ANALFIN

TECNOFARMA

L.C. - Solución inyectable

Denominación genérica: Morfina.
Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable libre de conservadores. Cada frasco ámpula con solución inyectable contiene: sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 1 mg de sulfato de morfina. Vehículo cbp 2ml.
Indicaciones terapéuticas: Analgésico opioide indicado en el control del dolor agudo o crónico de moderado a intenso ocasionado por cáncer (fase preterminal y terminal), o por infarto agudo al miocardio. En el control del dolor postoperatorio, en pacientes politraumatizados y en aquellos con quemaduras. Administrado por las vías epidural o subaracnoidea, alivia el dolor por períodos prolongados sin afectar las funciones motora, sensorial y simpática.
Farmacocinética y farmacodinamia: La morfina produce analgesia mediante la interacción con los receptores opioides en el sistema nervioso central. Los opioides interactúan con sitios de unión estereoespecíficos en el SNC y otros tejidos, cuya mayor densidad se encuentra en el sistema límbico, el tálamo, hipotálamo, el mesencéfalo y la médula espinal. Sus efectos pueden resultar en mimetización de las acciones de las encefalinas, betaendorfinas y otros ligandos que ocupan los mismos sitios de unión. Esas acciones parecen involucrar alteraciones en la velocidad de liberación de neurotransmisores. En el sistema nervioso, los opioides inhiben la liberación de acetilcolina, noradrenalina y sustancia P. Después de su administración intramuscular o intravenosa, el sulfato de morfina se absorbe en forma rápida, con una latencia de aproximadamente 5-15 minutos. Por la vía epidural se absorbe rápidamente, con perfiles de absorción y concentración plasmática muy parecidos a los producidos por la administración intramuscular e intravenosa. La morfina se une aproximadamente en 20 a 30% a las proteínas plasmáticas. Aunque el sitio primario de acción de la morfina es el sistema nervioso central, sólo pequeñas cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica. Tras su administración intravenosa, las concentraciones plasmáticas de la morfina suelen ser mayores que las alcanzadas en el líquido cerebroespinal. Tras su administración epidural, las concentraciones en el líquido cerebroespinal suelen ser 40 a 100 veces mayores que las plasmáticas. La morfina se distribuye a los riñones, pulmones, hígado, vías intestinales, bazo y cerebro. Sin embargo, no se observa la persistencia de altos niveles tras la descontinuación del fármaco. La morfina atraviesa la barrera placentaria. Los principales metabolitos de la morfina son el M3G y M6G (morfina-3-glucurónido y morfina-6-glucurónido). El M3G es el principal metabolito de la morfina; además de ser inactivo, parece antagonizar el efecto analgésico de la morfina. En contraste el M6G resulta activo, e incluso muestra mayor potencia que la morfina. La excreción de los metabolitos se realiza por la vía renal. Al contrario de lo que ocurre en la insuficiencia hepática, en la que gracias a la conservación de la capacidad de conjugación (característica del metabolismo hepático) no se observan modificaciones sustanciales de la farmacocinética de la morfina, la insuficiencia renal favorece la acumulación de los metabolitos sin afectar prácticamente la correspondiente a la morfina. En los extremos de la vida, se producen modificaciones importantes en la farmacocinética de la morfina. En los ancianos, dichas modificaciones corresponden al descenso del volumen de distribución y del aclaramiento plasmático. Por otro lado, la