BIOGENFINE

BIOGENTEC

Denominación genérica: Morfina.
Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable. Cada ampolleta contiene: Sulfato de morfina pentahidratada 25 mg y 50 mg. Vehículo, cbp 1 mL y 2 mL. Cada jeringa prellenada contiene: Sulfato de morfina pentahidratada 25 mg y 50 mg. Vehículo, cbp 1 mL y 2 mL.
Indicaciones terapéuticas: BIOGENFINE contiene sulfato de morfina, un analgésico narcótico derivado del opio. Está indicado en el tratamiento del dolor agudo o crónico, de moderado a severo, como dolor oncológico, dolor postoperatorio inmediato, dolor asociado a IAM (Infarto Agudo al Miocardio) y en dolor por quemaduras. BIOGENFINE también se encuentra indicado en disnea asociada a insuficiencia ventricular izquierda y edema pulmonar, y en ansiedad ligada a cirugía. Por vía epidural o subaracnoidea, BIOGENFINE alivia el dolor por períodos prolongados sin pérdida de las funciones motora, sensorial ni simpática.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacocinética: Absorción: El sulfato de morfina es absorbido fácilmente después de su administración parenteral y puede penetrar fácilmente la médula espinal después de la administración epidural o intratecal. Por vía IM o SC, las concentraciones máximas se alcanzan a los 30-60 minutos y brinda un efecto de 4 a 6 horas. Por vía intravenosa, el efecto analgésico se alcanza rápidamente pero es fugaz (2-3 horas), por lo que si se precisa un efecto mantenido se debe administrar por infusión continúa. Por vía espinal, la cinética es muy distinta y es diferente si la administración es epidural o intratecal. Una dosis intratecal de 0.2 a 1 mg proporciona una analgesia sostenida de hasta 24 horas. La administración epidural de morfina proporciona una analgesia que comienza a los 15-30 minutos y dura entre 4 y 24 horas. Aunque la morfina epidural es rápidamente absorbida, pasando a la circulación sistémica, la analgesia se prolonga incluso cuando ya no existen niveles detectables del fármaco en el plasma. Tras la aplicación epidural, parte de la morfina pasa a la circulación sistémica o queda secuestrada en el espacio epidural, por lo que las concentraciones alcanzadas en el asta posterior son inferiores a la que se alcanza por vía intratecal. Como la morfina es poco liposoluble, permanece mucho tiempo en el espacio raquídeo (hasta 24 horas) y alcanza concentraciones en el líquido cefalorraquídeo que son 40 a 220 veces superiores a las de plasma. Distribución: El sulfato de morfina se distribuye con rapidez en todo el organismo; sin embargo, debido a su carácter hidrofilíco atraviesa con dificultad, aunque en cantidad suficientemente, la barrera hematoencefálica (concentraciones en LCR: 17.5% de las plasmática); y bien la placentaria. La propia morfina no persiste en los tejidos y 24 horas después de administrar la última dosis, su concentración en ellos es pequeña. En promedio 35% del sulfato de morfina se une a las proteínas plasmáticas, principalmente a la albúmina. Metabolismo: La vía principal de biotransformación del sulfato de morfina consiste en conjugación con ácido glucurónico. Los dos principales metabolitos formados son morfina-6-glucurónido (M-6-G) y morfina 3-glucurónido (M-3-G); por N-desmetilación con formación de normorfina; por sulfatación y por metilación. La morfina 6-glucorónido es el metabolito principal de la morfina y tiene acciones indistinguibles de las del fármaco inalterado. En adultos, la vida media de la morfina es de 3 horas; y de 2.5 a 7 horas para su principal metabolito (morfina-6-glucorónido). Eliminación: La morfina se excreta en pequeñas cantidades como fármaco inalterado. Aproximadamente, 90% del metabolito morfina 3-glucurónido se elimina principalmente por filtración glomerular durante el primer día. Se produce circulación enterohepática de la morfina y de sus glucurónidos, lo cual explica la presencia de cantidades pequeñas del fármaco en heces y orina durante varios días después de administrada la última dosis. Cuando se aplica vía epidural el sulfato de morfina tiene una