NUMARK*

BOEHRINGER PM

Denominación genérica: Budesonida.
Forma farmacéutica y formulación: Aerosol. Cada 1,0 g contiene: 200 mg/dosis: budesonida 2.860 mg. Vehículo cbp 1,0 g. 120 dosis.
Indicaciones terapéuticas: Terapia auxiliar en el tratamiento del asma bronquial, de la EPOC o de los pacientes que sufren de hiperreactividad bronquial.
Farmacocinética y farmacodinamia: No existe evidencia de metabolismo en el pulmón. Su absorción a través del tracto gastrointestinal es probablemente completa, pero debido a su amplio metabolismo de primer paso en el hígado, la biodisponibilidad sistémica es de aproximadamente 11%. Tras la inhalación oral de una dosis de 500 mg se han registrado en plasma concentraciones de 2 nmol/l. La Cmáx en plasma ocurre al cabo de 5-10 minutos de haberse efectuado la inhalación. La fijación a las proteínas plasmáticas, principalmente con la albúmina, es de 86-90%. Su volumen de distribución es extenso (301 ± 42 l tras la administración intravenosa) y la vida media plasmática es de 2 horas aproximadamente, siendo algo más prolongada con el epímero L que con el R. No hay evidencia del metabolismo de budesonida en el pulmón y sufre un elevado grado de aclaramiento en sangre (Cl= 9,04 L/kg/hora). En voluntarios sanos se recuperan 31,8 ± 7,5% y 15,1 ± 4,3% de la dosis en orina y heces, respectivamente. El metabolismo de la budesonida sólo se modifica ligeramente por fármacos inhibidores del sistema citocromo P450. En pacientes con cirrosis hepática grave o con hipotiroidismo puede estar aumentada la disponibilidad sistémica de la budesonida. La budesonida cruza la barrera placentaria en el ratón, sin embargo no existen datos disponibles en seres humanos, así como no existen datos de la concentración de budesonida en leche materna. El metabolismo es más rápido en niños. Los corticoesteroides inhalados como NUMARK* forman parte del tratamiento antiinflamatorio más efectivo para el asma. Estudios han demostrado la eficacia de la budesonida en mejorar la función pulmonar, disminuyendo la hiperactividad de las vías respiratorias, reduciendo los síntomas y la frecuencia de las exacerbaciones y, por último, mejorando la calidad de vida. Los mecanismos exactos de la acción de los corticoesteroides en el asma no están completamente comprendidos; la budesonida, al igual que otros corticoesteroides, se une al receptor citosólico el cual entonces exhibe cambios conformacionales del complejo de receptor. El complejo interactúa con uniones de sitios específicos en la región promotora de la activación de los genes diana, moduladores de la transcripción. Existen mecanismos farmacológicamente importantes: interferencia con la fijación de la IgE, interferencia con el metabolismo del ácido araquidónico y con la síntesis de leucotrienos y prostaglandinas, disminución de la permeabilidad microvascular y con la inhibición de la producción y secreción de citosina, prevención de la migración dirigida y de la activación de las células inflamatorias, así como con el aumento de la capacidad de respuesta de los receptores b del músculo liso de las vías respiratorias. En pacientes asmáticos, la reacción alérgica tardía disminuyó considerablemente al disminuir los cambios en el antígeno después de doce horas pre-tratamiento con budesonida pero un efecto adicional fue obtenido cuando el tratamiento se extendió por una semana o un mes, en contraste el pre-tratamiento por 12 horas y por una semana o un mes disminuyó también la reacción inmediata de forma sustancial. Después del tratamiento por 6 semanas con budesonida inhalada (800mg dos veces al día) se redujo la reactividad bronquial a la histamina, ejercicio y la hiperventilación voluntaria en presencia de aire seco. Este es un gran efecto de la budesonida inhalada en la adenosina 5'monofosfato inducida por un metabisulfito sódico que induce broncoconstricción. La budesonida inhalada mejora la función pulmonar y la hiperactividad bronquial en pacientes adultos con reciente diagnóstico de asma tratados por 3 meses, siendo más efectivo en aminorar las anormalidades del epitelio bronquial y la inflamación en las vías aéreas en comparación con el tratamiento con b agonistas.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad a la budesonida o a los ingredientes inactivos del aerosol inhalado. Bronquiectasia moderada o grave. Embarazo y lactancia, tirotoxicosis y niños menores de 3 años.
