CIPRAIN*

MAVER

Denominación genérica: Ciprofloxacino.
Forma farmacéutica y formulación: Cada tableta recubierta contiene: clorhidrato de ciprofloxacino monohidratado equivalente a 250 mg y 500 mg de ciprofloxacino. Excipiente cbp 1 tableta.
Indicaciones terapéuticas: CIPRAIN* se utiliza para el tratamiento de las infecciones del tracto urinario (ITU), prostatitis bacteriana crónica, sinusitis aguda, infecciones del tracto respiratorio inferior, infecciones de la piel y sus estructuras, infecciones óseas y las infecciones causadas por bacterias sensibles gramnegativas y grampositivas aerobias. CIPRAIN* se utiliza también para ántrax por inhalación (post-exposición) a raíz de sospecha o confirmación de exposición a esporas aerosolizadas de Bacillus anthracis y también se utiliza para la profilaxis después de la ingestión de esporas de B. anthracis y para el tratamiento de ántrax por inhalación, ántrax cutáneo, GI y orofaríngeo. CIPRAIN* también se utiliza por vía oral para el tratamiento de la sinusitis aguda, fiebre tifoidea, e infecciones gastrointestinales causadas por bacterias sensibles.
Farmacocinética y farmacodinamia: CIPRAIN* por lo general es bactericida en su acción. Al igual que otras fluoroquinolonas, ciprofloxacino inhibe la síntesis de ADN en los organismos sensibles a través de la inhibición de la actividad enzimática, de 2 de los miembros de la topoisomerasa de ADN, ADN-girasa y la topoisomerasa IV. ADN-girasa y la topoisomerasa IV tienen funciones esenciales en la replicación del ADN bacteriano. ADN girasa, un tipo de DNA topoisomerasa II, fue la primera quinolona objetiva identificada; El tetrámero compuesto de ADN girasa, es un compuesto de 2 sub-unidades GyrA y 2 GyrB. ADN-girasa introduce giros negativos superhelicales en el ADN, una actividad importante para la iniciación de la replicación del ADN. ADN-girasa también facilita la replicación del ADN removiendo los giros helicoidales positivos. Topoisomerasa IV, otro tipo de DNA topoisomerasa II, está compuesto de 2 sub-unidades Parc y 2 Paré. DNA girasa y la topoisomerasa IV son estructuralmente relacionadas; Parc es homóloga a GyrA Paré y es homóloga a GyrB. Topoisomerasa IV actúa en el estado terminal de los estados de replicación del ADN, permitiendo la separación de los cromosomas interrelacionados a fin de que la segregación en las células hijas pueden ocurrir. Las fluoroquinolonas inhiben estas enzimas topoisomerasas, ya sea por la estabilización de la ADN-girasa ADN o el complejo de ADN-IV topoisomerasa; estos complejos estabilizados bloquean la replicación del ADN y, por ende, inhiben la replicación del ADN resultante en la muerte celular. Aunque en general todas las fluoroquinolonas son activas en contra de ADN-girasa y la topoisomerasa IV, los fármacos difieren en su contra en relación con las actividades de estas enzimas. Para muchas bacterias gramnegativas, el ADN-girasa es el principal objetivo de las quinolonas y para muchas bacterias grampositivas, la topoisomerasa IV es el principal objetivo, y la otra enzima es el objetivo secundario en ambos casos. Sin embargo, hay excepciones a este patrón. Para ciertas bacterias (Streptococcus pneumoniae), el principal objetivo depende de las fluoroquinolonas. El mecanismo por el cual CIPRAIN* inhibe la ADN-girasa o la topoisomerasa IV, resultado de muerte en organismos sensibles no ha sido plenamente determinado. A diferencia de los antibióticos b-lactámicos, que son más activos contra las bacterias sensibles cuando se encuentran en la fase logarítmica de crecimiento. Estudios de Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa indican que CIPRAIN* puede ser bactericida durante las fases de crecimiento tanto logarítmica y estacionaria, este efecto no parece ocurrir con bacterias grampositivas (Staphylococcus aureus). Para la mayoría de los organismos sensibles, la concentración bactericida mínima (MBC) de CIPRAIN* es 1-4 veces más elevado que el MIC, a pesar de que la MBC en ocasiones puede ser 8 veces superior. Células de mamíferos contienen la topoisomerasa de tipo II similar a la contenida en las bacterias. En las concentraciones alcanzadas durante la terapia, las quinolonas no parecen afectar a la enzima de mamíferos, probablemente porque las funciones son distintas a la ADN-girasa bacteriana y no causan superenrollamiento de ADN. Aunque la importancia clínica no se ha determinado, CIPRAIN* parece tener un efecto inhibitorio postantibiótico en contra de la mayoría de los organismos aerobios sensibles. La duración del efecto postantibiótico inhibidor de la ciprofloxacina y la concentración necesaria para producir los efectos varían en función del organismo; la duración de este efecto también varía según la duración de la exposición al fármaco. Los estudios in vitro utilizando caldo de Mueller-Hinton, S. aureus, enterobacterias, y Ps. aeruginosa expuestos por 1-2 horas a concentraciones de ciprofloxacina varias veces más alto que el MIC indican que hay un período de recuperación de alrededor de 1-6 horas antes de que estos organismos crezcan, el fármaco se elimina. CIPRAIN* se absorbe bien y rápidamente en el tracto gastrointestinal. La biodisponibilidad oral es aproximadamente del 70% y un pico de concentración plasmática de alrededor de 2,5 microgramos/ml se logra de 1 a 2 horas después de una dosis de 500 mg por vía oral. La absorción puede verse retrasada por la presencia de alimentos, pero no es sustancialmente afectada en general. La vida media plasmática es de aproximadamente 3,5 a 4,5 horas y no hay evidencia de acumulación. La vida media puede ser prolongada en pacientes con insuficiencia renal. Un valor de 8 horas se ha informado en la enfermedad renal en fase terminal, y en cierta medida en las personas de edad avanzada. No hay información limitada sobre el efecto de la insuficiencia hepática, la vida media de CIPRAIN* se ha informado a ser un poco prolongada en pacientes con cirrosis hepática. Con una o dos excepciones, la mayoría de los estudios han demostrado que la farmacocinética de CIPRAIN* no es realmente afectada por la fibrosis quística. La unión a proteínas plasmáticas oscila entre el 20 y el 40%. CIPRAIN* se distribuye ampliamente en el cuerpo y la penetración a tejidos es generalmente buena. Aparece en LCR, pero las