KLARICID 12H

ABBOTT

Denominación genérica: Claritromicina.
Forma farmacéutica y formulación: Suspensión. Cada 5 ml contienen: Claritromicina 125 mg y 250 mg. Vehículo cbp 5 ml.
Indicaciones terapéuticas: Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas, como son: Infecciones de vías respiratorias altas (amigdalitis, faringitis, sinusitis). Infecciones de vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía). Otitis media aguda. Infecciones de piel y tejidos blandos (impétigo, foliculitis, celulitis, abscesos). Infecciones diseminadas o localizadas por Mycobacterium avium o M. intracellulare, e infecciones localizadas por M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.
Farmacocinética y farmacodinamia: Después de su administración oral claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal. La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina, a partir de la suspensión (250 mg/5 ml) fue de 50% aproximadamente. Los alimentos retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del metabolito activo antibacteriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la magnitud de la biodisponbilidad; por lo tanto, claritromicina puede administrarse indistintamente con los alimentos. En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250 mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente 1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 2-3 (mg /ml con la dosis de 500 mg cada 12 horas. La unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y 4.5 (mg /ml). Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas. Cuando la dosificación aumenta a 500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de 14-OH-claritromicina en el estado estable se obtienen a los dos o tres días. La vida media de eliminación de claritromicina fue de 3 a 4 horas cuando se administró una tableta de 250 mg vía oral cada 12 horas y se incrementó entre 5 y 7 horas cuando la dosis administrada fue de 500 mg vía oral cada 12 horas. La claritromicina se elimina principalmente por el hígado y el riñón. Después de la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, cerca del 20% se excreta por la orina en forma de claritromicina; con 500 mg vía oral, cada 12 horas, la excreción urinaria es de aproximadamente 30%; sin embargo, la depuración renal de la claritromicina es relativamente independiente de la dosis y se aproxima al índice de la filtración glomerular normal con la administración de 250 ó 500 mg vía oral cada 12 horas; el metabolito 14-hidroxilado es el que más se encuentra en la orina, lo que explica un adicional 10 - 15% de la dosis de 250 a 500 mg administrados cada 12 h. La concentración plasmática de claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la encontrada en sujetos normales sin embargo la concentración plasmática del metabolito 14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La disminución en la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos, parcialmente compensada por un incremento en el aclaramiento renal de la claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.


También se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de ancianos, tanto de claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos en relación a la depuración renal correlacionada con la depuración de creatinina. Las conclusiones de estos resultados, son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad. La farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por lo tanto, es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas. Con la dosis de 7.5 mg/kg cada 12 horas, 2.5 horas después de la quinta dosis se encontró que la concentración promedio de claritromicina en el líquido del oído fue de 2.53 (mg /g y del metabolito 14-hidroxilado fue de 1.27 mcg/g. Ambas concentraciones fueron dos veces mayores que las concentraciones plasmáticas correspondientes. La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se distribuyen rápidamente hacia los líquidos y tejidos corporales. Las concentraciones tisulares son, por lo general varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas. Farmacocinética en pacientes con infección por micobacterias: Las concentraciones en el estado estable fueron similares a las observadas en sujetos normales. Sin embargo, a las dosis mayores que se requieren para tratar las infecciones por micobacterias, las concentraciones de claritromicina pueden ser mucho mayores que aquéllas observadas con dosis usuales. En niños con infecciones por VIH que tomaron 15-30 mg/kg/día dividido en dos dosis, la Cmáx en el estado estable tuvo un rango de 8-20 mg /ml. En algunos niños se ha encontrado una Cmáx de 23 mg /ml cuando se administra claritromicina en suspensión pediátrica a dosis de 30 mg/kg/día, dividida en dos tomas. La vida media de eliminación parece más prolongada a estas dosis altas. Estos dos hechos son consistentes con la conocida farmacocinética no lineal de la claritromicina. Experiencia clínica en pacientes pediátricos con infecciones por micobacterias: En estudios preliminares en pacientes pediátricos se ha demostrado que claritromicina es segura y efectiva como tratamiento único o en combinación con zidovudina o dideoxinosina. Las dosis usadas de la suspensión pediátrica fueron de 7.5, 15 ó 30 mg/kg/día en dos dosis divididas. Claritromicina fue efectiva en el tratamiento de infecciones diseminadas del complejo M. avium en niños con SIDA, en