NEO-PERCODAN®

SANOFI AVENTIS

Denominación genérica: Dextropropoxifeno. Paracetamol.

Forma farmacéutica y formulación: Cada tableta contiene: paracetamol 500 mg, clorhidrato de dextropropoxifeno 65 mg. Excipiente cbp 1 tableta.
Indicaciones terapéuticas: Alivio del dolor leve a moderado.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacodinamia: el clorhidrato de dextropropoxifeno es un analgésico opioide sintético que actúa a nivel central, y cuya estructura se relaciona con la metadona. Se une a los receptores de opioides en diversos sitios del sistema nervioso central, afectando tanto los procesos de percepción fisiológica del dolor como la respuesta emocional al dolor. Existen varios subtipos de receptores de opioides centrales y periféricos que intervienen en los efectos terapéuticos y/o efectos adversos de los fármacos opioides. La potencia del clorhidrato de dextropropoxifeno es desde 2/3 a igual a la de la codeína. El paracetamol es un analgésico no opioide y un antipirético. Se considera que el efecto analgésico del paracetamol se debe a la inhibición de la síntesis de prostaglandinas en el sistema nervioso central y periférico y, en menor grado, al bloqueo de la generación de impulsos de dolor a nivel periférico. El efecto antipirético se debe a una acción central sobre el centro hipotalámico de regulación térmica, que produce vasodilatación periférica y, por lo tanto, pérdida de calor. La combinación de dextropropoxifeno y paracetamol produce un efecto analgésico mayor que el de cada fármaco administrado por separado. Farmacocinética: el dextropropoxifeno se absorbe fácilmente desde el tracto gastrointestinal, pero es objeto de un considerable metabolismo de primer paso. Dosis equimolares de clorhidrato de dextropropoxifeno y de napsilato de dextropropoxifeno producen concentraciones plasmáticas similares. Después de la administración de 65, 130 o 195 mg de clorhidrato de dextropropoxifeno, la biodisponibilidad del dextropropoxifeno es equivalente a la de 100, 200 o 300 mg de napsilato de dextropropoxifeno, respectivamente. El pico de las concentraciones plasmáticas de dextropropoxifeno se alcanza en un lapso de 2 a 2½ horas. Después de la administración de una dosis oral de 65 mg de clorhidrato de dextropropoxifeno, se alcanza un pico de concentraciones plasmáticas de 0,05 a 0,1 mg/ml. La administración repetida de dextropropoxifeno cada 6 horas produce concentraciones plasmáticas crecientes, que alcanzan una meseta a las 48 horas, después de la novena dosis. El dextropropoxifeno se metaboliza en el hígado, dando lugar a norpropoxifeno. La vida media de dextropropoxifeno es de 6 a 12 horas, mientras que la del norpropoxifeno es de 30 a 36 horas. El efecto depresor sobre el sistema nervioso central del norpropoxifeno es considerablemente inferior al del dextropropoxifeno. El norpropoxifeno tiene, además, un efecto anestésico local, que es mayor que el del dextropropoxifeno, y similar al de la amitriptilina y al de antiarrítmicos como la lidocaína y la quinidina. En estudios realizados en animales de laboratorio a los que se infundieron continuamente grandes cantidades de dextropropoxifeno y norpropoxifeno, se observó prolongación del tiempo de conducción intracardíaca (intervalos PR y QRS). El posible retraso de la conducción intracardíaca atribuible a las altas concentraciones de norpropoxifeno puede ser relativamente prolongado. El paracetamol se absorbe rápida y completamente desde el intestino delgado después de su administración oral. El pico de concentraciones plasmáticas del paracetamol se alcanza 30 a 120 minutos después de la administración oral. El paracetamol se distribuye uniformemente en la mayoría de los fluidos corporales, con un volumen de distribución aparente de 1 a 1,2 lt/kg. La unión a las proteínas plasmáticas es insignificante a las concentraciones terapéuticas normales, pero aumenta con el incremento de la concentración. Alrededor de 90 a 95% de la dosis de paracetamol es metabolizada por el sistema microsomal hepático. En adultos que reciben dosis terapéuticas, el paracetamol se conjuga principalmente con glucurónido (45 a 55%) o sulfato (20 a 30%). Una menor proporción (menos del 20%) se metaboliza hasta derivados del catecol. El paracetamol se metaboliza de manera diferente en los infantes y niños, en comparación con los adultos, siendo el conjugado sulfatado el más prominente en este grupo de edad. El paracetamol se excreta en la orina, principalmente en forma de conjugados de glucurónido y sulfato. Menos de 5% se excreta en forma de paracetamol intacto, y entre 85 a 90% de la dosis se elimina en la orina dentro de las 24 horas siguientes a la ingestión. La vida media de eliminación del paracetamol varía de aproximadamente 1 a 4 horas. La ingestión de alimentos retrasa la absorción del paracetamol.