vida media terminal de 90 minutos (39-349 minutos); cuando es aplicada por vía intratecal su vida media es de 90 minutos (42-136 minutos). Poblaciones especiales: En niños, a los seis meses de edad, se alcanzan valores obtenidos de la función renal en el adulto. En pacientes de mayor edad se recomiendan dosis más bajas de morfina, la cual se basa en su volumen más pequeño de distribución y en la disminución general de la función renal en los ancianos. Farmacodinamia: El sulfato de morfina tiene la propiedad de inhibir, de manera directa, la transmisión ascendente de información nociceptiva desde el asta dorsal de la médula espinal, y activar circuitos de control del dolor que descienden desde el tallo encefálico, por medio de la parte dorsal ventromedial del bulbo raquídeo hasta el asta dorsal de la médula espinal. La analgesia producida por el sulfato de morfina está relacionada con la existencia de receptores estereoespecíficos opioides presinápticos y postsinápticos en el sistema nervioso central (SNC), plexo mesentérico y otros territorios orgánicos. El sulfato de morfina imita la acción de las endorfinas produciendo una inhibición de la actividad de la adenilciclasa; manifestándose por una hiperpolarización neuronal con supresión de la descarga espontánea y respuestas evocadas; interfiriendo en el transporte transmembrana de iones calcio, donde actúa en la membrana presináptica interferiendo con la liberación del neurotransmisor. Produciéndose un aumento en la concentración de K+, especialmente por activación de los receptores Mu y Delta, los receptores principalmente involucrados en la analgesia (receptores Mu), logrando con ello un control del dolor, independientemente de su intensidad y origen. Los efectos farmacológicos de sulfato de morfina se producen por una mezcla de depresión y estimulación de algunas funciones del SNC, así como influencias simpaticomiméticas y parasimpaticomiméticas.
Contraindicaciones: BIOGENFINE se encuentra contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a morfina y sales que la contengan, así como a los componentes de la fórmula. BIOGENFINE no se debe administrar en pacientes con depresión respiratoria (SatO2 menor a 80%). Los agonistas opiáceos se deben evitar en los pacientes con graves enfermedades pulmonares como el asma agudo o crónico o con enfermedades pulmonares obstructivas e íleo paralítico. Su uso junto con inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO) hasta 2 semanas previas a la administración de morfina está contraindicado. De misma forma, se contraindica en traumatismo craneoencefálico e hipertensión intracraneal, intoxicación alcohólica o Delirium tremens. Pacientes con epilepsia, tétanos o en intoxicación con estricnina y en enfermos de mixedema.
Precauciones generales: BIOGENFINE se debe utilizar con precaución en pacientes con problemas digestivos, incluyendo obstrucciones intestinales, colitis ulcerosa o constipación; los pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales son más sensibles a los efectos constipantes de los agonistas opiáceos. La morfina y los opiáceos en general aumentan el tono del tracto biliar produciendo espasmos del esfinter de Oddi, aumentando la presión en el tracto biliar. Los efectos biliares de la morfina son los responsables de que las concentraciones plasmáticas de amilasa y lipasa sean entre 2 y 15 veces superiores a las normales. Por este motivo, los agonistas opioides se deben usar con precaución en los pacientes con enfermedades biliares o en pacientes que vayan a ser sometidos a operaciones biliares. BIOGENFINE debe ser retirado gradualmente, con el fin de evitar el síndrome de abstinencia. Se recomienda reducir las dosis a la mitad durante dos días, luego al 25% durante otros dos días en todos aquellos pacientes que hayan recibido > 30 mg/día o hayan sido tratados crónicamente. La morfina puede originar dependencia psicológica en un pequeño número de pacientes lo que puede conducir a abusos del fármaco. Los pacientes que presentan un mayor riesgo son los que