algunos pacientes demostrando eficacia continuada después de más de un año de tratamiento. La claritromicina es potente y eficaz contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas. En general las concentraciones inhibitorias mínimas (CIMs) de la claritromicina son una dilución más potente de un Log2 que las CIMs de eritromicina. El mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina se debe a su unión con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos sensibles, con la consecuente inhibición de la síntesis de proteínas. Claritromicina es estable a la acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto, es activo contra cepas de M. catarrhalis, H. influenzae y S. aureus resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritromicina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma. El amplio espectro de claritromicina es como sigue: Bacterias susceptibles: Streptococcus pyogenes; Streptococcus viridans; Streptococcus agalactiae; Streptococcus pneumoniae; Haemophilus influenzae; Haemophilus parainfluenzae; Neisseria gonorrhoeae; Listeria monocytogenes; Legionella pneumophila; Mycoplasma pneumoniae; Helicobacter (Campylobacter) pylori; Campylobacter jejuni; Chlamydia pneumoniae (TWAR); Chlamydia trachomatis; Moraxella (Branhamella) catarrhalis; Bordetella pertussis; Staphylococcus aureus; Clostridum perfringens; Propionibacterium acnes; Bacteroides melaninogenicus; Mycobacterium avium; Mycobacterium leprae; Mycobacterium kansasii; Mycobacterium chelonae; Mycobacterium fortuitum; Mycobacterium intracellulare;Treponema pallidum; Borrelia burgdorferi; Peptococcus niger;Pasteurella multocida. Bacterias no susceptibles: Enterobacteriaceae Pseudomonas especies. El metabolito 14-OH claritromicina es activo microbiológicamente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos que causan infecciones respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces tan o menos activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritromicina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae, in vivo e in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.
Contraindicaciones: Claritromicina suspensión pediátrica está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos. La administración concomitante de la claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada: astemizol, cisaprida, pimozida, terfenadina, ergotamina o dehidroergotamina (ver Precacuciones generales - Interacciones medicamentosas y de otro género).
Precauciones generales: Sí se considera utilizar claritromicina suspensión pediátrica en edad post-pubertad, el médico debe de considerar beneficios vs. riesgos cuando se sospecha ó confirma embarazo. El uso a largo plazo puede, como con otros antibióticos, generar colonización con un aumento en el número de bacterias y hongos no susceptibles. Si ocurre una superinfección, se deberá de aplicar la terapia apropiada. La colitis pseudomembranosa se ha reportado con casi todos los agentes antibacterianos, incluidos los macrólidos, y puede variar en severidad, desde leve hasta grave. La diarrea asociada a Clostridium difficile (DACD) se ha reportado con el uso de casi todos los antibióticos incluyendo claritromicina y el cuadro puede ser de moderado hasta la presentación de colitis fatal. El tratamiento con antibacterianos altera la flora normal del colon, lo cual origina el sobrecrecimiento de C. difficile. La DACD se debe de considerar en todos los pacientes que se presentan con diarrea posterior al uso de antibióticos. Una historia médica minuciosa es necesaria debido a que la DACD se ha reportado dos meses después del uso de antibacterianos. Se han reportado exacerbaciones de los síntomas de miastenia gravis en pacientes que reciben terapia con claritromicina. Dado que la claritromicina se excreta por el hígado principalmente, se debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con insuficiencia hepática ó insuficiencia renal moderada a asevera. Colchicina: Existen reportes post-registro de toxicidad por colchicina en coadministración con claritromicina especialmente en edad avanzada, algunos de ellos ocurrieron en pacientes con insuficiencia renal. Se han reportado algunos fallecimientos en dichos pacientes (Ver Interacciones medicamentosas y de otro género: Colchicina). Se debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: No se ha establecido la seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se conoce que la claritromicina se excreta a través de la leche materna.
Reacciones secundarias y adversas: El perfil de seguridad de la formulación pediátrica es similar a la de las tabletas de 250 mg para el adulto. La tabla 1 muestra los efectos adversos reportados en pacientes tomando claritromicina en estudios clínicos. Los efectos adversos se encuentran señalados por sistema y frecuencia (común > 1/100, < 1/10).


Experiencia post mercado: La claritromicina es lanzada al mercado en diferentes formulaciones. La Tabla 2 es una compilación de los efectos adversos para todas la formulaciones incluyendo claritromicina suspensión pediátrica. Debido a que estas reacciones son reportadas de forma voluntaria de una población de tamaño inespecífica, no es posible estimar la frecuencia ó establecer una relación causal a la exposición al medicamento. La exposición del paciente es estimada en ser más grande que 1 billón dias-tratamiento-paciente para claritromicina.