Contraindicaciones: Este medicamento está contraindicado en las situaciones siguientes: niños menores de 15 años de edad. Ligadas a paracetamol: alergia a paracetamol. Insuficiencia hepatocelular. Ligadas a dextropropoxifeno: hipersensibilidad a dextropropoxifeno. Falla renal severa. Lactancia. Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula. Consumo concomitante de alcohol. Uso concomitante de otros medicamentos que contienen paracetamol o dextropropoxifeno.
Precauciones generales: Ligadas a la presencia de dextropropoxifeno. NEO-PERCODAN® debe evitarse en: en pacientes con tendencias suicidas o propensos a la dependencia. En pacientes tratados con tranquilizantes, antidepresivos o depresores del sistema nervioso central. Instruya a sus pacientes que no excedan la dosis; recomiende a sus pacientes que no excedan la dosis recomendada y que eviten consumir bebidas alcohólicas. Dosis excesivas de medicamentos a base de dextropropoxifeno, ya sea que contengan sólo este fármaco o en combinación con otros depresores del SNC, incluyendo al alcohol, son una causa importante de mortalidad relacionada con medicamentos. No son raros los fallecimientos dentro de la primera hora siguiente a una sobredosis. Por tal motivo, es esencial una prescripción adecuada del dextropropoxifeno para asegurar el uso seguro del medicamento. En los pacientes deprimidos o con tendencia al suicidio, debe considerarse el uso de analgésicos no opioides. Debe advertirse a los pacientes sobre el peligro que representa el uso concomitante de medicamentos que contienen dextropropoxifeno con el alcohol, ya que estas sustancias pueden tener efectos aditivos sobre el SNC potencialmente graves. En vista de los efectos depresores aditivos, el dextropropoxifeno debe prescribirse con precaución a los pacientes cuyo estado clínico requiere la administración concomitante de sedantes, tranquilizantes, miorrelajantes, antidepresivos u otros fármacos depresores del SNC. Debe advertirse a los pacientes acerca de los efectos depresores aditivos de estas combinaciones. Varias muertes relacionadas con el dextropropoxifeno se produjeron en pacientes con antecedentes de trastornos emocionales, ideas suicidas o intentos de suicidio, así como con antecedentes de abuso de tranquilizantes, de alcohol y de otros fármacos que actúan sobre el SNC. Debe tenerse cuidado al prescribir el dextropropoxifeno a tales pacientes (véase Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental). Algunas muertes ocurrieron como consecuencia de la ingestión accidental de cantidades excesivas de dextropropoxifeno solo o en combinación con otros medicamentos. Debe señalarse a los pacientes tratados con dextropropoxifeno que no excedan la dosis recomendada por el médico. Fármacodependencia: el dextropropoxifeno administrado en dosis mayores que las recomendadas y durante periodos prolongados puede producir fármacodependencia que se caracteriza por una dependencia psíquica y, con menor frecuencia, por una dependencia física y tolerancia. El dextropropoxifeno suprimirá sólo parcialmente el síndrome de abstinencia en las personas con dependencia física de morfina u otros narcóticos. El riesgo de abuso de dextropropoxifeno es cualitativamente similar y cuantitativamente menor al de la codeína, por lo que el dextropropoxifeno debe prescribirse con las mismas precauciones que la codeína. Uso en pacientes ambulatorios: el dextropropoxifeno puede deteriorar las facultades físicas y/o mentales necesarias para realizar ciertas actividades de riesgo, como conducir un automóvil u operar maquinaria. El paciente debe ser advertido en este sentido. Uso en pacientes con insuficiencia hepática o renal: debe tenerse precaución al administrar dextropropoxifeno a pacientes con insuficiencia hepática o renal, ya que en éstos pueden presentarse concentraciones séricas más altas o una eliminación más lenta. Uso en pacientes con insuficiencia respiratoria: el dextropropoxifeno debe administrarse con precaución a los pacientes con insuficiencia respiratoria, ya que puede deprimir la función respiratoria. Uso en niños: no se recomienda administrar NEO-PERCODAN® a niños, ya que no se han establecido la seguridad y la eficacia del dextropropoxifeno en este grupo de pacientes. Uso en pacientes de edad avanzada: los pacientes de edad avanzada son más propensos a padecer insuficiencia renal relacionada con la edad, y a presentar los efectos depresores sobre la respiración de los analgésicos