ACETATO DE METILPREDNISOLONA

AMSA

Denominación genérica: Acetato de metilprednisolona.
Forma farmacéutica y formulación: Cada ml de suspensión inyectable contiene: acetato de metilprednisolona 40 mg. Vehículo, c.b.p. 1 ml.
Indicaciones terapéuticas: Para administración intramuscular: enfermedades endocrinas: insuficiencia corticoadrenal primaria o secundaria (la hidrocortisona o la cortisona son los medicamentos de elección; también se pueden usar los análogos sintéticos en conjunto con los mineralocorticoides en donde aplique; durante la infancia, son los complementos mineralocorticoides de particular importancia). Insuficiencia adrenocortical aguda (la hidrocortisona o la cortisona son los medicamentos de elección; los complementos mineralocorticoides pueden ser necesarios, particularmente cuando se utilizan los análogos sintéticos). Hiperplasia adrenal congénita, hipercalcemia asociada con cáncer, tiroiditis no supurativa. Enfermedades reumáticas: como terapia adjunta de administración de corto plazo (para ayudar a que el paciente supere un episodio agudo o alguna exacerbación) en osteoartritis postraumática, epicondilitis, sinovitis de osteoartritis, tenosinovitis aguda no específica, artritis reumatoide, incluyendo artritis gotosa aguda, artritis reumatoide juvenil, artritis psoriásica (algunos casos selectos de espondilitis anquilosante pueden requerir una terapia de mantenimiento de baja dosis), bursitis aguda o subaguda. Enfermedades del colágeno: durante una exacerbación o como terapia de mantenimiento en casos selectos de: lupus eritematoso sistémico, dermatomiositis sistémica (polimiositis). Carditis reumática aguda. Enfermedades dermatológicas: pénfigo, dermatitis herpetiforme bulosa, eritema multiforme severo, dermatitis seborreica severa (síndrome de Stevens-Johnson), psoriasis severa, dermatitis exfoliativa, micosis fungoide. Estados de alergia: control de trastornos alérgicos severos o incapacitantes resistentes a estudios adecuados de tratamiento convencional en: asma bronquial, reacciones de hipersensibilidad a medicamentos, dermatitis de contacto, dermatitis atópica, reacciones de transfusiones urticariales, enfermedad del suero, edema laringeal aguda no infecciosa, rinitis alérgica de estación (epinefrina es el medicamento de o continua primera opción). Enfermedades oftálmicas: alergias severas, agudas y crónicas, y los procesos inflamatorios donde se involucren a los ojos, como: herpes zoster oftálmico, reacciones de hipersensibilidad al medicamento, iritis, iridociclitis, coriorretinitis, conjuntivitis alérgica, uveítis posterior difusa, úlcera marginal corneal alérgica, neuritis óptica, queratitis. Enfermedades gastrointestinales: ayuda a que el paciente supere un período crítico de la enfermedad en colitis ulcerativa (terapia sistémica), enteritis local (terapia sistémica). Enfermedades respiratorias: tuberculosis pulmonar fulminante o diseminada cuando se usa concurrentemente con la quimioterapia, antituberculosis apropiada, sarcoidosis sintomática, beriliosis, síndrome de Loeffler que no se pueda manejar por otros medios, neumonitis de aspiración. Enfermedades hematológicas: anemia hemolítica adquirida (autoinmune), trombocitopenia secundaria en adultos, eritroblastopenia (anemia RBC), anemia hipoplásica (eritroidea) congénita. Enfermedades neoplásicas: para el manejo paliativo de: leucemia y linfomas, leucemia aguda en infantes. Estado edematoso: para inducir diuresis o remisión de proteinuria en el síndrome nefrótico, sin uremia, del tipo idiopático o que se deba a lupus eritematoso. Sistema nervioso: exacerbaciones de esclerosis múltiple. Misceláneos: meningitis, tuberculosis con bloqueo subaracnoideo o bloqueo inminente cuando se utiliza concurrentemente con la quimioterapia antituberculosa adecuada. Triquinosis con complicaciones neurológicas o del miocardio. Para administración intrasinovial o tejido blando (incluyendo al periarticular y el intrabursal): A. METILPREDNISOLONA está indicado con terapia adjunta para la administración a corto plazo (para ayudar al paciente a salir de un episodio agudo o una exacerbación) en: sinovitis de osteoartritis. Artritis reumatoide. Bursitis aguda o subaguda. Artritis gotosa aguda. Epicondilitis. Tenosinovitis aguda no específica. Osteoartritis postraumática. Para administración dentro de lesiones: A. METILPREDNISOLONA está indicado para el uso dentro de lesiones en los siguientes trastornos: queloides, lesiones inflamatorias hipertróficas, localizadas, infiltradas de: liquen plano, placas psoriásicas. Granuloma anular. Liquen simple crónico (neurodermatitis). Lupus eritematoso discoide. Necrobiosis lipoídica Diabeticorum. Alopecia areata. A. METILPREDNISOLONA también es útil en tumores císticos o una aponeurosis o un tendón (ganglios). Para administración intrarrectal: colitis ulcerativa.
