeres embarazadas demostró que no se encontraron efectos adversos fetales relacionados a esta vacuna. (véase Mujeres embarazadas Categoría C). Lactancia Materna No se sabe si la vacuna FLUZONE® se excreta en la leche humana.Debido a que muchos fármacos son excretados en la leche materna, se debe tener precaución cuando la vacuna FLUZONE® sea administrada a mujeres que estén amamantando. Personas infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) Existe poca información disponible relacionada con la frecuencia y la gravedad de la influenza o acerca de los beneficios de la vacunación antiinfluenza entre las personas infectadas con el VIH. Sin embargo, un estudio retrospectivo reciente con mujeres jóvenes y de mediana edad encontró que el riesgo atribuible por hospitalizaciones debidas a problemas cardiopulmonares entre las mujeres infectadas con VIH fue más alto durante las temporadas de influenza que durante los períodos de peri-influenza. El riesgo de hospitalización para las mujeres infectadas con VIH fue mayor que el riesgo de las mujeres con otras condiciones identificadas como de alto riesgo por complicaciones de influenza, incluyendo enfermedades cardíacas y pulmonares crónicas. Otros reportes indican que en algunas personas infectadas con VIH, los síntomas de la influenza pueden ser prolongados y el riesgo de complicaciones a causa de la influenza puede aumentar. La vacuna contra la influenza ha estimulado sustancialmente la producción de niveles de anticuerpos antiinfluenza en personas infectadas con el VIH que están vacunadas y que muestran pocos signos del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida y quienes tienen altos niveles de linfocitos T CD4+. Sin embargo, en pacientes que se encuentran en las etapas avanzadas del SIDA y que tienen cantidades bajas de linfocitos T CD4+, la vacuna contra la influenza puede no inducir niveles de anticuerpos protectores; una segunda dosis de la vacuna no mejora la respuesta inmune en estas personas. En un estudio se descubrió que en un paciente infectado con el VIH, los niveles del ARN del VIH aumentaron transitoriamente después de la vacunación antiinfluenza. Algunos estudios han demostrado un aumento temporal (por ej.: de 2 a 4 semanas) en las replicaciones del VIH-1 en el plasma o en los monocitos de la sangre periférica de la persona infectada con el VIH después de la administración de la vacuna, otros estudios que usan técnicas de laboratorio similares no han documentado ningún aumento considerable en la replicación del VIH. El deterioro de las cantidades de linfocitos T CD4+ y la progresión de la enfermedad no han sido demostrados en personas infectadas con el VIH que reciben la vacuna. Existe poca información disponible sobre el efecto de la terapia antiretroviral en el aumento potencial de los niveles del ARN del VIH después de una infección natural de influenza o de la vacunación antiinfluenza. Ya que la influenza puede causar enfermedades graves y considerando que la vacuna contra la influenza puede producir niveles de anticuerpos protectores, la vacunación beneficiaría a muchos pacientes infectados con el VIH, incluyendo mujeres embarazadas infectadas con el VIH. Viajeros El riesgo de exponerse a la influenza durante un viaje depende de la época del año y del destino geográfico. En los países tropicales, la influenza puede ocurrir en cualquier época del año, aunque la mayor actividad ocurre desde abril hasta septiembre en las regiones templadas del hemisferio sur. En las zonas climáticas templadas de los hemisferios sur y norte, los viajeros se pueden encontrar también expuestos al virus de la influenza durante el verano, especialmente cuando viajan en grupos turísticos organizados con personas de diferentes partes del mundo donde los virus de la influenza pueden estar circulando.Las personas con mayor riesgo de presentar complicaciones de influenza y que no hayan recibido la vacuna antiinfluenza durante el otoño o invierno anterior, deben considerar recibir esta vacuna antes de viajar si tienen planeado: a) viajar a países tropicales; b) viajar durante cualquier época del año en un grupo turístico organizado; o c) viajar al hemisferio sur entre abril y septiembre. Las personas de alto riesgo que hayan recibido la vacuna de la temporada precedente antes de su partida, deben ser revacunadas con la vacuna más reciente en cuanto esté disponible. Debido a que la vacuna antiinfluenza puede no encontrarse disponible en Norte América durante el verano, es aconsejable que las personas de 50 años de edad o mayores y aquellas personas de alto riesgo, consulten con su médico acerca de los síntomas y los riesgos de la influenza y de la conveniencia de llevar consigo medicamentos antivirales para profilaxis o para el tratamiento antiinfluenza antes de viajar durante el verano. ADMINISTRACION CONCOMITANTE CON OTRAS VACUNAS, INCLUYENDO VACUNAS INFANTILES USO SIMULTANEO CON LA VACUNA NEUMOCOCICA. Se ha demostrado en estudios clínicos que el uso simultáneo de la FLUZONE® con la vacuna neumocóccica es seguro cuando se administran con jeringas distintas y en partes anatómicamente diferentes. Aunque para algunos pacientes se recomienda la vacunación anual con la vacuna contra la influenza, la vacuna neumocócica solamente debe administrarse una sola vez. No se han conducido estudios respecto a la administración concomitante de la vacuna de influenza inactivada y demás vacunas que se suelen administrar en la niñez. Conforme al ACIP, las vacunas inactivadas no suelen interferir en la respuesta inmune a otras vacunas inactivadas o activas, y los niños vulnerables a complicaciones relacionadas con la influenza, incluso los de 6 a 59 meses de edad, podrán recibir la vacuna contra la influenza al mismo tiempo que reciban otras vacunas acostumbradas.
