SOMATROPINA

AMSA

Denominación genérica: Somatropina.
Forma farmacéutica y formulación: Cada frasco ámpula contiene: somatropina 1,33 mg equivalente a 4 UI. Excipiente cs. Cada frasco ámpula con diluyente contiene: metacresol 2 mg. Vehículo cbp 1 ml 1 ml. Cada cartucho con dos compartimientos uno con liofilizado contiene: somatropina 5,3 mg equivalente a 16 UI. Excipiente cs y otro con el diluyente: metacresol 2 mg. Vehículo cbp 1 ml.
Indicaciones terapéuticas: La somatropina está indicada en niños que tienen problemas del crecimiento debido a las siguientes condiciones: niños con epífisis abiertas para el tratamiento de la estatura baja causada por la deficiencia de somatotropina. Síndrome de Turner. Insuficiencia renal crónica. Niños de escasa estatura nacidos pequeños para la edad gestacional. Síndrome de Prader-Willi. En adultos: en adultos se administra somatropina para confirmar el déficit de somatotropina. También se utiliza en el tratamiento del estado de degradación o caquexia asociada con el SIDA. La somatropina también se utiliza en el síndrome del intestino corto para aumentar la absorción intestinal del agua, electrolitos y nutrientes.
Farmacocinética y farmacodinamia: La somatropina se absorbe bien tras una inyección subcutánea o intramuscular, con una biodisponibilidad del 60 al 80%; las concentraciones plasmáticas máximas no se alcanzan hasta después de varias horas. Tras la inyección intravenosa la semivida es de unos 20-30 minutos, pero después de la administración subcutánea o intramuscular las concentraciones plasmáticas disminuyen, con una semivida de 3-5 horas, a causa de la liberación más prolongada a partir del lugar de la inyección. Se metaboliza en el hígado y riñones, y se excreta en la bilis. La somatropina estimula el crecimiento lineal e incrementa la tasa de crecimiento en niños que carecen de una adecuada cantidad de hormona de crecimiento endógena. La somatropina es una hormona metabólica potente, importante para el metabolismo de lípidos, carbohidratos y proteínas. Metabolismo de lípidos: la somatropina induce los receptores hepáticos del colesterol LDL y afecta el perfil de lípidos y lipoproteínas plasmáticas. En general, la administración de somatropina a los pacientes con deficiencia de hormona de crecimiento resulta en reducciones de los niveles séricos de LDL y apolipoproteína B. También se puede observar una reducción en el colesterol sérico total. Metabolismo de carbohidratos: la somatropina aumenta la insulina, pero comúnmente no cambia los niveles de glucosa en sangre en ayunas. Agua y metabolismo: La deficiencia de hormona del crecimiento se asocia con volúmenes plasmáticos y extracelulares disminuidos. Ambos volúmenes aumentan rápidamente después del tratamiento con somatropina. La somatropina induce la retención de sodio, potasio y fósforo. Metabolismo óseo: la somatropina estimula el recambio del hueso esquelético. En los pacientes con deficiencia de hormona de crecimiento con osteopenia, la administración prolongada de somatropina da como resultado un aumento del contenido de mineral y de la densidad ósea en los sitios que soportan el peso. Capacidad física: la fuerza muscular y la capacidad para el ejercicio físico mejoran después del tratamiento prolongado con somatropina. Mejora la energía, la vitalidad, las funciones de la memoria y mejoras en la calidad de vida.
Contraindicaciones: La somatropina está contraindicada en los pacientes con evidencia de actividad neoplásica y en pacientes con crecimiento incontrolado de tumores intracraneales benignos. La terapia antitumoral se debe completar antes de comenzar con la somatropina. Esta hormona no debe utilizarse para estimular el crecimiento en pacientes con epífisis cerradas. La somatropina está contraindicada en pacientes con enfermedad crítica aguda debido a las complicaciones posteriores a una cirugía de corazón abierto o cirugía abdominal, al trauma múltiple accidental, o insuficiencia respiratoria aguda. La somatropina está contraindicada en pacientes con síndrome de Prader-Willi que tienen obesidad severa o insuficiencia respiratoria grave (véase Precauciones generales).
