CAPOTENA®

BRISTOL M.S.

Denominación genérica: Captopril

Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Captopril 25 mg y 50 mg. Excipiente cbp 1 tableta.
Descripción: CAPOTENA® (Captopril) es un inhibidor de la Enzima Convertidora de Angiotensina (ECA), la enzima responsable de la conversión de angiotensina I en angiotensina II, es un potente vasoconstrictor endógeno.
Indicaciones terapéuticas: Hipertensión: CAPOTENA® (captopril) está indicado para el tratamiento de la hipertensión arterial. CAPOTENA® es efectivo solo y en combinación con otros agentes antihipertensivos, especialmente con los diuréticos del tipo de las tiazidas. Los efectos sobre la reducción de presión sanguínea del captopril y las tiazidas son aproximadamente aditivos. Insuficiencia cardiaca: CAPOTENA® (captopril) está indicado en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva. Aunque el efecto benéfico del captopril en la insuficiencia cardíaca no requiere de la presencia de digital, la mayoría de estudios clínicos con captopril han sido en pacientes que reciben tratamiento con digital y diuréticos. Infarto al miocardio: CAPOTENA® (captopril) está indicada después del infarto al miocardio, en pacientes clínicamente estables con alteración asintomática y sintomática del ventrículo izquierdo, para mejorar la supervivencia, demorar el inicio de la insuficiencia cardíaca sintomática, reducir las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca y reducir los procedimientos de revascularización coronaria e infarto al miocardio recurrente. Nefropatía diabética: CAPOTENA® (captopril) esta indicada en el tratamiento de la nefropatía diabética. En estos pacientes, captopril previene la progresión de la enfermedad renal y reduce las secuelas asociadas (diálisis, transplante renal y muerte).
Farmacocinética y farmacodinamia: Mecanismo de acción: El mecanismo de acción de CAPOTENA® (captopril) aún no ha sido completamente dilucidado. Sus efectos benéficos en hipertensión y en la insuficiencia cardíaca parecen ser, sobre todo, el resultado de la supresión del sistema renina-angiotensina-aldosterona, que resulta en la disminución de los niveles séricos de angiotensina II y aldosterona. Sin embargo, no existe una correlación consistente entre los niveles de renina y la respuesta al fármaco. La reducción en angiotensina II conlleva una disminución en la secreción de aldosterona y como resultado puede acompañarse de un pequeño aumento en el potasio sérico así como pérdida de sodio y líquidos. La ECA es idéntica a la "bradicininasa" y CAPOTENA® (captopril) también puede interferir con la degradación de bradicinina, lo que aumenta las concentraciones de bradicinina o prostaglandina E2. Esto puede explicar la falta de correlación entre los niveles de renina y la respuesta al medicamento. Farmacocinética: CAPOTENA® (captopril) se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal; los niveles plasmáticos pico ocurren en aproximadamente una hora. El promedio mínimo de absorción es de 75%. La presencia de comida en el tracto reduce la absorción en 30% a 40%. Aproximadamente del 25% al 30% del medicamento circula adherido a proteínas. La vida media de eliminación es de menos de 3 horas. Más de 95% es eliminado por orina, 40% a 50% como el medicamento intacto y el resto como metabolitos inactivos. La insuficiencia renal puede resultar en la acumulación del medicamento. En estudios animales no se ha demostrado que CAPOTENA® (captopril) cruce la barrera hematoencefálica. Farmacodinamia: CAPOTENA® (captopril) reduce la resistencia arterial periférica en pacientes hipertensos, sin cambios en el gasto cardiaco o con aumento del mismo. Hay un incremento en el flujo sanguíneo renal después de la administración de CAPOTENA® (captopril) y la tasa de filtración glomerular usualmente permanece inalterada. La disminución de la presión sanguínea alcanza su nivel máximo generalmente en 60 a 90 minutos después de la administración oral de una dosis individual de CAPOTENA® (captopril). La duración del efecto está relacionada con la dosis. La disminución de la presión sanguínea puede ser progresiva, de tal forma que para lograr efectos terapéuticos máximos se pueden requerir varias semanas de tratamiento. Los efectos de la disminución de la presión sanguínea del captopril y de los diuréticos del tipo de la tiazidas son aditivos. En contraste, el captopril y los beta-bloqueadores tienen un efecto menos que aditivo. La presión sanguínea disminuye en el mismo grado tanto en la posición de pie como en la supina. Los efectos ortostáticos y la taquicardia son poco frecuentes pero pueden presentarse en pacientes con disminución del volumen sanguíneo. La suspensión brusca de CAPOTENA® (captopril) no se ha asociado con un aumento rápido de la presión sanguínea. En pacientes con insuficiencia cardiaca se ha demostrado disminución significativa de las resistencias periféricas (vascular sistémica), y de la presión arterial (postcarga), disminución de la presión capilar pulmonar en cuña (precarga) y de las resistencias vasculares pulmonares, aumento del gasto cardiaco y aumento en el tiempo de tolerancia al ejercicio (TTE). Estos efectos hemodinámicos y clínicos ocurren después de la primera dosis y parecen persistir mientras dura el tratamiento. Se ha observado mejoría clínica en algunos pacientes en los que los efectos hemodinámicos