farmacocinética es muy diferente en niños menores de un año. En los recién nacidos, estas modificaciones son importantes, lo que implica una mayor susceptibilidad a los efectos tóxicos de la morfina. En niños mayores de 7 años de edad es menos probable que se presenten dichos efectos tóxicos. La administración espinal de la morfina puede favorecer la generación de una analgesia más prolongada, en comparación con la administración intravenosa, intramuscular y subcutánea; sin embargo, los efectos adversos centrales, y en particular la depresión respiratoria tardía, se han asociado con la utlización de esta vía, debido a la gran circulación de los plexos venosos epidurales. Tras la administración epidural de 3 mg de morfina, se obtienen concentraciones plasmáticas máximas de 33-40 ng/ml en un lapso de 10 a 15 minutos.
Contraindicaciones: El sulfato de morfina está contraindicado en pacientes: hipersensibles al principio activo, con depresión respiratoria (saturación de O2 menor al 80%), obstrucción de las vías aéreas, íleo paralítico u obstrucción intestinal. Infección en el sitio de la aplicación epidural o intratecal o su aplicación simultánea con anticoagulantes.
Precauciones generales: En pacientes con enfermedad valvular sórtica o enfermedades coronaria, vasodilatación periférica y disminución de la presión al final de la diástole. Pacientes con hipotiroidismo e insuficiencia renal. La aparición de íleo paralítico durante la administración de morfina requiere suspensión del analgésico. La administración del morfina en pacientes debilitados, ancianos y en niños menores de 7 años deberá realizarse con extrema precaución y bajo prescripción de un médico familiarizado con el uso de morfina. La administración de la morfina puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa provocando cólico biliar, dificultad para la micción y retención urinaria. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda, lo cual puede antagonizarse con naloxona.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: El empleo o administración de morfina durante el embarazo o la lactancia está contraindicado.
Reacciones secundarias y adversas: De acuerdo con la dosis y susceptibilidad de los pacientes, puede ocasionar depresión respiratoria, dependencia física o adicción psicológica, tolerancia, somnolencia, confusión, delirium, euforia, disforia, náuseas, vómito, estreñimiento, aumento de la presión intracraneana, efectos cardiovasculares (bradicardia, hipotensión), prurito y, más raramente, fenómenos de hipersensibilidad acompañados de urticaria, rash y reacciones anafilactoides; además, puede causar pérdida del equilibrio.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Se han reportado interacciones con depresores del SNC (alcohol, sedantes, antihistamínicos, antidepresivos IMAO, tricíclicos, fenotiacina y butirofenonas), los cuales pueden potenciar sus efectos. Además, los relajantes musculares intensifican los efectos depresores. La administración concomitante con neurolépticos incrementa el riesgo de depresión respiratoria.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El sulfato de morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau, sobre todo en la cuantificación proteica de Lowry.