Precauciones generales: Existen reportes de fatalidad asociadas con el uso de la hormona del crecimiento en pacientes pediátricos con Síndrome Prader-Willi. Los pacientes tenían en común uno o más de los siguientes factores de riesgo: obesidad grave, antecedentes de insuficiencia respiratoria o de apnea del sueño, o infección respiratoria no identificada. Se recomienda descartar la presencia de obstrucción respiratoria alta en los pacientes con síndrome de Prader-Willi antes de iniciar el tratamiento y, si aparecieran signos de dicha obstrucción (por ejemplo, ronquidos) durante el tratamiento, éste se interrumpirá. También se recomienda diagnosticar rápidamente las infecciones respiratorias y aplicar un tratamiento agresivo. Dado su efecto diabetógeno, se administrará con precaución en caso de diabetes mellitus; en ocasiones será necesario un ajuste del tratamiento antidiabético. Durante el tratamiento puede presentarse hipotiroidismo, lo que dará lugar a una respuesta subóptima, por lo tanto es aconsejable analizar la función tiroidea poco después de iniciado el tratamiento con somatropina y después de los ajustes de las dosis. En caso de cefalea severa o recurrente, problemas visuales, náusea y/o vómito se recomienda realizar un examen de fondo de ojo para detectar papiledema. Si se confirma el papiledema, se debe considerar el diagnóstico de hipertensión intracraneal benigna y si es necesario, se debe interrumpir el tratamiento con la hormona de crecimiento. En la actualidad no se tiene evidencia suficiente para guiar la decisión de reintroducir o no la terapia con hormona del crecimiento en pacientes con hipertensión intracraneal resuelta. Si se reinicia el tratamiento con hormona del crecimiento, es necesaria la supervisión cuidadosa de los síntomas de hipertensión intracraneal. La progresión de la escoliosis puede ocurrir en los pacientes que experimentan un crecimiento rápido. Debido a que la hormona de crecimiento aumenta la tasa de crecimiento, los médicos deben estar alertas a esta anormalidad, que puede manifestarse durante la terapia con hormona de crecimiento. En pacientes con insuficiencia renal crónica, la función renal debe estar por debajo del 50% de la normal antes de instituir la terapia con somatropina. Para verificar alteraciones del crecimiento, se debe dar seguimiento al crecimiento durante un año antes de instituir la terapia. La somatropina se debe interrumpir en el trasplante renal.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Los estudios de reproducción en animales no han mostrado evidencia de efectos perjudiciales en el feto. Sin embargo no hay estudios en mujeres embarazadas. Debido a que los estudios reproductivos en animales no siempre predicen la respuesta en humanos, la somatropina debe usarse durante el embarazo sólo si se necesita claramente. Durante el embarazo normal, los niveles de la hormona del crecimiento de la pituitaria caen notablemente después de 20 semanas de gestación, siendo reemplazada casi totalmente por la hormona de crecimiento placentaria para la semana 30. Por lo tanto, es improbable que la terapia de reposición continua con somatropina sea necesaria en mujeres con deficiencia de hormona de crecimiento en el tercer trimestre del embarazo. No se sabe si la somatropina se excreta en la leche materna, pero la absorción de la proteína intacta en el tracto gastrointestinal de los infantes es muy poco probable.
Reacciones secundarias y adversas: En los pacientes adultos son comunes los efectos adversos relacionados con la retención de líquido, como edema periférico, rigidez en las extremidades, artralgia, mialgia y parestesia. En general, estos efectos adversos son leves a moderados, aparecen dentro de los primeros meses de tratamiento y desaparecen espontáneamente o con la reducción de la dosis. La incidencia de estos efectos adversos se relaciona con la dosis administrada, la edad de los pacientes y posiblemente se relaciona inversamente con la edad de los pacientes al inicio de la deficiencia de la hormona del crecimiento. Estos efectos adversos son poco comunes en los niños ( > 1/1000 y < 1/100). En los niños son comunes ( > 1/100 y < 1/10) las reacciones cutáneas locales pasajeras en el sitio de la inyección. Se han reportado casos raros de hipertensión intracraneal benigna y de diabetes mellitus tipo 2. También se ha descrito enrojecimiento, prurito, ronchas o lipoatrofia en el lugar de la inyección, cefaleas, dolor muscular y articular.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Las dosis elevadas de corticosteroides pueden inhibir los efectos estimuladores del crecimiento de la somatropina.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: La somatropina es una hormona anabólica que ejerce un amplio espectro de efectos: insulínico, lipolítico, diabetogénico y lactogénico. Se recomienda evaluar durante la administración de somatropina los siguientes parámetros: hemoglobina, leucocitos, plaquetas, nitrógeno ureico, creatinina, DHL, fosfatasa alcalina, bilirrubina, colesterol, ácidos grasos libres, calcio, fósforo, sodio, potasio, cloruros y HbA.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: La somatropina se ha estudiado con respecto a la toxicidad general, la tolerancia local y la genotoxicidad, utilizando la hormona de crecimiento pituitaria como referencia. La somatropina ha demostrado un perfil toxicológico equivalente al de la hormona de crecimiento pituitaria. Con base a los estudios experimentales, se proporciona un gran margen de seguridad para una falla en el tratamiento del crecimiento. Los estudios preclínicos en mutaciones claras e inducciones de aberraciones cromosómicas han sido negativos.