fueron mínimos. Estudios clínicos: CAPOTENA® (captopril) mejoró la supervivencia a largo plazo y la evolución clínica en comparación con placebo, en 2,231 pacientes con infarto al miocardio (IM) que participaron en el estudio de Supervivencia y Agrandamiento Ventricular (SAVE por sus siglas en Inglés). Para ser incluidos en este estudio aleatorio multicéntrico, doble ciego, controlado con placebo, los pacientes (de 21 a 79 años de edad) debían demostrar función ventricular izquierda afectada (fracción de eyección ≤40%) sin insuficiencia cardiaca evidente. Específicamente, el captopril redujo los siguientes parámetros: todas las causas de mortalidad (reducción del riesgo = 19%, P= 0.022); muerte por causa cardiovascular (reducción del riesgo = 21%, P= 0.017); manifestaciones de insuficiencia cardiaca que necesitaron institución o aumento de las dosis de digital y diuréticos (reducción del riesgo = 19%, P= 0.008) o que necesitaban el uso de tratamiento con inhibidor de ECA (reducción del riesgo = 35%, P < 0.001); hospitalización por insuficiencia cardiaca (reducción del riesgo = 20%, P= 0.034); Infarto al miocardio clínicamente recurrente (reducción del riesgo = 25%, P= 0.011) y procedimientos de revascularización coronaria y angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP), (reducción del riesgo = 24%, P= 0.014). Los efectos cardioprotectores del captopril, observados en subgrupos como los analizados por edad, sexo, localización del infarto o fracción de eyección, fueron congruentes con los efectos globales del tratamiento. Captopril proporcionó mejoría en la supervivencia y la evolución clínica, aún cuando se agregara a otros tratamientos posteriores al infarto al miocardio, por ejemplo, agentes trombolíticos, bloqueadores beta o aspirina. Los mecanismos potenciales mediante los cuales el captopril mejora la supervivencia y la evolución clínica en pacientes después del infarto al miocardio, incluyen: atenuación de la dilatación progresiva del ventrículo izquierdo y del deterioro en la función ventricular izquierda, e inhibición de la activación neurohumoral. En un estudio multicéntrico, doble-ciego, placebo controlado que incluyo a 409 pacientes con DMID y proteinuria con y sin hipertensión, captopril redujo el riesgo de doblar la creatinina en un 51%, se redujo el riesgo de IRCT o muerte también en 51% (p≤0.01). El efecto del tratamiento con captopril para preservar la función renal es aditivo al efecto benéfico observado por el control de la presión arterial. En pacientes con DM y microalbuminuria, el captopril reduce la excreción urinaria de albúmina y disminuye el deterioro en la filtración glomerular durante dos años de tratamiento.
Contraindicaciones: CAPOTENA® (captopril) está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a este producto o a cualquier otro inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (p. ej. un paciente que ha presentado angioedema con el tratamiento con cualquiera otro inhibidor de la ECA).
Precauciones generales advertencias: Reacciones anafilactoides y posiblemente relacionadas: Puesto que la ECA es esencial para la degradación de la bradicinina endógena los pacientes que reciben inhibidores de la ECA, incluyendo captopril, están expuestos a una variedad de reacciones adversas desde las muy leves como tos hasta otras más serias como las que se describen a continuación: Angioedema de cabeza y cuello: Se ha reportado angioedema en las extremidades, cara, labios, membranas mucosas, lengua, glotis o laringe en pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluyendo al captopril. Si el angioedema involucra a la lengua, la glotis o la laringe, puede ocurrir obstrucción de las vías aéreas y ésta ser fatal. Debe instituirse rápidamente tratamiento de urgencia, incluyendo aunque no necesariamente la administración subcutánea de una solución de adrenalina al 1:1000. El edema de la cara, membranas mucosas de la boca y labios y el edema de las extremidades, generalmente desaparece con la suspensión del captopril; algunos casos requirieron tratamiento médico. Angioedema intestinal: Raramente se ha reportado angioedema intestinal en pacientes tratados con inhibidores de la ECA. Estos pacientes presentaron dolor abdominal (con o sin nausea o vomito), en algunos casos no hubo angioedema facial previo y los niveles de la C-1 estearasa fueron normales. El angioedema fue diagnosticado por ultrasonido o escaneo CT abdominal, durante una cirugía y los síntomas desaparecieron al suspender el tratamiento. El angioedema intestinal debe ser incluido en el diagnóstico diferencial de los pacientes en tratamiento con inhibidores de la ECA que presenten dolor abdominal. Reacción anafiláctica durante la desensibilización: Dos pacientes que estaban siendo desensibilizados con veneno de hymenoptera mientras recibían tratamiento con otro inhibidor de la ECA, enalapril, tuvieron una reacción anafiláctica que puso en riesgo su vida. En los mismos pacientes, la reacción se evitó al no administrar el enalapril, pero reapareció de nuevo al administrar enalapril. Por lo tanto se debe tener precaución al utilizar cualquier inhibidor de la ECA en pacientes sometidos a procedimientos de desensibilización. Reacción anafiláctica durante la diálisis de alto flujo/afaresis de lipoproteinas: Reacciones anafiláctoides se han reportado en pacientes sometidos a hemodiálisis