DEXILAL

SILANES

Denominación genérica: Dexametasona.

Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable. Cada ampolleta de 2 ml contiene: Fosfato sódico de dexametasona equivalente a 8 mg de fosfato de dexametasona, vehículo cbp.2 ml.
Indicaciones terapéuticas: La dexametasona es un corticosteroide sistémico con acción antiinflamatoria y antialérgica por lo que es posible indicarla en todos los procesos en los que sea necesario combatir las reacciones tisulares inflamatorias, exudativas, proliferativas, enfermedades reumáticas, dermatopatías alérgicas, asma bronquial, bronquiolitis. En afecciones agudas acompañadas de edema o shock de cualquier etiología, edema cerebral, shock anafiláctico, cuadros infecciosos graves, quemaduras, intoxicaciones, etc. DEXILAL* está indicado en gran variedad de padecimientos que afectan aparatos y sistemas de diversas especialidades como: Alergología: asma bronquial, urticaria, alergias a medicamentos y alimentos, reacciones de hipersensibilidad, rinitis alérgica, anafilaxis. Colagenopatías: durante las exacerbaciones o como tratamiento de mantenimiento de casos de lupus eritematoso sistémico, carditis reumática aguda. Dermatología: pénfigo, eritema multiforme, dermatitis exfoliativa, psoriasis, dermatitis por contacto, dematitis herpetiforme, eritema multiforme grave (síndrome de Stevens-Johnson). Endocrinología: para algunos casos de insuficiencia adrenal, tiroiditis no supurante. Enfermedades neoplásicas: para el tratamiento paliativo de hipercalcemia asociada a cáncer, leucemias y linfomas en adultos, leucemia aguda infantil. Estados edematosos: para provocar diuresis o remisión de la proteinuria en el síndrome nefrótico sin uremia, idiopático o debido a lupus eritematoso. Edema cerebral de diversas causas como el asociado a tumores cerebrales primarios o metastásicos; el asociado a neurocirugía; a traumatismo craneal o a seudotumor cerebral; el asociado a accidentes cerebrovasculares (apoplejía aguda), excepto hemorragia intracerebral. También se puede usar en la preparación preoperatoria de pacientes con hipertensión intracraneal secundaria a tumores cerebrales y como paliativo en pacientes con neoplasias cerebrales inoperables o recurrentes. El empleo de DEXILAL* inyectable en el edema cerebral no sustituye a la valoración neurológica y al tratamiento definitivo, como la neurocirugía u otro tratamiento específico. Gastroenterología: colitis ulcerativa, enteritis regional. Hematología: anemias y trombocitopenias autoinmunes, púrpura trombocitopénica idiopática, leucemias y linfomas. Síndrome de coagulación intravascular. Neumología: broncoaspiración, bronquiolitis, síndrome de Loeffler, sarcoidosis. Neurología: edema cerebral postraumático o de origen maligno. Oftalmología: conjuntivitis alérgicas, queratitis, neuritis ópticas, iritis, iridociclitis, coroiditis, uveitis, neuritis óptica. Reumatología: como tratamiento auxiliar a corto plazo (como medida de sostén durante episodios o exacerbaciones agudos) en artritis reumatoide, gotosa, postraumática, psoriásica, osteoartritis, sinovitis, tenosinovitis aguda inespecífica, bursitis, espondilitis anquilosante. La vía parenteral puede ser usada para tratamiento intensivo en emergencias ya que el fosfato de sodio puede administrarse intravenosamente por inyección directa o en infusión, así como por vía Intramuscular. El fosfato sódico puede ser administrado en forma intralesional en lesiones queloides, inflamatorias, infiltrados hipertróficos de liquen plano, lupus discoide, alopecia areata. Se indica la inyección intra-articular en sinovitis de la osteoartritis, artritis reumatoidea, gota, bursitis, epicondilitis. La dexametasona se ha administrado oral o intravenosamente para la prevención de náusea y vómito inducido por quimioterapia para tratamiento del cáncer. La dexametasona es efectiva en los síntomas del llamado "mal de montaña" en el cual un leve edema cerebral puede ser un factor contribuyente, sin embargo no se considera adecuada su utilización como profiláctico debido a sus efectos secundarios. Ante severos síntomas agudos de mal de montaña, los cuales pueden involucrar el desarrollo de edema pulmonar o cerebral, el tratamiento adecuado es el descenso inmediato y la terapia de sostén para mantener al paciente estable en lo que se realiza el descenso. Bajo estas circunstancias la dexametasona y el oxígeno son el tratamiento ideal.