tienen historia de drogadicción. Es muy raro que la morfina llegue a inducir dependencia en los pacientes tratados crónicamente para el alivio del dolor crónico, tal como el dolor oncológico. La morfina y otros agonistas opiáceos estimulan los núcleos vagales medulares produciendo efectos colinérgicos que se traducen en bradicardia, y estimulan la secreción de histamina, que ocasiona una vasodilatación periférica. Estos efectos pueden ocasionar problemas en los pacientes con enfermedades cardíacas. Se recomiendan tomar las precauciones apropiadas si la morfina se administra a pacientes con arritmias cardíacas, hipotensión o hipovolemia. El sulfato de morfina puede ocasionar síncope e hipotensión ortostática. El sulfato de morfina puede causar retención urinaria y oliguria al aumentar la tensión del músculo detrusor. Los pacientes más propensos a padecer este efecto son los sujetos con hiperplasia prostática, estenosis de los uréteres o enfermedades renales. En estos últimos, la insuficiencia renal puede ocasionar la acumulación de la morfina si esta se administra durante períodos prolongados. Estos pacientes requieren una estrecha vigilancia para evitar efectos tóxicos, y se deben administrar dosis más bajas o prolongar los intervalos entre dosis. Los niños pueden ser tratados con agonistas opiáceos, incluyendo la morfina teniendo en cuenta que su aclaramiento es muy variable, en particular durante los primeros 6 meses de vida. Se recomienda vigilar a los niños de menos de 6 meses por lo menos hasta 24 horas después de la última dosis de morfina para prevenir un posible desarrollo de apnea. Los niños de menos de 50 kg de peso son más sensibles a los efectos de los opiáceos y necesitan un reajuste de la dosis en función de su peso corporal. En esta población no se han determinado la seguridad y eficacia de la morfina epidural o intratecal. Los pacientes geriátricos son más susceptibles a los efectos analgésicos del sulfato de morfina mostrando niveles plasmáticos más elevados y una mayor duración de la acción analgésica. Igualmente son más susceptibles a las reacciones adversas, especialmente a la depresión respiratoria y a la sedación. Este aumento de la susceptibilidad se debe probablemente a una alteración del volumen de distribución y a una reducción de la eliminación. En esta población se deben reducir las dosis iniciales de morfina, reajustándolas después en función de las respuestas clínicas. No se administre junto con bebidas alcohólicas y/o en estados etílicos.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Sulfato de morfina es categoría B en el embarazo. En estudios realizados en animales no se ha puesto de manifiesto ningún efecto teratogénico del sulfato de morfina. En recién nacidos, la administración de dosis altas inmediatamente antes del parto o durante este, aunque sea durante un período breve, puede provocar depresión respiratoria. Además, al final del embarazo, la ingesta crónica de morfina por parte de la madre a cualquier dosis puede provocar síndrome de abstinencia en el recién nacido. En estas condiciones de uso debe preverse el control del recién nacido. Por consiguiente, solo de ser necesario se podrá administrar sulfato de morfina durante el embarazo, siempre que se tengan en cuenta las precauciones anteriormente descritas. Sulfato de morfina no debe ser administrado durante la lactancia.
Reacciones secundarias y adversas: Los efectos adversos del sulfato de morfina son, en general, frecuentes y moderadamente importantes. Se deducen claramente de sus acciones farmacológicas. Los efectos adversos presentados con mayor frecuencia son: náuseas y vómitos, los cuales se incrementan cuando el paciente está en posición de pie o ambulatoria; aparece inicialmente en el 50 % de los pacientes, pero se crea tolerancia con rapidez. También suele presentarse miosis, estreñimiento y retención urinaria, pero con ellos no se produce tolerancia y pueden requerir medidas coadyuvantes. En relación con la dosis administrada y susceptibilidad de los pacientes puede