de alto flujo así como con aferesis de lipoproteínas de alta densidad con absorción de sulfato de dextrano. En estos pacientes se debe contemplar la utilización de una membrana de diálisis distinta o diferente tratamiento farmacológico. Neutropenia/agranulocitosis: El riesgo de neutropenia depende del estado clínico del paciente: La neutropenia es muy rara ( < 0.02%) en pacientes con hipertensión que tiene una función renal normal (Crs < 1.6 mg/dl y sin enfermedad de la colágena). En pacientes con algún grado de insuficiencia renal (creatinina sérica de por lo menos 1.6 mg/dL) pero sin enfermedad de la colágena, el riesgo de neutropenia en estudios clínicos fue de 0.2%, una frecuencia mayor de 15 veces que para la hipertensión no complicada. Las dosis diarias de captopril fueron relativamente altas en estos pacientes, particularmente por su función renal disminuida. Hay alguna experiencia en pacientes con insuficiencia renal, en los que el uso de alopurinol concomitantemente con captopril se ha asociado con neutropenia. En pacientes con enfermedades de la colágena (por ej. lupus eritematosos sistémico, escleroderma) y falla renal, la neutropenia ocurrió en el 3.7% de los pacientes en estudios clínicos. Mientras que en ninguno de más de 750 pacientes en estudios clínicos formales de insuficiencia cardiaca desarrolló neutropenia, si ha ocurrido en la experiencia posterior a la comercialización. Cerca de la mitad de los casos reportados han presentado un valor de creatinina sérica mayor o igual a 1.6 mg/dl y más del 75% fueron en pacientes que también estaban recibiendo procainamida. En insuficiencia cardiaca los mismos factores de riesgo de asocian a la neutropenia (por ej. falla renal, etc.). La neutropenia se ha detectado generalmente en los tres primeros meses después de que se inició el captopril. El examen de la médula ósea en pacientes con neutropenia mostró en forma consistente hipoplasia mieloide, frecuentemente acompañada de hipoplasia eritroide y disminución en el número de megacariocitos (por ejemplo, médula ósea hipoplásica y pancitopenia); algunas veces se observó anemia y trombocitopenia. En general, los neutrofilos volvieron a la normalidad dos semanas después de que se suspendió el captopril y las infecciones graves se limitaron a casos complejos. Aproximadamente el 13% de los casos de neutropenia terminaron en forma fatal, pero casi todas las muertes fueron en pacientes con enfermedades graves, como enfermedades de la colágena, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca o tratamiento con inmunosupresores o una combinación en estos factores. La evaluación del paciente hipertenso o con insuficiencia cardiaca siempre debe incluir la valoración de la función renal. Si el captopril es utilizado en pacientes con alteración de la función renal, se debe evaluar la cuenta de leucocitos y la cuenta diferencial antes de empezar el tratamiento y a intervalos de aproximadamente dos semanas durante tres meses y posteriormente en forma periódica. En pacientes con enfermedades de la colágena o que están expuestos a otros fármacos que se sabe afectan a las células blancas o a la respuesta inmune, particularmente cuando está afectada la función renal, el captopril se debe usar solamente después de una evaluación de riesgos y beneficios, utilizándolo con precaución. Los pacientes con complicaciones (insuficiencia renal o enfermedades de la colágena) tratados con captopril se les deben pedir que informen cualquier signo de infección (por ejemplo, faringitis, fiebre). Si se sospecha una infección, se debe hacer cuanto antes una cuenta de glóbulos blancos. Ya que la suspensión del captopril y otros fármacos generalmente es seguida de una rápida recuperación de la cuenta leucocitaria a la normalidad, cuando se encuentra neutropenia (cuenta de neutrofilos menor de 1000/mm3) el médico debe suspender el captopril y vigilar estrechamente la evolución del paciente. Proteinuria: Se encontró proteinuria mayor de 1 g por día aproximadamente en 0.7% de los pacientes que recibieron captopril. Cerca del 90% tenían evidencia de enfermedad renal previa o recibieron dosis relativamente altas de captopril (más de 150 mg/día), o ambas. Se observó síndrome nefrótico en una quinta parte de los pacientes con proteinuria. En la mayoría de los casos de proteinuria disminuyó o desapareció en seis meses con o sin captopril. Los parámetros de función renal como el nitrógeno ureico y la creatinina, rara vez se alteraron en los pacientes con proteinuria. En un estudio multicéntrico, doble ciego, controlado con placebo en 207 pacientes diabéticos con nefropatía y proteinuria (≥500 mg por día) que recibían 75 mg de captopril durante tres años, se observó una reducción consistente de la proteinuria. Se desconoce si el efecto a largo plazo se observa en pacientes con otros tipos de enfermedad renal. Los pacientes con enfermedad renal previa o aquellos que reciban captopril a dosis mayores de 150 mg/día, deben tener determinaciones de las proteínas urinarias (con tiras reactivas en la primera orina de la mañana) antes del tratamiento y posteriormente en forma periódica. Hipotensión: Raras veces se ha observado hipotensión excesiva en pacientes hipertensos, pero es una posible consecuencia de utilizar captopril en individuos depletados de sal / volumen (como los tratados enérgicamente con diuréticos), en