opioides. En algunos pacientes, el metabolismo del dextropropoxifeno puede estar reducido. Debe considerarse la posibilidad de aumentar el intervalo entre la dosis o de reducir la dosis. Existe el riesgo de adicción psíquica esencialmente por dosis mayores a las recomendadas y por tratamientos de largo tiempo. Este medicamento no debe ser tomado con carbamazepinas (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Embarazo: NEO-PERCODAN® no debe usarse en mujeres embarazadas a menos que, a juicio del médico, los beneficios potenciales superen a los posibles riesgos. El dextropropoxifeno puede causar depresión respiratoria en el recién nacido. No se ha establecido la seguridad de este fármaco durante el embarazo, en cuanto a los posibles efectos adversos sobre el desarrollo fetal. Se han reportado casos de síndrome de abstinencia en el recién nacido después de la utilización del fármaco durante el embarazo. Por otra parte, el paracetamol puede atravesar la barrera placentaria. Lactancia: el paracetamol se excreta en la leche materna. Se han reportado valores variables de la cantidad disponible para ingestión por el infante, pero en todo caso inferiores al 0,1% de una dosis única de 500 mg y al 0,04 a 0,23% de una dosis única de 650 mg. La ingestión de dosis analgésicas habituales de paracetamol por parte de la madre no representa un riesgo para el lactante.
Reacciones secundarias y adversas: Las reacciones adversas más comunes consisten en mareo, sedación, náusea y vómito. Algunas de estas reacciones adversas pueden aliviarse si el paciente se recuesta. Más frecuentes: náusea, vómito. Muy raros casos de reacciones de hipersensibilidad como: choque anafiláctico, edema de Quincke, eritema, urticaria, reacción alérgica han sido reportados, y requieren de descontinuación de tratamiento. Muy raros casos de alteraciones hematológicas pueden ocurrir (trombocitopenia, leucopenia, pancitopenia, neutropenia, agranulocitosis). Más raros: constipación, dolor abdominal, erupciones cutáneas, cefalea, astenia, euforia, trastornos visuales menores, desorientación, aturdimiento, vértigo, hipoglucemia, algunas veces severa, particularmente en pacientes ancianos, diabéticos o sujetos con falla renal, hepatitis mixta o colestásica. Se han reportado casos de disfunción hepática tanto con el dextropropoxifeno como con el paracetamol. El tratamiento con dextropropoxifeno se ha asociado con resultados anormales de las pruebas de la función hepática y, más raramente, con ictericia reversible (incluida ictericia colestásica). Una sobredosis aguda de paracetamol puede provocar necrosis hepática (véase Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental). En alcohólicos crónicos, esta reacción se ha observado raramente con el uso a corto plazo de dosis diarias de 2,5 a 10 g de paracetamol. Se han presentado incluso muertes. La ingestión crónica de dosis superiores a 720 mg/día de dextropropoxifeno ha causado psicosis tóxicas y convulsiones. Una dosis única de 1.200 mg de dextropropoxifeno ha provocado convulsiones. El uso crónico de paracetamol puede resultar en necrosis papilar renal, sobre todo si la dosis es mayor que la recomendada y si se combina con ácido acetilsalicílico. Después de sobredosis crónica de dextropropoxifeno se ha observado miopatía dolorosa subaguda. Ligada al paracetamol: muy raros casos de reacciones de hipersensibilidad de Duch como: choque anafiláctico, eritema o edema de Quincke, urticaria, puede reportarse erupción cutánea, y requiere de suspensión del tratamiento. Muy raros casos de alteraciones hematológicas: pueden ocurrir trombocitopenia, leucopenia y agranulocitosis.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Ligada al paracetamol: el paracetamol puede incrementar el riesgo de sangrado en pacientes que están tomando warfarina y otros derivados de la cumarina, particularmente si el paracetamol se toma en dosis altas o por varios días. Los pacientes que toman paracetamol y derivados de cumarina deben ser supervisados para una coagulación apropiada y complicaciones de sangrado. Ligadas a dextropropoxifeno: no se recomienda asociaciones con: generales: el dextropropoxifeno puede inhibir el metabolismo hepático de fármacos que se administran en forma concomitante. En este caso, concentraciones séricas altas del fármaco administrado en forma concomitante pueden resultar en aumento de sus efectos farmacológicos o de sus efectos adversos. Se han reportado estos casos cuando el