Farmacocinética y farmacodinamia: Las epidemias de influenza ocurren casi todos los años durante los meses de invierno y son responsables de un promedio aproximado de 20,000 muertes al año en los Estados Unidos. Los virus de la influenza pueden también ocasionar epidemias globales de la enfermedad, las cuales son conocidas como pandemias y durante las cuales las tasas de morbilidad y mortalidad provenientes de complicaciones relacionadas con la influenza pueden aumentar dramáticamente.Los virus de influenza causan enfermedades en todos los grupos de edad. Aunque la tasa de contagio es más alta en los niños, las tasas más altas de casos serios de morbilidad y mortalidad se presentan en las personas de 65 años de edad o mayores y en aquellas personas que presenten alguna condición médica independientemente de su edad, colocándolas en un alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza. La vacunación contra la influenza es la forma principal de prevenir la influenza y sus complicaciones más severas. El grupo principal al que se recomienda la vacunación contra la influenza incluye: a) las personas que tienen el riesgo más alto de contraer complicaciones post-influenza serias (ej. Las personas de 65 años de edad o mayores o las personas de cualquier edad con ciertas enfermedades crónicas); b) las personas de 50 a 64 años de edad, debido a que este grupo presenta una elevada prevalencia de enfermedades crónicas; y c) las personas que viven o cuidan a personas de alto riesgo (ej. trabajadores de la salud, familiares que tienen contacto frecuente con personas de alto riesgo y que pueden transmitir la influenza). La vacunación está asociada con reducciones en las enfermedades respiratorias relacionadas con influenza y en visitas médicas en todas las edades, en hospitalizaciones y muerte en las personas de alto riesgo, en otitis media en niños y en ausentismo laboral en adultos. En los Estados Unidos, los niveles de vacunación entre las personas de 65 años de edad o mayores han aumentado de un 33% en 1989 a un 63% en 1997. Los virus de influenza A y B son dos tipos de virus los cuales ocasionan enfermedades epidémicas en humanos. Los virus de influenza tipo A se clasifican en subtipos de acuerdo a dos antígenos superficiales: Hemaglutininas (H) y Neuraminidasas (N). A pesar de que los dos virus de influenza, A y B experimentan cambios antigénicos continuamente (por ej.: el desplazamiento antigénico); los virus de influenza tipo B experimentan un desplazamiento antigénico más lento y no se dividen en subtipos. Desde 1977, los virus de la influenza de tipo A (H1N1 y H3N2) y los virus de la influenza tipo B son los que se encuentran en circulación mundial. Los virus de influenza tipo B no han sido formalmente clasificados utilizando los antígenos de neuraminidasas. Las personas que presentan inmunidad frente a los antígenos superficiales, especialmente de la hemaglutinina, tienen un menor riesgo de infección y en caso de presentarse una infección, una menor severidad de la enfermedad. Sin embargo, los anticuerpos contra los tipos y subtipos del virus de la influenza confieren poca o ninguna protección contra otro tipo o subtipo de virus. Además puede ser que los anticuerpos de una cepa viral de la influenza no protejan contra una cepa del mismo subtipo y que está relacionada lejanamente. El desarrollo constante de variantes antigénicas mediante el desplazamiento antigénico es la base virológica de las epidemias estacionales y es la razón para la incorporación anual de cepas virales nuevas durante cada estación de influenza. La enfermedad por influenza sin la presencia de complicaciones se caracteriza por un comienzo repentino de signos y síntomas locales y respiratorios (por ej.: fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, malestar severo, dolor faríngeo, rinitis y tos seca). En la mayoría de las personas normalmente la enfermedad se resuelve después de varios días, aunque la tos y el malestar pueden persistir por dos o más semanas. La influenza puede exacerbar condiciones médicas ocultas (por ej.: enfermedades cardíacas o pulmonares) o provocar una neumonía viral primaria o una neumonía bacteriana secundaria. Las personas de 65 años de edad o mayores y las personas de cualquier edad con cualquier condición de salud oculta tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones, hospitalizaciones y muerte debidas a la influenza. Las tasas estimadas de hospitalización debidas a la influenza han variado sustancialmente en diferentes estudios de las epidemias por influenza que ocurrieron en Estados Unidos entre 1972 y 1981: En niños de 0-4 años de edad las tasas variaron. Para los niños con condiciones de alto riesgo la tasa fue de 500 casos por 100,000 habitantes, mientras que para los niños sin factores de riesgo la tasa fue de 100 por 100,000 habitantes. En niños de 5-14 años de edad las tasas variaron. Para los niños con condiciones de alto riesgo la tasa fue de 200 casos por 100,000 habitantes, mientras que para los niños sin factores de riesgo la tasa fue de 20 por 100,000 habitantes. En personas de 15 a 44 años de edad las tasas variaron. Para las personas con condiciones de alto riesgo la tasa fue de 40-60 casos por 100,000 habitantes, mientras que para las personas sin factores de riesgo la tasa fue de 20-30 por 100,000 habitantes. En personas de 45 a 64 años de edad las tasas variaron. Para las personas con condiciones de alto riesgo la tasa fue de 80-400 casos por 100,000 habitantes, mientras que para las personas sin factores de riesgo la tasa fue de 20-40 por 100,000 habitantes.Las tasas de hospitalización para las personas de 65 años de edad o mayores, han variado aproximadamente de 200 a más de 1000 por 100,000 habitantes. Se ha estimado que durante las epidemias de influenza ocurridas entre 1969-70 y 1993-94, el número de hospitalizaciones asociadas a la influenza en los Estados Unidos ha variado aproximadamente de 16,000 a más de 220,000 por epidemia. Una revisión de los datos nacionales indican que un promedio aproximado de 114,000 hospitalizaciones al año se encuentran relacionados con la influenza. Desde la pandemia del virus de la influenza tipo A (H3N2) ocurrida en 1968, el mayor número de hospitalizaciones asociadas con la influenza ha ocurrido durante epidemias ocasionadas por los virus tipo A (H3N2) con un promedio estimado de 142,000 hospitalizaciones al año. Durante las epidemias por influenza el número de decesos puede aumentar debido a la influenza y neumonía así también como a las condiciones cardiopulmonares u otras enfermedades crónicas que han sido exacerbadas por la influenza. En los estudios de las epidemias por influenza ocurridas desde 1972-73 hasta 1994-95, las muertes en exceso asociadas con la influenza se presentaron en 19 de las 23 epidemias de la influenza. Durante estas 19 estaciones de la influenza, las estimaciones de las tasas de mortalidad debidas a la influenza variaron de aproximadamente 25 a más de 150 muertes en 100,000 personas de 65 años de edad o mayores, las cuales representan aproximadamente el 90% de las muertes atribuidas a la neumonía y a la influenza. Se estima que más de 20,000 muertes ocurrieron durante cada una de las 11 epidemias presentadas en los EE.UU. en el período de 1972-73 a 1994-95 y dentro de éstas, además se estima que 6 de estas 11 epidemias mayores provocaron, cada una, 40,000 muertes. Es posible que las muertes ocasionadas por la neumonía y la influenza estén en incremento debido a que el número de ancianos en la población americana está aumentando y debido al aumento del número de personas menores de 65 años de edad con mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la influenza [por ej.: un receptor de trasplante de órganos, neonatos en unidades de cuidados intensivos y personas que sufren de fibrosis quística y del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)]. El medio más eficaz para reducir el impacto de la influenza es la vacunación anual de las personas con alto riesgo de presentar complicaciones antes del inicio de la estación de influenza. La cobertura de la vacunación puede ser aumentada administrando la vacuna a personas durante una visita médica u hospitalaria de rutina, de tal manera que no es necesaria una visita especial al médico para la vacunación. Cuando las cepas de la vacuna y las existentes en las epidemias son parecidas, la vacunación de un alto porcentaje de personas en comunidades cerradas (por ej.: instituciones geriátricas y otras instituciones para los cuidados de enfermedades crónicas) y el personal que trabaja en las