concentraciones son sólo alrededor del 10% en el plasma cuando las meninges no están inflamadas. CIPRAIN* atraviesa la placenta y se distribuye también en la leche materna. Las concentraciones altas se alcanzan en la bilis. Ciprofloxacino se elimina principalmente por excreción urinaria, pero la depuración renal puede dar cuenta de alrededor de un tercio de la eliminación e incluye metabolismo hepático, la excreción biliar, y posiblemente transluminal a través de la secreción de la mucosa intestinal. Por lo menos 4 metabolitos activos se han identificado. Oxociprofloxacin parece ser el principal metabolito urinario y sulfociprofloxacin el principal metabolito fecal. La excreción urinaria es por secreción tubular activa, así como la filtración glomerular y se reduce por probenecid, es prácticamente completa en 24 horas. Alrededor del 40 al 50% de una dosis oral se excreta sin cambios en la orina y aproximadamente el 15% como metabolitos. Hasta el 70% de una dosis parenteral puede ser excreta sin cambios dentro de las 24 horas y el 10% como metabolitos. Excreciones fecales de más de 5 días representaron entre el 20 y el 35% de una dosis oral y el 15% de una dosis intravenosa. Sólo pequeñas cantidades de CIPRAIN* se eliminan por hemodiálisis o diálisis peritoneal.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad al ciprofloxacino o a otras quinolonas. CIPRAIN* está contraindicado en pacientes que reciben tizanidina. Además, el uso concomitante de ciprofloxacino y teofilina o derivados de la cafeína deben evitarse debido a un mayor riesgo de efectos adversos del CNS. Graves y mortales reacciones, incluyendo paro cardíaco, convulsiones, estado de mal epiléptico e insuficiencia respiratoria, se han notificado durante la terapia concurrente con ciprofloxacina y teofilina. No se use en menores de 18 años, embarazo y lactancia.
Precauciones generales: CIPRAIN*, al igual que otras quinolonas, puede provocar reacciones graves y potencialmente fatales de hipersensibilidad, en ocasiones tras la dosis inicial. Los pacientes que reciben CIPRAIN* deben ser advertidos de esta posibilidad, darles instrucciones para suspender el fármaco y ponerse en contacto con su médico al primer signo de erupción cutánea o cualquier otro signo de hipersensibilidad. Debido a que CIPRAIN*, al igual que otras quinolonas, puede causar estimulación del CNS que potencialmente podría dar lugar a temblores, agitación, mareo, confusión mental, psicosis tóxicas, y/o convulsiones. El fármaco debe utilizarse con precaución en pacientes con trastornos conocidos o sospechosos del CNS, que predisponen a convulsiones o reducen el umbral convulsivo (arteriosclerosis cerebral severa, trastornos convulsivos) y debe utilizarse con precaución en presencia de otros factores que predisponen a convulsiones o reducen el umbral (algunas terapias farmacológicas, disfunción renal). Los pacientes deben ser advertidos de que CIPRAIN* puede causar mareo o vértigo, y su susceptibilidad individual a estos efectos adversos debe ser determinada antes del uso de un vehículo motor o maquinaria, o participar en actividades que requieren alerta mental y coordinación. Polineuropatías sensoriomotoras o sensoriales que afectan a los axones pequeños y/o grandes, resultan en parestesias, hipoestesias, disestesias y debilidad, que pueden ocurrir en pacientes que recibieron quinolonas, incluyendo CIPRAIN*. Para evitar el desarrollo de una condición irreversible, CIPRAIN* debe interrumpirse si los síntomas de neuropatía (dolor, quemazón, hormigueo, entumecimiento y/o debilidad) se producen o si hay déficit en ligero contacto, dolor, temperatura, sentido de la posición, sensación vibratoria y/o la fuerza motora. Los pacientes deben ser advertidos de suspender el fármaco y ponerse en contacto con su médico si cualquiera de estos efectos se produce. Debido a que CIPRAIN* inhibe el citocromo P-450 (CYP) la isoenzima 1A2, el uso concomitante con medicamentos metabolizados por esta enzima (teofilina, metilxantinas, tizanidina) resultan en un aumento de las concentraciones plasmáticas de la droga y podría conducir a clínicamente importantes efectos adversos. Los pacientes que reciben CIPRAIN* deben ser advertidos de evitar la exposición excesiva a la luz solar o artificial y la luz ultravioleta, y suspender el tratamiento si se produce fototoxicidad. Fototoxicidad moderada a severa se manifiesta como una quemadura solar exagerada, reacción que ha sido informada durante la exposición a la luz solar directa en los pacientes que recibieron algunas fluoroquinolonas. Los pacientes que reciben CIPRAIN* deben ser advertidos de suspender el medicamento e informar a su médico si experimentan dolor, inflamación, o rotura de un tendón. El paciente debe descansar y abstenerse de ejercer hasta que el diagnóstico de tendinitis o ruptura del tendón se haya excluido. Se ha informado cristaluria raramente en pacientes que recibieron ciprofloxacino. Aunque no se espera que se produzcan en condiciones habituales con la dosis habitual recomendada, los pacientes deben ser instruidos para beber una cantidad suficiente de líquidos para garantizar una hidratación adecuada y la producción de orina durante la terapia con ciprofloxacino. Las medidas también deben tomarse para evitar la orina alcalina, y no debe superarse la dosis habitual recomendada. Para reducir el desarrollo de bacterias resistentes a los fármacos, y para mantener la eficacia de CIPRAIN* y otros antibacterianos, el fármaco sólo debe utilizarse para el tratamiento o prevención de las infecciones que se demuestren o se sospechen firmemente para ser causada por bacterias sensibles. Al seleccionar o modificar una terapia antibiótica, deben utilizarse los resultados del cultivo y las pruebas de sensibilidad in vitro. En ausencia de estos datos, considere la posibilidad de la epidemiología local y patrones de susceptibilidad a la hora de seleccionar antibióticos para la terapia empírica. Los pacientes deben ser advertidos de que los antibacterianos (incluyendo la CIPRAIN*) sólo debe ser utilizados para tratar infecciones bacterianas y no se utilizan para tratar infecciones virales (resfriado común). Los pacientes también deben ser advertidos acerca de la importancia de completar el ciclo completo de la terapia, aun cuando se