pacientes con insuficiencia cardiaca o en diálisis renal. En hipertensión, se puede disminuir la posibilidad de hipotensión suspendiendo los diuréticos o incrementando la ingesta de sal una semana antes de iniciar el tratamiento con CAPOTENA® (captopril) o iniciando el tratamiento con dosis pequeñas (6.25 o 12.5 mg). De forma alternativa se puede monitorizar al paciente en el consultorio durante una hora después de la primera dosis. La hipotensión transitoria no está contraindica para continuar con las dosis posteriores una vez que la T/A se restablece. En la insuficiencia cardiaca, cuando la presión arterial era normal o baja, hubo disminuciones transitorias mayores del 20% de la presión sanguínea media en aproximadamente la mitad de los pacientes. Esta hipotensión transitoria es más probablemente que ocurra después de alguna de las primeras dosis y generalmente es bien tolerada y no produce síntomas o solo mareo leve, aunque en raras ocasiones se ha asociado con arritmia o trastornos de conducción. La hipotensión fue la razón para la suspensión del fármaco en el 3.6% de los pacientes con insuficiencia cardiaca. Debido a la potencial caída de la presión arterial en estos pacientes, el tratamiento debe iniciarse bajo estrecha vigilancia MÉDICA. Una dosis inicial de 6.25 ó 12.5 mg puede minimizar el efecto hipotensor. Los pacientes deben ser supervisados cuidadosamente durante las dos primeras semanas de tratamiento y siempre que se aumente la dosis de captopril y/o del diurético. La hipotensión por sí misma no es una razón para suspender el captopril. Cierta disminución de la presión arterial es común y deseable al inicio del tratamiento con CAPOTENA® (captopril) en la insuficiencia cardiaca. La magnitud de la disminución es mayor en los períodos iniciales del tratamiento. Este efecto se estabiliza en una o dos semanas y generalmente regresa a los niveles previos al tratamiento en unos dos meses, sin reducción de la eficacia terapéutica. Falla hepática: Rara vez se ha asociado a los inhibidores de la ECA con un síndrome que inicia con ictericia colestática y progresa a necrosis hepática fulminante y (en ocasiones) muerte. El mecanismo del síndrome no se conoce. Los pacientes que reciben cualquier inhibidor de la ECA y presentan ictericia o elevación marcada de las enzimas hepáticas deben suspender el inhibidor de la ECA y recibir atención médica adecuada. Precauciones: generales: Función renal alterada: Hipertensión: Algunos pacientes con enfermedad renal, particularmente aquellos con estenosis arterial renal severa, han desarrollado elevaciones de la urea y creatinina sérica después de la reducción de la presión sanguínea con captopril. Puede ser necesario disminuir la dosis de captopril y/o suspender el diurético. Es posible que algunos de estos pacientes no normalicen la presión sanguínea y así mantengan una perfusión renal. Insuficiencia cardiaca: Aproximadamente el 20% de los pacientes desarrollan elevaciones estables de urea y creatinina sérica mayores de 20% por arriba de la normal o de la basal durante el tratamiento a largo plazo con captopril. Menos de 5%, en particular aquellos con enfermedad renal previa severa, requieren la suspensión del tratamiento debido a un incremento progresivo de la creatinina; la mejoría subsecuente probablemente depende de la severidad de la enfermedad renal subyacente. Hipercaliemia: Se han observado elevaciones del potasio sérico en algunos pacientes tratados con inhibidores de la ECA incluyendo el captopril. Cuando se utilizan inhibidores de la ECA, los pacientes en riesgo de desarrollar hipercaliemia son aquellos con: insuficiencia renal; diabetes mellitus; y los que reciben concomitantemente diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos de sal que contienen potasio; o algunos otros medicamentos asociados a elevación del potasio sérico (por ej. heparina). Tos: Se ha reportado tos con el uso de inhibidores de la ECA. En forma característica la tos no es productiva, es persistente y desaparece después de suspender el tratamiento. Se debe considerar la tos inducida por inhibidores de la ECA en el diagnóstico diferencial de la tos. Estenosis valvular: Se piensa, con bases teóricas, que los pacientes con estenosis aórtica pueden estar en riesgo de presentar disminución de la perfusión coronaria cuando son tratados con vasodilatadores debidos a que desarrollan disminución de la postcarga. Cirugía/Anestesia: En pacientes en quienes se realiza cirugía mayor o durante la anestesia con agentes que producen hipotensión, el captopril bloquea la formación de angiotensina II secundaria a la liberación compensatoria de renina. Si se presenta hipotensión y se considera que es debida a este mecanismo, se puede corregir mediante expansión de volumen. Información para el paciente: Es necesario aconsejar a los pacientes que reporten en forma inmediata a su médico cualesquiera signos o síntomas que sugieran la presencia de angioedema (por ejemplo: hinchazón del rostro, los ojos, los labios, la lengua, la laringe y las extremidades, dificultad para deglutir o para respirar, ronquera) y que discontinúen la terapia en caso de presentar dichos signos o síntomas. (Consulte las Advertencias). Es necesario indicar a los pacientes que reporten lo antes posible cualquier señal de infección (por ejemplo: irritación de garganta, fiebre) que no responda