instituciones, puede reducir el riesgo de brotes de influenza al inducir inmunidad colectiva. Otras indicaciones para la vacunación incluyen el deseo firme de cualquier persona de evitar una infección por influenza, reducir la severidad de la enfermedad o reducir la posibilidad de transmitir la enfermedad a contactos familiares que pertenecen a grupos de alto riesgo. La vacuna antiinfluenza actualmente contiene tres cepas virales (generalmente dos de tipo A y una de (tipo B) representando las cepas virales que se cree puedan causar epidemias en la próxima temporada de influenza. La vacuna contra la influenza se prepara a base de virus inactivados, altamente purificados y cultivados en huevos. La mayoría de los niños y adultos jóvenes vacunados producen altos niveles de títulos de anticuerpos inhibidores de la hemaglutinación. Estos títulos de anticuerpos protegen contra cepas parecidas a las cepas de la vacuna. Las personas ancianas y personas con ciertas enfermedades crónicas pueden producir una respuesta inmunitaria menor a la de los adultos jóvenes y por lo tanto pueden quedar susceptibles a infecciones por influenza de las vías respiratorias superiores. Sin embargo, entre estas personas, la vacuna ha demostrado ser eficaz en la prevención de complicaciones secundarias reduciendo el riesgo de hospitalización y muerte. La eficacia de la vacuna depende principalmente de la edad, la inmunocompetencia de la persona vacunada y el grado de emparentamiento de las cepas de la vacuna con las cepas circulantes. Cuando las cepas incluidas en la vacuna y las cepas circulantes durante la estación actual de influenza se parecen, FLUZONE® previene la enfermedad en un 70% a 90% de adultos sanos menores de 65 años de edad. La vacunación contra la influenza es eficaz, en prevenir la hospitalización por neumonía e influenza en un 30% a 70%, entre las personas mayores que no viven en asilos de ancianos o centros de atención de enfermedades crónicas similares. La vacunación contra la influenza es muy eficaz en la prevención de las enfermedades graves, complicaciones secundarias y muerte entre los ancianos internados en hospitales geriátricos. En esta población la vacunación tiene una eficacia de 50% a 60% en la prevención de la hospitalización y neumonía, teniendo una eficacia del 80% en la prevención de la muerte; sin embargo, la eficacia en la prevención de la enfermedad usualmente varía de un 30% a un 40%. La vacunación de adultos sanos ha favorecido una disminución en el ausentismo laboral, en la utilización de recursos médicos y en el uso de antibióticos cuando los virus vacunales y los virus circulantes son similares. Otros estudios sugieren que el uso de la vacuna antiinfluenza trivalente disminuye la incidencia de otitis media asociada a influenza y el uso de antibióticos en niños.
Contraindicaciones: Reacciones de hipersensibilidad sistémica a las proteínas del huevo (huevo o productos del huevo), proteínas de pollo, o a cualquier componente de la vacuna Fluzone, o una reacción que puso en riesgo la vida después de una administración previa con la vacuna o con una vacuna que contenga las mismas substancias. La inmunización debe ser postergada en pacientes con algún desorden neurológico activo, pero debe considerarse cuando el proceso de la enfermedad ha sido estabilizado. ADVERTENCIAS La recurrencia del síndrome de Guillain-Barré (GBS), ha sido temporalmente asociada a la administración de la vacuna antiinfluenza. La vacuna FLUZONE® debe administrarse a personas que tienen una historia previa de síndrome de Guillain-Barré sólo sobre la base de un examen cuidadoso de los posibles beneficios y riesgos. La vacuna FLUZONE® no debe administrarse a persona con una reacción de hipersensibilidad sistémica conocida después de una administración anterior de cualquier vacuna antiinfluenza o de cualquier componente de la vacuna (por ej., huevos o productos de huevo), tal como se definen en la Descripción. Si la vacuna FLUZONE® es utilizada en personas con deficiente producción de anticuerpos debido a defectos genéticos, enfermedad de inmunodeficiencia o terapia inmunosupresora, puede no producirse la respuesta inmune deseada.Al igual que con cualquier otra vacuna, la vacunación con la vacuna FLUZONE® puede no proteger al 100% de individuos susceptibles.