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se han realizado estudios controlados para evaluar el potencial carcinogénico, mutagénico o teratogénico de la morfina. No existen a la fecha reportes del efecto de la morfina sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: La administración parenteral de la morfina podrá ser: intramuscular o subcutánea: 10 mg cada 4 horas (inicio). El intervalo de dosis es de 5-20 mg cada 4 horas (en adultos). Intravenosa: 2,5-15 mg. En el sistema de analgesia controlada por el paciente (bombas de PCA), se iniciará con un intervalo de dosis de 10-60 microgramos/kg, y después en una infusión calculada en un intervalo de 0,5-10,0 mg/h. Infarto agudo al miocardio: 2-15 mg. En algunos casos de pacientes con disnea (pacientes en fase terminal), podrán utilizarse hasta 2,5 mg vía subcutánea cada 4 horas, o bien por vía inhalada utilizando 20mg (2ml) en 3ml de solución fisiológica y micronebulizar cada 4 horas. Angina inestable: 2-5 mg repetidos cada 5 o 30 minutos. Dolor crónico asociado con cáncer: las dosis deberán ser individualizadas de acuerdo con la respuesta y la tolerancia del paciente. Infusión continua intravenosa: 0,8-10 mg/h. El intervalo de dosis en niños sólo será prescrito por un experto del dolor en niños. La administración de la morfina por las vías antes mencionadas requiere un inicio con la dosis de acuerdo con el tipo de dolor nociceptivo y a la intensidad del dolor; ha de incrementarse la dosis paulatinamente de acuerdo con la respuesta del paciente e implementando como dosis de mantenimiento las dosis mínimas efectivas de acuerdo con la ventana terapéutica. La morfina deberá ser administrada por personal médico capacitado. Epidural (en la región lumbar): iniciar con 5 mg. En caso de obtener el alivio analgésico deseado después de 1 hora, aumentar de 1 a 2 mg, hasta un máximo de 10 mg en 24 horas. Subaracnoidea: de 200 mcg (0,2 mg) a 1 mg como dosis única. Se recomienda no usar dosis repetidas a través de esta vía. Es recomendable iniciar con dosis bajas e incrementar paulatinamente hasta lograr controlar el dolor. La morfina deberá ser administrada por personal familiarizado con el manejo de la depresión respiratoria y en un medio que cuente con equipo para reanimación, oxígeno y un antagonista opioide (naloxona). Cuando se usa la vía epidural o subaracnoidea, el paciente debe ser vigilado durante al menos 24 horas.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Las principales características clínicas de una sobredosis incluyen depresión respiratoria que puede conducir al paro respiratorio, coma e hipotensión. La sobredosificación leve involucra síntomas como náuseas, vómito, temblor, miosis, disforia, hipertermia, hipertensión, confusión y sedación. El manejo de la sobredosificación incluye apoyo ventilatorio y administración de naloxona (0,4 mg) y su repetición a intervalos de 10 a 15 minutos hasta una dosis máxima de 1.2-1.6 mg y/o nalbufina (0,4 a 2,0 mg) con intervalos de 2 a 3 minutos, con una dosis máxima de 10 a 20 mg.
Presentación(es): Caja de cartón con 1 y 5 frascos ámpula de vidrio ámbar con 1 mg en 2 ml. Caja de cartón con 1 y 5 frascos ámpula de vidrio ámbar con 10 mg en 20 ml. Libres de conservadores.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente, a no más de 30°C. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Producto perteneciente al grupo I. Su venta requiere receta médica especial con código de barras o permiso especial para estupefacientes y psicotrópicos. Su uso prolongado, aun a dosis terapéuticas, puede ocasionar dependencia. Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños.
Nombre y domicilio del laboratorio: Tecnofarma, S.A. de C.V, Brea No. 198, Col. Granjas México Deleg, Iztacalco, C.P. 08400, México, D.F.
Número de registro del medicamento: 138M95 SSA I.
Clave de IPPA: AEAR-05330020451242/RM2006