En pacientes con SIDA o inmunocomprometidos que reciben altas dosis, se han informado eventos adversos serios que han sido difíciles de distinguir de los signos subyacentes del VIH o enfermedades intercurrentes. Rara vez se ha informado hipoglucemia, algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo, de casos aislados de trombocitopenia, pancreatitis y convulsiones.
Interacciones medicamentosas y de otro género: El uso de los siguientes medicamentos esta estrictamente contraindicado debido al potencial de interacciones farmacológicas con efectos severos. Se han reportado niveles elevados de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y cisaprida, lo que resulta en prolongación del intervalo QT, arritmias cardíacas, incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y torsade de pointes. Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida. Se ha informado que los macrólidos alteran el metabolismo de terfenadina, resultando niveles elevados de terfenadina, lo que ocasionalmente ha sido asociado con arritmias cardíacas como prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y torsades de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente claritromicina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Similares efectos se han observado con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos. Ergotamina/dihidroergotamina: Reportes post-registro indican que la coadminsitración de claritromicina con ergotamina o dihidroergotamina se han asociado con una toxicidad aguda por ergot que puede producir vasoespasmo e isquemia de extremidades y del sistema nervioso central. El uso concomitante de claritromicina y estos medicamentos está contraindicado (ver Contraindicaciones). Efecto de otros medicamentos en Claritromicina: Se conoce ó sospecha que los siguientes medicamentos afectan las concentraciones circulantes de claritromicina; la dosis de claritromicina se debe de ajustar ó considerar el uso de un tratamiento alternativo. Efavirenz, nevirapina, rifampicina, rifabutina y rifapentina: Efavirenz, nevirapina, rifampicina, rifabutina y rifapentina son fuertes inductores del sistema de metabolismo citocromo P450 y pueden acelerar el metabolismo de la claritromicina disminuyendo sus niveles plasmáticos, mientras que incrementa los de 14-OH claritromicina, un metabolito que es microbiológicamente activo. Debido a que las actividades microbiológicas de claritromicina y 14-OH claritromicina son distintas para diferentes bacterias, el efecto terapéutico deseado puede alterarse durante la coadministración de claritromicina e inductores enzimáticos. Fluconazol: La administración concomitante de 200 mg. al día de fluconazol y 500 mg dos veces al día de claritromicina a 21 voluntarios sanos generó un aumento en el promedio de concentración de claritromicina mínima estable en 33 % y un aumento en el área bajo la curva (ABC) del 18 %. Las concentraciones estables del metabolito activo 14-OH claritromicina no se afectaron significativamente con la coadminstración de fluconazol. No es necesario un ajuste de la dosis de claritromicina. Ritonavir: Un estudio de farmacocinética demostró que el uso concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas y claritromicina 500 mg cada 12 horas generan una marcada inhibición del metabolismo de claritromicina. La Cmáx de claritromicina aumenta 31 %, la Cmin aumento 182 % y el ABC (área bajo la curva) aumento en 77 % con la administración concomitante de ritonavir. Una inhibición completa de la formación de 14 OH-claritromicina fue notada. Debido a una larga ventana terapéutica de claritromicina, no será necesaria una reducción de la dosis en pacientes con función renal normal; sin embargo en pacientes con falla renal, se deberán considerar los siguientes ajustes de dosis: para pacientes con depuración de creatinina de 30 a 60 ml/min, la dosis de claritromicina deberá reducirse en 50 %. Para pacientes con depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis de claritromicina deberá reducirse en 75 %. Dosis de claritromicina mayores a 1 g/día no deberán de coadministrarse con ritonavir. Efecto de Claritromicina en otros medicamentos: Antiarrítmicos: Hay reportes post-registro de torsades de pointes que ocurrieron con el uso concomitante de claritromicina y quinidina ó disopiramida. Durante la coadministración de claritromicina con estas drogas se debe de realizar un monitoreo con electrocardiogramas para detectar una prolongación del QTc. Los niveles séricos de estos medicamentos se deberán de monitorizar durante el tratamiento con claritromicina. Interacciones basadas en CYP3A: La coadministración de claritromicina, que se conoce que inhibe CYP3A, y de un medicamento que es metabolizado por CYP3A puede asociarse a una elevación en las concentraciones de éste último lo que podría incrementar ó prolongar los efectos adversos y terapéuticos del medicamento concomitante. La claritromicina deberá de usarse con precaución en pacientes que reciben tratamiento con otros medicamentos que se conozca que sean sustratos de la enzima CYP3A, en especial si el sustrato tiene un margen estrecho de seguridad (por ejemplo, carbamazepina) y/ó si el sustrato es extensamente metabolizado por esta enzima. Deberán ser considerados los ajustes de la dosis, y cuando sea posible, se deberán de monitorizar las concentraciones séricas de los medicamentos que se metabolizan por CYP3A cuando el paciente recibe de forma concomitante claritromicina. Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritromicina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por la isoenzima CYP3A (warfarina, alcaloides del ergot, alprozalam, aztemizol, carbamazepina, cilostatol, cisaprida, metilprednisolona, omeprazol, pimozida, quinidina, sildenafil, simvastatina, tacrolimus, vinblastina, terfenedina, triazolam, midazolam, lovastatina, disopiramida, ciclosporina, y rifabutina) puede estar asociado con elevaciones de los niveles séricos tales medicamentos. Otros medicamentos interactúan con mecanismos similares a través de otras isoenzimas del sistema citocromo P450 e incluyen fenitoína, teofilina y valproato. Inhibidores de HMG-CoA reductasa: Como con otros macrólidos, se ha reportado que la claritromicina aumenta las concentraciones de inhibidores de HMGCoA (ejemplo: lovastatina y simvastatina). Se han reportados casos raros de rabdomiolísis en pacientes que usan de forma concomitante estos medicamentos. Omeprazol: La Claritromicina (500 mg. cada 8 horas) fue utilizado en combinación con omeprazol (40 mg diarios) en adultos sanos. Las concentraciones plasmáticas estables de omeprazol se incrementaron (Cmáx, ABC 0-24 y la vida media aumentaron en 30 %, 89 % y 34 %, respectivamente) por el uso concomitante de claritromicina. El promedio en 24 horas del pH gástrico fue de 5.2 cuando el omeprazol se administraba solo y de 5.7 cuando se coadministraba claritromicina. Anticoagulantes orales: Reportes espontáneos post-registro sugieren que la coadministración de claritromicina y anticoagulantes orales pueden potenciar los efectos del anticoagulante. El tiempo de protrombina deberá de monitorizarse estrechamente mientras los pacientes se encuentran de forma simultánea tomando ambos fármacos. Sildenafil, tadalafil y vardenafil: Cada uno de estos inhibidores de fosfodiesterasa es metabolizado en parte por CYP3A, la cual puede ser inhibida con el uso concomitante de claritromicina; esto generaría un aumento en la exposición a los inhibidores de fosfodiesterasa por lo que una reducción en la dosis de estos medicamentos se deberá de considerar cuando son coadministrados con claritromicina. Teofilina, carbamazepina: Resultados de estudios clínicos indican que existe un incremento modesto pero significativo (p < 0.05) de los niveles circulantes de teofilina ó carbamazepina cuando cualquiera de estos medicamentos se administran de forma concomitante con claritromicina. Tolterodina: La ruta primaria de metabolismo de tolterodina es vía la isoforma 2D6 del citocromo p 450 (CYP2D6). Sin embargo, en un subgrupo de la población desprovista de CYP2D6, la vía identificada de metabolismo es CYP3A. En este subgrupo, la inhibición de CYP3A resulta en in incremento significativo en los niveles séricos de tolterodina. Una reducción en la dosis de tolterodina deber ser necesaria en la presencia de inhibidores de CYP3A como claritromicina en aquella población con pobre metabolismo por la vía CYP2D6. Triazolobenzodiazepinas (ej. Alprazolam, midazolam, triazolam): Cuando el midazolam se coadminstró con tabletas de claritromicina (500 mg dos veces al día), el ABC (área bajo la curva) de midazolam aumentó 2.7 veces después de la administración de midazolam IV y 7 veces después de la administración oral. La administración oral concomitante de midazolam y claritromicina deberá de evitarse. Sí el midazolam por vía intravenosa se coadministra con claritromicina, se debe de monitorizar estrechamente al paciente para permitír un ajuste de dosis. Las mismas precauciones se aplican para otras benzodiazepinas que son metabolizadas por CYP3A incluyendo triazolam y alprazolam. Para las benzodiazepinas que no dependen para su eliminación de CYP3A (temazepam, nitrazepam, lorazepam), es poco factible una interacción clínica importante con la coadministración de claritromicina. Ha habido reportes post-registro de interacciones farmacológicas y efectos en el sistema nervioso central (SNC) (ejemplo, somnolencia y confusión) con el uso concomitante de claritromicina y triazolam. Por el incremento de los