sientan mejor después de unos pocos días, y que saltarse las dosis o no completar la terapia puede disminuir la eficacia y aumentar la probabilidad de que las bacterias desarrollarán resistencia y no se obtendrían los efectos curativos de CIPRAIN o de otros antibacterianos en el futuro. Al igual que con otros antibióticos, el uso de CIPRAIN* puede resultar en sobrecrecimiento de organismos no susceptibles, especialmente los enterococos o Candida. Cepas resistentes de algunos organismos (Pseudomonas aeruginosa, estafilococos) se han desarrollado durante la terapia con ciprofloxacino. Una cuidadosa monitorización del paciente y pruebas periódicas de susceptibilidad in vitro son esenciales. Si se produce superinfección, el tratamiento apropiado debería ser instituido. Debido a la diarrea asociada por Clostridium difficile y colitis (CDAD, también conocidos como diarrea asociada a los antibióticos o colitis pseudomembranosa) causada por sobrecrecimiento de la producción de toxinas de clostridios se ha comunicado con el uso de muchos agentes antiinfecciosos, incluyendo las fluoroquinolonas, se debe ser considerado en el diagnóstico diferencial de pacientes que desarrollen diarrea durante o después de una terapia con antibióticos. La mayoría de los casos pueden responder a la supresión de la droga por sí sola, pero el diagnóstico y el manejo de la diarrea moderada a severa deberían incluir un estudio bacteriológico de la toxina y el tratamiento con líquidos, electrólitos y la administración de suplementos de proteína como se indica. Si la colitis es grave o no es relevada por la supresión de la droga, proceda con una terapia antibiótica (oral con metronidazol o vancomicina). Otras causas de colitis, también deben ser consideradas. Se recomienda que la función orgánica sistémica, incluida insuficiencia renal, hepática y hematopoyética, sea monitorizada periódicamente durante la terapia prolongada con CIPRAIN*. La dosis y/o frecuencia de administración de CIPRAIN* debe reducirse en pacientes con insuficiencia renal grave, ya que las concentraciones séricas son más elevadas y prolongadas en estos pacientes, en comparación con pacientes con función renal normal.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Ciprofloxacino no fue mutagénico en los hepatocitos de rata en un ensayo de reparación del ADN o de ensayo letal dominante o ensayos de micronúcleos en ratones. ciprofloxacina fue positiva para mutagenicidad en el linfoma de ratón, transmite la mutación de células de ensayo en hepatocitos de rata y reparación del ADN de ensayo, sin embargo, la droga no fue mutagénica en otros estudios in vitro, incluyendo la microbiana de Ames (Salmonella) ensayo mutágeno con activación metabólica, Un ensayo de reparación con el DNA de Escherichia coli, un test de v-79 con hámster chino de células HGPRT, un ensayo de transformación celular con un embrión de hámster sirio, un punto de ensayo de mutación con Saccharomyces cerevisiae, y un ensayo mitótico y cruzado de conversión de genes. En estudios de carcinogenicidad a largo plazo en ratas o ratones, no hubo evidencia de cancerígenos potenciales tumorigénicos o con ciprofloxacina oral en una dosis de hasta 250 o 750 mg/kg al día, respectivamente (equivalente a aproximadamente 1,7 o 2,5 veces la máxima dosis terapéutica recomendada sobre la base de mg/m2).
Reacciones secundarias y adversas: CIPRAIN* es generalmente bien tolerado. La gama de efectos adversos asociados con CIPRAIN* y otras fluoroquinolonas es muy similar. La mayoría de los casos implican efectos en el tracto gastrointestinal, CNS, o la piel. Las alteraciones gastrointestinales incluyen náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, dispepsia y son los efectos adversos más frecuentes. Colitis pseudomembranosa se ha informado raramente. Dolor de cabeza, mareo y agitación, son más comunes entre los efectos sobre el SNC. Otros incluyen temblor, somnolencia, insomnio, pesadillas, alteraciones visuales y otras perturbaciones sensoriales, y más raramente alucinaciones, reacciones psicóticas, depresión y convulsiones. Parestesia y neuropatía periférica se han producido de vez en cuando. Además de la erupción y prurito, reacciones de hipersensibilidad que afectan a la piel han incluido, rara vez, vasculitis, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica. Se ha producido en algunos casos fotosensibilidad. Anafilaxia se ha asociado con CIPRAIN* y otras quinolonas. Al igual que con otras quinolonas, ha ocurrido a veces artralgia reversible y erosiones, que han sido documentadas en animales inmaduros. Daños tendinosos también han sido reportados. Otros efectos adversos observados con ciprofloxacino incluyen aumentos transitorios en la creatinina sérica o nitrógeno ureico en sangre, y ocasionalmente insuficiencia renal aguda secundaria a nefritis intersticial; cristaluria; elevados valores de enzimas hepáticas, ictericia y hepatitis; alteraciones hematológicas incluyendo eosinofilia, leucopenia, trombocitopenia, y muy rara vez pancitopenia, anemia hemolítica o agranulocitosis; mialgia; ginecomastia y efectos cardiovasculares, entre ellos, taquicardia, edema, síncope, sofocos y sudoración. Como ocurre con otros antibacterianos, superinfección con organismos que no son muy sensibles a ciprofloxacino es posible. Estos organismos incluyen Candida, Clostridium difficile, y Streptococcus pneumoniae. Hay algunas pruebas de que el uso de ciprofloxacino puede estar asociado con un mayor riesgo de colonización por Staphylococcus aureus meticilino resistentes a vancomicina y enterococos resistentes.