dextropropoxifeno se administra a pacientes tratados con antidepresivos, anticonvulsivantes o fármacos del tipo de la warfarina. Medicamentos depresores del SNC y alcohol: el dextropropoxifeno, en combinación con alcohol, tranquilizantes, sedantes hipnóticos y otros medicamentos que deprimen el sistema nervioso central, ejerce efectos depresores aditivos, por lo que el paciente debe ser advertido al respecto. Debe señalarse a los pacientes tratados con NEO-PERCODAN® que no excedan la dosis recomendada por su médico (véase Precauciones generales). Estimulantes del SNC: los estimulantes del SNC pueden aumentar el efecto convulsivante del dextropropoxifeno. Warfarina: la administración concomitante de warfarina y dextropropoxifeno puede incrementar las concentraciones séricas de warfarina. El paracetamol puede afectar el tiempo de protrombina en los pacientes que reciben anticoagulantes. Puede ser necesario el ajuste de la dosis de warfarina. Carbamazepina: la administración concomitante de carbamazepina y dextropropoxifeno aumenta significativamente la concentración de carbamazepina, lo que puede resultar en neurotoxicidad moderada a severa (ataxia, nistagmo, diplopía, cefalea, vómito, apnea, convulsiones, coma) y signos de sobredosis causados por la inhibición del metabolismo hepático de carbamazepina. Es necesaria la vigilancia clínica y posiblemente reducción de la dosis de carbamazepina. Ritonavir: la administración concomitante de ritonavir y dextropropoxifeno puede incrementar las concentraciones séricas de dextropropoxifeno, provocando un riesgo mayor de depresión del SNC o de otros efectos adversos graves. Betabloqueadores: puede incrementarse la biodisponibilidad oral del metoprolol y del propranolol, cuando se administran en forma concomitante con el dextropropoxifeno. Orfenadrina: se ha reportado confusión, ansiedad y temblores en algunos pacientes tratados en forma concomitante con dextropropoxifeno y orfenadrina. Doxepina: la administración concomitante de dextropropoxifeno y doxepina puede duplicar las concentraciones plasmáticas en el estado estacionario de doxepina y de desmetildoxepina. Esto puede incrementar la toxicidad de la doxepina (sedación, letargia, sequedad de boca, retención urinaria). Cloranfenicol: la administración concomitante de paracetamol y cloranfenicol puede aumentar las concentraciones séricas del cloranfenicol. Colestiramina: la administración concomitante de paracetamol y colestiramina puede reducir las concentraciones plasmáticas del paracetamol. Diflunisal: la administración concomitante de paracetamol y diflunisal puede aumentar hasta en 50% las concentraciones plasmáticas del paracetamol. Fenitoína: la administración concomitante de paracetamol y fenitoína puede aumentar en más de 40% el metabolismo del paracetamol, y disminuir su vida media en aproximadamente 25%. El riesgo de hepatotoxicidad por paracetamol aumenta si se administran estos dos medicamentos en forma concomitante. Lamotrigina: la administración concomitante de paracetamol y lamotrigina puede aumentar ligeramente la eliminación de la lamotrigina. Metirapona: la administración concomitante de paracetamol y metirapona puede disminuir la eliminación del paracetamol. Probenecid: la administración concomitante de paracetamol y probenecid puede prolongar la vida media del paracetamol y reducir su depuración. No es clara la importancia clínica de esta observación. Sulfinpirazona: la administración concomitante de paracetamol y sulfinpirazona puede aumentar el metabolismo del paracetamol. Zidovudina: la administración concomitante de paracetamol y zidovudina se ha asociado con un aumento en la incidencia de neutropenia, en especial durante el tratamiento crónico.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El tratamiento con dextropropoxifeno se ha relacionado con resultados anormales de las pruebas de la función hepática. El paracetamol puede afectar el tiempo de protrombina en los pacientes que reciben anticoagulantes.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Los estudios de toxicidad realizados en animales demostraron que la administración de dosis altas de paracetamol causa atrofia testicular e inhibición de la espermatogénesis; se desconoce la importancia de este hallazgo para el humano. El paracetamol puede atravesar la barrera placentaria. Sin embargo, no se han observado efectos teratogénicos en ratas y ratones después de la administración de dosis de hasta 250 mg/kg.
