RIFATER®

SANOFI AVENTIS

Denominación genérica: Rifampicina/isoniazida/pirazinamida.

Forma farmacéutica y formulación: Cada gragea de RIFATER® contiene: rifampicina 150 mg, isoniazida 75 mg, pirazinamida 400 mg. Excipiente cbp 1 gragea.
Indicaciones terapéuticas: Tuberculosis pulmonar: tratamiento de corta duración (6 meses) con una fase intensiva inicial de dos meses con RIFATER®.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacodinamia: la rifampicina, la isoniazida y la pirazinamida son medicamentos bactericidas antituberculosos. La isoniazida actúa contra bacilos de la tuberculosis en crecimiento activo. La pirazinamida contenida en RIFATER® es activa contra microorganismos intracelulares, sobre todo en el medio ácido de los macrófagos. La rifampicina es activa contra M. tuberculosis de crecimiento lento e intermitente. Así pues, los tres medicamentos: rifampicina, isoniazida y pirazinamida presentan actividad contra diferentes estados y actividades del M. tuberculosis. En células sensibles, la rifampicina inhibe la actividad de la RNA polimerasa dependiente de DNA. Específicamente interactúa con la RNA polimerasa bacteriana, y no inhibe a la enzima de mamíferos. La resistencia cruzada a rifampicina sólo ha sido demostrada con otras rifamicinas. Farmacocinética: estudios de farmacocinética en voluntarios sanos demostraron que los tres componentes de RIFATER®, tienen una biodisponibilidad comparable si se administran juntos en forma de dosis individuales o como RIFATER®. Rifampicina: la rifampicina se absorbe fácilmente desde el tracto gastrointestinal. Las concentraciones sanguíneas pico en adultos normales y en niños, varían considerablemente de individuo a individuo. Por otro lado, las concentraciones séricas pico del orden de 10 mg/ml se alcanzan 2-4 horas después de la administración en ayunas, de una dosis de 10 mg/kg de peso corporal. Su absorción se reduce cuando se ingiere con alimentos. En personas normales, la vida media biológica de la rifampicina en suero es de aproximadamente 3 horas después de administrar 600 mg, y de 5,1 horas después de administrar 900 mg. Con la administración repetida, la vida media disminuye y alcanza valores promedio de aproximadamente 2 a 3 horas. Con dosis de hasta 600 mg/día, la vida media no difiere en pacientes con insuficiencia renal y, en consecuencia, no se requiere ajuste de la dosis. Después de la absorción, la rifampicina se elimina rápidamente en la bilis, y sufre circulación enterohepática. Durante este proceso, la rifampicina experimenta desacetilación progresiva, por lo que casi todo el medicamento se encuentra en esta forma en la bilis, en aproximadamente 6 horas. Este metabolito retiene actividad antibacteriana. La reabsorción intestinal se reduce por la desacetilación, y así se facilita la eliminación. Hasta 30% de una dosis se excreta en orina, siendo medicamento intacto aproximadamente la mitad de ésta. La rifampicina se distribuye ampliamente en el cuerpo. Está presente en concentraciones efectivas en varios órganos y líquidos corporales, incluyendo el líquido cefalorraquídeo. Aproximadamente 80% de la rifampicina se une a proteínas. La mayor parte de la fracción desunida no está ionizada y, por lo tanto, se difunde libremente en los tejidos. Isoniazida: su absorción se reduce cuando se ingiere con alimentos. Se difunde fácilmente en todos los líquidos corporales (cefalorraquídeo, pleural y ascítico), tejidos, órganos y excretas (saliva, esputo y heces). Este medicamento también pasa a través de la barrera placentaria y a la leche materna, en concentraciones comparables a las que se encuentran en plasma. Después de la administración oral, las concentraciones sanguíneas pico de isoniazida se alcanzan dentro de 1 a 2 horas, y disminuyen hasta un 50% o menos dentro de 6 horas. De 50% a 70% de una dosis de isoniazida se excreta en la orina, en 24 horas. La isoniazida es metabolizada principalmente por acetilación y deshidrazinación. La tasa de acetilación está determinada genéticamente. Aproximadamente 50% de los individuos de raza negra y europeos son "inactivadores lentos", mientras que la mayoría de los asiáticos son "inactivadores rápidos". Pirazinamida: la pirazinamida se absorbe bien a partir del tracto gastrointestinal, y se distribuye rápidamente por todo el cuerpo, alcanzándose concentraciones plasmáticas pico en 2 horas. Es hidrolizada a ácido pirazinoico, y después metabolizada a ácido 5-hidroxipirazinoico. Se excreta principalmente por filtración glomerular. Es bactericida en pH ácido.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la fórmula. Su uso está contraindicado cuando se administra la combinación de saquinavir/ritonavir.