Farmacocinética y farmacodinamia: El acetato de metilprednisolona es un polvo blanco o casi blanco, cristalino, inodoro, el cual se disuelve a 215° aproximadamente con alguna descomposición. Es soluble en dioxano, ligeramente soluble en acetona, en alcohol, cloroformo, metanol y éter. Es prácticamente insoluble en agua. A. METILPREDNISOLONA es un corticosteroide de depósito de acción prolongada. Como todos los glucocorticoides, se encuentra indicado como terapia sustitutiva en los estados de deficiencia adrenocortical. Asimismo, proporciona un efecto antiinflamatorio prolongado. A. METILPREDNISOLONA, acetato de metilprednisolona, actúa del mismo modo que el resto de los glucocorticoides, los cuales tienen una potente actividad antiinflamatoria y un efecto protector de las membranas celular y lisosómica. Debido a su actividad farmacológica como acetato, A. METILPREDNISOLONA produce un efecto protector prolongado en la célula, ya que es inhibida por más tiempo la producción de los mediadores de la inflamación, resultando útil esta propiedad en el tratamiento de los padecimientos crónicos que requieran este tipo de terapia hormonal.
Contraindicaciones: Administración intratecal, administración intravenosa, infecciones micóticas sistémicas, hipersensibilidad conocida a los componentes de la formulación.
Precauciones generales: Este producto no es adecuado para uso multidosis. Después de la administración de la dosis requerida, cualquier suspensión remanente debe desecharse. El uso multidosis de A. METILPREDNISOLONA de un solo vial requiere del cuidado especial para evitar su contaminación. Aunque inicialmente es estéril, el uso multidosis de los viales puede producir contaminación al menos que se sigan prácticas asépticas estrictas. Se requiere de cuidados especiales, como el uso de jeringas y agujas desechables estériles. Mientras que los cristales de los esteroides adrenales de la dermis suprimen la reacción inflamatoria, su presencia puede provocar la desintegración de los elementos celulares y cambios fisicoquímicos en la sustancia fundamental del tejido conjuntivo. Los cambios de la dermis y/o subdermis frecuentemente resultantes pueden formar depresiones en la piel en el sitio de inyección. El grado al cual se presenta la reacción puede variar con la cantidad del esteroide adrenal inyectado. Generalmente, la regeneración se completa a los pocos meses o después de que todos los cristales se hayan absorbido. Para minimizar la incidencia de la atrofia dermal o subdermal, se debe tener cuidado de no exceder la dosis recomendada en la inyección. Siempre que sea posible, se deben aplicar varias inyecciones pequeñas en el área de la lesión. La técnica de la inyección intrasinovial e intramuscular debe incluir las precauciones necesarias contra la inyección o el derrame hacia la dermis. Se debe evitar la inyección dentro del músculo deltoides debido a la alta incidencia de la atrofia subcutánea. A. METILPREDNISOLONA no se debe administrar por otra vía que la anotada en Indicaciones terapéuticas. Es crítico que durante la administración de A. METILPREDNISOLONA, se usen técnicas adecuadas y que se tenga cuidado para asegurar la colocación correcta del medicamento. La administración por otras vías diferentes a las indicadas se ha asociado con el reporte de reacciones médicas serias incluyendo: aracnoiditis, meningitis, paraparesia/paraplejía, trastornos sensoriales, disfunción del intestino/vejiga, accesos, deterioro visual incluyendo ceguera, inflamación ocular y periocular, y residuo o cicatrizado en el sitio de inyección. En pacientes con terapia de corticosteroides sujetos a estrés no usual, está indicado el incremento de la dosis de corticosteroides de acción rápida