Precauciones generales: El personal médico debe tomar los cuidados adecuados para el uso seguro y eficaz de esta vacuna.Debido a que la inyección intramuscular puede causar un hematoma en el lugar de la inyección, la vacuna FLUZONE® no se deberá administrar a personas con alteraciones del sangrado, tales como la hemofilia o trombocitopenia, ni a personas que sigan una terapia anticoagulante, a menos que los posibles beneficios superen claramente el riesgo de la administración. Si se toma la decisión de administrar la vacuna FLUZONE® en dichas personas, se deberá administrar con cuidado, tomando medidas para evitar el riesgo de que se forme un hematoma después de la inyección. Como una medida precautoria, se debe disponer inmediatamente de una inyección con clorhidrato de epinefrina (1:1000) en caso de reacciones alérgicas inesperadas graves o reacciones anafilácticas. El virus de la influenza se comporta de una manera totalmente impredecible con respecto a los cambios antigénicos principales que se pueden experimentar de vez en vez. Se ha establecido de manera definitiva que la vacuna contra la influenza bajo su forma actual no es eficaz contra todas las posibles cepas del virus de la influenza. La mayoría de los individuos están inmunizados contra las cepas de virus a partir de las cuales ha sido preparada la vacuna o contra cepas que están cercanamente relacionadas. La inmunización debe ser postergada en pacientes con infecciones respiratorias activas que cursan con fiebre.En virtud de que las convulsiones asociadas con fiebre son mayores en niños de 6 a 35 meses de edad, se debe tener un cuidado especial en la evaluación de los riesgos y beneficios de la vacunación en estos pacientes. Antes de la inyección de cualquier vacuna es conveniente tomar todas las precauciones conocidas para evitar los efectos secundarios. Se trata fundamentalmente de examinar los antecedentes médicos del paciente con el fin de asegurarse de que no sea sensible a la vacuna o a una vacuna similar, antecedentes de inmunización, estado de salud actual (véase la sección de CONTRAINDICACIONES y ADVERTENCIAS) así como familiarizarse con la literatura reciente de la vacuna que se va a utilizar. Se deben tomar precauciones para no inyectar la vacuna en un vaso sanguíneo. Se deben utilizar jeringas y agujas nuevas y estériles para cada paciente con el fin de prevenir la transmisión de la hepatitis o cualquier otro agente infeccioso de una persona a otra. Las agujas deben desecharse apropiadamente. INFORMACION PARA EL PACIENTE Los pacientes, padres o tutores deben ser instruidos por el personal médico sobre los riesgos y beneficios de la vacunación contra la influenza; así como reportar cualquier efecto secundario severo al personal médico.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: No se han hecho estudios de reproducción en animales con esta vacuna. No se sabe si la vacuna puede causar daño al feto cuando se administra a una mujer embarazada o si puede afectar la capacidad de reproducción. La información sobre el uso de esta vacuna en mujeres embarazadas es limitada. La vacuna FLUZONE® se deberá administrar a mujeres embarazadas después de evaluarse los riesgos y beneficios (consulte la sección titulada INDICACIONES Y USO). USO PEDIATRICO NO SE HA ESTABLECIDO LA SEGURIDAD Y EFICACIA DE LA VACUNA FLUZONE® (SUBVIRION) EN NIÑOS MENORES DE 6 MESES DE EDAD.El ACIP recomienda que los niños sanos de 6 a 59 meses de edad y los contactos cercanos de niños de 0 a 59 meses de edad, deban ser vacunados contra la influenza.
