RUBIDEXOL®

PISA

Denominación genérica: Metadona.
Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Clorhidrato de metadona 5 mg y 10 mg. Excipiente cbp 1 tableta.
Indicaciones terapéuticas: Rubidexol® se indica para el alivio del dolor severo. También está indicado para el manejo del síndrome de abstinencia a los opioides y como terapia de mantenimiento temporal en farmacodependientes.
Farmacocinética y farmacodinamia: El clorhidrato de metadona es un analgésico narcótico sintético con múltiples acciones similares a las de la morfina, siendo sus principales propiedades la efectiva actividad analgésica por vía oral y el valor terapéutico para el manejo del síndrome de abstinencia a los narcóticos, debido en parte a que la metadona tiene la cualidad de producir menos síntomas de abstinencia comparada con la morfina, además de que el inicio de acción es mas lento y el efecto es mas prolongado. El mecanismo exacto de acción no es completamente conocido, aunque se cree que actúa inhibiendo selectivamente la liberación de neurotransmisores de las terminaciones nerviosas aferentes que conducen estímulos dolorosos. Además, la metadona es un agonista de los receptores de opioides Mu principalmente y en menor medida sobre los receptores Kappa. Los receptores Mu se encuentran ampliamente distribuidos a lo largo del Sistema Nervioso Central (SNC) principalmente en el sistema límbico, tálamo, hipocampo y cerebro medio, así como en las láminas I, II, IV y V del asta dorsal en la médula espinal. Los receptores Kappa se localizan predominantemente en la médula y en la corteza cerebral. Cuando se administra la metadona por vía oral la absorción es adecuada y rápida a través del tracto gastrointestinal y se pueden detectar niveles plasmáticos a los 30 minutos con una concentración plasmática máxima a las 4 horas. La unión a proteínas plasmáticas es alta, hasta del 90% aproximadamente. La vida media de eliminación es de 15 a 25 horas, incrementándose conforme se repiten las dosis. La metadona sufre un complejo metabolismo hepático, sus principales metabolitos resultan de la N desmetilación y ciclización para formar pirrolidinas y pirrolina. La eliminación es principalmente renal, pudiéndose incrementar cuando la orina es ácida, el resto se elimina por la bilis junto con pequeñas cantidades del medicamento no alterado.
Contraindicaciones: No se administre a personas con antecedentes de hipersensibilidad a la metadona. Al igual que con otros analgésicos opioides, la metadona debe evitarse en los siguientes casos: Depresión respiratoria: La metadona puede causar depresión respiratoria por efecto directo sobre el centro respiratorio. La depresión respiratoria se presenta con mayor frecuencia en personas sensibles a la metadona o cuando se utilizan altas dosis del medicamento. Por lo tanto, se contraindica su uso en todas las situaciones que cursen con depresión respiratoria. Traumatismo craneoencefálico e hipertensión intracraneana. En casos de traumatismo craneoencefálico (TCE) y en otras entidades donde se presente hipertensión intracraneal se deberá tomar en cuenta que la metadona tiene la capacidad de incrementar la presión intracraneal. Además de que pudiera enmascarar el curso clínico del TCE. Dolor abdominal agudo: Debido a que la metadona tiene acciones sobre el músculo liso, a nivel gastrointestinal modifica el tono y la motilidad, por lo que en casos de dolor abdominal agudo pudiera enmascarar el diagnóstico y el curso de la enfermedad. Además, la metadona se contraindica en casos de intoxicación aguda por alcohol, delirium tremens y en combinación con medicamentos depresores del Sistema Nervioso Central (SNC). De igual manera, la metadona se contraindica durante el embarazo y la lactancia.
Precauciones generales: Al igual que con otros analgésicos narcóticos la metadona debe utilizarse con precaución en pacientes ancianos y debilitados, en personas con alteración de la función renal y hepática, enfermedad de Addison e hipertrofia prostática. La metadona suprime el reflejo de la tos por lo que se deberá poner especial atención cuando se utilice durante el período postoperatorio y en casos de enfermedad pulmonar. La metadona puede disminuir las habilidades para el manejo de maquinaria de precisión, conducción de vehículos y otras actividades que requieren movimientos rápidos y finos. La metadona puede causar dependencia física y psíquica.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: A pesar de que no se han realizado estudios controlados en mujeres embarazadas, no se deberá utilizar la metadona en estos casos ya que puede causar síndrome de abstinencia a los narcóticos en el recién nacido. De igual forma no se justifica su uso como analgesia obstétrica por el riesgo potencial de causar depresión respiratoria en el neonato, especialmente cuando se utilizan dosis altas. Aunque se desconoce si la metadona se excreta en la leche materna, se deberá tomar la decisión de suspender la lactancia o el medicamento valorando los riesgos contra los beneficios.
Reacciones secundarias y adversas: Las reacciones adversas mas comúnmente observadas con el uso de metadona son mareos, sedación, náuseas y vómito. Otros efectos adversos incluyen: Confusión mental, somnolencia, letargia, disminución de las habilidades psíquicas y mentales, ansiedad, delirio, cambios del estado emocional, espasmo uretral y del esfínter vesical, retención urinaria, prurito, erupción cutánea y depresión respiratoria. El uso prolongado de metadona puede causar estreñimiento con mayor frecuencia que otros opioides.