antes, durante o después de la situación estresante. Los corticosteroides pueden enmascarar algunas señales de infección y aparecer nuevas infecciones durante su uso. Puede haber una resistencia disminuida y la inhabilidad de localizar las infecciones cuando se estén usando corticosteroides. Las infecciones con cualquier patógeno incluyendo virus, bacterias, hongos, protozoarios o infecciones helmínticas, en cualquier sitio en el cuerpo puede estar asociado con el uso de corticosteroides solos o en combinación con otros agentes inmunosupresores que afecten la inmunidad celular, la inmunidad humoral o la función neutrófila. Estas infecciones pueden ser leves, severas y en ocasiones fatales. Al incrementar la dosis de los corticosteroides, aumenta la frecuencia de presencia de complicaciones infecciosas. No utilice la administración intrasinovial, intrabursal o intratendinosa para efecto local en presencia de una infección aguda. El uso prolongado de corticosteroides puede producir cataratas subcapsulares posteriores, glaucoma con el posible daño del nervio óptico y aumentar el establecimiento de infecciones secundarias oculares debido a hongos o virus. Uso pediátrico: este producto contiene alcohol bencílico. Se ha reportado que el alcohol bencílico está asociado con un síndrome de jadeo fatal en infantes prematuros. Se puede suprimir el crecimiento en niños que reciban la terapia glucocorticoide a largo plazo en dosis dividida diaria. El uso de dicho régimen debe restringirse a las indicaciones más serias. La administración de vacunas vivas o vivas-atenuadas está contraindicada en pacientes que reciban dosis inmunosupresoras de corticosteroides. Las vacunas muertas o inactivadas pueden administrarse en pacientes que reciban dosis inmunosupresoras de corticosteroides; sin embargo, la respuesta a dichas vacunas puede ser disminuida. Los procedimientos de inmunización indicados pueden acometerse en pacientes que reciban dosis de corticosteroides no inmunosupresoras. El uso de A. METILPREDNISOLONA en tuberculosis activa debe restringirse a aquellos casos de tuberculosis fulminante o diseminada en donde los corticosteroides se usan para el manejo de la enfermedad en conjunto con el régimen antituberculosis adecuado. Si los corticosteroides están indicados en pacientes con tuberculosis latente o reactividad a la tuberculina, se requiere de una observación cercana ya que se puede presentar la reactivación de la enfermedad. Durante la terapia prolongada de corticosteroides, estos pacientes deben recibir quimioprofilaxis. Debido a que en raras ocasiones se han presentado reacciones anafilácticas en pacientes que reciben terapia con corticosteroides parenterales, se deben tomar las medidas de precaución apropiadas antes de la administración, especialmente cuando el paciente tiene un historial de alergias a cualquier medicamento. Las reacciones alérgicas en la piel se han reportado aparentemente relacionadas a los excipientes de la formulación. Las pruebas en piel rara vez han mostrado alguna reacción al acetato de metilprednisolona, per se. Advertencias: el siguiente párrafo se refiere solamente a la formulación con alcohol bencílico. Cuando se utilicen los viales multidosis, es fundamental tener cuidado de prevenir la contaminación del contenido. Existen algunas evidencias de que el cloruro de benzalconio no es un antiséptico adecuado para esterilizar el puerto del vial multidosis. Una solución de povidona-yoduro o algún producto similar es recomendable para limpiar la parte superior del vial antes de tomar el contenido. Los corticosteroides deben utilizarse con precaución en pacientes con herpes ocular simple por temor de perforación corneal. Daños psíquicos pueden aparecer cuando se