ocasionar depresión respiratoria, dependencia física o adicción psicológica, tolerancia, somnolencia, confusión, delirium, euforia y disforia. Otros efectos presentados con la administración de sulfato de morfina son: cefalea, agitación, temblor, convulsiones, alteraciones del humor (ansiedad, depresión), rigidez muscular, alucinaciones, insomnio, hipertensión intracraneal, sequedad de boca, espasmo de la laringe, diarrea, calambres abdominales, alteraciones del gusto, taquicardia, bradicardia, hipertensión, hipotensión, colapso cardíaco, reducción de la libido, impotencia, visión borrosa, nistagmos, diplopía, miosis, edema, urticaria, erupciones exantemáticas, dermatitis de contacto, dolor en el punto de inyección.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Morfina interactúa con los siguientes medicamentos: Barbitúricos (tiopental, fenobarbital, fentobarbital, aprobarbital, etc.): el uso concomitante con morfina aumenta el efecto depresor de esta. Benzodiacepinas (alprazolam, bromazepam, diazepam, lorazepam, midazolam, etc.): el uso concomitante con morfina aumenta el efecto depresor de esta. IMAO (pargilina, selegilina, rasagilina, etc.): el uso concomitante con morfina puede ocasionar hipotensión, aumento de los efectos sobre SNC y mayor riesgo de depresión respiratoria. Fenotiacidas (clorpromazina, tioridazina, etc.): el uso concomitante con morfina puede ocasionar aumento de los efectos sobre SNC y mayor riesgo de depresión respiratoria. Se ha reportado antagonismo del efecto analgésico por vía epidural de la morfina con clorpromazina. Antagonistas H2 (cimetidina, etc.): el uso concomitante con morfina puede precipitar apnea y confusión porque inhibe el metabolismo de los analgésicos opiáceos. Nitrofuronas (furazolidona): el uso concomitante con morfina puede ocasionar hipotensión, aumento de los efectos sobre SNC y mayor riesgo de depresión respiratoria. Oxazolidinonas (Linezolida): el uso concomitante con morfina puede ocasionar hipotensión, aumento de los efectos sobre SNC y mayor riesgo de depresión respiratoria. Beta bloqueador (Esmolol): el uso concomitante con morfina causa bradicardia e hipotensión. Hormonas (Somatostatina): el uso concomitante reduce el efecto analgésico de la morfina. Biguanidas (Metformina): el uso concomitante aumenta en suero las concentraciones plasmáticas de morfina, incrementando el riesgo de una acidosis láctica. Rifamicinas (Rifampicina, rifapentina, etc.): el uso concomitante disminuye la eficacia de la morfina. Fenotiazinas (perfenazina): el uso concomitante incrementa los efectos sobre SNC y aumenta el riesgo de depresión respiratoria. Opioides agonistas -antagonistas (pentazocina, nalbufina, butorfanol y buprenorfina): el uso concomitante con morfina puede precipitar un síndrome de abstinencia y aumentar el dolor. Antagonistas opiáceos (nalmefeno, naloxona o naltrexona): tienen unos efectos farmacológicos opuestos a los de la morfina, por lo que bloquean los efectos de la morfina. Relajantes musculares (Metocarbamol, etc.): el uso concomitante con morfina puede producir aumento de la depresión respiratoria. Anestésicos locales (cloroprocaína): Se ha observado que el uso epidural reduce la duración de la analgesia con morfina por vía epidural. Antidepresivos tricíclicos (clomipramina y amitriptilina): aumentan de manera significativa la disponibilidad plasmática de la morfina. Etanolol: el uso concomitante con morfina produce potenciación mutua de la toxicidad, con aumento de la depresión central. Yohimbina: incrementa el efecto analgésico de la morfina y los efectos adversos de la morfina. Valeriana: el uso concomitante con morfina incrementa el riesgo de depresión respiratoria.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El sulfato de morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteu, sobre todo en la cuantificación proteínica de Lowry.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se han realizado estudios controlados para evaluar el potencial carcinogénico, mutagénico o teratogénico de la morfina.