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Antiácidos: los antiácidos que contengan magnesio, aluminio o calcio, disminuyen la absorción de ciprofloxacino oral, lo que disminuye sus concentraciones en suero y orina. Las concentraciones séricas generales, se reducen en un 14-50%, pudiendo disminuir hasta en un 90%, en los pacientes que recibieron concomitantemente un antiácido; el fracaso del tratamiento puede producirse como consecuencia de la reducción de la absorción de quinolonas en estos pacientes. Aminoglucósidos: la actividad antibacteriana de ciprofloxacino y aminoglucósidos han sido aditivas o sinérgicas in vitro contra algunas cepas de enterobacterias y Pseudomonas aeruginosa. Sin embargo, la sinergia entre las drogas es impredecible, y generalmente se produce una indiferencia cuando ciprofloxacino se usa en conjunto con amikacina, gentamicina, tobramicina o en contra de Ps. aeruginosa o Enterobacteriaceae. También se produce cuando el fármaco se usa en conjunto con tobramicina contra Acinetobacter. Antimuscarinicos: aunque la importancia clínica no ha sido determinada y además se necesita un estudio para evaluar las interacciones, la administración concomitante de antimuscarinicos (pirenzepina, escopolamina) retrasa la absorción GI de los antiinfecciosos. Salicilato de bismuto: la administración concomitante de una sola dosis oral de salicilato de bismuto (428 mg) y una dosis única de ciprofloxacino oral (750 mg) se traduce en una ligera disminución en las concentraciones plasmáticas máximas y el AUC de ciprofloxacino, pero esto no se considera clínicamente importante. Clindamicina: la combinación de ciprofloxacino y clindamicina ha sido sinérgica in vitro contra muchas cepas de Peptostreptococcus, Lactobacillus, y B. fragilis. Clozapina: el uso concomitante de ciprofloxacino y clozapina resultada en el aumento de las concentraciones de clozapina, potencialmente resultando en efectos adversos. Anticoagulantes cumarínicos: el inicio de ciprofloxacina oral en pacientes estabilizados con warfarina se ha traducido en prolongación de tiempo de protrombina; hematemesis se produjo en al menos 1 paciente. El mecanismo de esta interacción no se ha determinado hasta la fecha, pero ciprofloxacino puede desplazar los anticoagulantes de los sitios de unión de la albúmina. Ciprofloxacino debe administrarse con precaución en pacientes que reciben un tratamiento anticoagulante con cumarina y debe ser estrechamente supervisado el tiempo de protrombina o algún otro tipo adecuado de prueba de coagulación. Ciclosporina: el uso concomitante de ciclosporina y algunas quinolonas, incluyendo ciprofloxacino, se ha traducido en aumentos transitorios en la creatinina sérica. La insuficiencia renal aguda se produjo 4 días después del inicio de ciprofloxacino en un paciente que está recibiendo ciclosporina como terapia de mantenimiento. El mecanismo de esta posible interacción no se ha determinado, pero podría implicar efectos nefrotóxicos sinérgicos de los fármacos y/o la interferencia del metabolismo de la ciclosporina por ciprofloxacino. Didanosina: el uso concomitante de ciprofloxacino oral y el buffer de los preparativos con didanosina (solución oral pediátrica mezclado con antiácidos) pueden disminuir la absorción de ciprofloxacino en sus concentraciones en suero y orina. Gliburida: (glibenclamida) hipoglucemia grave rara vez se ha producido en pacientes que reciben concomitantemente con ciprofloxacino glibenclamida. Antagonistas de los receptores H2 de histamina: el uso concomitante de cimetidina o ranitidina no parece alterar la absorción GI de ciprofloxacino. Hierro, multivitaminas, minerales y suplementos: los multivitamínicos orales y suplementos minerales que contengan cationes divalentes o trivalentes como el calcio, hierro o zinc, pueden interferir con la absorción oral de ciprofloxacino, resultando en la disminución en las concentraciones en suero y orina de la quinolona. Por lo tanto, estas multivitaminas y/o suplementos minerales no deben ser ingeridos concomitantemente con ciprofloxacino. b-lactámicos: un efecto aditivo o sinérgico ha ocurrido en ocasiones in vitro contra algunas cepas de Ps aeruginosa y Ps. maltophilia cuando ciprofloxacino se utilizó concomitantemente con un una penicilina de amplio espectro (mezlocillin, piperacilina). La indiferencia general, se produce cuando ciprofloxacino se usa en conjunto con una penicilina de amplio espectro contra enterobacterias. Ciprofloxacina utilizado en combinación con imipenem, cefoxitin, o una cefalosporina (cefotaxima, ceftazidima) ha informado de que es aditivo o sinérgico contra algunas cepas de Ps. aeruginosa o enterobacterias, sin embargo, estas combinaciones son indiferentes, más que aditivas o sinérgicas contra estas bacterias. Aunque la importancia clínica no se ha determinado, ciprofloxacino utilizado en combinación con cefotaxima in vitro resultó en un efecto sinérgico contra muchas cepas de Bacteroides fragilis. Metotrexato: el uso concomitante de ciprofloxacino y metotrexato puede resultar en un aumento de las concentraciones plasmáticas de metotrexato como resultado de una inhibición del transporte tubular renal. Los pacientes que recibieron ciprofloxacino y metotrexato concomitante, deben ser monitorizados cuidadosamente. Metoclopramida: aunque la biodisponibilidad de ciprofloxacino no parece verse afectada, el uso concomitante de metoclopramida al parecer acelera la tasa de absorción GI de ciprofloxacino resultante en un corto tiempo para las concentraciones pico plasmáticas del fármaco. Agentes antiinflamatorios no esteroideos: AINE's. El uso concomitante de ciprofloxacino y AINE's podría aumentar el riesgo de estimulación del SNC (convulsiones). En estudios preclínicos, el uso concomitante de ciprofloxacino y dosis muy altas de un AINE (excepto aspirina) provocó convulsiones. Los estudios en animales sugieren que el riesgo puede variar en función del AINE. Fenitoína: el uso concomitante de ciprofloxacino y fenitoína se ha traducido en la alteración de las concentraciones séricas de fenitoína (aumenta o disminuye), se recomienda precaución. Probenecid: la administración concomitante de probenecid interfiere con la secreción tubular renal de ciprofloxacino, resultando en una disminución del 50% en la depuración renal de ciprofloxacino, un 50% de aumento en las concentraciones de ciprofloxacino sistémico, y una vida media prolongada en suero del fármaco. Este efecto debe tenerse en cuenta en los pacientes que recibieron concomitantemente las drogas. Rifampicina: el uso concomitante de ciprofloxacino oral (750 mg dos veces al día) y rifampicina oral (300 mg dos veces al día) no parece afectar a la farmacocinética de cualquiera de las dos. In vitro, la combinación de ciprofloxacino y rifampicina en general, es indiferente contra S. aureus, sin embargo, el antagonismo también se ha informado raramente. Ropinirol: el uso concomitante de ciprofloxacino oral (500 mg dos veces al día) y ropinirol