usan corticosteroides, variando desde euforia, insomnio, cambios de actitud, cambios de personalidad y depresión, hasta manifestaciones francamente psicóticas. También, la existencia de inestabilidad emocional o tendencias psicóticas se pueden agravar con los corticosteroides. Los corticosteroides se deben usar con precaución en colitis ulcerativa no específica, si existe la probabilidad inminente de perforación, absceso u otra infección piogénica. También se debe tener cuidado cuando se usan esteroides como terapia directa o adjunta en diverticulitis, anastomosis intestinales frescos, úlcera péptica activa o latente, insuficiencia renal, hipertensión, osteoporosis y miastenia grave. Las siguientes precauciones adicionales se aplican para los corticosteroides parenterales: la inyección intrasinovial de un corticosteroide puede producir efectos sistémicos al igual que locales. El examen adecuado de la presencia de cualquier fluido de articulación es necesario para excluir el proceso séptico. Un incremento marcado de dolor acompañado por hinchazón local, seguido de una restricción del movimiento de la articulación, fiebre y malestar son indicaciones de artritis séptica. Si se presenta esta complicación y el diagnóstico de sepsia, se debe iniciar la terapia antimicrobiana adecuada. Se debe evitar la inyección local de un esteroide en una articulación previamente infectada. Los corticosteroides no se deben inyectar en articulaciones inestables. La técnica estéril es necesaria para prevenir infecciones o contaminación. Se debe reconocer una más lenta velocidad de absorción de la administración intramuscular. Aunque los estudios clínicos controlados han demostrado que los corticosteroides son efectivos para acelerar la resolución de exacerbaciones agudas de esclerosis múltiple, no demuestran que los corticosteroides afectan el resultado último o la historia natural de la enfermedad. Los estudios no muestran que las dosis relativamente altas de los corticosteroides son necesarias para demostrar un efecto significativo. Debido a que las complicaciones del tratamiento con glucocorticoides dependen del tamaño de la dosis y la duración del tratamiento, se debe tomar la decisión del riesgo sobre el beneficio en cada caso particular, tanto para la dosis y duración del tratamiento, como si se debe seguir una terapia diaria o intermitente. Se han reportado que el sarcoma de Kaposi se presenta en pacientes que están recibiendo la terapia con corticosteroides. La descontinuación de los corticosteroides puede dar como resultado una remisión clínica.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Uso durante el embarazo: algunos estudios en animales han mostrado que los corticosteroides, cuando se le administra a la madre a dosis elevadas, pueden causar malformaciones fetales. No se han realizado estudios reproductivos en humanos adecuados con corticosteroides. Por lo tanto, el uso de este medicamento en mujeres embarazadas o que estén en etapa de lactancia, o mujeres con posibilidad de estar embarazadas requieren que los beneficios del medicamento sean evaluados cuidadosamente contra los posibles riesgos tanto a la madre como al embrión o al feto. Debido a que no hay una evidencia adecuada de la seguridad en humanas embarazadas, este medicamento debe utilizarse en mujeres embarazadas solamente si es claramente necesario. Los corticosteroides cruzan fácilmente la placenta. Los bebés nacidos de mujeres que han recibido dosis sustanciales de corticosteroides durante el embarazo deben observarse y evaluarse cuidadosamente respecto a signos de insuficiencia adrenal. No existen efectos conocidos de corticosteroides sobre el parto. Los corticosteroides son excretados en la leche materna.