Precauciones generales: RIFATER® ha sido asociado a trastornos hepáticos, por lo que los pacientes, particularmente los que tienen algún trastorno de la función hepática, deben recibir este medicamento con especial precaución y bajo estricta vigilancia médica, controlando periódicamente la función hepática, especialmente la alanina aminotransferasa (ALT) y la aspartato aminotransferasa (AST) séricas, antes de iniciar el tratamiento y durante el tratamiento cada 2 a 4 semanas. En la fase intensiva de corta duración, RIFATER® deberá administrarse estrictamente por un período no mayor a 2 meses. Si se detectan signos de daño hepatocelular, debe suspenderse el tratamiento. En algunos casos puede ocurrir hiperbilirrubinemia en los primeros días del tratamiento, como resultado de la competencia entre la rifampicina y la bilirrubina por la vía de eliminación hepática. Un reporte aislado de elevación moderada de bilirrubina y/o transaminasas no constituye por sí mismo una indicación para interrumpir el tratamiento con RIFATER®. Esta decisión debe tomarse después de repetir las pruebas de laboratorio, y evaluar la tendencia de los niveles enzimáticos, teniendo en cuenta la condición clínica del paciente. Cuando la rifampicina se administra en forma intermitente (menos de 2-3 veces por semana), pueden presentarse más fácilmente reacciones inmunológicas incluyendo anafilaxia (ver Reacciones secundarias y adversas), por lo que debe monitorearse cuidadosamente al paciente, así como advertirle que no interrumpa el tratamiento. En los adultos que están siendo tratados con rifampicina por tuberculosis, deben realizarse exámenes basales de enzimas hepáticas, bilirrubina, creatinina sérica, examen sanguíneo completo y cuenta plaquetaria, antes de iniciar el tratamiento y durante el tratamiento cada 2 a 4 semanas. Los exámenes basales son innecesarios en niños, a menos que se conozca o sospeche clínicamente de algún padecimiento subyacente. Los pacientes deben ser observados por lo menos mensualmente durante la terapia, e interrogados específicamente sobre síntomas asociados a reacciones adversas. Todos los pacientes que presenten alteraciones deben ser monitoreados, incluyendo pruebas de laboratorio, si fuere necesario. Puesto que se observa una frecuencia más alta de hepatitis asociada a la isoniazida en personas de más de 35 años de edad, se debe mantener estrecha vigilancia de las transaminasas al inicio y, por lo menos, mensualmente, durante todo el período de tratamiento, en este grupo de edad. Otros factores asociados a un riesgo más grande de hepatitis incluyen el consumo diario de alcohol, hepatopatías crónicas, uso de medicamentos intravenosos, y el hecho de que el paciente sea mujer de raza negra o hispánica. La rifampicina tiene propiedades inductoras enzimáticas que pueden aumentar el metabolismo de sustratos endógenos, incluyendo hormonas (adrenal, tiroidea) y vitamina D. Reportes aislados han asociado una exacerbación de la porfiria con la administración de rifampicina, como resultado de la inducción de la sintetasa del ácido delta-aminolevulínico. La rifampicina presente en RIFATER® puede producir una coloración rojiza en la orina, sudor, esputo y lágrimas, por lo que debe advertirse al paciente sobre esta posibilidad. Los lentes de contacto blandos pueden teñirse de manera permanente. Isoniazida: debe monitorearse cuidadosamente a los pacientes con enfermedad hepática crónica o insuficiencia renal grave que ingieran isoniazida. Con la terapia de isoniazida puede presentarse hepatitis grave, en ocasiones fatal, la cual se puede desarrollar aun después de muchos meses de tratamiento. El riesgo de desarrollo de hepatitis está relacionado con la edad, por lo que los pacientes deben ser monitoreados estrechamente durante todo el periodo de tratamiento para detectar síntomas prodrómicos