Dosis y vía de administración: Las dosis han de individualizarse para cada paciente. La somatropina debe administrarse subcutáneamente y se debe variar el sitio de inyección para prevenir la lipoatrofia. La administración intramuscular también es aceptable. La dosis habitual para los niños con déficit de somatotropina es de 25 a 35 microgramos/kg, mediante inyección subcutánea (0,07 a 0,1 U/kg), y la dosis semanal total puede racionarse en 3, 6 o 7 dosis. En el síndrome de Turner se utilizan dosis mayores, de 45 a 50 microgramos/kg (0,14 U/kg) como una dosis diaria subcutánea. En niños con retraso del crecimiento por la insuficiencia renal crónica se utilizan dosis similares. En niños con retraso en el crecimiento y que nacieron pequeños para la edad gestacional, la dosis diaria es de 35 microgramos/kg en inyección subcutánea (0,1 U/kg). En niños con síndrome de Prader-Willi, se administra por vía subcutánea una dosis diaria de unos 35 microgramos/kg o 1 mg/ m2. Las dosis diarias no deben superar los 2,7 mg. En adultos con déficit de somatotropina se recomiendan dosis más bajas. La dosis diaria inicial es de 6 microgramos/kg (0,018U/kg) por vía subcutánea. Posteriormente la dosis se incrementa de forma gradual de acuerdo a la respuesta del paciente hasta un máximo habitual de 12,5 microgramos/kg/día. Asimismo, una dosis inicial entre 150 y 300 microgramos/día (0,45 a 0,9 unidades) se aumenta gradualmente en intervalos mensuales, según la respuesta clínica hasta una dosis de mantenimiento no superior a 1 mg/día. La dosis necesaria puede disminuir con la edad. En el tratamiento de caquexia asociada a la infección por el VIH, la somatropina se administra a dosis de 100 microgramos/kg/día mediante inyección subcutánea en el momento de acostarse. La somatropina también se utiliza en el síndrome del intestino corto para aumentar la absorción intestinal del agua, electrolitos y nutrientes. Se ha administrado por vía subcutánea en una dosis de aproximadamente 100 microgramos/kg/día (hasta un máximo de 8 mg/día) durante 4 semanas.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: No se tienen reportes de sobredosificación o intoxicación. Si existiera una sobredosificación aguda, se presenta una hipoglucemia y posteriormente la hiperglucemia. Los efectos a largo plazo en el uso repetido de somatropina en dosis que excedan las recomendadas pueden producir señales y síntomas consistentes con los efectos conocidos del exceso de hormona humana de crecimiento, por ejemplo, acromegalia.
Presentación: Caja con 1 frasco ámpula con 1,33 mg de liofilizado y 1 frasco ámpula con diluyente con 1 ml. Envase con un cartucho con dos compartimientos uno con liofilizado 5,3 mg y otro con el diluyente.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese entre 2°C y 8°C. No se congele. Hecha la mezcla el producto se conserva durante 14 días en refrigeración entre 2°C y 8°C. No se congele.
Leyendas de protección: Antes de administrarse, debe comprobarse el déficit de hormona del crecimiento. Administrarse sólo bajo vigilancia médica. Su venta requiere receta médica. No se administre si el cierre ha sido violado. Consérvese entre 2°C y 8°C. No se congele. Protéjase de la luz. Hecha la mezcla el producto se conserva durante 14 días en refrigeración entre 2°C y 8°C. No se congele. Su venta requiere receta médica. No se use en el embarazo y la lactancia. No se deje al alcance de los niños.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México para: Antibióticos de México, S.A. de C.V.
Número de registro:
107M2008 SSA.
Clave de IPPA: DEAR-07330060102094/R 2008