Reacciones secundarias y adversas: Nota: las siguientes son típicas para todos los corticosteroides sistémicos. Su inclusión en esta lista no necesariamente indica que los eventos específicos hayan sido observados con la formulación de A. METILPREDNISOLONA articulación para descartar un proceso séptico. Un marcado incremento en el dolor acompañado por hinchazón local, además, limitación en el movimiento de la articulación, fiebre y malestar son sugestivos de artritis séptica. Si esta complicación ocurre y el diagnóstico de sepsis es confirmado, se deberá establecer la terapia antimicrobiana en particular. Trastornos en fluidos y electrólitos: retención de sodio. Insuficiencia cardíaca congestiva en pacientes susceptibles. Hipertensión. Retención de fluidos. Pérdida de potasio. Alcalosis hipocalémica. Musculoesquelético: miopatía esteroidal. Debilidad muscular. Osteoporosis. Fracturas patológicas. Fracturas de compresión vertebral. Necrosis aséptica. Ruptura de tendones, particularmente el tendón de Aquiles. Gastrointestinales: ulceración péptica con posible perforación o hemorragia. Hemorragia gástrica. Pancreatitis. Esofagitis. Perforación del intestino. Se han observado incrementos en la transaminasa de alanina (ALAT, SGPT), transaminasa de aspartame (ASAT, SGOT) y fosfatasa alcalina después del tratamiento con corticosteroides. Estos cambios generalmente son pequeños y no están asociados con algún síndrome clínico y son reversibles con la descontinuación. Dermatológicos: deterioro del sanado de heridas. Petequias y equimosis. Piel delgada frágil. Metabólicos: balance de nitrógeno negativo debido al catabolismo de proteínas. Neurológicos: incremento en la presión intracraneal. Seudotumor cerebral. Trastorno psíquico. Accesos. Endocrinos: irregularidades menstruales. Desarreglo del estado de Cushing. Supresión pituitaria-eje adrenal. Disminución de la tolerancia de carbohidratos. Manifestación de diabetes mellitus latente. Incremento de los requerimientos de insulina o agentes hipoglucémicos en diabetes. Supresión del crecimiento en niños. Oftálmicos: cataratas subcapsulares posteriores. Incremento en la presión intraocular. Exoftalmía. Sistema inmune: enmascaramiento de infecciones. Infecciones latentes que se estén activando. Infecciones oportunistas. Reacciones de hipersensibilidad incluyendo anafilaxis. Posibles reacciones de supresión a las pruebas de la piel. Las siguientes reacciones están relacionadas a la terapia con corticosteroides parenterales: Raras ocasiones de ceguera asociada con la terapia intralesional alrededor de la cara y la cabeza. Reacciones anafilácticas o reacciones alérgicas, hiperpigmentación o hipopigmentación, atrofia cutánea o subcutánea, abscesos no estériles, inflamación postinyección, después del uso intrasinovial, artropatía del tipo de Charcot, infección en el sitio de inyección después de técnicas no estériles. Las dosis frecuentes repetidas (diaria o varias veces por semana) durante un período prolongado puede provocar un estado de Cushing.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Las interacciones farmacocinéticas mencionadas a continuación son potencialmente importantes clínicamente. La inhibición mutua del metabolismo se presenta con el uso concurrente de ciclosporinas y metilprednisolona, por lo que es posible que las reacciones adversas asociadas con el uso individual de cualquiera de los medicamentos sea más probable que se presente. Se han reportado convulsiones con el uso concurrente de metilprednisolona y ciclosporina. Los medicamentos que inducen enzimas hepáticas como el fenobarbital, la fenitoína y la rifampicina pueden incrementar la depuración de la metilprednisolona y requerir un incremento de la dosis de metilprednisolona para obtener la respuesta deseada. Medicamentos como la troleandomicina y el ketoconazol puede inhibir el metabolismo de la metilprednisolona y por lo tanto disminuir su depuración. Asimismo, la dosis de metilprednisolona debe titularse para evitar la toxicidad por esteroides. La metilprednisolona puede incrementar la depuración