Dosis y vía de administración: Intravenosa, intramuscular, subcutánea, epidural, intratecal, intraventricular o subaracnoidea. Tratamiento del dolor agudo o crónico de moderado a severo (p.e. dolor óseo, dolor dental, artralgia, dolor de cabeza, mialgia, dolor postoperatorio): Adultos > 50Kg: 2.5 a 15 mg IV/SC/IM, cada 2 a 6 horas, la dosis se puede ajustar en respuesta al dolor. Adultos < 50Kg: dosis inicial de 0.1 mg/kg IV, SC o IM cada 3 a 4 horas, con ajustes posteriores según el dolor. Niños 6 a 12 años: 0.1 a 0.2 mg/kg epidural intermitente, sin sobrepasar los 10 mg/día. Las dosis se deben reajustar de acuerdo con la respuesta y la tolerancia. Niños de 6 meses a 6 años: 0.05 a 0.2 mg /Kg cada 2 a 4 horas, sin sobrepasar los 5 mg/día. Niños < de 6 meses: 0.03 a 0.05 mg/Kg cada 3 a 8 horas. Dosis Epidural: Adultos: iniciar con 3 a 5 mg. Si al término de una hora no se ha conseguido una analgesia adecuada, se pueden administrar 1-2 mg adicionales. La dosis máxima epidural en 24 horas no debe ser mayor a los 10 mg. Para la infusión continua vía epidural, la dosis inicial es de 3 a 5 mg, seguida de 0.1-0.7 mg/hora. Las dosis pueden aumentarse a razón de 1-2 mg/día. Dosis Intratecal: Adultos: 0.2- 1 mg en una dosis única o como dosis de infusión intratecal continua. No deben superarse las dosis de 20 mg/día debido a que dosis más altas inducen tolerancia y pueden ser tóxicas. Como regla general, las dosis intratecales son el 10% de las dosis epidurales. Tratamiento del dolor crónico tipo oncológico: Subcutánea: Adultos y niños: En pacientes que no hayan recibido tratamiento previo con morfina por vía oral, la dosis inicial es de 0,5 mg/kg/día SC, preferiblemente en infusión continua (en lugar de inyecciones repetidas cada cuatro a seis horas). En pacientes que hayan recibido previamente morfina por vía oral, la dosis inicial es la mitad de la dosis oral administrada. Intravenosa: Adultos y niños: En pacientes que no hayan recibido tratamiento previo con morfina por vía oral, la dosis inicial es de 0,3 mg/kg/día, preferiblemente en infusión continua. En pacientes que hayan recibido previamente morfina por vía oral, la dosis inicial es la tercera parte de la dosis oral administrada. Vía epidural, intratecal e intraventricular: Iniciar con 5 mg, en caso de no obtener una analgesia adecuada, se pueden administrar 1-2 mg adicionales. La dosis máxima epidural en 24 horas no debe ser mayor a los 10 mg. Subaracnoidea: la dosis es de 0.2 a 1 mg como dosis única. Se recomienda no usar dosis repetidas a través de esta vía. Es recomendable iniciar con dosis bajas e incrementar paulatinamente hasta lograr controlar el dolor. Tratamiento de la migraña: Adultos: 10mg IM al inicio del dolor. Tratamiento del dolor anginoso asociado al infarto de miocardio o la angina inestable: Adultos: Iniciar con 2 a 5 mg cada 5 a 30 minutos según sea necesario en el control del dolor. Dosis de mantenimiento de 4 a 8 mg cada 4-6 horas. Para la inducción de la sedación: Adultos: dosis únicas de 4 a 10 mg IV o 10 mg IM. Esta dosis se puede repetir de acuerdo con la respuesta clínica del paciente. En el tratamiento de la disnea en pacientes con cáncer o enfermedad pulmonar: Adultos: 1 a 5 mg IV cada 4 horas. Dosis para Nebulización: 20 mg en 5 mL de solución salina cada 4 horas. Como coadyuvante en el tratamiento del edema pulmonar: Dosis: 0.05-0.1 mg/kg IV.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: El sulfato de morfina puede causar intoxicación aguda a consecuencia de sobredosificación clínica, sobredosificación accidental en adictos o intentos de suicidio. Es difícil definir la cantidad exacta de morfina que resulta tóxica o letal para el ser humano. Los signos y síntomas presentados por intoxicación con sulfato de morfina son: estupor; si la dosis es demasiado grande, se presenta como profundo. Frecuencia respiratoria baja o puede haber apnea, así como cianosis. Conforme disminuya el intercambio respiratorio descenderá progresivamente la presión arterial. Las pupilas estarán simétricas y puntiformes; sin embargo, si la hipoxia es grave, pueden estar dilatadas. Disminuye la formación de orina; baja la temperatura corporal, y la piel se vuelve fría y húmeda; los músculos estriados se tornan flácidos, se relajan los maxilares inferiores, y la lengua puede caer hacia atrás y obstruir las vías respiratorias. En ocasiones se observan convulsiones evidentes en lactantes y niños. Cuando sobreviene la muerte se debe casi siempre a insuficiencia respiratoria. La tríada constituida por coma, pupilas puntiformes y depresión respiratoria sugiere de modo evidente intoxicación por opioides. Tratamiento: la primera etapa consiste en establecer la permeabilidad respiratoria y ventilar al paciente. La naloxona es el antagonista opioide recomendado, la dosis es de 0.4 mg y su repetición a intervalos de 10 a 15 minutos hasta una dosis máxima de 1.2-1.6 mg. Para revertir la intoxicación con opioides en niños, la dosis inicial de naloxona es de 0.01 mg/Kg. Si no se observan efectos después de una dosis total de 10 mg podrá ponerse razonablemente en duda la precisión del diagnóstico. El edema pulmonar que a veces acompaña a la sobredosificación de sulfato de morfina, mediante respiración a presión positiva.