ANALFIN

TECNOFARMA

S.I. - Solución inyectable

Denominación genérica: Morfina.
Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable con parabenos. Cada frasco contiene: sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 200 mg de sulfato de morfina. Vehículo cbp 20 ml.
Indicaciones terapéuticas: Analgésico opioide indicado para el alivio del dolor agudo o crónico de moderado a intenso ocasionado por cáncer (fase preterminal y terminal) o por infarto agudo al miocardio. El control del dolor postoperatorio en pacientes politraumatizados y en aquellos con quemaduras.
Farmacocinética y farmacodinamia: La morfina produce analgesia mediante la interacción con receptores opioides en el sistema nervioso central. Los opioides interactúan con sitios de unión estereoespecíficos en el SNC y otros tejidos cuya mayor densidad se encuentra en el sistema límbico, el tálamo, hipotálamo, el mesencéfalo y la médula espinal. Sus efectos pueden resultar mimetizando las acciones de las encefalinas, betaendorfinas y otros ligandos que ocupan los mismos sitios de unión. Estas acciones parecen involucrar alteraciones en la velocidad de liberación de neurotransmisores. En el sistema nervioso, los opioides inhiben la liberación de acetilcolina, noradrenalina y sustancia P. Después de la administración parenteral de la vía de administración, el sulfato de morfina (SM) se absorbe en forma rápida, con una latencia que se encuentra en el rango de 5-15 minutos (15% de las plasmáticas); estas concentraciones, sin embargo, son suficientes para producir el efecto analgésico. Algunos de los aspectos más importantes de la farmacocinética del SM, tanto cuantitativa como cualitativamente, están en su metabolismo. La M6G (morfina-6-glucurónico/metabolito activo) posee acción analgésica e incluso mayor potencia que el SM, por lo que quizás contribuye al efecto analgésico final del SM. La excreción de los metabolitos se realiza por vía renal. Al contrario de lo que ocurre en la insuficiencia hepática, en la que gracias a la conservación de la capacidad de conjugación (característica del metabolismo hepático) no se observan modificaciones sustánciales de la farmacocinética del SM, la presencia de insuficiencia renal favorece la acumulación de los metabolitos sin afectar prácticamente la de SM. En los extremos de la vida, se producen modificaciones importantes en la farmacocinética del SM. En ancianos, dichas modificaciones corresponden a un descenso del volumen de distribución y del aclaramiento plasmático. Por otro lado, la farmacocinética es muy diferente en el niño menor de un año. En recién nacidos, estas modificaciones son importantes, lo cual, a mayor susceptibilidad de este grupo de edades, mayores son los efectos tóxicos y hace que la administración del SM sea problemática, pero en recientes estudios se sabe que a menor dosis y después de los 7 años de edad es poco probable que se presenten efectos de toxicidad. Actualmente se puede recomendar el uso del SM por vía subcutánea o inhalada para la disminución de la disnea, ya que recientemente ya no se contraindica en pacientes con insuficiencia respiratoria.
Contraindicaciones: El sulfato de morfina se encuentra contraindicado en pacientes hipersensibles al principio activo. Con depresión respiratoria (SatO2 menor al 80%). Con presión intracraneana elevada. Enfermedades del aparato digestivo que condicionan espasmos del esfínter de Oddi o íleo paralítico. Intoxicación alcohólica o Delirium tremens. Pacientes con Cor pulmonale. Pacientes con epilepsia, tétanos o en intoxicación con estricnina y en enfermos de mixedema.
Precauciones generales: En pacientes que cursen con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria, vasodilatación periférica y disminución de la presión al final de la diástole. Pacientes con hipotiroidismo, insuficiencia renal. La aparición de íleo paralítico durante la administración de morfina requiere suspensión del analgésico. La administración del SM en pacientes debilitados, ancianos y en niños menores de 7 años deberá ser con extrema precaución y prescrito por un médico especializado con el uso del SM. La administración del SM puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa provocando cólico biliar, dificultad para la micción y retención urinaria que requiere drenado mediante sonda vesical. Pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda que puede antagonizarse fácilmente con naloxona o nalbufina, pero no está contraindicado el uso de SM.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: El empleo o administración del sulfato de morfina durante el embarazo o la lactancia está contraindicado.