del ácido acetilsalicílico en dosis elevadas crónicas. Esto puede conducir a una disminución de los niveles séricos de salicilato o incrementar el riesgo de la toxicidad del salicilato cuando se retire la metilprednisolona. El ácido acetilsalicílico debe utilizarse con precaución en conjunto con los corticosteroides en pacientes que sufren de hipoprotrombinemia. El efecto de la metilprednisolona sobre los anticoagulantes orales es variable. Existen reportes del incremento, así como de la disminución de los efectos de los anticoagulantes cuando se administran concurrentemente con los corticosteroides. Por tal motivo se deben monitorear los índices de coagulación para mantener el efecto anticoagulatorio deseado.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Se han observado incrementos en la transaminasa alanina (ALAT, SGPT), transaminasa aspartato (ASAT, SGOT) y la fosfatasa alcalina después del tratamiento con corticosteroides. Estos cambios son regularmente pequeños, no asociados con ningún síndrome clínico y son reversibles cuando se suspende la medicación.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No existen evidencias que muestren que los corticosteroides son carcinogénicos, mutagénicos o deterioren la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Debido a posibles incompatibilidades físicas, A. METILPREDNISOLONA Suspensión acuosa estéril (acetato de metilprednisolona) no debe diluirse o mezclarse con otras soluciones: las suspensiones parenterales deben inspeccionarse y que visualmente no exista material particulado extraño y decoloración previa a la administración siempre que el medicamento o el contenedor lo permita. Administración para efecto local: la terapia con A. METILPREDNISOLONA no elimina la necesidad de las medidas convencionales usualmente empleadas. Aunque este método de tratamiento disminuya los síntomas, no es en ningún sentido una cura y la hormona no tiene efecto sobre la causa de la inflamación. Reumatoide y osteoartritis: la dosis para la administración intraarticular depende del tamaño de la articulación y varía con la severidad del trastorno en el paciente individual. En casos crónicos, las inyecciones se pueden repetir en intervalos que van de una a cinco o más semanas dependiendo acerca del grado de alivio obtenido de la inyección inicial. Las dosis en la siguiente tabla se dan como una guía general:



Procedimiento: se recomienda que se revise la anatomía de la articulación involucrada antes de intentar la inyección intraarticular. Para obtener el efecto antiinflamatorio completo, es importante que la inyección se haga en el espacio sinovial. Empleando la misma técnica estéril que para una punción raquídea, se inserta rápidamente una aguja de calibre 20 a 24 (en una jeringa seca) en la cavidad sinovial. La infiltración con procaína es a elección. La aspiración de solamente unas cuantas gotas del fluido de la articulación comprueba que la aguja ha penetrado al espacio deseado. El sitio de inyección para cada articulación se determina por la localización donde la cavidad sinovial sea más superficial y más libre de grandes vasos y nervios. Con la aguja en su lugar, se retira la aguja de aspiración y se reemplaza por una segunda jeringa que contenga la cantidad deseada de A. METILPREDNISOLONA. Entonces el émbolo se jala ligeramente hacia fuera para aspirar líquido sinovial y asegurarse que la aguja está todavía en el espacio sinovial. Después de la inyección, la articulación se mueve suavemente un poco de tiempo para ayudar a mezclar el fluido sinovial y la suspensión. El sitio se cubre con una gasa pequeña estéril. Los sitios adecuados para las inyecciones intraarticulares son la rodilla, el tobillo, la muñeca, el codo, el hombro, las articulaciones falangeales y de la cadera. Debido a que en ocasiones se tiene dificultad de introducirse en las articulaciones de la cadera, se debe tener precaución de evitar los grandes vasos sanguíneos de esa área. Las articulaciones que no son adecuadas para la inyección son aquéllas anatómicamente inaccesibles, como las