MYSOLINE®

COLUMBIA

Denominación génerica: Primidona.

Forma famacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Promidona 250mg. Excepiente cbp una tableta.
Indicaciones terapéuticas: Anticonvulsivante. MYSOLINE® es un anticonvulsivante que está indicado para controlar la epilepsia psicomotriz ocasionada principalmente por lesiones en el lóbulo temporal, y para el control de las crisis tónico-clónicas generalizadas, antes conocidas como crisis del gran mal. Ayuda también para controlar los ataques acinéticos, los focales y/o las convulsiones mioclónicas.
Farmacocinética y farmacodinamia: Las propiedades anticonvulsivas del MYSOLINE® se deben a la droga Primidona y sus metabolitos activos fenobarbital y feniletilmalonamida. Aún no se ha establecido qué contribución relativa tiene cada una de las partes activas en el efecto clínico anticonvulsivo de MYSOLINE®. Actualmente no se conoce con toda precisión el mecanismo de acción de MYSOLINE®, al parecer pero como otros medicamentos anticonvulsivantes, su papel fundamental es alterando los flujos iónicos de la membrana neuronal. MYSOLINE®, al igual que otros anticonvulsivos, puede inducir la producción de enzimas hepáticas y aunque no se cuenta con la evidencia para establecer una relación causal, puede existir el riesgo teórico de daño hepático. Asimismo, MYSOLINE® puede alterar el metabolismo de la vitamina D, lo que sugiere una predisposición al desarrollo de enfermedad ósea. MYSOLINE® se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal, consiguiéndose los niveles plasmáticos máximos, aproximadamente, a las tres horas posteriores a la ingestión. La Primidona se distribuye adecuadamente por todos los órganos y tejidos, atraviesa tanto la barrera hematoencefálica como la barrera placentaria, además se excreta en la leche materna. La farmacocinética de la primidona es compleja ocasionada por su biotransformación en dos metabolitos: fenobarbital y feniletilmalonamida, que poseen actividad anticonvulsiva y propiedades farmacocinéticas complejas. La vida media plasmática de la primidona es de 10 horas aproximadamente, que es más corta que la de sus principales metabolitos. La primidona y feniletilmalonamida se unen a las proteínas plasmáticas en menor proporción que el fenobarbital, el cual llega a unirse en aproximadamente el 50%. Alrededor del 40% del medicamento se excreta inalterado en la orina.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad o reacciones alérgicas a la primidona, componentes de la fórmula o fenobarbital. No se debe administrar MYSOLINE® a pacientes con porfiria intermitente aguda.
Precauciones generales: MYSOLINE® se debe administrar con mesura y a dosis reducidas a los niños, a los pacientes de edad avanzada y/o en pacientes francamente debilitados, así como aquellos que tengan patologías asociadas a problemas del funcionamiento renal, hepático o respiratorio. La primidona es un potente depresor del sistema nervioso central y es parcialmente metabolizado a fenobarbital. Cuando es administrado en forma prolongada, puede existir la posibilidad de reacciones de suspensión, tolerancia, y dependencia, sobre todo cuando la suspensión es repentina. La habilidad para conducir u operar maquinaria se puede ver alterada, ya que como sucede con otros agentes anticonvulsivos, los pacientes que manejan vehículos o maquinaria deben estar conscientes de la posibilidad de que su tiempo de reacción esté afectado.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: Se ha demostrado una incidencia mayor de anormalidades congénitas en niños nacidos de madres epilépticas comparadas con las madres sin dicha patología. Se ha sugerido que la terapia anticonvulsiva pueda ser la causa; por ello se debe valorar el riesgo, aunque bajo pero existente de anormalidades fetales, contra el riesgo de suspender el tratamiento durante el embarazo. Los recién nacidos también pueden presentar síntomas de supresión cuando las madres han recibido MYSOLINE®durante la etapa final del embarazo. El tratamiento anticonvulsivante por periodos prolongados también se ha asociado al descenso de los niveles de folato sérico; se ha demostrado que su deficiencia en la etapa peri-concepcional, aumenta el riesgo de tener productos con defectos del tubo neural; así mismo, las necesidades de ácido fólico se incrementan también durante el embarazo, por lo que se recomienda valorar regularmente a las pacientes, para considerar tratamientos con ácido fólico y vitamina B12. La terapéutica anticonvulsiva en el embarazo también se ha asociado, ocasionalmente, con desórdenes de coagulación en los neonatos. Por ello se sugiere que las pacientes embarazadas reciban vitamina K1 durante el último mes del embarazo y hasta el momento del parto. En ausencia de tal pre-tratamiento, se recomienda administrar a la madre en el momento del parto 10 mg de vitamina K1 e inmediatamente después 1 mg al neonato. Lactancia: Durante la lactancia el niño deberá ser monitorizado por síntomas de sedación.