oral (2 mg 3 veces al día) se ha traducido en un 60 u 84% de aumento en las concentraciones plasmáticas máximas AUC o de ropinirol, respectivamente. La droga debe utilizarse concomitantemente con cautela. Sucralfato: el sucralfato, presumiblemente debido a su contenido de aluminio, disminuye la absorción GI del ciprofloxacino y puede resultar en una sustancial (50-90%) disminución de las concentraciones séricas en la lucha contra el agente infeccioso. Los pacientes deben ser instruidos para tomar ciprofloxacino por lo menos 2 horas antes o 6 horas después de sucralfato. Tizanidina: el uso concomitante de ciprofloxacino y tizanidina está contraindicado. El uso concomitante de los medicamentos ha dado lugar a un aumento de las concentraciones séricas y el AUC de tizanidina y potenciar los efectos hipotensores y sedantes del fármaco. Vancomicina: la sinergia no se produce in vitro cuando ciprofloxacino se usa en conjunto con vancomicina contra el Staphylococcus epidermidis, S. aureus (incluidos los resistentes a oxacilina-S. aureus), Corynebacterium, o Listeria monocytogenes. Derivados de la xantina: la administración concomitante de ciprofloxacino en pacientes que reciben un derivado de la teofilina puede dar lugar a concentraciones mayores y prolongadas en suero de teofilina, puede aumentar el riesgo de la teofilina relacionado con efectos adversos. Alteraciones en la farmacocinética de la teofilina han demostrado una considerable variación interindividual, con las concentraciones de teofilina en suero al parecer por el aumento de 17-254% y la depuración de la teofilina por disminución de 18-112% después del inicio de ciprofloxacino. En general, sin embargo, las reducciones de teofilina inducida por ciprofloxacino tienen un promedio de 20-35%. Alteraciones en la farmacocinética de la teofilina puede estar relacionado a la inhibición del metabolismo en el hígado por los metabolitos 4-oxo de estas quinolonas. Sin embargo, la contribución potencial de los metabolitos 4-oxo de esta interacción no se han dilucidado totalmente, y hay algunas pruebas de que si bien, la formación de estos metabolitos mayormente se correlacionan con la inhibición del metabolismo de la teofilina, los metabolitos 4-oxo por sí mismos, no pueden ser responsables para la inhibición. Las teofilinas no parecen afectar a la farmacocinética de las quinolonas. Sin embargo, la escasa evidencia in vitro, que las quinolonas pueden potencializar la inhibición quinolona inducida por la inhibición del ácido c-aminobutirico (GABA), lo que, posiblemente, pueda potenciar la estimulación del CNS. Graves y mortales reacciones se han producido en los pacientes que recibieron ciprofloxacino y teofilina concomitantemente. Las reacciones adversas comunicadas durante la terapia con los medicamentos incluyen náusea, vómitos, mareos, dolor de cabeza, temblores, inquietud, agitación, confusión, convulsiones (incluyendo status epiléptico), alucinaciones, taquicardia, paro cardíaco, insuficiencia respiratoria, palpitaciones, y al parecer se produjo como la consecuencia del aumento de las concentraciones de suero de la teofilina; muerte en al menos un paciente se asoció con convulsiones y fibrilación auricular durante la terapia concomitante con las drogas. Efectos similares, mientras que también se ha informado de la teofilina en los pacientes tratados con que no estaban recibiendo tratamiento concomitante con ciprofloxacino, la posibilidad de que tal toxicidad pueda haber sido potenciar el ciprofloxacino, no se puede excluir. Debido al riesgo de toxicidad si las concentraciones plasmáticas de teofilina se incrementan, el uso concomitante de ciprofloxacino y un derivado de la teofilina se debe evitar si es posible. Si se tienen que administrar en forma concomitante, deben vigilarse las concentraciones plasmáticas de teofilina al paciente para observar las manifestaciones de toxicidad, la teofilina y los ajustes de las dosis apropiadas según sea necesario, especialmente en pacientes geriátricos. La necesidad de un ajuste de la dosis de teofilina también debe tenerse en cuenta cuando se suspendió el ciprofloxacino desde que las concentraciones subterapéuticas puedan ocurrir. Aunque la importancia clínica no se ha determinado hasta la fecha, la administración concomitante de ciprofloxacino prolonga la semivida de eliminación de la cafeína y disminuye su volumen de distribución y depuración. Los pacientes que reciban ciprofloxacino, deben ser advertidos de que el consumo regular de grandes cantidades de café, té, o cafeína que contienen los refrescos o las drogas durante el tratamiento, pueden dar lugar a prolongados o exagerados efectos de la cafeína. Si se produce estimulación cardíaca o CNS (nerviosismo, insomnio, ansiedad, taquicardia), la ingesta de cafeína debería ser restringida. Además, la ingesta de cafeína debe limitarse durante el tratamiento en pacientes con riesgo de efectos adversos del CNS o estimulación cardíaca
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Elevación de transaminasas séricas y fosfatasa alcalina, elevación transitoria de urea, bilirrubina sérica, creatinina sérica, así como hiperglucemia.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Ciprofloxacino no fue mutagénico en un ensayo de reparación del ADN de hepatocitos de rata o de un ensayo letal dominante o ensayos de micronúcleos en ratones. Ciprofloxacino fue positivo para mutagenicidad en el linfoma de ratón, ya que transmita la mutación de células de ensayo en hepatocitos de rata y de reparación del ADN, sin embargo, la droga no fue mutagénica en otros estudios in vitro, incluyendo la microbiana de Ames (Salmonella) mutágeno de ensayo con activación metabólica, Escherichia coli ensayo de reparación del ADN, de hámster chino V-79 prueba de células HGPRT, ensayo de transformación de células en embrión de hámster sirio, Ensayo en Saccharomyces cerevisiae punto de ensayo de mutación, y mitótico cruzado conversión de genes. En estudios de carcinogenicidad a largo plazo en ratas o ratones, no hubo evidencia de cancerígenos potenciales o tumorigénicos con ciprofloxacino oral en una dosis de hasta 250 o 750 mg/kg al día, respectivamente (equivalente a aproximadamente 1,7 o 2,5 veces la máxima dosis terapéutica recomendada sobre la base de mg/m2).