Farmacocinética y farmacodinamia: El fosfato sódico de dexametasona se absorbe rápidamente por vía intramuscular y llega al torrente sanguíneo casi inmediatamente alcanzando concentraciones máximas en pocos minutos (menos de una hora), para desaparecer en pocas horas. El área bajo la curva concentración-tiempo (ABC) después de la administración de dexametasona intravenosa en bolo a dosis de 200 mg fue de 14.98 mg/L h contra la alcanzada después de 300 mg por vía oral que fue de 15.23 mg/L h. Circula en la sangre unida principalmente a las globulinas, cuando éstas se saturan (20-30 mcg/dl) el exceso de esteroide se une a la albúmina del plasma. El volumen de distribución es de 2 L/Kg. Su metabolismo es principalmente hepático. Se elimina en forma extensa por vía renal y una pequeña cantidad por heces, asimismo se excreta en escasa cantidad con la leche. No es dialisable. La vida media de eliminación es de 1.88 a 2.23 horas (aunque el reflejo de sus efectos metabólicos puede persistir hasta por 72 horas). La dexametasona es un glucocorticoide sintético exento de efectos mineralcorticoides. Disminuye la inflamación al estabilizar los lisosomas en los neutrófilos, previniendo así la degranulación y por lo tanto la reacción inflamatoria. Induce la lipocortina (proteína antiinflamatoria) cuyo efecto es inhibir la enzima fosfolipasa A2, bloqueando así las vías ciclo-oxigenasa (disminuyendo la síntesis de prostaglandinas y tromboxano) y lipo-oxigenasa (leucotrienos). Los corticosteroides se unen a los receptores glucocorticoides localizados en el citoplasma. Al ocurrir esta unión los receptores activados se mueven del citoplasma al núcleo provocando "up-regulation" de los genes antiinflamatorios (lipocortina, endopeptidasa, inhibidores del factor activador del plasminógeno). Los corticosteroides también disminuyen la estabilidad de moléculas RNA mensajeras selectivas, las cuáles alteran su transcripción. Los genes afectados por esta acción incluyen aquellos involucrados en la síntesis de colagenasa, elastasa, activador plasminógeno, oxido nítrico sintetasa, ciclo-oxigenasa tipo II, citokinas y quimokinas.
Contraindicaciones: Personas hipersensibles a los componentes de la fórmula, vacunas de virus vivos, infecciones micóticas sistémicas, úlcera gastroduodenal activa, glaucoma, hipertensión arterial, insuficiencia hepática grave, psicosis grave, estados convulsivos, tuberculosis activa.
Precauciones generales: DEXILAL* debe ser administrado con precaución en pacientes con antecedentes ulcerosos ya que los glucocorticoides aumentan las secreciones gástricas, sobre todo de ácido clorhídrico. Diabetes manifiesta o antecedentes familiares de la misma, ya que la dexametasona causa hiperglucemia. En pacientes que han recibido corticosteroides durante largas temporadas y que deban suspender el tratamiento, éste será paulatino para evitar el desencadenamiento de síndrome de abstinencia. Después de suspender el tratamiento corticosteroide, puede persistir insuficiencia adrenocortical durante meses, por lo tanto la terapia de reemplazo puede ser necesaria en estos pacientes durante períodos de estrés. Los corticosteroides pueden enmascarar los signos de infección así como disminuir la resistencia a la infección. En casos de malaria cerebral, los corticosteroides prolongaron el coma y produjeron alta incidencia de neumonía y hemorragia gastrointestinal. Debido a que los corticosteroides pueden activar la amibiasis latente es recomendable que la amibiasis sea tratada y controlada antes de la administración de esteroides. El uso prolongado de corticosteroides sistémicos o locales pueden causar catarata subcapsular posterior y glaucoma los cuales pueden dañar el nervio óptico. La administración de corticosteroides puede incrementar el riesgo de desarrollar tuberculosis en pacientes con TB latente o PPD positiva. Los corticosteroides pueden tener un mayor efecto en pacientes con hipotiroidismo y cirrosis. El uso de corticosteroides puede agravar cuadros psicóticos incluyendo los síntomas de euforia, insomnio, cambios de personalidad o depresión severa. La administración de dexametasona es de suma utilidad para el control inicial de trastornos inflamatorios reumáticos, en donde se desea un efecto rápido, sin embargo, es recomendable después de una semana, el cambio a AINE's, con el objeto de disminuir la posibilidad de efectos adversos o inhibición adrenocortical. El empleo de corticosteroides a dosis elevadas, continuadas y por más de 2 a 3 semanas puede condicionar la presencia de alteraciones conocidas como hipercorticismo. La aplicación intra-articular de fosfato sódico de dexametasona en forma frecuente puede ocasionar daño en el tejido articular, asimismo debe descartarse la presencia de un proceso séptico antes de la administración de esteroides. El crecimiento y desarrollo de niños que hayan recibido tratamiento prolongado