Precauciones generales: Es esencial instruir a los pacientes en que los corticoesteroides inhalados son agentes preventivos para controlar la inflamación de las vías aéreas, los cuales tienen una acción inicial lenta y deben administrarse regularmente aun en aquellos pacientes que son asintomáticos. La budesonida al igual que los corticosteroides inhalados, solamente ejerce mínimo efecto broncodilatador agudo por lo que no debe utilizarse como tratamiento único en casos de crisis asmáticas. Las exacerbaciones agudas acompañadas de viscosidad mucosa y tapones mucosos pueden requerir tratamiento complementario con un corticoesteroide oral. Lo siguiente deberá ser tomado en cuenta cuando se desee introducir a los pacientes al tratamiento con budesonida en sustitución de glucocorticoides orales: estos pacientes pueden tener supresión adrenocortical. Deberá instituirse una disminución gradual y progresiva del corticoide sistémico en donde durante 10 días se administrará una terapia combinada con corticoides inhalados y por vía oral. Una supresión excesivamente rápida puede traer consigo deterioro en el control del asma. Después de retirar el tratamiento sistémico con corticoesteroide, la recuperación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal puede durar algunos meses. Durante este tiempo algunos pacientes pueden presentar insuficiencia adrenal seguida de algún traumatismo, cirugía, infecciones u otras condiciones de estrés físico. En estos casos y seguido del inicio de un ataque severo de asma, el tratamiento con esteroide sistémico tendrá que ser reasumido inmediatamente. En algunos pacientes pueden suscitarse exacerbaciones de los síntomas de otras enfermedades alérgicas concomitantes, como pueden ser rinitis y eczema. Algunos pacientes pueden sufrir cansancio, cefalea, dolor muscular y articular, debilidad, depresión y ocasionalmente náusea y vómito. La reanudación temporal del tratamiento con esteroides sistémicos puede ser necesaria para tratar estas condiciones. Los glucocorticoides pueden enmascarar signos de infección. Se recomienda cuidado en infecciones virales tales como varicela y en las infecciones micóticas y bacterianas no tratadas del sistema respiratorio. En estos casos deberá iniciarse un tratamiento antiinfeccioso y la valoración minuciosa del riesgo-beneficio de la administración de budesonida. El efecto en tuberculosis en fase inactiva es desconocido. Las exacerbaciones de asma causadas por infecciones bacterianas son usualmente controladas con un tratamiento antibiótico apropiado y con un posible aumento en la dosis de NUMARK*. Deberá usarse con precaución el ácido acetilsalicílico en conjunto con corticoesteroides en pacientes con hipotrombinemia. Los pacientes deben informar a otros médicos acerca del uso previo de corticoesteroides. Pueden ocurrir efectos sistémicos con corticoesteroides inhalados, particularmente cuando se han prescrito altas dosis por períodos prolongados. Los efectos sistémicos incluyen hipercorticismo y/o supresión del eje hipotálamo-hipófisis, retardo en el crecimiento de niños y adolescentes, reducción en la densidad mineral del hueso, cataratas y glaucoma. Es importante, por tanto, que la dosis de budesonida inhalada sea valorada por debajo de la dosis de control para el mantenimiento efectivo del asma. Es recomendable que sea regularmente monitorizada la altura de los niños que están recibiendo tratamiento con corticoesteroides por vía inhalada. Si el crecimiento es lento, el tratamiento debe ser revisado con el objetivo de reducir la dosis de corticoesteroide inhalado, si es posible lograr la dosis más baja para el mantenimiento efectivo del control del asma. NUMARK* puede suprimir el sistema inmune, siendo los pacientes más susceptibles a una infección. Deberá advertirse acerca de la exposición a la varicela y el sarampión, así como de la posibilidad de la existencia de infecciones oportunistas. Deberá tenerse precaución en pacientes con diabetes mellitus, osteoporosis, enfermedad ácido-péptica o infecciones sistémicas o locales no tratadas (tuberculosis). Alteraciones hepáticas podrían afectar el metabolismo de budesonida.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: En animales en gestación, budesonida causa anormalidades en el desarrollo fetal. Los efectos en seres humanos no son conocidos, pero la administración durante el embarazo debe ser evitada a menos que existan razones para su uso. Mediante estudios realizados en animales, se demostró que la budesonida atraviesa la barrera placentaria. En los recién nacidos de madres que han recibido cantidades importantes de corticosteroides, debe instaurarse la búsqueda de posible hipoadrenalismo. Como los corticosteroides se excretan a través de la leche materna, su uso durante la lactancia debe ser valorado adecuadamente.