Reacciones secundarias y adversas: Según la dosis y en pacientes susceptibles, puede ocasionar depresión respiratoria, dependencia física o adicción psicológica, somnolencia, confusión, delirium, euforia, disforia, náuseas, vómito, estreñimiento, aumento de la presión intracraneana, efectos cardiovasculares (bradicardia, hipotensión), prurito y, más raramente fenómenos de hipersensibilidad acompañados de urticaria, rash y reacciones anafilactoides; además, puede ocasionar pérdida del equilibrio.
Interacciones medicamentosas y de otro género: El SM interactúa con: depresores del SNC (alcohol, sedantes, antihistamínicos, antidepresivos IMAO, tricíclicos, fenotiacina y butirofenonas) potencializando su efecto. Además, los relajantes musculares intesifican los efectos depresores. La administración concomitante con neurolépticos incrementa el riesgo de depresión respiratoria. Recuérdese también que incrementar la contracción del esfínter vesical puede originar retención urinaria, sobre todo en enfermos de la próstata.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: No se han reportado a la fecha. El sulfato de morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau, sobre todo en la cuantificación proteínica de Lowry.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: En la práctica clínica, el no hallar signos ni síntomas, ha ocasionado que no se hayan realizado estudios controlados para evaluar el potencial carcinogénico, mutagénico o teratogénico del sulfato de morfina. No existen a la fecha reportes del efecto del SM sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: La administración SM vía parenteral podrá ser: intramuscular o subcutánea: 10 mg cada 4 horas (inicio). El intervalo de dosis es de 5-20 mg cada 4 horas (en adultos). Intravenosa: 2.5-15 mg diluidos en 4-5 ml de solución fisiológica. En el sistema de analgesia controlada por el paciente (bombas de PCA), se iniciará con un rango de dosis de 10-60 microgramos/kg, y después en una infusión calculada en un intervalo de 0,5-10,0 mg/h. Infarto agudo al miocardio: 2-15 mg. En algunos casos de pacientes con disnea (pacientes en fase terminal) podrán utilizarse hasta 2,5mg vía subcutánea cada 4 horas, o bien por vía inhalada utilizando 20 mg (2 ml) en 3 ml de solución fisiológica y micronebulizar cada 4 horas. Angina inestable: 2-5 mg repetidos cada 5 o 30 minutos. Dolor crónico asociado con cáncer: las dosis deberán ser individualizadas de acuerdo con la respuesta y la tolerancia del paciente. Infusión continua intravenosa: 0.8-10 mg/h. El rango de dosis en niños sólo será prescrito por un experto del dolor en niños. La administración del SM por las vías antes mencionadas requiere un inicio con la dosis de acuerdo con el tipo de dolor nociceptivo y con la intensidad del dolor; ha de incrementarse la dosis paulatinamente de acuerdo con la respuesta del paciente e implementando como dosis de mantenimiento, las dosis mínimas efectivas de acuerdo a las ventana terapéutica. El SM deberá ser administrado por personal médico capacitado.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Las principales características clínicas de una sobredosis incluyen depresión respiratoria, que puede conducir al paro respiratorio, coma e hipotensión. Una sobredosificación leve involucra síntomas como náuseas, vómito, temblor, miosis, disforia, hipertermia, hipertensión, confusión y sedación. El manejo de la sobredosificación incluye apoyo ventilatorio y administración de naloxona (0,4 mg) y su repetición a intervalos de 10 a 15 minutos hasta una dosis máxima de 1,2-1,6 mg y/o nalbufina (0,4 a 2,0 mg) con intervalos de 2 a 3 minutos, con una dosis máxima de 10 a 20 mg.
Presentación(es): Frasco ámpula multidosis de color ámbar con 20 ml con 10 mg de SM por mililitro.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente, a no más de 30°C. No se exponga a cambios drásticos de temperatura. Después de retirado el sello de seguridad, no es necesario mantenerse en refrigeración; la fórmula permanece estable hasta por 15 días. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica especial con código de barras. No se deje al alcance de los niños. No se use durante el embarazo. Literatura exclusiva para médicos. No se administre la solución si no es transparente, si contiene partículas en suspensión o sedimentos. Este medicamento debe ser administrado únicamente por médicos especialistas y debe guardarse independiente de cualquier otro medicamento. No se administre si el cierre ha sido violado. Prohibido administrar sin previa prescripción médica autorizada.
Nombre y domicilio del laboratorio: Tecnofarma, S.A. de C.V, Brea No. 198, Col. Granjas México, Delegación Iztacalco, C.P. 08400 México D.F.
Número de registro del medicamento: 541M94 SSA I.
Clave de IPPA: IEAR-06330060100557/RM2006