en forma oportuna a la terapia estándar, lo cual puede ser un signo de neutropenia o de edema progresivo - el cual puede, a su vez, estar relacionado con proteinuria y con un síndrome nefrótico. Es necesario advertir a todos los pacientes que la transpiración y deshidratación excesivas pueden traer consigo una caída de la presión sanguínea debido a la reducción del volumen de los líquidos corporales. Otras causas de depleción del volumen de los líquidos corporales - tales como el vómito o la diarrea - también pueden provocar una caída de la presión sanguínea; es necesario aconsejar a los pacientes que consulten a su médico. Es necesario aconsejar a los pacientes que no utilicen diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos de la sal de mesa que contengan potasio sin consultar a su médico. Es necesario advertir a los pacientes que no deben interrumpir o discontinuar el uso del medicamento a menos que sea por indicación de su médico. Es necesario advertir a aquellos pacientes con insuficiencia cardiaca que estén recibiendo un terapia con captopril que deben evitar incrementar en forma rápida su actividad física. Es necesario informar a los pacientes que Capotena® (captopril) debe ser tomado una hora antes de los alimentos. Es necesario informar a aquellas pacientes que estén en edad de procrear acerca de las consecuencias de la exposición a los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Es necesario instruir a las pacientes para que se pongan en contacto con su médico en forma inmediata en caso de sospecha de embarazo.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: Morbilidad y Mortalidad Fetal/Neonatal: Cuando se les utiliza durante el embarazo, los inhibidores de la ECA pueden provocar daño e incluso la muerte al feto en desarrollo. En caso de detectarse un embarazo, el uso de CAPOTENA® debe ser discontinuado tan pronto como ello sea posible. El uso de inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer semestres del embarazo ha sido asociado con daños fetales y neonatales que incluyen hipotensión, hipoplasia craneal neonatal, anuria, insuficiencia renal reversible o irreversible y muerte. También se ha reportado la incidencia de oligohidramnios, presumiblemente a causa de la disminución de la función renal del feto; la incidencia de oligohidramnios en estas condiciones ha sido asociada con contracturas de los miembros del feto, con deformación craneofacial y con el desarrollo de pulmones hipoplásicos. En forma adicional, ha habido reportes de prematuridad, de retraso del crecimiento intrauterino y de ductus arteriosus patente. Más recientemente, ha habido reportes de prematuridad, de ductus arteriosus patente y otras malformaciones cardiacas estructurales, así como de malformaciones neurológicas luego de la exposición al captopril limitada al primer trimestre del embarazo. Cuando las pacientes queden embarazadas, los médicos deben realizar todos los esfuerzos posibles por discontinuar cuanto antes el uso de CAPOTENA®. En raras ocasiones (probablemente en menos de uno de cada mil embarazos), es imposible encontrar alternativas a los inhibidores de la ECA. En estos casos poco frecuentes, es necesario informar a las madres acerca de los riesgos potenciales para el producto y llevar a cabo exámenes de ultrasonido en serie con el fin de evaluar el ambiente intraamniótico. En caso de observarse oligohidramnios, el uso de CAPOTENA® debe ser discontinuado a menos que se considere que es indispensable para conservar la vida de la madre. Dependiendo de la semana de embarazo, puede resultar apropiado llevar a cabo una prueba estresante de tolerancia a contracciones (contraction stress testing, o CST), una prueba no estresante (non-stress test, o NST) o una determinación del perfil biofísico (biophysical profiling, o BPP). Sin embargo, las pacientes y los médicos deberán estar conscientes de la posibilidad de que el oligohidramnios no se presente sino hasta después de que el feto haya sufrido un daño irreversible. Los infantes con un historial de exposición in utero a inhibidores de la ECA deben ser sujetos a una vigilancia estrecha para detectar la posible aparición de hipotensión, oliguria e hipercalemia. En caso de detectarse oliguria, es necesario adoptar una estrategia de mantenimiento de la presión sanguínea y de la perfusión renal. Puede resultar necesario recurrir a la transfusión de recambio o a la diálisis con el fin de revertir la hipotensión y/o sustituir la función renal alterada. Si bien es posible eliminar el captopril de la circulación en adultos por medio de hemodiálisis, los datos acerca de la eficacia de la hemodiálisis para eliminar dicho fármaco de la circulación en neonatos o niños son inadecuados. La diálisis peritoneal no elimina el captopril en forma eficaz y no existe información acerca del uso de la transfusión de intercambio para eliminar el captopril de la circulación general. Lactancia: Las concentraciones del captopril en la leche humana son de aproximadamente uno por ciento de las concentraciones presentes en la sangre de la madre. Debido al potencial de que el captopril provoque reacciones adversas graves en los infantes lactantes, es necesario tomar la decisión ya sea de discontinuar el amamantamiento o de discontinuar el uso del fármaco tomando en consideración la importancia que el uso de CAPOTENA® tenga para la madre.