altas dosis locales o sistémicas de corticosteroides debe ser vigilado cuidadosamente. Los corticosteroides pueden aumentar o disminuir la motilidad o el número de espermatozoides. Los corticosteroides pueden alterar la respuesta a los anticoagulantes por lo que debe ser vigilado estrecha y constantemente el tiempo de protrombina. Si los corticosteroides son administrados en forma concomitante con diuréticos depletores de potasio, debe ser monitoreado frecuentemente el potasio. Los pacientes que reciban tratamientos prolongados con corticosteroides deben ser observados para detectar supresión del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales, síndrome de Cushing, hiperglucemia y glucosuria. Los corticosteroides pueden desencadenar o agravar padecimientos como insuficiencia renal, colitis ulcerosa inespecífica, hipertensión, osteoporosis, miastenia gravis o diverticulitis.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: como no se han efectuado estudios de reproducción/corticosteroides en seres humanos, el empleo de estos medicamentos durante el embarazo o en mujeres que pueden embarazarse requiere comparar los beneficios que se espera obtener con los posibles riesgos para la madre y el embrión o feto. En recién nacidos de madres que han recibido dosis considerables de corticosteroides durante el embarazo, se debe vigilar cuidadosamente la aparición de signos de hipoadrenalismo. Lactancia: no emplear DEXILAL* ya que la dexametasona se elimina en leche materna en escasa cantidad y puede alterar el crecimiento o interferir con la producción endógena de corticosteroides del lactante. Advertir a las madres que estén recibiendo dosis farmacológicas de corticosteroides que no deben amamantar a sus hijos.
Reacciones secundarias y adversas: Los tratamientos con corticosteroides, con duración menor a tres semanas, difícilmente se acompañan de efectos secundarios de importancia. Cardiovasculares: ruptura del miocardio después de un infarto del miocardio reciente. Cutáneos: deficiencia de la cicatrización de heridas; piel delgada y frágil; petequias y equimosis; eritema; acné; aumento de la sudoración; puede suprimir las reacciones a las pruebas cutáneas; ardor u hormigueo, principalmente en la región perineal (tras la inyección intravenosa); otras reacciones cutáneas, como dermatitis alérgica, urticaria, edema angioneurótico. Gastrointestinales: ulcera gástrica o duodenal con posible perforación o hemorragia; perforación del intestino delgado o del colon, particularmente en pacientes con enteritis o colitis; pancreatitis (sumamente rara su presentación y es dependiente de la dosis); distensión abdominal; esofagitis ulcerosa. Endocrinológicos: irregularidades menstruales; síndrome de Cushing; detención del crecimiento en niños; falta secundaria de respuesta adrenocortical e hipofisaria, particularmente en situaciones de estrés como traumatismos, intervenciones quirúrgicas o enfermedades; disminución de la tolerancia a los carbohidratos; activación de una diabetes mellitus latente (dependiendo de la dosis, puede manifestarse desde una semana después del inicio del tratamiento esteroideo); aumento de las necesidades de insulina o de hipoglucemiantes orales en los diabéticos; hirsutismo. Hematológicos: incremento de liberación de granulocitos y disminución de monocitos y linfocitos; reacciones leucemoides (sin infección o enfermedad neoplásica) Psiquátricos: psicosis, esquizofrenia, manía, delirio. Metabólicos: Balance negativo del nitrógeno por catabolismo proteico. Musculoesqueléticos: debilidad muscular; miopatía por corticosteroides (relacionado con dosis altas); reducción de la masa muscular; osteoporosis; fracturas vertebrales por compresión; necrosis avascular aséptica de la cabeza del fémur o húmero; fracturas patológicas de los huesos largos; ruptura de tendones. Neurológicos: poco frecuentes en las terapias cortas. Convulsiones; manía, alucinaciones, insomnio irritabilidad, nerviosismo, euforia leve, depresión, aumento de la presión intracraneal con edema de la papila (seudotumor cerebral); vértigo; cefalea; trastornos psíquicos. Oftálmicos: cataratas subcapsulares posteriores; aumento de la presión intraocular; glaucoma; exoftalmos. Trastornos hidroelectrolíticos: retención de sodio y retención de líquidos (en menor grado que los mineralcorticoides); insuficiencia cardíaca congestiva en pacientes susceptibles; pérdida de potasio; alcalosis hipocaliemia; hipertensión arterial (usualmente se resuelve al suspender el fármaco). Otros: reacciones anafilactoides o de hipersensibilidad; tromboembolia; aumento de peso; aumento del apetito; náuseas; malestar general; hipo. Los siguientes efectos colaterales adicionales están relacionados con la administración parenteral de corticosteroides: Raros casos de ceguera tras la inyección directa en lesiones situadas en la cara y la cabeza; hiperpigmentación o hipopigmentación; atrofia subcutánea y cutánea; absceso estéril; enrojecimiento tras la inyección intraarticular; artropatía de tipo Charcot.