efectos farmacológicos a nivel de SNC, se sugiere una vigilancia del paciente. Otras interacciones farmacológicas: Colchicina es un sustrato tanto para CYP3A y el transportador hacia el exterior, la glucoproteina-P (PgP). La claritromicina y otros macrólidos inhiben CYP3A y PgP. Cuando se coadministran colchicina y claritromicina, la inhibición de PgP y CYP3A puede incrementar la exposición a colchicina. Los pacientes deben ser monitoreados en búsqueda de síntomas de toxicidad por colchicina (Ver Precauciones generales). Digoxina: Se piensa que la digoxina es un sutrato para el transportador hacía el exterior, Glucoproteína -P (gpP). Se sabe que la claritromicina inhibe la gpP. Cuando se administran juntas la claritromicina y la digoxina, la inhibición puede originar un incremento de exposición a Digoxina; esta elevación también ha sido reportada en vigilancia post-registro. Algunos pacientes han mostrado signos consistentes con toxicidad por digoxina, incluyendo arritmias potencialmente fatales. La concentración sérica de digoxina debe de monitorizarse estrechamente mientras los pacientes reciban de forma simultánea claritromicina y digoxina. Zidovudina: La administración simultanea de tabletas de claritromicina y zidovudina por la vía oral en pacientes adultos infectados por VIH puede generar una disminución en la concentración estable de Zidovudina. A la fecha parece que esta interacción no aparece en pacientes pediátricos infectados por VIH tomando suspensión pediátrica de Claritromicina con zidovudina ó dideoxyinosina. Interacciones farmacológicas bidireccionales: Atazanavir: Tanto la claritromicina como el atazanavir son sustratos e inhibidores de CYP3A y hay evidencia de una interacción farmacológica bidireccional. La coadministración de claritromicina (500 mg dos veces al día) con atazanavir (400 mg una vez al día) resultan en un incremento de dos veces en la exposición a claritromicina y una disminución del 70 % de exposición a 14-OH claritromicina con un incremento del 28 % en el ABC de atazanavir. Debido a la larga ventana terapéutica por claritromicina, no será necesario una reducción en la dosis cuando el paciente tiene una función renal normal. Para pacientes con una función renal moderada (Depuración de creatinina de 30 a 60 ml/min), la dosis de claritromicina deberá de disminuirse en 50 %. Para los pacientes con depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis de claritromicina deberá disminuirse en 75 %, usando una formulación apropiada. Dosis de claritromicina mayores a 1000 mg por día no deberán de coadministrarse con inhibidores de proteasa. Itraconazol: La claritromicina y el itraconazol son sustratos e inhibidores de CYP3A originando una interacción farmacológica bidireccional. La claritromicina puede aumentar los niveles en plasma de itraconazol, mientras que el itraconazol puede aumentar los niveles en plasma de claritromicina. Los pacientes que toman itraconazol y claritromicina de forma concomitante deberán de ser monitorizados estrechamente por la presencia de signos y síntomas de aumento ó prolongación de efecto farmacológico. Saquinavir: La claritromicina y el saquinavir son sustratos e inhibidores de CYP3A originando una interacción farmacológica bidireccional. La coadministración de claritromicina (500 mg dos veces al día) y saquinavir (cápsulas de gelatina blanda, 1200 mg tres veces al día) a 12 voluntarios sanos resultan en valores de Cmáx y ABC estables de saquinavir de 177 % y 187 % más altos que los vistos con solamente saquinavir. Los valores de Cmáx y ABC de claritromicina fueron aproximadamente 40 % más altos que los vistos con solo claritromicina. No se requiere un ajuste de la dosis cuando los dos medicamentos son coadministrados por un tiempo limitado y en la presentaciones/dosis estudiadas. Las observaciones de interacciones farmacológicas usando la presentación de gelatina blanda de saquinavir pueden no ser representativas de los efectos vistos usando la presentación de saquinavir de cápsula de gelatina dura. Las observaciones de los estudios de interacciones farmacológicas llevados al cabo con saquinavir sólo pueden no ser representativos de los efectos vistos con la terapia combinada de saquinavir/ritonavir. Cuando el saquinavir es coadministrado con ritonavir, se deberán de considerar los efectos potenciales de ritonavir en claritromicina (ver Precauciones generales, Interacciones medicamentosas y de otro género). Colchicina es un sustrato para CYP3A y el transportador hacia el exterior, la glucoproteína-P (PgP). La claritromicina y otros macrólidos inhiben CYP3A y PgP. Cuando se coadministran colchicina y claritromicina, la inhibición de PgP y CYP3A puede incrementar la exposición a colchicina. Los pacientes deben ser monitoreados en búsqueda