Dosis y vía de administración: Infecciones óseas y articulares: para el tratamiento de las infecciones óseas y articulares causadas por bacterias sensibles, la dosis habitual oral en adultos de CIPRAIN*, es de 500 mg cada 12 horas en infecciones de leves a moderadas y 750 mg cada 12 horas en infecciones graves o complicadas. La duración habitual del tratamiento es 4-6 semanas. Endocarditis: endocarditis causada por el Grupo HACEK: para el tratamiento de una endocarditis por una válvula nativa o de prótesis causada por bacilos gramnegativos del grupo HACEK (Actinobacillus actinomycetemcomitans, Cardiobacterium hominis, Eikenella corrodens, Haemophilus aphrophilus, H. influenzae, H. parainfluenzae, H. paraphrophilus, Kingella denitrificans, K. kingae). Cuando los antibióticos b-lactámicos no se pueden utilizar, la American Heart Association (AHA) y la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA) sugieren que los adultos reciban CIPRAIN* oral en una dosis de 1 g al día, administrado en 2 dosis divididas por igual. El tratamiento debe continuar durante 4 semanas en aquellos con endocarditis de válvulas nativas o durante 6 semanas en las endocarditis con participación de prótesis de válvulas cardíacas u otros materiales de prótesis cardíaca. Debido a que sólo se dispone de datos limitados en relación con el uso de CIPRAIN* para el tratamiento de estas infecciones, la AHA y la IDSA recomiendan que los pacientes con endocarditis HACEK que no pueden recibir antibióticos b-lactámicos, deben ser tratados en consulta con un especialista en enfermedades infecciosas. Infecciones GI: diarrea infecciosa: la dosis habitual vía oral en adultos de CIPRAIN* para el tratamiento de la diarrea infecciosa es de 500 mg cada 12 horas durante 5-7 días. Solo 1g o dos dosis de 1g (administrado 24 horas han sido eficaces para el tratamiento de la diarrea infecciosa secundaria a Shigella, cepas distintas de S. dysenteriae tipo 1, la terapia más prolongada (500 mg cada 12 horas durante 5 días) en general, parece necesaria para la diarrea secundaria a esta última cepa. Infecciones por Cyclospora o Isospora: para el tratamiento de infecciones GI causadas por Cyclospora o Isospora, CIPRAIN* se ha dado en una dosis de 500 mg dos veces al día durante 7 días. Infecciones por Shigella: CIPRAIN* se utiliza para el tratamiento de la shigelosis sensibles causadas por Shigella. Antiinfecciosos en general, la terapia con antibióticos generalmente está indicada, utilizandose además líquidos y electrólitos de reemplazo para el tratamiento de casos graves de shigelosis. Los antiinfecciosos parecen reducir la duración de la diarrea y el período de excreción fecal de Shigella. Las fluoroquinolonas (ciprofloxacina, norfloxacino, ofloxacina) o ceftriaxona son considerados drogas de elección para el tratamiento de la shigelosis en el caso de que la susceptibilidad de los cultivos sea desconocida; azitromicina también ha sido recomendada y el cotrimoxazol o ampicilina pueden ser erices si la cepa es susceptible a estos medicamentos. Infecciones por Yersinia: aunque las infecciones GI causadas por Yersinia enterocolitica o Y. pseudotuberculosis normalmente son auto-limitadas y la terapia antibiótica innecesaria, la Academia Americana de Pediatría (AAP), Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), IDSA y otros, recomiendan el uso de antibióticos en personas inmunodeprimidas, o para el tratamiento de infecciones graves, o cuando la septicemia o algún otro tipo de enfermedad invasiva se produce. Las infecciones GI causadas por Y. enterocolitica o Y. pseudotuberculosis, pueden ocurrir como resultado de ingerir carne de cerdo, leche sin pasteurizar, agua contaminada, o también se ha producido en lactantes cuyas personas encargadas de su cuidado y manejo, han tenido contacto con visceras contaminadas (carne de cerdo cruda intestinos) o tofu. El período de incubación generalmente es 24-48 horas. El uso de cotrimoxazol, un aminoglucósido (amikacina, gentamicina, tobramicina), una fluoroquinolona (ciprofloxacino), doxiciclina, o cefotaxima ha sido recomendado cuando el tratamiento se considera necesario, la terapia de combinación puede ser necesaria. Algunos médicos sugieren que el papel de los antibióticos en el manejo de la enterocolitis, síndrome de pseudoapendicitis, o adenitis mesentérica causada por Yersinia, necesita más evaluación. Tratamiento y prevención de la diarrea de viajeros: aunque la diarrea de los viajeros "por lo general es auto-limitada y se resuelve a menudo dentro de 3-4 días sin tratamiento antiinfeccioso, los síntomas pueden persistir en algunos individuos. Si la diarrea es moderada o grave, persiste más allá de los 3 días, o está asociada con fiebre o heces sanguinolentas, el tratamiento a corto plazo (1-3 días) con un antibiótico puede estar indicado. Fluoroquinolonas (ciprofloxacina, levofloxacina, norfloxacino, ofloxacina) generalmente se recomiendan cuando el tratamiento, incluyendo el auto-tratamiento, de la diarrea de los viajeros, está indicado en adultos. Azitromicina puede ser utilizado como un tratamiento alternativo para las personas que no deben recibir fluoroquinolonas (niños, mujeres embarazadas), y puede ser una droga de elección para los viajeros en las zonas con una alta prevalencia de Campylobacter resistente (Tailandia, India) o los que no han respondió después de 48 horas de tratamiento con fluoroquinolonas. Rifaximina es otra alternativa para el tratamiento "diarrea causada por E. coli no invasiva. Salicilato de bismuto o un agente antimotilidad puede utilizarse como un complemento para proporcionar el tratamiento sintomático; la terapia de rehidratación oral debe ser utilizada si se indica, sobre todo en niños pequeños o adultos geriátricos. Los viajeros deben consultar a un médico si la diarrea persiste a pesar del tratamiento. Si