de la hepatitis como fatiga, debilidad, malestar, anorexia, náuseas o vómito. Si se presentaran estos síntomas o se detectaran signos de daño hepático, debe suspenderse la isoniazida de inmediato, pues el daño hepático puede progresar. También se debe tener precaución en el tratamiento de ancianos o pacientes malnutridos; éstos pueden requerir el uso concomitante de vitamina B6 (piridoxina) cuando se utiliza isoniazida. Pirazinamida: RIFATER® debe usarse con precaución en pacientes con antecedentes de gota. Si se presenta hiperuricemia acompañada de artritis aguda causada por gota, el paciente debe ser transferido a un régimen que no contenga pirazinamida. De acuerdo con el caso, también se puede administrar alopurinol y analgésicos, sin discontinuar el medicamento.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: En la mujer embarazada no se han realizado estudios controlados con RIFATER®. Sin embargo, se ha reportado que la rifampicina atraviesa la barrera placentaria y aparece en la sangre del cordón umbilical. Se desconoce el efecto de la rifampicina, ya sea sola o en combinación con otros medicamentos antituberculosos, sobre el feto humano. Cuando se administra rifampicina durante las últimas semanas del embarazo, puede causar hemorragias postnatales tanto en el recién nacido como en la madre, por lo que puede estar indicado el tratamiento con vitamina K. La rifampicina, la isoniazida y la pirazinamida se excretan en la leche materna. En consecuencia, RIFATER® debe administrarse durante el embarazo y la lactancia sólo si a juicio del médico, los beneficios para la paciente superen los posibles riesgos para el feto o el recién nacido.
Reacciones secundarias y adversas: Rifampicina: las reacciones adversas a la rifampicina que se presentan con el tratamiento diario, incluyen: dermatológicas: pueden presentarse reacciones cutáneas leves y autolimitadas que no parecen ser de hipersensibilidad. Incluyen rubor y prurito con o sin eritema. Son menos frecuentes la urticaria y las reacciones cutáneas de hipersensibilidad más graves. Se han reportado casos excepcionales de reacción penfigoide, eritema multiforme, incluyendo síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica y vasculitis. Gastrointestinales: anorexia, náuseas, vómito, malestar abdominal, diarrea y colitis pseudomembranosa. Hepáticas: la rifampicina puede causar hepatitis, por lo que deben monitorearse periódicamente las pruebas de función hepática (ver Precauciones generales). Hematológicas: puede presentarse trombocitopenia, con o sin púrpura, generalmente asociada al tratamiento intermitente, la cual es reversible si el medicamento se suspende tan pronto como se presente púrpura. Se han reportado casos de hemorragia cerebral y muerte cuando la administración de rifampicina se continuó o reinició después de la aparición de púrpura. Excepcionalmente se ha reportado coagulación intravascular diseminada, eosinofilia y leucopenia. Muy rara vez se ha informado agranulocitosis. Sistema nervioso central: excepcionalmente se ha reportado psicosis. Ginecológicas: ocasionalmente se han reportado trastornos del ciclo menstrual en mujeres que reciben terapia antituberculosa prolongada con regímenes que incluyen rifampicina. Varios: en un pequeño porcentaje de pacientes tratados con rifampicina se ha presentado edema, debilidad muscular y miopatía, así como casos aislados de insuficiencia adrenal en pacientes con función adrenal comprometida. Isoniazida: hipersensibilidad: fiebre, reacciones anafilácticas. Sistema nervioso: polineuritis, que se presenta como parestesia, debilidad muscular, pérdida de reflejo de los tendones, etc. La incidencia es mayor en "acetiladores lentos". Otros efectos neurotóxicos, los cuales son poco comunes a las dosis convencionales son: convulsiones (ver Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental), encefalopatía tóxica, neuritis óptica y atrofia, pérdida de la memoria y psicosis tóxica. Dermatológicas: eritema, acné, síndrome de Stevens-Johnson, dermatitis exfoliativa, pénfigo. Hematológicas: eosinofilia, agranulocitosis, trombocitopenia y anemia. Gastrointestinales: pancreatitis, náuseas, vómito y trastornos epigástricos. Hepáticas: hepatitis grave y en ocasiones fatal, por lo que se deberá evaluar periódicamente la función hepática. Otras: pelagra, síndrome semejante a lupus eritematoso sistémico. Pirazinamida: hepatitis, gota activa (la pirazinamida reduce la excreción de urato), anemia sideroblástica, trombocitopenia con o sin púrpura, artralgia, anorexia, náuseas y vómitos, disuria, astenia, fiebre, urticaria, prurito y agravamiento de úlcera péptica. La afección hepática es la reacción adversa más común y varía de una anormalidad asintomática de la función de células hepáticas (detectada solamente por pruebas de laboratorio de la función hepática), pasando por un síndrome febril ligero, astenia y dolor en el área hepática, hasta reacciones más serias como ictericia y raros casos de atrofia amarilla aguda y muerte. Muy rara vez se ha reportado angioedema.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Interacción con la enzima del citocromo P-450: es un hecho conocido que la rifampicina tiene propiedades inductoras y que la isoniazida tiene propiedades inhibitorias sobre determinadas enzimas del citocromo P-450. Se desconoce el impacto de los efectos competitivos de la rifampicina y de la isoniazida sobre el metabolismo de medicamentos que experimentan biotransformación a través de las vías afectadas. Sin embargo, cuando se inicie o se termine la administración de RIFATER®, la dosificación de los medicamentos metabolizados por estas enzimas puede requerir un ajuste, con el fin de mantener concentraciones sanguíneas terapéuticas óptimas. Rifampicina: ejemplos de medicamentos metabolizados por la enzima del citocromo P-450, son: anticonvulsivantes (por ej. fenitoína), antiarrítmicos (por ej. disopiramida, mexiletina, quinidina, popafenona, tocainida), antiestrógenos (por ej. tamoxifén, toremifén), antipsicóticos (por ej. haloperidol), anticoagulantes orales (por ej. warfarina), antifúngicos (por ej. fluconazol, itraconazol, ketoconazol), medicamentos antirretrovirales (por ej. zidovudina, saquinavir, indinavir, efavirenz), barbitúricos, bloqueadores beta-adrenérgicos, benzodiazepinas (por ej. diazepam), benzodiazepinas-medicamentos relacionados (por ej. zopiclona, zolpidem), bloqueadores de canales de calcio (por ej. diltiazem, nifedipina, verapamil), cloramfenicol, claritromicina, corticosteroides, ciclosporina, glucósidos cardíacos, clofibrato, anticonceptivos hormonales sistémicos, dapsona, doxiciclina, estrógenos, fluoroquinolonas, gestrinona, hipoglucemiantes orales (sulfonilureas), agentes inmunosupresores (por ejem. tacrólimus, ciclosporina), irinotecán, levotiroxina, losartán, analgésicos narcóticos, metadona, prazicuantel, progestinas, quinina, riluzol, receptores antagonistas 5- HT3 selectivos (por ej. ondasetron), estatinas metabolizadas por CYP 3A4, telitromicina, teofilina, tiazolidonas (por ej. rosiglitazona), antidepresivos tricíclicos (por ej. amitriptilina, nortriptilina). Con base en lo expuesto, puede ser necesario ajustar la dosis de estos medicamentos cuando se administran concomitantemente con RIFATER®. Se debe informar a las pacientes que durante el tratamiento con rifampicina no es conveniente emplear anticonceptivos hormonales sistémicos, sino utilizar métodos no hormonales para el control de la natalidad. Cuando la rifampicina se administra en forma concomitante con atovacuona, se observan concentraciones disminuidas de atovacuona y aumentadas de rifampicina. El uso concomitante de ketoconazol y rifampicina resulta