Presentación(es): Caja con 1 o 5 ampolletas o jeringas prellenadas con 1 mL (25 mg/mL). Caja con 1 ampolleta o jeringas prellenadas con 2 mL (25 mg/mL).
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura no mayor de 30°C en un lugar seco. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta o permiso especial con código de barras. Su uso prolongado aun a dosis terapéuticas puede causar dependencia. Si no se administra todo el producto deséchese el sobrante. No se administre si la solución no es transparente, si contiene partículas en suspensión o sedimentos. No se deje al alcance de los niños. Su uso durante el embarazo y lactancia queda bajo la responsabilidad del médico. Se debe evitar su uso en personas cuyas actividades laborares requieran de la conducción de vehículos u operación de maquinaria pesada y/o de precisión. No se administre junto con bebidas alcohólicas, ni en estado etílico. Para su dilución o infusión, se recomienda el uso de soluciones de dextrosa al 5% o cloruro de sodio al 0.9%.
Nombre y domicilio del laboratorio: PSICOFARMA, S. A. DE C. V. Calz. de Tlalpan, No. 4369, Col. Toriello Guerra, C. P. 14050, Deleg. Tlalpan, D. F. México.
Nombre y domicilio del laboratorio: 080M2011 SSA I.

BIOGENFINE

BIOGENTEC

Tabletas

Denominación genérica: Morfina.
Forma farmacéutica y formulación: Tableta. Sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 10 mg y 30 mg
de sulfato de morfina. Excipiente, cbp 1 Tableta.
Indicaciones terapéuticas: BIOGENFINE es un analgésico opioide que está indicado para el alivio del dolor agudo o crónico, de grado moderado a severo de origen oncológico (fase pre-terminal o terminal) y en el ocasionado por infarto agudo del miocardio. BIOGENFINE también está indicado en el control del dolor postoperatorio, en pacientes politraumatizados y en aquellos con quemaduras.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacocinética: Absorción: Tras su administración oral, el sulfato de morfina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal, aunque de forma variable. Las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan entre los 30 - 120 minutos siguientes. Su biodisponibilidad oral es de 30%, con límites del 10 al 50%. Distribución: La morfina se une a proteínas plasmáticas aproximadamente en un 36%. Su volumen de distribución aparente es de aproximadamente 1 - 4.7 L/kg, lo cual indica que se distribuye en los líquidos intra y extracelulares. La morfina se fija a la mayor parte de los tejidos, especialmente a hígado, riñón, bazo, pulmones, intestinos delgado y grueso y músculos. No obstante que su principal sitio de acción es el SNC; en el adulto, sólo pequeñas cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica. La morfina atraviesa la barrera placentaria. El nivel terapéutico (analgésico) plasmático es de alrededor de 65 ng/mL, mientras que el nivel plasmático letal es de aproximadamente 500 ng/mL. Metabolismo: La biotransformación del sulfato de morfina se lleva a cabo, principalmente, por el sistema microsomal hepático, aunque también presenta metabolismo intestinal. A nivel hepático, el sulfato de morfina sufre N desmetilación. Tanto la morfina como la fracción desmetilada, se conjugan con el ácido glucurónico a nivel de los hidroxilos 3 y 6, generando metabolitos activos e inactivos. Los principales metabolitos son el M3G y M6G (morfina-3-glucurónido y morfina-6-glucurónido). El M3G es el principal metabolito; además de ser inactivo, parece antagonizar el efecto analgésico de la morfina. En contraste, el M6G resulta activo e incluso muestra mayor potencia que la morfina. Debido a que el sulfato de morfina sufre metabolismo de primer paso, su efecto es inferior cuando se administra por vía oral, en relación con las vías parenterales. Se calcula que la potencia del sulfato de morfina por vía oral es de aproximadamente un sexto respecto a la vía parenteral y su biodisponibilidad de aproximadamente el 25%. La forma de la curva tiempo-efecto varía también con la vía de administración, de modo que la duración de la acción es algo más prolongada cuando se utiliza la vía oral. Excreción: El sulfato