Reacciones secundarias y adversas: La incidencia reportada está basada en estudios clínicos que incluyen aproximadamente a 7000 pacientes. Dermatologícas: Se presentó rash, a menudo con prurito y algunas veces con fiebre, artralgias y eosinofilia en aproximadamente 4 a 7% (dependiendo del estado renal y de la dosis) de los pacientes, generalmente durante las primeras cuatro semanas de tratamiento. Es habitualmente maculopapular y raras veces en forma de urticaria. El rash casi siempre es leve y desaparece pocos días después de la disminución de la dosis, con antihistamínicos, y/o suspendiendo el medicamento; puede ocurrir remisión aún si se continúa con el captopril. Prurito sin rash, se presentó en 2% de pacientes. Entre el 7 y 10 % de los pacientes con rash cutáneo han presentado eosinofilia y/o títulos positivos de anticuerpos antinucleares. También se han reportado lesiones reversibles que semejan penfigoide y fotosensibilidad. Se han informado enrojecimiento o palidez en ≥ de 0.5% de pacientes. Cardiovasculares: Hipotensión, taquicardia, dolor precordial y palpitaciones se han observado en el 1% de los pacientes. Angina de pecho, infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca congestiva y síndrome de Raynaud se han presentado en ≤ 0.3% de pacientes. Gastrointestinales: Aproximadamente 2 a 4 % (dependiendo de la función renal y la dosis) de pacientes desarrollan disgeusia. La alteración del gusto es reversible y generalmente se autolimita (en 2 a 3 meses) aún cuando se continúe con la administración del fármaco. Puede haber pérdida de peso asociada a la pérdida del gusto. Hematológicas: Se ha reportado anemia, trombocitopenia, pancitopenia y neutropenia/agranulocitosis. Inmunológicas: Se ha reportado angioedema en aproximadamente el 0.1% de los pacientes. El angioedema que involucra a las vías aéreas superiores ha producido obstrucción fatal de la vía aérea. Respiratorias: Se ha reportado tos en el 0.5 al 2% de los pacientes tratados con captopril en estudios clínicos. Renales: Se ha reportado insuficiencia renal, falla renal, síndrome nefrótico, poliurina, oliguria y urgencia urinaria en ≤ 0.2% y sin determinar una relación de causalidad con el medicamento. Proteinuria (Ver Precauciones Generales). Las siguientes reacciones se han reportado en aproximadamente 0.5 al 2% de los pacientes, pero no tienen una frecuencia mayor en comparación con placebo u otros tratamientos en estudios controlados: irritación gástrica, dolor abdominal, náusea, vómito, diarrea, anorexia, constipación, aftas, úlcera péptica, mareo, cefalea, malestar general, fatiga, insomnio, boca seca, disnea, alopecia, parestesias. Se han reportado otros efectos clínicos adversos desde que el fármaco se comercializó y se mencionan a continuación por aparatos y sistemas. En este grupo no se puede determinar la incidencia o si existe relación causal. Generales: Astenia, ginecomastia. Cardiovasculares: paro cardiaco, insuficiencia o accidente cerebrovascular, trastornos del ritmo, hipotensión ortostática, síncope. Dermatológicos: Penfigo bulos, eritema multiforme (incluyendo síndrome de Stevens - Johnson), dermatitis exfoliativa. Gastrointestinales: Pancreatitis, glositis, dispepsia. Hematológicos: Anemia, incluyendo la aplásica y hemolítica. Hepatobiliares: Ictericia, hepatitis, incluyendo casos raros de necrosis, colestasis. Metabólicos: Hiponatremia sintomática. Musculoesqueléticos: Mialgia, miastenia. Nerviosos y Psiquiátricos: Ataxia, confusión, depresión, nerviosismo, somnolencia. Respiratorios: Broncoespasmo, neumonitis eosinofílica, rinitis. Sensoriales: Visión borrosa. Urogenitales: Impotencia. Al igual que con otros inhibidores de la ECA se ha reportado un síndrome que puede incluir: fiebre, mialgia, artralgia, nefritis intersticial, vasculitis, erupción y otras manifestaciones dermatológicas, eosinofilia, y sedimentación globular acelerada. Morbilidad y mortalidad fetal/neonatal: El uso de inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestre del embarazo se ha asociado a daño fetal y neonatal y muerte (ver Precauciones o Restricciones de Uso Durante del Embarazo y la Lactancia). Hallazgos en alteraciones de pruebas de laboratorio: Electrolitos séricos: Hipercaliemia: especialmente en pacientes con falla renal. Nitrógeno Ureico/Creatinina: Pueden ocurrir elevaciones transitorias del nitrógeno ureico o de la creatinina sérica especialmente en pacientes depletados de volumen o de sal, o con hipertensión renovascular. Disminuciones rápidas de la presión arterial muy elevada o de larga evolución pueden ocasionar disminución de la filtración glomerular y a su vez producir elevación del nitrógeno ureico o de la creatinina sérica. Hematológicos: Se han reportado anticuerpos antinucleares positivos. Pruebas de Función Hepática: Han ocurrido elevaciones de las transaminasas, fosfatasa alcalina y bilirrubina sérica.