Dosis y vía de administración: Oral. Sólo para adultos. Puede tomarse una o dos tabletas sin exceder de 6 a 8 tabletas/día, dependiendo de la intensidad del dolor. La dosis máxima diaria es de 3 g de paracetamol y 260 mg de dextropropoxifeno. El intervalo entre 2 tomas debe ser al menos de 4 horas. En caso de falla renal (depuración de creatinina menor de 30 ml/min), el intervalo entre dos tomas debe ser al menos de 8 horas.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Se han presentado fallecimientos como resultado de sobredosis accidental o intencional con dextropropoxifeno, muchas de las cuales subrayan la rapidez con la que llegan a la muerte este tipo de pacientes. La prioridad absoluta, en estas situaciones, es el manejo de los efectos sobre el SNC de la sobredosis de dextropropoxifeno. Deben tomarse medidas inmediatas de reanimación. Síntomas de sobredosis de dextropropoxifeno: las manifestaciones de una sobredosis aguda de dextropropoxifeno son similares a las de una sobredosis de narcóticos. El paciente suele estar somnoliento, pero también puede presentar estupor, coma y convulsiones. La depresión respiratoria es característica. La frecuencia de la ventilación y/o el volumen respiratorio disminuyen, lo que provoca cianosis e hipoxia. Al aumentar la hipoxia, las pupilas, inicialmente diminutas, pueden dilatarse. Puede presentarse respiración de Cheyne-Stokes y apnea. Inicialmente, la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca suelen ser normales, pero posteriormente la presión sanguínea disminuye y la función cardíaca se deteriora, lo que conduce en última instancia a edema pulmonar y colapso circulatorio, a menos de que se corrija la depresión respiratoria y se restablezca rápidamente la ventilación adecuada. Pueden presentarse arritmias cardíacas y retraso de la conducción. Se presenta acidosis respiratoria/metabólica combinada debido a la retención de CO2 (hipercapnia) y a la formación de ácido láctico durante la glucólisis anaerobia. Estas reacciones pueden provocar la muerte del paciente. Tratamiento de sobredosis de dextropropoxifeno: primero debe restablecerse la ventilación. Puede ser necesaria una ventilación asistida mecánicamente, con o sin oxígeno, y si se presenta edema pulmonar, puede ser deseable una respiración con presión positiva. La naloxona, un antagonista narcótico, permite reducir considerablemente el grado de depresión respiratoria, por lo que deben administrarse rápidamente de 0,4 a 2 mg, preferentemente por vía intravenosa. Si no se logra el efecto deseado con una mejoría de la función respiratoria, debe repetirse la administración de naloxona cada 2 a 3 minutos. La duración de la acción del antagonista puede ser breve. Si no se observa alguna respuesta después de la administración de 10 mg de naloxona, debe cuestionarse la validez del diagnóstico de intoxicación por dextropropoxifeno. La naloxona también puede administrarse por infusión intravenosa continua. Tratamiento de sobredosis de dextropropoxifeno en niños: la dosis inicial normal de naloxona, para niños, es de 0,01 mg/kg de peso por vía intravenosa. Si esta dosis no provoca la mejoría clínica deseada, puede administrarse una dosis adicional más alta, de 0,1 mg/kg. Si no es posible utilizar la vía intravenosa, la naloxona puede administrarse en dosis divididas por vía intramuscular o subcutánea. Si es necesario, la naloxona puede diluirse con agua inyectable esterilizada. Deben monitorearse los gases sanguíneos, el pH y los electrólitos con el fin de poder corregir rápidamente una posible acidosis o un trastorno electrolítico. La acidosis, la hipoxia y la depresión generalizada del SNC predisponen a la aparición de arritmias cardíacas. Puede presentarse fibrilación ventricular o paro cardíaco, que necesitan el complemento total de las medidas de reanimación cardiopulmonar. La acidosis respiratoria se resuelve rápidamente al restablecerse la ventilación y al eliminarse