Lamotrigina

Acción terapéutica.

Antiepiléptico.

Propiedades.

Es un bloqueante de los canales del sodio dependientes de voltaje que produce un bloqueo de la descarga repetitiva sostenida en neuronas en cultivo. Además, inhibe la liberación patológica de glutamato y los potenciales de acción evocados por este aminoácido involucrado en la generación de crisis epilépticas. Ha resultado ser eficaz en el tratamiento de epilepsias parciales con convulsiones tonicoclónicas secundarias generalizadas o sin ellas y en convulsiones tonicoclónicas primarias generalizadas. Estudios clínicos permitieron demostrar que la lamotrigina no produce alteraciones en el sistema nervioso central (SNC), como oscilaciones corporales, cambios en la frecuencia cardíaca, en la coordinación motora fina y en los movimientos oculares, ni efectos sedantes. Es un inhibidor débil de la dihidrofolato reductasa, por lo que existe la posibilidad de que interfiera en el metabolismo del folato durante la terapia; sin embargo, los estudios clínicos indicaron que no indujo cambios en la concentración de hemoglobina, en el volumen corpuscular medio y en la concentración de folato de los glóbulos rojos o el suero en 1 a 5 años. Se absorbe rápida y completamente en el intestino; en presencia de alimentos el grado de absorción no se modifica, aunque se retrasa el tiempo de máxima concentración en la sangre. Su unión a las proteínas plasmáticas es de aproximadamente 55%. El metabolismo consiste principalmente en la conjugación con glucuronidación hepática y ulterior eliminación por vía renal y en menor medida por las heces. No afecta la farmacocinética de otros medicamentos antiepilépticos ni la de fármacos metabolizados por las enzimas del citocromo P450 en el hígado. Su vida media es más corta en niños que en adultos, dato importante para la dosificación en estos pacientes.

Indicaciones.

Epilepsias en adultos y niños.

Dosificación.

Dosis monoterapia. Adultos y niños mayores de 12 años. Dosis inicial: 25mg una vez al día durante dos semanas, seguidos por 50mg una vez al día durante dos semanas. Dosis habitual de mantenimiento: 100-200mg por día administrados una vez al día o en dos tomas. Niños de 2 a 12 años. Dosis inicial: 0,5mg/kg/día, durante dos semanas, seguidos por 1mg/kg/día durante dos semanas. Dosis habitual de mantenimiento: 2-10mg/kg/día en una o dos tomas. Dosis en terapia múltiple. Adultos y niños mayores de 12 años. Pacientes no tratados con valproato de sodio: dosis inicial 50mg una vez al día durante dos semanas, seguidos por 100mg por día en dos dosis divididas durante dos semanas. Dosis habitual de mantenimiento: 200-400mg por día administrados en dos dosis. Pacientes tratados con valproato de sodio: dosis inicial, 25mg día por medio durante dos semanas, seguidos por 25mg por día durante dos semanas. Dosis habitual de mantenimiento: 100-200mg por día una vez al día o en dos tomas. Niños entre 2 y 12 años. Pacientes no tratados con valproato de sodio: dosis inicial, 2mg/kg/día en dos tomas durante dos semanas, seguidos por 5mg/kg/día durante dos semanas. Dosis habitual de mantenimiento: 5-15mg/kg/día divididos en dos tomas. Pacientes tratados con valproato de sodio: la dosis inicial debe ser mucho menor que la citada anteriormente y la dosis de mantenimiento para los niños de 2 a 6 años deberá ser mayor que el rango recomendado. Niños menores de 2 años: no existe información suficiente sobre su uso. Ancianos: la respuesta que se logra no difiere de la de los pacientes jóvenes, sin embargo, los ancianos deberán ser tratados con mayor cautela.

Reacciones adversas.

Como monoterapia se incluyen cefalea, cansancio, rash, náuseas, mareos, somnolencia e insomnio. Durante los tratamientos multidosis se registraron casos de rash cutáneo, habitualmente maculopapular en apariencia, que aparece dentro de las cuatro semanas de comenzada la terapia y desaparece con su suspensión. Se ha informado que el rash forma parte del síndrome de hipersensibilidad asociada que incluye además fiebre, linfadenopatías, edema facial y anormalidades de la sangre y el hígado. Raramente se detectó rash cutáneo más severo con síndrome de Stevens-Johnson y necrosis epidérmica tóxica (síndrome de Lyell). Otros efectos adversos son diplopía, visión borrosa, mareo, somnolencia, cefalea, inestabilidad, cansancio, molestias gastrointestinales, irritabilidad/agresión, temblor, agitación, anormalidades hemáticas transitorias y confusión.

Precauciones y advertencias.

Las sobredosis recomendadas al inicio del tratamiento pueden asociarse con una alta incidencia de rash cutáneo que obliga a la suspensión. La interrupción brusca de lamotrigina puede provocar crisis de rebote, por lo cual se recomienda la reducción de las dosis en etapas durante un período de dos semanas. Administrar con precaución a aquellos pacientes con alteraciones renales, ya que existe una acumulación de los metabolitos de lamotrigina a pesar de que su concentración plasmática es similar a la detectada en pacientes sanos. Como esta droga se metaboliza principalmente en el hígado, se recomienda evitar su uso en pacientes con patologías hepáticas (cirrosis, hepatitis). La lamotrigina no tuvo riesgo genético en el hombre en un amplio número de pruebas de mutagenicidad. Además, estudios en ratas y ratón indicaron que tampoco es carcinogénico. Ensayos realizados en animales mostraron que la lamotrigina no altera la fertilidad ni produce malformaciones fetales. En mujeres embarazadas se recomienda evitar su uso, excepto en aquellos casos en que el beneficio para la madre supera el riesgo potencial para el feto. La lamotrigina pasa a la leche materna en concentraciones del orden del 40%-45% de la concentración plasmática; los lactantes amamantados recibieron dosis equivalentes a 1,06-1,75mg/kg/día sin que se observaran efectos adversos. Los efectos sobre el sistema nervioso central difieren en cada paciente, por ello se recomienda consultar al médico sobre la conveniencia de conducir vehículos durante el tratamiento.

Interacciones.

Antiepilépticos como fenitoína, carbamazepina, fenobarbitona y primidona aumentan el metabolismo de lamotrigina y, por lo tanto, disminuyen su concentración plasmática. Por el contrario, el valproato de sodio reduce el metabolismo del fármaco ya que utiliza las mismas enzimas hepáticas para llevar a cabo el suyo. La administración de lamotrigina y carbamazepina produjo alteraciones en el sistema nervioso central, como mareos, ataxia, diplopía, visión borrosa y náuseas. Todos estos efectos desaparecieron con la reducción de la dosis de carbamazepina.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad o intolerancia a la lamotrigina.

Sobredosificación.

Los signos y síntomas de sobredosis incluyen nistagmo, ataxia, mareo, somnolencia, cefalea y vómitos. El tratamiento consiste en terapia de sostén adecuada y lavado gástrico.