Interacciones medicamentosas y de otro genero: Hipotensión: Pacientes que reciben diuréticos: Los pacientes en tratamiento con diuréticos y especialmente aquellos en quienes este tratamiento se ha instituido recientemente, así como los sometidos a restricción severa de sal en la dieta o en diálisis, ocasionalmente pueden experimentar una disminución brusca de la presión sanguínea, generalmente dentro de la primera hora después de recibir la dosis inicial de captopril. Fármacos con acción vasodilatadora: La nitroglicerina y otros nitratos y otros fármacos que tienen acción vasodilatadora, se deben administrar cuidadosamente y tal vez en menores dosis. Fármacos que producen liberación de renina: El efecto del captopril se potencia por agentes antihipertensivos que producen liberación de renina. Por ejemplo los diuréticos (como las tiazidas) pueden activar al sistema renina- angiotensina-aldosterona. Fármacos que afectan la actividad simpática: El sistema nervioso simpático puede tener especial importancia para mantener la presión sanguínea en pacientes que reciben inhibidores de la ECA solos o con diuréticos. Por lo tanto, los fármacos que afectan la actividad simpática (por ejemplo, agentes bloqueadores ganglionares o agentes bloqueadores neuronales adrenérgicos) deben utilizarse con precaución. Los bloqueadores beta-adrenérgicos confieren un mayor efecto antihipertensivo al captopril, pero la respuesta total no es aditiva. Fármacos que aumentan el potasio sérico: Debido a que el captopril disminuye la producción de aldosterona, puede haber elevación del potasio sérico. Los diuréticos ahorradores de potasio como la espironolactona, triamtereno a amilorida, así como los suplementos de potasio se debe administrar solo cuando haya hipocaliemia demostrada, haciéndolo con precaución, ya que pueden producir un aumento significativo del potasio sérico. Los sustitutos de la sal que contienen potasio, también deben utilizarse con precaución. Inhibidores de síntesis de prostaglandinas endógenas: Se ha informado que la indometacina puede disminuir el efecto antihipertensivo del captopril, especialmente en casos con hipertensión de renina baja. Otros fármacos antiinflamatorios no esteroides (por ejemplo, la aspirina) también pueden tener este efecto. Litio: Se ha reportado aumento en los niveles de litio sérico y síntomas de toxicidad con litio en pacientes que reciben tratamiento concomitante con inhibidores de la ECA. Estos fármacos se deben administrar con precaución y se recomienda el monitoreo frecuente de los niveles de litio sérico. Si se utiliza también un diurético, esto puede aumentar más la toxicidad del litio.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El captopril puede dar pruebas falsas positivas para acetona en la orina.
Precaución en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Cuando se administró captopril a conejos en dosis de 0.8 a 70 veces (on una base de mg/kg) la dosis humana máxima recomendada, se observaron bajas incidencias de malformaciones craneoencefálicas. No se observaron efectos teratogénicos en estudios a ratas o hámsteres preñados. En una base de mg/kg, las dosis usadas fueron 150 veces superiores en hámsteres y 625 veces superiores en ratas de las recomendadas para uso humano. Estudios de dos años con dosis de 50 a 1,350 mg/kg/día en ratones y ratas no mostraron ninguna evidencia de potencial carcinogénico. Los estudios en ratas no revelaron efectos en la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Vía de administración: Oral. Dosis: CAPOTENA® (captopril) debe administrarse una hora antes de los alimentos y la dosis debe individualizarse. Hipertensión arterial: La dosis inicial de CAPOTENA® (captopril) es de 50 mg una vez al día o 25 mg dos veces al día. Si no se obtiene una disminución satisfactoria de la presión arterial después de una o dos semanas, se puede aumentar la dosis a 100 mg diariamente en una o dos tomas divididas. La restricción de sodio puede ser benéfica cuando se utiliza CAPOTENA® (captopril) solo. Si la presión arterial no se controla satisfactoriamente después de una o dos semanas con esta dosis (y el paciente no está recibiendo ya un diurético) se debería añadir una dosis pequeña de un diurético del tipo de las tiazidas (p. ej. 25 mg de hidroclorotiazida al día). La dosis del diurético se puede aumentar a intervalos de una a dos semanas hasta alcanzar la dosis máxima antihipertensiva habitual. Si se inicia CAPOTENA® (captopril) en un paciente que ya está recibiendo un diurético, el tratamiento con CAPOTENA® (captopril) se debe empezar bajo vigilancia médica estrecha (ver Advertencias) en lo que respecta a hipotensión, con la dosificación y titulación de CAPOTENA® (captopril) arriba mencionada. Si se requiere una mayor reducción de la presión arterial, la dosis puede incrementarse progresivamente (continuando con el diurético), y se puede considerar la administración tres veces al día. La dosis habitual de CAPOTENA® (captopril) para hipertensión arterial generalmente no excede a 150 mg/día. La dosis máxima diaria de CAPOTENA® (captopril) no debe pasar de 450 mg. En pacientes con hipertensión severa (por ej. acelerada o maligna), cuando la suspensión temporal del tratamiento antihipertensivo actual no es práctico o deseable, o cuando se requiere la pronta restauración de la presión arterial a cifras normales, se debe continuar con el diurético, suspender el tratamiento antihipertensivo e iniciar de inmediato CAPOTENA® (captopril) 25 mg dos o tres veces al día bajo estrecha vigilancia médica. Cuando sea necesario por la condición clínica del paciente, la dosis diaria de CAPOTENA® (captopril) se puede aumentar cada 24 horas o menos bajo vigilancia médica continua hasta que se obtenga una respuesta satisfactoria o se alcance la dosis máxima de CAPOTENA® (captopril). En este esquema, se puede adicionar un diurético más potente como la furosemida. También se pueden utilizar