articulaciones espinales y las sacroilíacas que no cuentan con espacio sinovial. La falla del tratamiento es más frecuentemente el resultado de la falla en la introducción en el espacio de la articulación. Existe muy poco beneficio o nulo beneficio de la inyección en el tejido alrededor de la articulación. Si es afirmativa las fallas durante la inyección en el espacio sinovial, determinado mediante la aspiración del fluido, las inyecciones repetidas son generalmente en vano. La terapia local no altera el proceso de la enfermedad primaria, y siempre que sea posible, se debe usar una amplia terapia, incluyendo fisioterapia y corrección ortopédica. Después de la terapia con corticosteroides intraarticular, se debe tener cuidado de evitar el sobreuso de las articulaciones en las que se haya obtenido del beneficio sintomático. La negligencia al respecto puede provocar incremento en el deterioro de la articulación que sobresaldrá más que neutralizar el efecto benéfico del esteroide. Las articulaciones no estables no se deben inyectar. La inyección intraarticular repetida puede dar como resultado en algunos casos la inestabilidad de la articulación. Se sugiere un seguimiento por rayos X en casos especiales para detectar el deterioro. Si se utiliza un anestésico local antes de la inyección de A. METILPREDNISOLONA, se debe leer cuidadosamente el instructivo del anestésico y seguir todas las precauciones. Bursitis: el área alrededor del sitio de la inyección se prepara de manera aséptica así como una roncha en el sitio hecha con solución de 1% de clorhidrato de procaína. Se coloca una aguja de calibre 20 a 24 a una jeringa, se inserta en la bolsa y se aspira el fluido. Se deja la aguja en su lugar y se cambia la aguja de aspiración por una pequeña jeringa que contenga la dosis deseada. Después de la inyección, se retira la aguja y se aplica una gasa pequeña. Misceláneo (ganglios, tendones, epicondilitis): en el tratamiento de trastornos como tendinitis o tenosinovitis se debe tener cuidado después de la aplicación de un antiséptico adecuado sobre la capa de piel, para inyectar la suspensión en la vaina del tendón en vez de la sustancia del tendón. El tendón se puede palpar fácilmente cuando se pone en tensión. Durante el tratamiento de trastornos como la epicondilitis, el área de mayor delicadeza debe señalarse cuidadosamente e infiltrar la suspensión en el área. Para los ganglios de las vainas del tendón, la suspensión se inyecta directamente en el quiste. En muchos casos, una sola inyección causa una disminución marcada en el tamaño del quiste tumoral y puede efectuar su desaparición. Se deben seguir las precauciones estériles normales, por supuesto en cada inyección. La dosis en el tratamiento de varios trastornos de las estructuras de tendones y bolsas lisas anteriormente, varían con el trastorno que está siendo tratado y los rangos van de 4 a 30 mg. En trastornos recurrentes o crónicos, puede ser necesario las inyecciones repetidas. Inyecciones para efectos locales en trastornos dermatológicos: después de que se ha limitado con un antiséptico adecuado como alcohol al 70%, se inyectan 20 a 60 mg de la suspensión en la lesión. Puede ser necesario distribuir las dosis variando de 20 a 40 mg en inyecciones locales repetidas en el caso de lesiones grandes. Se debe tener cuidado de evitar que se inyecte material suficiente para provocar un blanqueamiento ya que esto puede ser seguido de una pequeña costra. Normalmente se utilizan de una a cuatro inyecciones, los intervalos entre inyecciones varía con el tipo de lesión que está siendo tratada y la duración del mejoramiento producido por la inyección inicial. Las siguientes indicaciones se refieren solamente a la formulación con alcohol bencílico: cuando se utilicen viales multidosis, es primordial tener cuidado de prevenir la contaminación del contenido (véase Advertencias). Administración para efectos sistémicos: la dosificación intramuscular variará con el trastorno a ser tratado. Cuando se desea un efecto prolongado, la dosis semanal se puede calcular multiplicando la dosis