de morfina se excreta principalmente por filtración glomerular y tiene una vida media de 2 horas. Una pequeña cantidad de sulfato de morfina se excreta como fármaco inalterado (menos del 8%), este fármaco se elimina principalmente como metabolito (morfina-3-glucurónido). Se excretan pequeñas cantidades por la bilis (menos del 10%) y se presenta circulación enterohepática tanto del sulfato de morfina como de sus glucurónidos. Poblaciones especiales: En los extremos de la vida, se producen modificaciones importantes en la farmacocinética de la morfina. Adultos mayores: Se ha registrado reducción del volumen de distribución y del aclaramiento plasmático. Recién nacidos: La eliminación de morfina puede reducirse sustancialmente en comparación con niños mayores y adultos. Este tipo de variaciones son de importancia y deben ser consideradas ya que implican una mayor susceptibilidad a los efectos tóxicos de la morfina. En niños mayores de 7 años de edad es menos probable que se presenten dichos efectos tóxicos. Farmacodinamia: La morfina produce analgesia mediante la interacción con los receptores opioides en el sistema nervioso central. Los opioides interactúan con sitios de unión estereoespecíficos en el SNC y otros tejidos, cuya mayor densidad se encuentra en el sistema límbico, el tálamo, hipotálamo, el mesencéfalo y la médula espinal. Sus efectos pueden resultar en mimetismo de las acciones de las encefalinas, betaendorfinas y otros ligandos que ocupan los mismos sitios de unión. Esas acciones parecen involucrar alteraciones en la velocidad de liberación de neurotransmisores. En el sistema nervioso, los opioides inhiben la liberación de acetilcolina, noradrenalina y sustancia P.
Contraindicaciones: BIOGENFINE está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a la morfina.
Precauciones generales: BIOGENFINE se debe emplear con extrema precaución en pacientes con depresión severa del SNC, hipoxia, hipercapnia, depresión respiratoria y en aquellos pacientes susceptibles a depresión respiratoria tales como los pacientes en coma, traumatismo cráneo encefálico, tumor cerebral o elevación de la presión intracraneal. Asimismo, en caso de convulsiones, alcoholismo agudo, delirium tremens, psicosis tóxica, estado de choque, mixedema no tratado, corpulmonale, asma bronquial, EPOC y otras condiciones que cursen con función respiratoria disminuida (enfisema, obesidad severa). También debe usarse con cautela en los siguientes casos: Pacientes con enfermedad coronaria o enfermedad valvular aórtica, vasodilatación periférica, hipotensión, hipotiroidismo e insuficiencia renal. En caso de experimentar íleo paralítico, se debe suspender la administración de morfina. La administración de BIOGENFINE en pacientes debilitados, adultos mayores y en menores de 7 años se debe realizar con extrema precaución y bajo prescripción de médicos con experiencia en el uso de morfina. Se puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa con el uso de morfina, lo que puede provocar cólico biliar, dificultad para la micción y retención urinaria. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda, la cual se puede antagonizar con naloxona. Se debe considerar que el incremento de la contracción del esfínter vesical con el uso de morfina puede originar retención urinaria, especialmente en pacientes con enfermedades de la próstata.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: A pesar de que se ha establecido la seguridad de la morfina durante el periodo de la labor y el parto, se debe de evitar el uso de agonistas opioides en caso de parto prematuro. BIOGENFINE puede usarse en el embarazo solamente cuando los beneficios potenciales justifican los posibles riesgos para el feto. Debido a que los agonistas opioides que se administran a la madre se distribuyen rápidamente en la circulación fetal, cuando se use morfina durante el periodo de labor y/o parto se debe de contar con un antagonista opioide y equipo de reanimación para tratar la depresión inducida por opioides. Debe de usarse con precaución durante el periodo de lactancia debido a que se distribuye en la leche materna.