fármacos beta-bloqueadores junto con CAPOTENA® (captopril) (ver Precauciones e Interacciones Medicamentosas), pero sus efectos son menos que aditivos. Insuficiencia cardiaca: El inicio del tratamiento requiere considerar si el paciente ha estado bajo tratamiento con diuréticos recientemente, así como la posibilidad de depleción severa de sal o de volumen. En pacientes con presión arterial normal o baja que han sido tratados enérgicamente con diuréticos y que pueden tener hiponatremia y/o hipovolemia, una dosis inicial de 6.25 mg dos o tres veces al día, o 12.5 mg dos o tres veces al día, puede atenuar la magnitud o la duración del efecto hipotensor (ver Advertencias, hipotensión); en estos pacientes el ajuste de la dosis para llegar a la habitual se puede llevar a cabo en los días siguientes. Para la mayoría de los pacientes, la dosis diaria inicial habitual es de 25 mg dos o tres veces al día. Después de llegar a una dosis de 50 mg dos o tres veces al día, los incrementos deben diferirse por lo menos dos semanas si es posible, para valorar si ha habido una respuesta adecuada. La mayoría de los pacientes estudiados han presentado mejoría clínica satisfactoria con una dosis de 150 mg al día o menos. La dosis diaria máxima de CAPOTENA
P>® (captopril) no debe exceder de 450 mg. CAPOTENA® (captopril) se utiliza generalmente junto con un diurético y digital. El tratamiento con CAPOTENA® (captopril) se debe iniciar bajo vigilancia médica estrecha. Infarto al miocardio: El tratamiento puede iniciarse a los tres días después del infarto al miocardio. Después de administrarse una dosis inicial de 6.25 mg, el tratamiento con captopril debe aumentarse a 37.5 mg diarios, divididos en varias dosis de acuerdo en la tolerancia. El captopril debe entonces aumentarse, de acuerdo con la tolerancia, a 75 mg diarios divididos en varias dosis, durante los próximos días y una dosis final de 150 mg diarios en dosis divididas, durante las semanas siguientes. Si ocurriese hipotensión sintomática, puede ser necesario reducir la posología, los intentos subsiguientes para lograr una dosis final de 150 mg deben basarse en la tolerancia del paciente al captopril. El captopril puede usarse en pacientes tratados con otros agentes para el infarto al miocardio, entre ellos, compuestos trombolíticos, aspirina, bloqueadores beta. Neutropenia diabética: En pacientes con nefropatía diabética la dosis recomendada de captopril es de 75 a 100 mg en dosis divididas. Si se requiere una mayor disminución de la presión arterial, se pueden emplear otros agentes antihipertensivos como diuréticos, beta bloqueadores y vasodilatadores en conjunto con captopril. Ajuste de la dosis en insuficiencia renal: captopril en dosis divididas de 75 a 100 mg/día es bien tolerado en pacientes con nefropatía diabética e insuficiencia renal leve o moderada. Debido a que CAPOTENA® (captopril) se excreta principalmente por vía renal, las tasas de excreción se reducen en pacientes con alteración de la función renal. A estos pacientes les lleva más tiempo alcanzar niveles estables de captopril y sus niveles serán más elevados para una determinada dosis diaria. Por lo tanto pueden tener respuestas adecuadas con dosis más bajas o menos frecuentes. Por eso, en pacientes con insuficiencia renal importante, la dosis inicial diaria de CAPOTENA® (captopril) debe ser menor y los incrementos para ajustar la dosis, más pequeños y en forma lenta (con intervalos de una a dos semanas). Después que se ha alcanzado el efecto terapéutico deseado, debe disminuirse lentamente la dosis para determinar la dosis efectiva mínima. En pacientes con insuficiencia renal severa cuando se requiere tratamiento concomitante con diuréticos, se prefiere un diurético de asa (por ej. furosemida) más que un diurético del tipo de las tiazidas. Uso pediátrico: No se ha establecido la seguridad y eficacia en los niños.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: La corrección de la hipotensión debe ser de capital importancia. La expansión de volumen con una solución intravenosa salina isotónica es el tratamiento de elección para la restauración de la presión arterial. Aún cuando el captopril puede ser extraído de la circulación en el adulto mediante hemodiálisis, no se tienen suficientes datos respecto a la efectividad de la hemodiálisis para extraerlo de la circulación en recién nacidos y en niños. La diálisis peritoneal no es efectiva para extraer el captopril; no hay información suficiente respecto al intercambio sanguíneo (transfusión) para extraer el captopril de la circulación general.
Presentaciones: Caja con 30 tabletas de 25 mg en envase de burbuja. Caja con 30 tabletas de 50 mg en envase de burbuja.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a no más de 30°C y en lugar seco.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. No se use en el embarazo ni lactancia, ni en niños menores de 2 años. Prohibida su venta fraccionada del producto. Reporte las sospechas de reacción adversa a los correos: farmacovigilancia@cofepris.gob.mx.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en Italia por:
Bristol-Myers Squibb, S.r.l. Loc. Fontana del Ceraso. 03012 Anagni (FR), Italia. Para: Bristol-Myers Squibb Manufacturing Company. Road 3, Km 77.5, Post Box 609, Humacao, PR-00791, EUA. Importado y Distribuido por:
Bristol-Myers Squibb de México, S. de R.L. de C.V. Rancho 4 Milpas km 1 Carretera Tepotzotlán - La Aurora, MDC Fase II, Sección "D", Col. Ex Hacienda San Miguel, C.P. 54715, Cuautitlán Izcalli, México. Representante legal: Bristol-Myers Squibb de México, S. de R.L. de C.V. Avenida Insurgentes Sur No.1602, Piso 5, Col. Crédito Constructor, C.P. 03940, Deleg. Benito Juárez, Distrito Federal, México.
Número de registro del medicamento: 0173M81 SSA IV. Fecha de CCDS: CPLP Captopril tablets, 14 Nov2006. Fecha de aprobación registro sanitario: 10 Jul 2015.

Principios Activos de Capotena

Laboratorio que produce Capotena