en concentraciones séricas disminuidas de ambos medicamentos. El uso concomitante de rifampicina y enalapril resulta en concentraciones disminuidas de enalaprilato, el metabolito activo del enalapril. Si la condición clínica del paciente así lo indica, debe efectuarse ajuste de la dosis. La administración concomitante de antiácidos puede reducir la absorción de la rifampicina. Las dosis diarias de rifampicina deben ser administradas por lo menos una hora antes de la ingestión de antiácidos. Las concentraciones del metabolito activo de la leflunomida (M1) pueden elevarse con la ingesta concomitante de rifampicina. Isoniazida: la isoniazida inhibe el metabolismo de la carbamazepina y de la fenitoína. El ácido para-aminosalicílico puede aumentar la concentración plasmática y la vida media de eliminación de la isoniazida, debido a la competencia por enzimas acetiladoras. Interacciones alimentarias: debido a que la isoniazida inhibe en cierto grado a la monoaminooxidasa, puede presentarse una interacción con alimentos que contengan tiramina (quesos, vino tinto). La diaminooxidasa también puede inhibirse cuando se ingieren alimentos que contienen histamina (pez sierra, atún, otros pescados tropicales), causando una respuesta exagerada como dolor de cabeza, sudoración, palpitaciones, rubor o hipotensión. Por lo tanto, se recomienda que los pacientes que reciben RIFATER® eviten alimentos que contengan tiramina o histamina. Otras interacciones: cuando RIFATER® se da concomitantemente con la combinación de saquinavir /ritonavir, el potencial de hepatotoxicidad se incrementa.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Los niveles terapéuticos de rifampicina pueden inhibir los métodos microbiológicos estándar para vitamina B12 y folato en suero, por lo que deben considerarse métodos alternos. También se ha observado elevación transitoria de bilirrubina sérica (ver Precauciones generales). La rifampicina puede deteriorar la excreción biliar de los medios de contraste usados para la visualización de la vesícula biliar, debido a la competencia por la excreción biliar. Por lo tanto, estas pruebas deben realizarse antes de la dosis matutina de RIFATER®. Cuando se usa el método KIMS (Kinetic Interaction of Microparticles in Solution) (por ej. el ensayo de opiáceos Abuscreen OnLine), se han reportado pruebas para opiáceos con reactividad cruzada y falsos positivos en orina, en pacientes que recibieron rifampicina. Pruebas de confirmación, como la cromatografía de gases/espectrometría de masas, pueden diferenciar a la rifampicina de los opiáceos.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Carcinogenicidad: no se dispone de datos en humanos sobre el potencial de carcinogenicidad de isoniazida, pirazinamida y rifampicina a largo plazo. Se han reportado algunos casos de crecimiento acelerado de carcinoma de pulmón en el hombre; sin embargo, no se ha establecido una relación causal con el medicamento. En ratones hembra de una cepa conocida por ser susceptible al desarrollo espontáneo de hepatomas, se observó aumento en la incidencia de los mismos, cuando se administró rifampicina en dosis 2 a 10 veces el promedio de la dosis humana diaria durante 60 semanas, y un período de observación de 46 semanas. En ratones macho de la misma cepa no hay evidencia de carcinogenicidad, como tampoco en ratas y ratones de cepas distintas, bajo condiciones experimentales similares. Se ha reportado que la rifampicina tiene potencial inmunosupresor en conejos, ratones, ratas, cobayos, linfocitos humanos in vitro y humanos. La rifampicina ha mostrado actividad antitumoral in vitro. La isoniazida es inductora de tumores pulmonares en una serie de cepas de ratones. La pirazinamida no es carcinogénica en ratas y ratones macho. No fue posible llegar a alguna conclusión en ratones hembra debido al número