ANALFIN

TECNOFARMA

Tabletas

Denominación genérica: Sulfato de morfina.
Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta de 10 mg contiene: sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 10 mg de sulfato de morfina. Cada tableta de 15 mg contiene sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 15 mg de sulfato de morfina. Cada tableta de 30 mg contiene: sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 30 mg de sulfato de morfina.
Indicaciones terapéuticas: La morfina es un analgésico opioide indicado en el alivio del dolor agudo o crónico de moderado a intenso ocasionado por cáncer (fase preterminal y terminal) y en el provocado por infarto agudo al miocardio. En el control del dolor postoperatorio, en pacientes politraumatizados y en aquellos con quemaduras.
Farmacocinética y farmacodinamia: La morfina produce analgesia la interacción con receptores opioides en el sistema nervioso central (SNC). Los opioides interactúan con sitios de unión estereoespecíficos en el SNC y otros tejidos, cuya mayor densidad se encuentra en el sistema límbico, el tálamo, hipotálamo,el mesencéfalo y la médula espinal. Sus efectos pueden resultar mimetizando las acciones de las encefalinas, betaendorfinas y otros ligandos que ocupan los mismos sitios de unión. Esas acciones parecen involucrar alteraciones en la velocidad de liberación de neurotransmisores. En el sistema nervioso, los opioides inhiben la liberación de acetilcolina, noradrenalina y sustancia P. El sulfato de morfina (SM) se absorbe rápidamente, aunque de manera variable, desde el aparato gastrointestinal. Después de su administración oral, se encuentran concentraciones plasmáticas máximas entre los 30 a 120 minutos siguientes. La biodisponibilidad oral corresponde a 30%, con límites de 10 a 50%. El SM sufre metabolismo de primer paso. Durante la utilización de las vías intramuscular y subcutánea, se observa una absorción rápida y completa. Los efectos farmacológicos inician entre los 10 y 15 minutos, con una duración de 4 a 6 horas. Una vez en la sangre, el sulfato de morfina se une a las proteínas plasmáticas en un 40%. El volumen de distribución aparente del sulfato de morfina es de aproximadamente 4,7 l/kg, lo cual indica que dicho fármaco se distribuye en los líquidos intra y extramusculares; además, se fija en todos los tejidos y especialmente el hígado, riñón, bazo, pulmones, intestinos delgado y grueso y músculos. No obstante, el sitio primario de acción del sulfato de morfina es el sistema nervioso central; en el adulto sólo pequeñas cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica. La morfina atraviesa la barrera placentaria. El nivel terapéutico (analgésico) plasmático del sulfato de morfina es de alrededor de 65 ng/ml, mientras que el nivel plasmático letal es de aproximadamente 500 ng/ml. La biotransformación de sulfato de morfina se lleva a cabo, principalmente, por el sistema microsomal hepático, aunque también ocurre metabolismo intestinal. El sulfato de morfina sufre (N-desmetilación). Tanto morfina como la fracción desmetilada se conjugan con el ácido glucurónido a nivel de hídroxilos 3 y 6, produciendo metabolitos activos e inactivos (la morfina-6-glucurónido es más potente que el propio sulfato de morfina). La excreción de sulfato de morfina se lleva a cabo, principalmente, por filtración glomerular. Sólo una pequeña cantidad de sulfato de morfina se excreta intacta (menos del 8%) y el principal metabolito eliminado es la morfina-3-glucurónido. Pequeñas cantidades son excretadas por la bilis (menos del 10%) y se presenta circulación enterohepática tanto del sulfato de morfina como de sus glucurónidos. Asimismo, se encuentran cantidades mínimas en el sudor, jugo gástrico y en la leche materna. El tiempo de vida media del sulfato de morfina es de aproximadamente 2 horas. Debido a que el sulfato de morfina sufre metabolismo de primer paso, su efecto es inferior cuando se administra por la vía digestiva, en relación con las vías parenterales. Se calcula que la potencia del sulfato de morfina por vía oral es de aproximadamente un sexto respecto a la vía parenteral y su biodisponibilidad de aproximadamente 25%. La forma de la curva tiempo-efecto varía también con la vía de administración, de modo que la duración de la acción es algo más prolongada cuando se utiliza la vía oral.
Contraindicaciones: En pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a la morfina. Aquellos con volúmenes y capacidades respiratorias disminuidas, ante la posible superposición de los efectos depresores respiratorios del sulfato de morfina. En pacientes con presión intracraneal elevada, en quienes la depresión respiratoria asociada al sulfato de morfina pude incrementar la presión intracraneal como resultado de la vasodilatación cerebral debida a la retención de bióxido de carbono. En pacientes con íleo paralítico u obstrucción intestinal. En pacientes con cólico biliar, ya que se ha mostrado que la morfina induce espasmos del esfínter de Oddi. Debido a que el sulfato de morfina induce de manera variable la liberación de histamina, lo cual resulta en vasodilatación periférica y disminución de la presión de fin de diástole, pudiera resultar una desventaja en aquellos pacientes con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria, embarazo y lactancia.