Reacciones secundarias y adversas: Los efectos adversos registrados están relacionados con la dosis y la susceptibilidad del paciente. Respiratorios: Depresión respiratoria. SNC: Dependencia física o adicción psicológica, somnolencia, confusión, delirium, euforia, disforia, pérdida del equilibrio. Gastrointestinales: Náuseas, vómito, estreñimiento. Vasculares: Aumento de la presión intracraneana. Cardiovasculares: Bradicardia, hipotensión. Piel y tejido subcutáneo: Prurito y más raramente, fenómenos de hipersensibilidad acompañados de urticaria, rash y reacciones anafilactoides.
Interacciones medicamentosas y de otro género: La morfina potencializa el efecto de depresores del SNC (alcohol, sedantes, antihistamínicos, antidepresivos IMAO, tricíclicos, fenotiacina y butirofenonas). Los relajantes musculares intensifican los efectos depresores de la morfina. La administración concomitante de morfina con neurolépticos incrementa el riesgo de depresión respiratoria.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: BIOGENFINE puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau en el método de cuantificación proteínica de Lowry.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: El potencial carcinogénico, mutagénico o teratogénico de la morfina no se ha evaluado en estudios controlados. No existen reportes del efecto de morfina sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Oral. Al igual que con cualquier analgésico opioide potente, es crítico ajustar el esquema de dosificación de manera individual de acuerdo al efecto analgésico obtenido y la incidencia de efectos adversos. En los pacientes con cáncer se debe de considerar la probabilidad de desarrollar tolerancia a la morfina, así como la naturaleza progresiva de la enfermedad, asociada con incremento del dolor. La dosis inicial recomendada es de 10 mg cada 2 - 4 horas, la cual puede ajustarse de acuerdo a la respuesta y tolerancia del paciente. La dosis máxima recomendada es de 200 mg cada 2 - 4 horas. Es importante considerar que la conversión de morfina parenteral a morfina oral sigue un parámetro de referencia (tablas de equianalgesia), considerándose una proporción de 1 parenteral a 3 oral. Siguiendo este factor, al cambiar de vía de administración parenteral a oral se recomienda incrementar la dosis de 50 a 100% y mantener un control clínico estrecho. Pacientes con insuficiencia renal: Ajustar dosis. Clcr 10-50 ml/min: Administrar 75% de la dosis normal. Clcr < 10 ml/min: Administrar 50% de la dosis normal.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Los principales signos y síntomas por sobredosis incluyen depresión del SNC (sedación, estupor o coma profundo), depresión respiratoria que puede conducir al paro respiratorio, coma e hipotensión. Una sobredosificación leve incluye síntomas como náuseas, vómito, temblor, miosis, disforia, hipertermia e hipertensión. En caso de sobredosificación se debe proporcionar apoyo ventilatorio y la administración de naloxona IV, IM o SC (0.1-0.2 mg en adultos; 0.005-0.01 mg en niños; 0.01 mg/kg en recién nacidos), cada 2-3 minutos hasta obtener la respuesta deseada (adecuada ventilación y estado de alerta), y/o nalbufina (0.4 a 2.0 mg) con intervalos de 2-3 minutos, hasta una dosis máxima de 10-20 mg.
Presentación(es): Caja con 20 tabletas con 10 mg ó 30 mg.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese la caja bien cerrada. Consérvese a no más de 30°C.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica o permiso especial con código de barras la cual se retendrá en la farmacia. No se deje al alcance de los niños. "Reporte las sospechas de reacción adversa al correo farmacovigilancia@cofepris.gob.mx". Su uso en el embarazo y la lactancia queda bajo la responsabilidad del médico. No se administre junto con bebidas alcohólicas. Prohibida la venta fraccionada del producto. Este medicamento puede producir somnolencia y afectar el estado de alerta, por lo que no deberá conducir vehículos automotores ni maquinaria pesada durante su uso.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: NEOLPHARMA, S.A. de C.V. Boulevard de los Ferrocarriles No. 277, Col. Industrial Vallejo, C.P. 02300, Deleg. Azcapotzalco, Ciudad de México, México. Para: PSICOFARMA, S.A. de C.V. Calz. Tlalpan No. 4369, Col. Toriello Guerra, C.P. 14050, Deleg. Tlalpan, Ciudad de México, México. Distribuido por: PSICOFARMA, S.A. de C.V. Calz. Tlalpan No. 4369, Col. Toriello Guerra, C.P. 14050, Deleg. Tlalpan, Ciudad de México, México.

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