Interacciones medicamentosas y de otro género: El uso concomitante de metadona con medicamentos depresores del SNC y/o alcohol puede exacerbar los efectos depresores sobre éste. La combinación de agentes que tienen actividad anticolinérgica con metadona, puede incrementar el riesgo de distensión abdominal grave, pudiendo aparecer íleo paralítico y/o retención urinaria. Los inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO) pueden aumentar el riesgo de hipertensión o hipotensión arterial, depresión respiratoria y colapso cardiovascular. Los antihipertensivos y diuréticos pueden causar hipotensión arterial cuando se combinan con metadona. Los acidificantes urinarios pueden incrementar la eliminación de la metadona disminuyendo en consecuencia los niveles plasmáticos con lo que se favorece la aparición del síndrome de abstinencia. Tanto la fenitoína como la rifampicina pueden incrementar el metabolismo de la metadona pudiendo precipitar el síndrome de abstinencia a los narcóticos en farmacodependientes. Los pacientes adictos a la heroína que se encuentran dentro de programas de destoxificación con metadona pueden experimentar síntomas de abstinencia a los narcóticos con el uso de pentazocina.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: No se han reportado hasta la fecha.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se han realizado estudios adecuados con metadona sobre efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis ni sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: La administración de Rubidexol® es por vía oral. Para efectos analgésicos: de 5 a 20 mg cada 4 a 8 horas pudiendo modificar tanto las dosis como el intervalo de tiempo de administración si así se requiere. Para el manejo del síndrome de abstinencia: Una dosis inicial de 15 a 20 mg el primer día suele ser suficiente para suprimir los síntomas de abstinencia. Al día siguiente se puede administrar hasta 40 mg diarios como tratamiento estabilizante por espacio de 2 a 3 días. Después de esto la dosis se debe de reducir gradualmente del 10 al 20% de la dosis original a intervalos de 1 a 2 días. El tratamiento no debe sobrepasar de 21 días. Para mantenimiento: Los adictos que son candidatos a programas de rehabilitación deben ser cuidadosamente seleccionados. La dosis recomendada es de 20 a 40 mg al día por un período de 6 meses a 1 año, posteriormente se debe de reducir gradualmente la dosis en un rango de 5% por semana.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Los casos graves de sobredosis con metadona se caracterizan por depresión respiratoria, somnolencia que puede progresar a estupor o coma, flacidez músculoesquelética, piel húmeda y fría y en algunas ocasiones se puede presentar bradicardia e hipotensión arterial. Con sobredosis severas se han presentado apnea, colapso circulatorio, paro cardiaco y muerte. Manejo: El manejo inmediato debe encaminarse al soporte de la función cardiorespiratoria y a medidas para reducir la absorción del medicamento. Si el paciente se encuentra alerta y consciente está indicado el vaciamiento gástrico por inducción del vómito mecánicamente o utilizando jarabe de ipecacuana a dosis de 5 a 10 ml en niños y 15 ml en adultos. Se puede repetir la dosis 20 a 30 minutos después si no se ha producido el vómito, posteriormente se administrará carbón activado 1 mg/kg, acompañado de un catártico. La reposición de líquidos es esencial para mejorar la hipotensión. Se deben utilizar medicamentos vasopresores cuando así se requiera. En pacientes inconscientes es necesario el vaciamiento gástrico mediante sonda nasogástrica, además de colocación de tubo endotraqueal. Cuando se requiera se deberá utilizar ventilación asistida para mantener una ventilación pulmonar adecuada. En casos de intoxicación severa se deberá realizar de preferencia hemodiálisis o diálisis peritoneal. La naloxona es un antagonista de los narcóticos opioides. Dosis de 0.4 a 2 mg administrados por vía intramuscular o intravenosa son necesarias para revertir los efectos de la metadona. Se tendrá en cuenta que la duración de acción de la naloxona es menor a la de la metadona, por lo que pudiera ser necesario repetir la dosis del antagonista a intervalos inclusive de 2 a 3 minutos en casos graves. Otro agente utilizado para revertir los efectos de los opioides es el nalmefene, que es un antagonista específico de los opioides derivado de la naltrexona y con propiedades similares a la naloxona, siendo su principal diferencia su duración de acción mas prolongada. La dosis inicial recomendada para el manejo de la sobredosis por metadona en personas no adictas es de 0.5 mg/70 kg de peso, seguidas de una segunda dosis de 1.0 mg/70 kg de peso si es necesario cada 2 a 5 minutos. En pacientes adictos o sospechosos se recomiendan dosis de 0.1 mg/70 kg de peso. Si no hay datos sugestivos de deprivación a los 2 minutos se debe continuar con las dosis recomendadas.
Presentación(es): Caja con frasco con 100 tabletas de 5 mg. Caja con frasco con 100 tabletas de 10 mg.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese el frasco bien tapado a temperatura ambiente a no más de 30°C en lugar seco. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta o permiso especial con código de barras. No se use en el embarazo y la lactancia. Su uso prolongado aún a dosis terapéuticas puede causar dependencia. Evite conducir vehículos automotores y maquinaria pesada durante el uso de este medicamento.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en E.U.A. por: Mallinckrodt, Inc. 172 Railroad Ave. Bldg. 9DC. Hobart, New York 13788, E.U.A. Acondicionado y Distribuido en México por: Laboratorios PiSA, S.A. de C.V. Calle 7 No. 1308, Zona Industrial. 44940 Guadalajara, Jal. México.
Número de registro del medicamento: 075M2000 SSA.
Clave de IPPA: KEAR-04361204083/RM2004