insuficiente de ratones control sobrevivientes. Mutagenicidad: no se cuenta con datos en humanos sobre potencial de mutagenicidad a largo plazo. No hay evidencia de mutagenicidad debida a rifampicina en bacterias, Drosophila melanogaster o ratones. Se ha observado aumento en la ruptura de cromátidas, en cultivos de células sanguíneas tratados con rifampicina. También se ha observado, in vitro, aumento en la frecuencia de aberraciones cromosómicas en linfocitos de pacientes tratados con combinaciones de rifampicina, isoniazida y pirazinamida, y con combinaciones de rifampicina, isoniazida, pirazinamida y estreptomicina. La pirazinamida no fue mutagénica en la prueba de Ames. Teratogenicidad: a dosis elevadas, la rifampicina muestra acción teratogénica en roedores. Asimismo, se han reportado efectos cardíacos en el embrión cuando la isoniazida se administró por vía oral en ratas y conejos, durante el embarazo. No se han encontrado anormalidades congénitas relacionadas con la isoniazida en estudios de reproducción realizados en mamíferos (ratones, ratas, conejos). No se cuenta con datos en humanos sobre la posibilidad de deterioro de la fertilidad a largo plazo.
Dosis y vía de administración: Adultos: quimioterapia de corto plazo: fase intensiva inicial (2 meses): el rango común de dosis diaria para los tres medicamentos bactericidas esenciales (contenidos en RIFATER®), que es recomendado por las autoridades de salud, es el siguiente: rifampicina: 10 mg/kg hasta 600 mg. Isoniazida: 5-10 mg/kg hasta 300 mg. Pirazinamida: 20-30 mg/kg hasta 2 g. La estreptomicina o el etambutol deben agregarse como cuarto medicamento, a menos que la probabilidad de resistencia a la isoniazida sea muy baja. La necesidad de un cuarto medicamento debe ser revalorada cuando se conozcan los resultados de las pruebas de sensibilidad. Deberá consultarse a un médico experto en tuberculosis en caso de que el paciente permanezca sintomático o con esputo o cultivo positivo después de este período. RIFATER® deberá administrarse en dosis única por día (de lunes a sábado, hasta completar 60 dosis), bajo vigilancia médica, 1 a 2 horas antes de una comida, de acuerdo con el peso del paciente. El tratamiento con RIFATER® no deberá prolongarse por más de dos meses. Pacientes de menos de 50 kg de peso: la dosis debe calcularse en mg/kg de peso, y con medicamentos en presentación separada. Pacientes de 50 kg o más de peso: 4 grageas. Después de la fase intensiva inicial de dos meses con RIFATER®, el tratamiento debe continuarse con rifampicina e isoniazida por un mínimo de cuatro meses. También en este caso deberá consultarse a un médico experto en tuberculosis para el tratamiento de microorganismos resistentes a los medicamentos administrados. En general, la terapia contra tuberculosis debe continuarse durante 6 meses, y hasta que por lo menos hayan transcurrido 3 meses de negativización bacteriana y haya clara evidencia de mejoría clínica. Terapia a largo plazo: pacientes con microorganismos resistentes a los medicamentos o con tuberculosis extrapulmonar, pueden necesitar tratamientos más prolongados con otros esquemas de administración. Tuberculosis con infección por VIH: el tratamiento debe tener una duración total de 9 meses, o por lo menos 6 meses después de la negativización del cultivo. En caso de predisposición a neuropatías (por ej. diabetes), en adolescentes, pacientes de edad avanzada o malnutridos, se recomienda la administración concomitante de piridoxina (vitamina B6). En general, la terapia debe seguirse hasta cierto tiempo después de que los cultivos bacterianos resulten negativos y se observe una mejoría clínica evidente. Niños: las cantidades de rifampicina e isoniazida y, en su caso, de pirazinamida, contenidas en RIFATER®, hacen difícil la administración de todos los componentes a dosis adecuadas para niños, por lo que este medicamento no se recomienda para uso pediátrico.