la hipercapnia, aunque la acidosis láctica puede requerir la administración de bicarbonato por vía intravenosa para lograr una corrección rápida. Es esencial vigilar el electrocardiograma. La corrección rápida de la hipoxia, la acidosis y los trastornos electrolíticos (cuando existen) ayudará a prevenir complicaciones cardíacas y aumentará la eficacia de los medicamentos administrados para restablecer la función cardíaca normal. Además del uso de un antagonista de los narcóticos, el paciente puede requerir la administración de algún anticonvulsivante, cuya dosis sea ajustada cuidadosamente para controlar las convulsiones. No deben emplearse fármacos analépticos (por ejemplo, cafeína o anfetamina) porque tienden a precipitar las convulsiones. Las medidas de soporte deben incluir oxígeno, y cuando sea necesario, la administración de fluidos intravenosos, fármacos inotrópicos vasodepresores y, si es probable una infección, también antiinfecciosos. Puede ser útil el lavado gástrico; con carbón activado puede adsorberse una cantidad importante del dextropropoxifeno ingerido. La hemodiálisis no es muy útil en caso de intoxicación debida al dextropropoxifeno. Debe tratar de determinarse si el paciente ingirió también otros agentes como alcohol, barbitúricos, tranquilizantes u otros depresores del SNC, ya que éstos aumentan la depresión del SNC y causan efectos tóxicos específicos. Síntomas de sobredosis de paracetamol: poco después de la ingestión oral de una sobredosis de paracetamol y durante las siguientes 24 horas, puede presentarse: anorexia, náusea, vómito, sudoración, malestar general, hipotensión y dolor abdominal. El efecto adverso más grave de una sobredosis aguda es la necrosis hepática, que es dependiente de la dosis y puede ser fatal. En adultos, puede ocurrir hepatotoxicidad después de la ingestión de 10 a 15 g de paracetamol; una dosis de 25 g o más puede ser fatal. Los síntomas que se observan durante los primeros 2 días de sobredosis aguda por paracetamol no reflejan la gravedad potencial de la intoxicación. Las principales manifestaciones de insuficiencia hepática como ictericia, hipoglucemia y acidosis metabólica pueden tardar en aparecer por lo menos 3 días. La muerte por insuficiencia hepática puede ocurrir de 3 a 7 días después de la sobredosis. La disfunción hepática puede acompañarse de insuficiencia renal aguda, y se ha observado en pacientes que no presentan signos de insuficiencia hepática fulminante. Por lo general, la insuficiencia renal es más aparente de 6 a 9 días después de la ingestión de una sobredosis. Tratamiento de sobredosis de paracetamol: en caso de sobredosis, son importantes los métodos destinados a reducir la absorción del fármaco ingerido. El lavado gástrico es esencial aún si han transcurrido varias horas después de la ingestión. La administración rápida de carbón activado por vía oral puede reducir la absorción. Es importante la medición temprana de la concentración sérica de paracetamol. El antídoto específico del paracetamol, la N-acetilcisteína, debe administrarse lo más pronto posible, preferentemente dentro de las 16 horas siguientes a la sobredosis, para obtener resultados óptimos, o en todo caso, dentro de un plazo de 24 horas. Se administra inicialmente a razón de 140 mg/kg de peso por vía oral, y se continúa con 70 mg/kg cada 4 horas, hasta llegar a un total de 17 dosis.
Presentación(es): Caja con 10 tabletas.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco. Protéjase de la luz.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica, la cual se retendrá en la farmacia. No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos.
Nombre y domicilio del laboratorio: Sanofi-Aventis de México S.A. de C.V. Av. Universidad No. 1738, Coyoacán, 04000 México D.F. * Marca registrada.
Número de registro del medicamento: 78794 SSA II.
Clave de IPPA: KEAR-06350160100170/RM2006

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