profilaxis antiinfecciosa se indica, una fluoroquinolona (ciprofloxacina, levofloxacina, norfloxacino, ofloxacina) por lo general se recomienda para adultos SIN embarazo, aunque el aumento de la incidencia de la resistencia a quinolonas en patógenos que causan la diarrea del viajero (Campylobacter) debe ser considerada. Resultados de estudios controlados indican que diversos antiinfecciosos cuando se utilizan en profilaxis puede reducir la tasa de ataque de diarrea del 40% al 4%, sin embargo, la eficacia depende de los patrones de resistencia de bacterias patógenas en cada zona de viaje y estos patrones han evolucionado a lo largo de las últimas décadas. Infecciones intra-abdominales: cuando se usa CIPRAIN* para el tratamiento de infecciones complicadas intra-abdominales, la terapia debe iniciarse mediante una IV dosis de ciprofloxacina 400 mg cada 12 horas en relación con metronidazol IV. Cuando proceda, la terapia se cambia a ciprofloxacino oral en una dosis de 500 mg cada 12 horas, en relación con metronidazol oral de una duración total del tratamiento de 7-14 días. Otitis externa maligna: en caso de utilizar CIPRAIN*, se recomienda una dosis de 750 mg dos veces al día. Aunque puede haber un rápido alivio de los síntomas (dolor, otorrea), el tratamiento debe continuarse durante 6-8 semanas. Debido a que cepas resistentes de Pseudomonas aeruginosa han sido aisladas de pacientes con otitis externa maligna cada vez con mayor frecuencia, en las pruebas de sensibilidad in vitro está indicada, especialmente si hay una respuesta inadecuada al tratamiento. Infecciones del tracto respi

ratorio: la dosis habitual en adultos de CIPRAIN* para la sinusitis aguda es de 500 mg cada 12 horas durante 10 días. Para el tratamiento de infecciones del tracto respiratorio inferior, la dosis habitual es de 500 mg cada 12 horas durante 7-14 días en infecciones de leves a moderadas, o 750 mg cada 12 horas durante 7-14 días en infecciones graves o complicadas. Infecciones de la piel y sus estructuras: para el tratamiento de las infecciones de la piel y sus estructuras causadas por bacterias sensibles, la dosis habitual de adultos, es de 500 mg cada 12 horas y 750 mg cada 12 horas en procesos graves o complicados. La duración habitual del tratamiento es 7-14 días. Infecciones del tracto urinario y prostatitis: la dosis habitual de CIPRAIN* para el tratamiento de procesos agudos, es de 250 mg cada 12 horas durante 3 días. En casos de infecciones complicadas del tracto urinario y pielonefritis, la dosis habitual es de 250 mg cada 12 horas por 7-14 días. Para el tratamiento de la IU complicada o grave causada por organismos susceptibles es de 500 mg cada 12 horas por 7-14 días. Prostatitis: para el tratamiento de la prostatitis bacteriana leve a moderada crónica en los hombres, la dosis habitual, es de 500 mg cada 12 horas por 28 días. Antrax: CIPRAIN* es utilizado para profilaxis posexposición para el ántrax por inhalación, para reducir la incidencia o la progresión de la enfermedad tras la exposición al aerosol de esporas de B. anthracis en el contexto de la guerra biológica o el bioterrorismo, los adultos deben recibir 500 mg cada 12 horas. La profilaxis antiinfecciosa debe iniciarse tan pronto como sea posible después de sospechar o confirmar la exposición al ántrax. Debido a la posible persistencia de las esporas en el tejido pulmonar después de una exposición de aerosoles, recomendamos que la profilaxis antiinfecciosa se mantenga durante al menos 60 días. Para la profilaxis después de la ingestión de esporas de B. anthracis en carne contaminada, una dosis oral de 500 mg dos veces al día ha sido recomendada. Tratamiento de ántrax cutáneo: para el tratamiento del ántrax leve, localizado, cutáneo que se produce tras la exposición a las esporas de B. anthracis en el contexto de la guerra biológica o el bioterrorismo, se recomienda que los adultos reciban 500 mg vía oral dos veces al día. Sin embargo, si hay indicios de participación sistémica, edema extenso, o de cabeza y cuello en caso de lesiones o ántrax cutáneo. Se recomienda que se continúe la terapia durante al menos 60 días para el tratamiento de ántrax cutáneo que se produce como resultado de la exposición a esporas de ántrax en aerosol, dado que la posibilidad de ántrax por inhalación también existe. Infecciones por Bartonella: para el tratamiento de la enfermedad por arañazo de gato causada por Bartonella henselae, CIPRAIN* oral se ha dado en una dosis de 500 mg dos veces al día durante 10-16 días. Brucelosis: CIPRAIN* se ha utilizado en el tratamiento de la brucelosis causada por Brucella melitensis, y se sugiere que un régimen de ciprofloxacino y rifampicina pueda ser utilizado como un régimen alternativo para el tratamiento de la enfermedad. La mayoría de los expertos recomiendan un régimen de doxiciclina y estreptomicina (o gentamicina) o un régimen de doxiciclina y rifampicina; regímenes alternativos incluyen el cotrimoxazol, con o sin gentamicina o rifampicina; ciprofloxacino (o ofloxacina) y rifampicina, o el cloranfenicol, con o sin estreptomicina. La monoterapia generalmente se asocia con una alta tasa de recaída y no es recomendable. En un estudio realizado en adultos con brucelosis, un régimen de 30 días de ciprofloxacino oral (500 mg dos veces al día) y rifampicina (600 mg una vez al día) fue tan eficaz como un régimen de doxiciclina oral (100 mg dos veces al día) y rifampicina (600 mg una vez al día). Ciprofloxacino oral se ha utilizado en pacientes con brucelosis aguda o artritis-diskitis aguda por Brucella. Chancroide: cuando se utiliza CIPRAIN* en el tratamiento del chancro, el CDC, se recomienda que los adultos reciban 500 mg por vía oral dos veces al día durante 3 días. Enfermedad de Crohn: ciprofloxacino oral se ha dado en una dosis de 500 mg dos veces al día (con o sin metronidazol) para