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Signos y síntomas: rifampicina: la sobredosificación se puede manifestar por náuseas, vómito, dolor abdominal, prurito, dolor de cabeza y somnolencia creciente, en general poco tiempo después de la ingestión aguda. Puede presentarse pérdida de conocimiento cuando hay daño hepático grave. Se puede presentar aumento transitorio de las enzimas hepáticas y/o bilirrubina, coloración naranja o marrón rojiza de la piel, orina, sudor, saliva, lágrimas y heces, cuya intensidad será proporcional a la cantidad ingerida. También se ha observado edema facial o periorbital en pacientes pediátricos. En algunos casos fatales se reportó hipotensión, taquicardia sinusal, arritmias ventriculares, convulsiones y paro cardíaco. Ni la dosis tóxica ni la letal aguda mínima están bien determinadas. Sin embargo, se han observado sobredosis agudas, no fatales, en adultos, con dosis entre 9 y 12 g de rifampicina. Se han reportado sobredosis agudas fatales en adultos con dosis entre 14 y 60 g. En algunos casos, fatales y no fatales, estuvo involucrado el consumo de alcohol o existían antecedentes de abuso de alcohol. Se han informado sobredosis no fatales de 100 mg/kg en una o dos dosis, en pacientes pediátricos de entre 1 a 4 años de edad. Isoniazida: la sobredosificación por isoniazida produce signos y síntomas en 30 minutos a 3 horas postingesta del medicamento. Las primeras manifestaciones pueden ser náuseas, vómito, mareo, alteraciones en el habla, visión borrosa y alucinaciones visuales, incluyendo colores brillantes y diseños extraños. En casos de sobredosis considerable, son de esperarse trastornos respiratorios y depresión del SNC, pasando rápidamente de estupor a coma profundo, en paralelo con convulsiones severas e intratables. Las pruebas de laboratorio pueden evidenciar acidosis metabólica grave, acetonuria e hiperglucemia. Pirazinamida: la información disponible referente a sobredosis es muy limitada: pueden ocurrir toxicidad hepática e hiperuricemia. Tratamiento: en casos de sobredosificación se debe realizar lavado gástrico lo antes posible. Después de vaciar el contenido gástrico, la instilación de carbón activado en el estómago puede ayudar a adsorber el medicamento remanente del tracto gastrointestinal. Puede requerirse medicación antiemética para controlar las náuseas y el vómito severos. Deben instituirse medidas de soporte intensivo, manteniendo permeable la vía aérea y tratando los síntomas individualmente, según su aparición. Isoniazida: en caso de sospecha de sobredosis aguda por isoniazida, aun en pacientes asintomáticos, debe considerarse la administración de piridoxina (vitamina B6) por vía intravenosa. En pacientes con convulsiones no controladas con piridoxina, se debe administrar terapia anticonvulsivante. Con el fin de controlar la acidosis metabólica debe administrarse bicarbonato de sodio. La hemodiálisis se recomienda en casos refractarios; de no ser posible, puede usarse diálisis peritoneal junto con diuresis forzada.
Presentación(es): RIFATER®: caja con 24 y 240 grageas.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30 °C y en lugar seco.
Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. RIFATER®: No se use por más de dos meses. Durante su uso, deberán realizarse pruebas de funcionamiento hepático. Literatura exclusiva para médicos.
Nombre y domicilio del laboratorio: Sanofi-Aventis de México S.A. de C.V., Oficinas: Av. Universidad No. 1738, 04000, Coyoacán, México, D.F., Planta: Acueducto del Alto Lerma No. 2, Zona Industrial Ocoyoacac, 52740, Ocoyoacac Edo. de México. ®Marca registrada.
Número de registro del medicamento: 121M87 SSAIV.
Clave de IPPA: DEAR-06350122740070/RM 2007

Patologías de Rifater

Laboratorio que produce Rifater