oral diaria por 7 y se aplica como una sola inyección intramuscular. La dosificación debe individualizarse de acuerdo con la severidad de la enfermedad y la respuesta del paciente. Para pequeños y niños, la dosis recomendada deberá ser reducida, pero la dosificación debe estar gobernada por la severidad del trastorno más que por la adherencia estricta a la proporción indicada por edad o peso corporal. La terapia hormonal es adjunta a, y no un reemplazo a la terapia convencional. La dosificación debe disminuirse o descontinuarse gradualmente, cuando el medicamento se haya administrado por más de algunos días. La severidad, el pronóstico y la duración esperada de la enfermedad y la reacción del paciente al medicamento son los factores primarios para determinar la dosificación. Si un período de remisión espontáneo ocurre en un trastorno crónico, el tratamiento se debe descontinuar. Los estudios de laboratorio de rutina, como el análisis de orina, azúcar en sangre después de dos horas de comida, determinación de la presión sanguínea y peso corporal, y una toma de rayos X del tórax se debe realizar a intervalos regulares durante la terapia prolongada. Es deseable una toma de rayos X del sistema gastrointestinal superior en pacientes con historial de úlceras o una dispepsia significativa. En pacientes con síndrome adrenogenital, una sola inyección intramuscular de 40 mg cada dos horas puede ser adecuada. Para el mantenimiento de pacientes con artritis reumatoide, la dosis intramuscular semanal variará de 40 a 120 mg. La dosificación normal para pacientes con lesiones dermatológicas beneficiados por la terapia con corticosteroides sistémicos es de 40 a 120 mg de acetato de metilprednisolona administrada intramuscularmente a intervalos semanales por una a cuatro semanas. En dermatitis severa aguda debido a hiedra venenosa, el alivio se puede obtener de 8 a 12 horas después de la administración intramuscular de una sola dosis de 80 a 120 mg. En dermatitis por contacto crónica, las inyecciones repetidas a intervalos de 5 a 10 días pueden ser necesarias. En dermatitis seborreica, una dosis semanal de 80 mg puede ser adecuada para controlar el trastorno. Después de la administración intramuscular de 80 a 120 mg en pacientes asmáticos, el alivio resulta de 6 a 48 horas y persiste por varios días a dos semanas. De manera similar en pacientes con rinitis alérgica (fiebre del heno) una dosis intramuscular de 80 a 120 mg puede ser seguida de un alivio de los síntomas corizales en seis horas persistiendo por varios días a tres semanas. Si los signos de estrés están asociados con el trastorno a ser tratado, la dosificación de la suspensión debe incrementarse. Si se requiere un efecto hormonal rápido de máxima intensidad, está indicada la administración intravenosa de succinato sódico de metilprednisolona altamente soluble. Administración intrarrectal: se ha demostrado que A. METILPREDNISOLONA Suspensión acuosa estéril en dosis de 40 a 120 mg administrados como enemas de retención o por goteo continuo tres a siete veces semanales por períodos de dos a más semanas, es un anexo útil para el tratamiento de algunos pacientes con colitis ulcerativa. Muchos pacientes se pueden controlar con 40 mg de A. METILPREDNISOLONA Suspensión acuosa estéril administrada en 30-300 ml de agua dependiendo del grado de la mucosa del colon inflamada que esté involucrada. Por supuesto, se deben aplicar otras medidas terapéuticas aceptables.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: No hay evidencia clínica de un síndrome agudo de sobredosificación con A. METILPREDNISOLONA (acetato de metilprednisolona). Las dosis repetidas en forma frecuente (diarias o varias veces por semana), por un período prolongado pueden resultar en un estado cushingoide.
Presentaciones: Frasco ámpula con 2 ml.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México para: Antibióticos de México S.A. de C.V.
Número de registro:
317M2005 SSA IV
Clave de IPPA: GEAR 05330060100570/R2005

¿Qué es P.R.Vademécum? CD-ROM Apps Móviles Apéndice Contacto Aviso de Privacidad