de síntomas de toxicidad por colchicina (Ver Precauciones generales). Paciente pediátrico inmunocomprometido: En SIDA y pacientes con otro inmunocompromiso tratados con dosis más altas de claritromicina durante largos periodos para infecciones por micobacterias, es frecuente tener dificultad para distinguir entre un efecto adverso asociado a claritromicina y los signos de la enfermedad por VIH ó de enfermedades concomitantes. Un número limitado de pacientes pediátricos se han tratado con suspensión pediátrica de claritromicina para infecciones por micobacterias. Los efectos adversos reportados con mayor frecuencia excluyendo aquellos debidos a la condición concomitante del paciente fueron tinitus, sordera, vómito, náusea, dolor abdominal, rash purpúrico, pancreatitis y aumento de amilasa. Las evaluaciones de los exámenes de laboratorio para estos pacientes fueron hechas analizando aquellos valores fuera de los niveles anormales severos (por ejemplo, los límites bajos ó altos) para cada prueba específica. Basado en estos criterios, un paciente pediátrico con SIDA que recibe < 15 mg/kg/día de claritromicina tiene niveles anormales serios de bilirrubina; de los pacientes recibiendo 15 a < 25 mg/kg/día de claritromicina hubo un caso reportado para cada uno de los siguientes parámetros: elevación de TGP, BUN y plaquetopenia. Ninguna de estas alteraciones se reportaron en pacientes recibiendo la dosis más alta ( < 25 mg/kg/día) de claritromicina
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Se encontraron algunos cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas (aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de creatinina en plasma; asimismo, plaquetas disminuidas.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in vitro con claritromicina con resultados negativos. Además, la prueba de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri. Los estudios de teratogenicidad en animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la colonia. Los estudios de fertilidad y reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad de las crías. En dos de los estudios realizados en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%) después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad. Administrada a monos 10 veces la dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación el día 20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo efecto nocivo.
Dosis y vía de administración: La dosis diaria de la suspensión pediátrica de claritromicina recomendada en niños es de 7.5 mg/kg dos veces al día hasta un máximo de 500 mg cada 12 horas, durante 5 a 10 días, dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la infección. El tratamiento para la faringitis estreptocócica debe ser cuando menos de 10 días. En niños con alteración renal y depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis se debe reducir a la mitad, hasta 250 mg cada 24 horas o 250 mg cada 12 horas en infecciones más severas, por no más de 14 días. En niños con infecciones por micobacterias, la dosis recomendada es de 15-30 mg/kg/día, dividida cada 12 horas. El tratamiento debe continuarse mientras se demuestre un beneficio clínico. La adición de otros agentes antimicrobianos puede ser benéfica.


Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Tras la ingestión de grandes cantidades de claritromicina se puede esperar la producción de síntomas gastrointestinales. En un paciente con trastorno bipolar que ingirió 8 gramos de claritromicina mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipokalemia e hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido. Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles séricos de claritromicina sean reducidos de manera significativa por hemodiálisis o diálisis peritoneal.
Presentación(es): Caja con frasco con granulado para reconstituir. Se debe agregar agua hervida, fría y agitar hasta completar 60 ml de suspensión reconstituida; la concentración de la claritromicina es de 125 ó 250 mg por cada 5 ml.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C, en lugar seco. Una vez reconstituida, la suspensión se conserva 14 días a temperatura ambiente a no más de 30°C.
Leyendas de protección: Protéjase de la luz. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. Literatura exclusiva para el médico. KLARICID 12H (250mg/5ml) contiene 45.5 por ciento de azúcar y KLARICID 12H (125mg/5ml) contiene 53.5 por ciento de azúcar.
Nombre y domicilio del laboratorio: Abbott Laboratories de México, S.A. de C.V. Calz de Tlalpan No. 3092, Col. Ex - Hacienda Coapa, C.P. 04980, Deleg. Coyoacán, D.F., México.
Número de registro del medicamento: 086M91 SSA IV.
Clave de IPPA: 093300CI050529

Principios Activos de Klaricid

Laboratorio que produce Klaricid