Precauciones generales: En pacientes que cursen con enfermedad aórtica o enfermedad coronaria, vasodilatación periférica y disminución de la presión al final de la diástole. Pacientes con hipotiroidismo, insuficiencia renal. La aparición de íleo paralítico durante la administración de morfina requiere la suspensión del analgésico. La administración del SM en pacientes debilitados y en niños menores de 7 años deberá realizarse con extrema precaución. La administración del SM puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa provocando cólico biliar, dificultad para la micción y retención urinaria, que requiere drenado mediante sonda vesical. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda que puede revertirse con la administración del antagonista opioide naloxona.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: la morfina ha sido utilizada extensamente en el pasado para analgesia obstétrica. Indudablemente, causa depresión respiratoria en al neonato, además de variabilidad en el ritmo cardíaco. Algunos factores que influencian la severidad de esos efectos incluyen la magnitud de la dosis y el período de lactancia entre el nacimiento y la última dosis de morfina administrada. Con respecto a los efectos cardíacos, se observan con mayor intensidad si el nacimiento ocurre entre 1 a 6 horas después de la última dosis; por lo tanto, la administración parenteral de morfina durante el parto prácticamente no se utiliza, sobre todo porque existen en la actualidad técnicas analgésicas más seguras. Se observa una notable incidencia de complicaciones en neonatos nacidos de madres adictas a los opioides, los cuales incluyen temblor, irritabilidad, fiebre, diarrea, convulsiones y vómito, asociados a dependencia. Por otro lado, la incidencia de malformaciones congénitas no es mayor a la observada en la población general. Lactancia: aunque el sulfato de morfina puede suprimir la lactación, la cantidad que alcanza el neonato, vía leche materna, es probablemente insuficiente para causar problemas de dependencia o producir efectos adversos.
Reacciones secundarias y adversas: Entre los efectos secundarios de origen central se encuentran náuseas, vómito, mareo, sedación, depresión respiratoria, confusión y delirio, además de dependencia física y adicción psicológica. Entre los efectos periféricos se describen constipación, cólico biliar, retención urinaria, prurito y urticaria. Otros efectos indeseables incluyen hipotensión ortostática, miosis, bradicardia, sabor amargo, sequedad de boca e hipotermia.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Los inhibidores de la monoaminooxidasa potencian los efectos del sulfato de morfina, pudiendo ocasionar ansiedad, confusión y depresión respiratoria. Las fenotiazinas, al igual que los hipnóticos, los neurolépticos y el alcohol, potencian los efectos depresores centrales de sulfato de morfina, particularmente los respiratorios. Existe un reporte de confusión y depresión respiratoria severa en un paciente a quien se administró cimetidina y morfina simultáneamente. El sulfato de morfina reduce la eficacia de los diuréticos por la inducción de la liberación de hormona antidiurética. Los efectos depresores respiratorios de la morfina aumentan notablemente por el alcohol o por otros depresores del SNC.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El sulfato de morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau, en el método de cuantificación proteínica de Lowry.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Se ha mostrado que el sulfato de morfina puede inducir defectos en el sistema nervioso central en los productos de hámster y ratones a los cuales se administró morfina durante la preñez. No se ha reportado asociación entre la administración de SM y la presentación de efectos mutagénicos, carcinogénicos o sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Vía de administración oral. Como cualquier analgésico opioide, resulta crítico ajustar el esquema de dosificación individualmente de acuerdo con el efecto analgésico obtenido y con la presentación de efectos adversos. En pacientes con cáncer, debe tenerse en mente la naturaleza progresiva de la enfermedad, asociada con el aumento del dolor, y también la existencia de tolerancia al efecto de la morfina. Se puede iniciar con dosis de 10 mg cada 2 a 4 horas, y ajustar de acuerdo con la respuesta del paciente hasta 200 mg cada 2 a 4 horas.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Las principales características clínicas de una sobredosis incluyen depresión respiratoria, que puede conducir al paro respiratorio, coma e hipotensión. La sobredosificación leve involucra síntomas como náuseas, vómito, temblor, miosis, disforia, hipotermia, hipotensión, confusión y sedación. El manejo de la sobredosificación debe incluir apoyo ventilatorio y la administración de nalbufina (1 mg) y su repetición a intervalos de 1 a 2 minutos hasta una dosis máxima de 10 mg.
Presentación(es): ANALFIN se presenta en envases con 20 tabletas de 10, 15 o 30 mg y 100 tabletas de 15 y 30 mg
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente, a no más de 30°C y en un lugar seco. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Producto perteneciente al grupo l. Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica especial para estupefacientes o psicotrópicos. No se administre durante el embarazo ni la lactancia. Su uso prolongado, aun a dosis terapéuticas, puede ocasionar dependencia.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: Tecnofarma, S.A. de C.V. Azafrán No. 123, Col. Granjas México, C. P. 08400, México.
Número de registro del medicamento: 242M94 SSA IV.
Clave de IPPA: BEAR-04330020450257/RM2005

Principios Activos de Analfin

Patologías de Analfin

Laboratorio que produce Analfin