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Fármacos que disminuyen la concentración y efecto de los corticosteroides: carbamazepina, fenobarbital, fenitoína, efedrina y rifampicina. Fármacos que aumentan el efecto de la dexametasona: Anticonceptivos orales (aumentan la vida media de los esteroides). Fármacos que disminuyen su efecto por la dexametasona: Fenitoína, bloqueadores neuromusculares (alcuronium, cisatracurium, doxacurium, galamina), praziquantel, antidiabéticos (glipizida, glibenclamida, insulina). El uso de dexametasona aumenta las concentraciones de albendazol y aspirina, incrementando su acción y efectos adversos. Asimismo incrementa la pérdida de potasio al coadministrarla con diuréticos que causen este efecto representando un riesgo de desencadenar hipocaliemia.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Por la dexametasona al igual que otros corticoides pueden darse falsos incrementos en la prueba Abbot TDx para digoxina. La administración de corticosteroides puede originar algunos cambios que son detectados por exámenes de laboratorio como incremento de la cantidad de glóbulos blancos (mayores de 20,000/mm3) sin signos de infección o enfermedad neoplásica; hiperglicemia; e incremento de colesterol, triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Estudios preclínicos con dexametasona en diferentes especies animales mostraron algunos defectos al nacimiento, (paladar hendido), insuficiencia placentaria y abortos espontáneos, sin embargo a la fecha no existen reportes de teratogenia en humanos. No se han reportado efectos mutagénicos, carcinogénicos, ni sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Vía de administración: intramuscular profunda, intravenosa, intra-articular, intralesional. Si se aplica diluido en recién nacidos o prematuros, las soluciones que se empleen para administrarlo por vía IV no deben contener ningún conservador y se debe usar la mezcla antes de 24 horas. La dosis requerida por cada paciente puede llegar a ser muy variable y se debe individualizar de acuerdo con el padecimiento que se está tratando y con la respuesta del paciente. Se recomienda la suspensión del tratamiento de manera gradual cuando se administren 20 mg o más al día para evitar la sintomatología de supresión adrenal. Al obtener la respuesta favorable, la dosis de mantenimiento debe ser determinada disminuyendo la dosis de forma escalonada y en pequeñas cantidades hasta localizar la dosis mínima efectiva. Los pacientes deberán estar bajo observación para detectar signos que indiquen la necesidad de ajuste de dosificación. La dosis inicial usual con la que han respondido la mayoría de los casos se encuentra entre 0.5 mg y 20 mg al día. En casos de Urgencia: la dosis usual varía entre 4 y 20 mg IV ó IM (en estado de shock usar sólo la vía IV), repetir las dosis elegida hasta obtener respuesta adecuada, al iniciar la mejoría se administrarán dosis de 2 a 4 mg según sea necesario. Regularmente la dosis diaria no requiere ser mayor de 80 mg al día. Para mantener el máximo efecto administrar la dosis cada 3 a 4 horas o en venoclisis a goteo lento. En estados de shock: se han sugerido diversas formas de dosificación: Administrar 20 mg IV, continuar con 3 mg/Kg/día por venoclisis. Una sola inyección IV con 2 a 6 mg/Kg. Iniciar con 40 mg IV, seguidos de la misma dosis repetida cada 4 a 6 horas mientras persista el shock. Una sola aplicación IV de 1 mg/Kg. La administración de altas dosis de corticosteroides debe continuar solamente hasta que las condiciones del paciente se estabilicen y usualmente durante no más de 48 a 72 horas. Es poco frecuente la presencia de reacciones adversas ante dosificaciones altas de corticosteroides, sin embrago puede ocurrir ulceración péptica. En edema cerebral: en el tratamiento del edema cerebral se ha recomendado la dosis de 10 mg IV inicialmente, seguida de 4 mg IM cada 6 horas. Al existir una respuesta clínica (usualmente a las 12 a 24 horas), la dosis puede ser reducida después de 2 a 4 días y continuada por un período de aproximadamente 5 a 7 días. Se recomienda emplear dosis altas de DEXILAL* para iniciar el tratamiento intensivo a corto plazo del edema cerebral agudo que pone en peligro la vida del enfermo. En adultos:


En niños (de 35 kg o más):



En niños (de menos de 35 kg):


En tumores cerebrales inoperables: en tumores cerebrales inoperables se sugiere una terapia de mantenimiento con 2 mg, dos o tres veces al día. Otros: para dosificar DEXILAL* por vía intra-articular, intra-lesional o en tejidos blandos se recomienda:


No se requieren ajustes a la dosificación en insuficiencia renal y diálisis.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Manifestaciones y manejo (antídotos): las dosis repetidas en forma frecuente (diarias o varias veces por semana), pueden ocasionar Síndrome de Cushing (desarrollo de obesidad central, facies de luna llena y giba de búfalo). Los reportes de toxicidad aguda o fallecimientos posteriores a la administración de glucocorticoides, son raros. Ante la eventualidad de una sobredosificación no se dispone de un antídoto específico. Está indicada la terapia sintomática y de sostén. La ingestión aguda aún a dosis masivas es raramente un problema clínico. La mayoría de las reacciones pertenecen al área de la neuropsiquiatría, aunque se han reportado arritmias cardíacas y anafilaxis. La exposición crónica produce efectos adversos fisiológicos como apariencia Cushingoide, debilidad muscular u osteoporosis. Los signos y síntomas tóxicos rara vez ocurren con la administración de menos de tres semanas de duración y con un amplio rango de dosificación. Tratamiento: el tratamiento es mantener las funciones elementales de soporte cardiovascular y respiratoria. Evitar la exposición crónica diaria que constituya la administración durante mas de tres semanas, si esto no expone la vida del paciente.
Presentación(es): Caja con 1, 2 ó 3 ampolletas de 2 ml
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C. No se congele.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos.No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica.
Nombre y domicilio del laboratorio: Laboratorios SILANES, S.A. de C.V. Amores 1304 Col. del Valle 03100 - México, D.F. *Marca Registrada.
Número de registro del medicamento: 462M2001 SSA-IV.
Clave de IPPA: IPPA- IEAR-207831/R2001

Principios Activos de Dexilal

Laboratorio que produce Dexilal