Reacciones secundarias y adversas: Alteraciones en el sistema inmune: reacciones de hipersensibilidad, anafilaxia. Alteraciones endocrinas: supresión del eje hipotálamo-hipófisis e hipercorticismo. Alteraciones psiquiátricas: agresión, psicosis, problemas de comportamiento en niños, irritabilidad, nerviosismo, agitación y depresión. Alteraciones oftálmicas: cataratas, glaucoma, aumento en la presión intraocular. Alteraciones en piel y tejido subcutáneo: prurito, urticaria, rash, dermatitis. Alteraciones musculoesqueléticas y tejido conectivo: disminución en la densidad ósea. Las reacciones secundarias más frecuentes que pueden llegar a presentarse consisten en irritación faríngea leve, tos y disfonía autolimitada y con menor frecuencia, se han reportado sequedad bucofaríngea y mal sabor de boca. En pacientes bajo tratamiento concomitante a base de corticosteroides orales o de antibióticos, puede llegar a presentarse candidiasis orofaríngea, pero ésta podrá evitarse mediante enjuagues bucofaríngeos a base de agua después de la administración o el uso del espaciador el cual reduce la deposición orofaríngea; y en caso de que se presentara ésta, puede responder al tratamiento específico, por lo que no será necesario suspender la administración del corticoesteroide. Puede ocurrir broncoconstricción paroxística. Rara vez pueden llegar a ocurrir cefalea, náuseas, diarrea o fatiga; esporádicamente pueden ocurrir reacciones cutáneas como urticaria, rash y dermatitis. Se han llegado a reportar nerviosismo, inquietud, depresión e infiltrados pulmonares con eosinofilia.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Se pueden potenciar tanto la eficacia como la frecuencia de reacciones secundarias por la administración simultánea de corticosteroides administrados por otra vía. La combinación de beta 2 y simpaticomiméticos puede resultar un incremento en la respuesta a los agonistas beta 2. Inhibidores del CYP3A3/4: los niveles séricos y/o la toxicidad de la budesonida pueden incrementar con: ketoconazol, itraconazol, clotrimazol, ritonavir, ciclosporina, etinilestradiol, troleandromicina, claritromicina, cimetidina, diltiazem, indinavir. Inductores del CYP3A3/4: los niveles séricos y/o la toxicidad de budesonida puede ser disminuida por carbamazepina, fenitoína, fenobarbital y rifampicina. Cimetidina: disminuye la depuración e incrementa la biodisponibilidad de budesonida.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Hasta la fecha no se han reportado alteraciones en las pruebas de laboratorio.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Se desconocen efectos carcinogénicos en el ser humano. Estudios en ratas y perros con dosis inhaladas de 0,005 a 0,2 mg/kg por más de 12 meses causaron efectos esteroides típicos sistémicos, tales como reducción en los linfocitos y leucocitos, incremento en neutrófilos y reducción en el peso adrenal, tímico, esplénico y hepático. En estudios de reproducción en ratas y conejos, tras una vía inhalada o subcutánea, ocurrió retardo en el crecimiento intrauterino, aborto y anormalidades fetales, principalmente malformaciones esqueléticas. En ratones, no se han demostrado efectos carcinogénicos a dosis mayores de 200 mg/kg, al administrar budesonida oralmente en agua por un período de 91 semanas. En un estudio de 104 semanas con budesonida oral a dosis de 25 mg/kg, se estableció una incidencia incrementada de tumores hepáticos.
Dosis y vía de administración: Oral por inhalación mediante dispositivo especial y espaciador. Niños de 3-12 años: al comenzar el tratamiento con NUMARK* en niños durante períodos de asma severa o al disminuir o interrumpir el tratamiento a base de esteroides orales, la dosis debe ser de 200-400 mg/día, en dosis fraccionadas 2 veces al día (100 a 200 mg por inhalación). Mayores de 12 años y adultos: la dosis inicial es de 400-2.400 mg al día, divididos en 2 a 4 administraciones al día (cada 6-12 horas). La dosis habitual de mantenimiento es de 200-400 mg, pero pueden ser necesarias dosis mayores (hasta de 1.600 mg). La dosis deberá individualizarse de acuerdo al control del padecimiento. En pacientes con asma de mayor severidad, el tratamiento a base de broncodilatadores deberá preceder a la administración de NUMARK* para facilitar la penetración de éste en el tracto respiratorio. La dosis de mantenimiento debe individualizarse y debe ser la más baja que sea capaz de mantener al paciente asintomático. La administración de 2 dosis al día es suficiente para pacientes con asma estable. El tratamiento con dosis mayores de NUMARK* no deberá interrumpirse bruscamente y sí disminuirse en forma gradual, especialmente en aquellos pacientes con padecimiento más severo. La administración de NUMARK* deberá llevarse a cabo mediante el empleo de un espaciador con el fin de disminuir la posibilidad de incremento de absorción sistémica al tiempo que se mejora la distribución del medicamento en los pulmones.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: La sobredosificación aguda en la generalidad de los casos puede dar lugar a disminución de los niveles de cortisol plasmático. Dosis altas de corticoesteroides pueden incrementar el riesgo de infecciones. La sobredosificación por uso crónico puede ocasionar hipercorticismo y supresión del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. La disminución de la dosis o la interrupción del tratamiento abate este efecto, pero la restitución de la función antes mencionada puede ser lenta, por lo que es recomendable la administración complementaria de corticosteroides por vía oral o parenteral, de acuerdo a la severidad del caso.
Presentación(es): Envase con 6 ml, 200 mg, con dispositivo dosificador y espaciador.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. Agítese bien antes de usarse. Léase instructivo anexo. No se use cerca del fuego o flama. No fume o encienda flama cuando se aplique. No se exponga a los rayos del sol o lugares excesivamente calientes, ni los perfore o los arroje al fuego. Evite el contacto con los ojos. Durante el empleo dirigir la válvula hacia abajo. Peligro inflamable.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en Argentina por: 3 M Argentina Sacifia, Los Arboles 842, Hurlingham, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Distribuido en México por: Boehringer Ingelheim Promeco S.A. de C.V., Maíz No. 49, Barrio Xaltocán. 16090 México, D.F.
Número de registro del medicamento: 030M98 SSA IV.
Clave de IPPA: JEAR-07330022780040/RM 2007