Reacciones secundarias y adversas: La aparición de efectos colaterales suelen limitarse a los primeros estadios del tratamiento, cuando frecuentemente los pacientes se encuentran somnolientos y apáticos. Los efectos adversos que comúnmente se presentan (en más de 1 por 100 pacientes) son: en el sistema nervioso central y periférico, apatía, ataxia, alteraciones visuales, nistagmus; y en el sistema gastrointestinal, náuseas. Efectos poco comunes, es decir, una persona de cada 100 a 1000, se han descrito en el sistema gastrointestinal (el vómito), reacciones dermatológicas como reacciones alérgicas, particularmente las que afectan a la piel incluyendo erupciones maculopapulares, morbiliformes o escarlatiniformes y reacciones generales como la cefalea y mareo. Reacciones raras, es decir, en menos de un paciente de cada 1000 se han reportado de personalidad, que pueden incluir reacciones psicóticas; reacciones dermatológicas más severas como dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens Johnson, necrólisis epidérmica tóxica; hematológicas como la anemia megaloblástica, discrasias sanguíneas; y en el sistema músculo-esquelético, artralgia y osteomalacia. También se han comunicado alteraciones visuales, nistagmus, ataxia y mareo, pero suelen ser pasajeros aun cuando aparezcan de forma pronunciada. En ocasiones, puede aparecer una reacción idiosincrásica en la que aparecen estos síntomas de forma aguda y severa, que hacen necesaria la suspensión del tratamiento. Puede requerirse un suplemento de vitamina D durante una terapia a largo plazo con MYSOLINE®, pues podría incrementarse el catabolismo de vitamina D.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Se ha observado una falla en la eficiencia en los tratamientos anticonceptivos y hemorragias genitales, al administrar conjuntamente tratamientos anticonvulsivos y anticonceptivos orales esteroideos. Se ha observado un incremento en los efectos de otros depresores del sistema nervioso central, como alcohol y barbitúricos, con la administración de MYSOLINE®. Como la primidona y fenobarbital inducen actividad enzimática en el hígado; esto puede alterar la farmacocinética de otras drogas administradas concomitantemente, como son otros anticonvulsivos como fenitoína y anticoagulantes tipo cumarina. Por otro lado, la hierba de San Juan (Hypericum perforatum) puede reducir la concentración de primidona y por tanto, disminuir su efecto terapéutico.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Tanto la primidona como su principal metabolito, el fenobarbital, inducen la actividad enzimática hepática. Esto puede llevar a alteraciones de la farmacocinética en medicamentos que se administran concomitantemente, incluyendo otros anticonvulsivos como la fenitoína y anticoagulantes cumarínicos.
Precauciones y relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se conocen hasta la fecha.
Dosis y vía de administración: El tratamiento siempre debe ser planeado considerando la respuesta de cada individuo. En muchos pacientes es posible la utilización solamente de MYSOLINE®, pero probablemente en otros MYSOLINE®se debe combinar con otros anticonvulsivos. La administración será con cautela y a dosis reducidas a niños, pacientes de edad avanzada, pacientes debilitados, y los que presenten deficiencias en el funcionamiento renal, hepático o respiratorio. MYSOLINE® se suele administrar dos veces por día. Comenzar con 125 mg diarios al anochecer. Aumentar la dosis cada tres días dando 125 mg adicionales hasta alcanzar 500 mg diarios, de aquí en adelante se darán 250 mg más cada tres días a los pacientes adultos, o 125 mg cada tres días a los niños menores de nueve años, hasta obtener el control terapéutico o hasta alcanzar la máxima dosis tolerada. Ésta puede llegar hasta 1,500 mg diarios en adulto o 1,000 mg diarios en niños. Dosis medias de mantenimiento por día:


Es mucho mejor dividir la dosis total diaria, así ésta se puede administrar en dos cantidades iguales, una en la mañana y otra en la tarde. Es aconsejable la administración de una dosis mayor cuando los ataques son más frecuentes en ciertos pacientes; por ejemplo, si los ataques son nocturnos, toda o la mayoría de la dosis diaria puede ser administrada al anochecer; si los ataques se asocian con algún acontecimiento particular, como la menstruación, puede resultar beneficioso administrar una mayor cantidad de la dosis diaria en el momento en que se considere apropiado. Pacientes que están utilizando otros agentes anticonvulsivantes: Cuando otros agentes anticonvulsivos no han controlado adecuadamente los ataques o bien que éstos hayan producido efectos colaterales alarmantes, MYSOLINE® puede utilizarse para aumentar o remplazar el tratamiento existente. Para ello se recomienda inicialmente añadir MYSOLINE® al tratamiento existente por el método de introducción gradual ya descrito. Al conseguir un beneficio importante y si la cantidad de MYSOLINE® administrada logró la mitad de los requerimientos calculados, se probará suspender el tratamiento previo. Esto deberá realizarse gradualmente en un periodo de dos semanas, durante ese tiempo puede hacerse necesario incrementar la dosis de MYSOLINE®, con objeto de mantener un control adecuado de las crisis convulsivas. No se recomienda la suspensión del tratamiento previo que sea demasiado rápida, pues puede presentarse un estatus epiléptico. En casos en que el fenobarbital sea la terapéutica base del tratamiento previo que se está supliendo, entonces la sustitución por MYSOLINE® deben hacerse lo más pronto posible, para así prevenir la somnolencia excesiva e interferir con la correcta valoración de la dosis óptima de MYSOLINE®.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Como la primidona se metaboliza extensamente a fenobabital, la sobredosis conduce a una depresión del sistema nervioso central en diferentes grados que dependen de la dosis ingerida y que incluyen desde la ataxia, pérdida del conocimiento, depresión respiratoria hasta el coma. Cuando se tenga sospecha de sobredosis, puede ayudar al diagnóstico la presencia de cristaluria. De acuerdo al grado y severidad de la intoxicación, la terapia deberá incluir la aspiración del contenido estomacal, administración intravenosa de fluidos, administración de carbón activado, diuresis alcalina forzada (tratando de alcanzar un pH de 8.0 en la orina) y medidas generales de apoyo. En circunstancias que ponen en peligro la vida, la hemodiálisis o la hemo-perfusión (si el paciente está hipotenso) pueden ser útiles. No existe un antídoto específico.
Presentaciones: Caja con 50 tabletas de 0.25 g (250 mg).
Recomendaciones sobre almacenamiento: Almacene a temperatura ambiente a no más de 30°C.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. El empleo de este medicamento durante el embarazo y la lactancia queda bajo la responsabilidad del médico. Este medicamento puede producir somnolencia y afectar el estado de alerta, por lo que no deberá conducir vehículos automotores ni maquinaria pesada durante su uso. Literatura exclusiva para médicos. Reporte sospechas de reacción adversa al correo: farmacovigilancia@cofepris.gob.mx.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: LABORATORIOS COLUMBIA, S.A. de C.V. Oriente 10 No. 1, Col. Parque Industrial, C.P. 76809, San Juan del Río, Querétaro.
Número de registro del medicamento: 40520 SSA IV

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