la inducción de la remisión de ligera a moderada enfermedad de Crohn activa. Granuloma inguinal (Donovanosis): para el tratamiento de granuloma inguinal (donovanosis) causado por Klebsiella granulomatis (anteriormente Calymmatobacterium granulomatis), 750 mg de ciprofloxacino oral debe darse dos veces al día durante un mínimo de 3 semanas. Enfermedad del legionario: para el tratamiento de la enfermedad del legionario, algunos médicos recomiendan que 500 mg de CIPRAIN* puede ser administrado por vía oral cada 12 horas durante 2-3 semanas. Infecciones por micobacterias: el tratamiento de la tuberculosis activa, cuando se utiliza en combinación con otros medicamentos para el tratamiento de las infecciones por micobacterias, incluidas los causadas por la tuberculosis multirresistente Mycobacterium tuberculosis resistentes a M. avium o infecciones complejas, CIPRAIN* se ha dado a los adultos en una dosis de 750 mg dos veces al día. Infecciones por Neisseria meningitidis: cuando CIPRAIN* se ha utilizado para eliminar el transporte nasal de Neisseria meningitidis en adultos, una dosis de 500 o de 750 mg administrados como una dosis única se ha utilizado. Alternativamente, 250 mg se han dado dos veces al día durante 2 días o 500 mg se ha dado dos veces al día durante 5 días. Cuando CIPRAIN* se utiliza en adultos para la quimioprofilaxis siguiente de alto riesgo de exposición a las personas con enfermedad meningocócica invasiva, se recomienda una dosis única de 500 mg. Infecciones por Rickettsias: CIPRAIN* se ha utilizado con cierto éxito en un número limitado de pacientes para el tratamiento de diversas infecciones por rickettsias. Se afirma que la doxiciclina es el fármaco de elección para el tratamiento de infecciones por rickettsias. Algunos médicos sugieren que CIPRAIN* o bien ofloxacina puede considerarse una alternativa para el tratamiento de estas infecciones cuando las tetraciclinas no se pueden utilizar. Algunos médicos sugieren que las fluoroquinolonas pueden ser una mejor opción que las tetraciclinas para los pacientes con meningoencefalitis debido a la mejora de la penetración en el CNS. CIPRAIN* oral (500 mg dos veces al día) ha sido eficaz en al menos un paciente para el tratamiento a largo plazo de la fiebre Q endocarditis causada por Coxiella burnetii. Tularemia: en caso de que CIPRAIN* se utilice para el tratamiento de la tularemia, o si un régimen parenteral no está disponible, los adultos deben recibir 500 mg por vía oral dos veces al día. Si se utiliza para la profilaxis postexposición después de la exposición a la F. tularensis que se produce en el contexto de la guerra biológica o el bioterrorismo, algunos expertos recomiendan que los adultos reciban 500 mg por vía oral dos veces al. La administración de profilaxis postexposición idealmente debe ser iniciada dentro de las 24 horas de exposición y continuarla durante al menos 14 días. Fiebre tifoidea y otras infecciones por Salmonella: la dosis habitual de CIPRAIN* para el tratamiento de la fiebre tifoidea leve a moderada, es de 500 mg cada 12 horas durante 10 días. Aunque la dosis óptima y la duración de la terapia no se han establecido, dosis de 750 mg dos veces al día durante 28 días han sido utilizados en adultos para el tratamiento de la fiebre tifoidea en portadores crónicos. En caso de que se utilice en personas con virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) para profilaxis a largo plazo para prevenir la repetición en los que han sido tratados por septicemia causada por Salmonella no Typha. Se recomienda que los adultos reciban una dosis de 500 mg cada 12 horas durante varios meses. Infecciones por Vibrio cólera: para el tratamiento del cólera causado por Vibrio cholerae, los adultos han recibido CIPRAIN* en una dosis de 1 g, ya sea como una dosis única o en 2 dosis separadas cada 12 horas. Profilaxis perioperatoria: en caso de CIPRAIN* se utilice para la profilaxis perioperatoria, en pacientes de alto riesgo sometidos a procedimientos genitourinarios, algunos médicos recomiendan una dosis única de 500 mg previa al procedimiento. Dosis postoperatorias generalmente son innecesarias y no deben utilizarse.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Toxicidad renal reversible ha sido reportada en algunos casos de sobredosis aguda de CIPRAIN*. Si se produce, el estómago debe vaciarse por inducción de la emésis gástrica o por lavado. La administración de antiácidos que contengan magnesio, aluminio o calcio, puede reducir la absorción oral de ciprofloxacino. Si el paciente está comatoso después de haber convulsiones, o carece de reflejos, un lavado gástrico puede ser realizado y un tubo endotraqueal con manguito se infla en el lugar para evitar la aspiración de contenido gástrico. Es necesario dar apoyo e iniciar un tratamiento sintomático y el paciente debe ser observado cuidadosamente. Debe monitorizarse la función renal; además debe mantenerse una hidratación adecuada para reducir al mínimo el riesgo de Cristaluria. Sólo una pequeña cantidad de ciprofloxacino (menos del 10%) se elimina por hemodiálisis o diálisis peritoneal, y algunos médicos sugieren que los riesgos asociados con hemodiálisis o diálisis peritoneal no justifican sus posibles beneficios en la sobredosificación, porque sólo pequeñas cantidades de la droga son removidas por medio de estos procedimientos.
Presentación(es): Caja con 8, 10 y 12 tabletas recubiertas en blister de 250 mg. Caja con 8, 10 y 14 tabletas recubiertas en blister de 500 mg.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.
Leyendas de protección: No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: Productos Maver S.A. de C.V. Av. Oleoducto Núm. 2804, Fracc. Industrial el Alamo, Tlaquepaque, Jalisco., México C.P. 44490.
Número de registro del medicamento: 045M97 SSA IV.
Clave de IPPA: 083300RR010924