Reacciones secundarias y adversas: Cuando se educa a los pacientes acerca de los potenciales efectos colaterales se debe poner énfasis en que: 1) la vacuna antiinfluenza inactivada contiene virus muertos no infecciosos y no puede causar la influenza; y 2) que pueden ocurrir coincidencia con enfermedades respiratorias no relacionadas con la vacuna contra la influenza después de la vacunación Reacciones locales En estudios controlados con placebo con adultos, el efecto adverso más frecuente de la vacunación es el dolor en el sitio de inyección (que afectan a un 10% - 64% de los pacientes) que dura < 2 días, de dololocal e hinchazón. Estas reacciones locales suelen ser leves y rara vez interfieren con la capacidad para llevar a cabo actividades habituales diarias de la persona. Reacciones sistémicas. Fiebre, malestar general, mialgias y otros síntomas sistémicos pueden ocurrir después de la vacunación y la mayoría suelen afectar a personas que no han tenido exposición previa a los antígenos del virus de la influenza en la vacuna (por ej., los niños pequeños). Estas reacciones comienzan 6-12 horas después de la vacunación y pueden persistir por 1-2 días. Los recientes ensayos controlados con placebo demuestran que entre las personas mayores y adultos jóvenes sanos, la administración de la vacuna de virus fraccionados antiinfluenza no está asociada con tasas más elevadas de síntomas sistémicos (por ej, fiebre, malestar general, mialgia y cefalea) si se compara con las inyecciones de placebo. Experiencia post-comercialización Los siguientes eventos se han reportado durante el período posterior a la aprobación del uso de la vacuna Fluzone. Debido a que estos eventos se reportan voluntariamente a partir de una población de tamaño incierto, no siempre es posible estimar con seguridad su frecuencia o establecer una relación causal con respecto a la exposición de la vacuna.Sangre y Trastornos del sistema linfático: Trombocitopenia, linfadenopatía. Trastornos del sistema inmune: Anafilaxia, otras reacciones alérgicas/de hipersensibilidad (incluyendo urticaria y angioedema). Trastornos del sistema nervioso: Síndrome de Guillain-Barré (GBS), convulsiones, mielitis (incluyendo encefalomielitis y mielitis transversal), parálisis facial (parálisis de Bell), neuritis/neuropatía óptica, neuritis braquial, síncope (inmediatamente después de la vacunación), vértigo, parestesia. Trastornos vasculares: Vasculitis, vasodilatación/rubor.Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Disnea, faringitis, rinitis.Trastornos de la piel y tejido subcutáneo: Síndrome de Stevens-Johnson. Trastornos generales y condiciones del sitio de administración: Fiebre, dolor, prurito, astenia/fatiga, dolor en las extremidades, dolor en el pecho. Otros eventos adversos asociados con la vacuna antiinfluenza Se ha reportado anafilaxia después de la administración de vacunas antiinfluenza. Aunque la vacuna FLUZONE® contiene sólo una cantidad limitada de la proteína del huevo, esta proteína puede provocar reacciones de hipersensibilidad inmediata entre las personas que tienen alergias graves al huevo. Reacciones alérgicas incluyendo urticaria, angioedema, asma alérgica y anafilaxia sistémica. (Ver Contraindicaciones). La vacuna antiinfluenza porcina de 1976 se asoció con un aumento de la frecuencia del síndrome de Guillain-Barré (GBS). La evidencia de una relación causal del GBS con subsecuentes vacunas preparadas a partir de otros virus de la influenza no está clara. Si la vacuna antiinfluenza no representan un riesgo, es ligeramente probable más de 1 caso adicional/1 millón de personas vacunadas. Han sido reportados trastornos neurológicos temporalmente asociados con la vacunación contra la influenza, tales como la encefalopatía, neuritis/neuropatía óptica, parálisis facial parcial y la neuropatía del plexo braquial. Se ha reportado poliangitis microscópica (vasculitis) temporalmente asociada a la vacunación antiinfluenza. Reporte de Reacciones Adversas El personal médico y paramédico debe reportar también estas reacciones a la Dirección Médica de Sanofi Pasteur, S.A. de C.V., Av. Universidad No. 1738, Colonia Coyoacán C.P. 04000 México, D.F.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Aunque la vacunación contra la influenza puede ocasionar una inhibición en la depuración de medicamentos tales como: la warfarina, la teofilina y la fenitoína y afectar los medicamentos a base de aminopiridinas, no se han reportado reacciones secundarias a causa de estos medicamentos en pacientes vacunados con la vacuna contra la influenza. Si se administra la vacuna FLUZONE® a personas inmunocomprometidas, o a personas que estén recibiendo terapia inmunosupresora, puede no presentarse la respuesta inmune esperada. Esto incluye a los pacientes con una infección asintomática con SIDA o Complejo Relacionado al SIDA o inmunodeficiencia severa combinada, hipogammaglobulinemia o agammaglobulinemia; pacientes con una respuesta inmune alterada a causa de enfermedades tales como leucemia, linfoma, tumores generalizados o un sistema inmune afectado por tratamiento con corticosteroides, medicamentos alquilantes, antimetabolitos o radiación.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: No se han reportado a la fecha
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Consulte la sección titulada Restricciones de uso durante el embarazo y lactancia.
Dosis y vía de administración: Todo medicamento para inyección debe inspeccionarse visualmente para asegurarse que no contenga partículas ni que esté decolorado, siempre y cuando el envase lo permita. Si se presentaran estas condiciones no debe usarse la vacuna. Se debe agitar muy bien la jeringa o el frasco ámpula de la vacuna antes de administrarse. La presentación de jeringa prellenada de 0.25 ml debe ser la de preferencia cuando se indique una dosis de 0.25 ml en niños pequeños. NO inyectar por vía intravenosa. La administración de la vacuna antiinfluenza debe ofrecerse a principios de septiembre (véase Indicaciones y Uso). Niños. Niños de 6 a 35 meses de edad que no hayan sido previamente vacunados con vacuna antiinfluenza debe recibir dos dosis de 0.25 ml una el día 1 seguida por otra dosis de 0.25 ml por lo menos 1 mes más tarde. Niños de 6 a 35 meses de edad que han sido previamente vacunados con dos dosis de cualquier vacuna antiinfluenza deberán recibir una sola dosis de 0.25 ml. Niños de 36 meses a 8 años de edad que no hayan sido previamente vacunados con vacuna antiinfluenza deben recibir dos dosis de 0.5 ml, una el día 1 seguido de otra dosis de 0.5 ml al menos 1 mes más tarde. Niños de 36 meses a 8 años de edad que han sido previamente vacunados con dos dosis de cualquier vacuna antiinfluenza deben recibir una sola dosis de 0.5 ml. Los niños de 9 años de edad y mayores deben recibir una única dosis intramuscular de 0.5 ml. Hay recomendaciones disponibles para la longitud de la aguja en los diferentes grupos de edad. Para la longitud de la aguja, referirse a la recomendación del Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). Para los niños de más de 36 meses, se debe utilizar el músculo deltoides; para niños de 36 meses y menores, se debe utilizar la cara anterolateral del muslo. Adultos La vacuna FLUZONE® debe administrarse como una dosis única intramuscular de 0.5 ml de preferencia en el músculo deltoides. La vacuna no debe inyectarse en la región glútea o en zonas donde puede haber un importante tronco nervioso. La vacuna FLUZONE® debe ser usada en personas mayores de 6 meses de edad. FLUZONE® NO está aprobada para los lactantes menores de 6 meses.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Como una medida precautoria, se debe disponer inmediatamente de una inyección con clorhidrato de epinefrina (1:1000) en caso de reacciones alérgicas inesperadas graves o reacciones anafilácticas.
Presentación(es): Jeringa prellenada de 0.25 ml (no contiene conservadores) (agítese bien antes de usar), para aplicación unidosis. Jeringa prellenada de 0.5 ml (no contiene conservadores) (agítese bien antes de usar), para aplicación unidosis. Frasco ámpula de 0.5 ml (no contiene conservadores) (agítese bien antes de usar), para aplicación unidosis. Frasco ámpula de 5.0 ml, para la administración con aguja y jeringa (contiene conservadores) (agítese bien antes de extraer una dosis), para aplicación multidosis.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese en refrigeración entre +2°C y +8°C (35°F y 46°F). La congelación destruye la actividad de este producto. Por lo tanto, Nunca se debe utilizar la vacuna FLUZONE® que haya sido congelada.
Leyendas de protección: No se deje al alcance de los niños. No se use una vez vencida su fecha de caducidad. Su venta requiere receta médica. Literatura exclusiva para médicos.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en USA por: Sanofi Pasteur Inc. Discovery Drive Swiftwater PA 18370 USA Para: Sanofi-Aventis de México, S.A. de C.V. Acueducto del Alto Lerma No. 2 Zona Industrial de Ocoyoacac C.P. 52740, Edo. de México
Número de registro del medicamento: 295M95 SSA IV
Clave de IPPA: GEAR-083300415G0027/RM 2008

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