RISPOLUX®

SANDOZ

Denominación genérica: Risperidona.
Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: risperidona equivalente a 1,0 mg, 2,0 mg y 3,0 mg. Excipiente cbp 1 tableta.
Indicaciones terapéuticas: Antipsicótico. RISPOLUX® está indicado en el tratamiento de pacientes con esquizofrenia aguda y crónica, incluyendo primer episodio de psicosis, exacerbación aguda de la esquizofrenia y otras psicosis. Como terapia a largo plazo para la prevención de recaídas en pacientes con esquizofrenia crónica. Tratamiento de alteraciones severas de la conducta asociadas con demencia en pacientes con agresión significativa, inquietud o síntomas psicóticos que resulten en malestar para el paciente o capacidad disminuida para desempeñarse o que provoquen daño o lesiones al paciente. Tratamiento de alteraciones severas de la conducta en adolescentes y adultos con retraso mental o algún otro trastorno del desarrollo mental asociado con, por ejemplo, agresión, impulsividad y conducta de auto-lesión. Se recomienda que la risperidona sea prescrita para el tratamiento de los trastornos conductuales por especialistas en neurología pediátrica o psiquiatría infantil y de adolescentes, o por médicos bien familiarizados con el tratamiento de trastornos conductuales en niños y adolescentes y en personas con retraso mental.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacodinamia: la risperidona es un antagonista monoaminérgico selectivo con propiedades farmacológicas que difieren de las de los neurolépticos convencionales. La risperidona se une fuertemente a los receptores 5-HT2 de serotonina y D2 dopaminérgicos. La risperidona también antagoniza a los receptores alfa-adrenérgicos y en algún grado menos eficiente a los receptores H1-histaminérgicos y alfa2-adrenérgicos. La risperidona no se une a receptores colinérgicos. Aunque la risperidona es un antagonista D2 potencial, que se considera que alivia los síntomas llamados positivos de la esquizofrenia, todavía provoca menos catalepsia y depresión de la función motriz que los neurolépticos convencionales. El antagonismo de serotonina central predominante puede reducir la factibilidad de la risperidona para provocar efectos secundarios extrapiramidales y prolongar su actividad terapéutica en los síntomas negativos y afectivos de la esquizofrenia. Alteraciones de la conducta: el diagnóstico de las alteraciones de la conducta en niños y adolescentes se hizo usando los criterios DSM-IV. El uso de psicoestimulantes para el tratamiento de AMID concomitante se permitió en estos estudios. En un estudio con adultos, los pacientes tenían alteraciones de la conducta, trastornos de personalidad anti-social o ataques recurrentes de ira. Farmacocinética: la risperidona se absorbe completamente después de la administración oral, la concentración pico en plasma se alcanza en un plazo de 1 a 2 horas. La absorción no se ve afectada significativamente por la ingestión de alimentos. La risperidona se metaboliza por medio de la enzima citocromo P-450 2D6 (CYP 2D6) al 9-hidroxi-risperidona, que tiene una actividad farmacológica similar a la de la risperidona. La risperidona y la 9-hidroxi-risperidona juntas producen el efecto antipsicótico activo. Después de la administración oral a pacientes psicóticos, la vida media de eliminación de la risperidona es de 3 horas. El t1/2 de la 9-hidroxi-risperidona y por consiguiente del efecto antipsicótico activo total, es de 24 horas. El estado estacionario de la risperidona se alcanza en un plazo de 24 horas en la mayoría de los pacientes y el de la 9-hidroxi-risperidona en un plazo de 4-5 días. Las concentraciones plasmáticas de risperidona son directamente proporcionales a la dosis, dentro del intervalo de las dosis terapéuticas. La risperidona se distribuye rápidamente, siendo el volumen de distribución 1-2 l/kg. En el plasma, la risperidona se une a la albúmina y a las alfa-glicoproteínas ácidas. La unión a proteínas plasmáticas de la risperidona es del 88% y la de la 9-hidroxi-risperidona es del 77%. En un plazo de una semana de la administración oral de risperidona, el 70% de la dosis se excreta en la orina y 14% en las heces. En la orina, la risperidona más la 9-hidroxi-risperidona justifican el 35-45% de la dosis. Un estudio de dosis única mostró concentraciones plasmáticas mayores y una eliminación más lenta de risperidona en pacientes geriátricos y en pacientes con insuficiencia renal. En pacientes con insuficiencia hepática, las concentraciones plasmáticas fueron normales. La farmacocinética de la risperidona, de la 9-hidroxi-risperidona y la porción activa en niños es similar a la observada en adultos.
Contraindicaciones: La risperidona está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida al producto.
Precauciones generales: Debido a la actividad alfa-bloqueadora de risperidona, puede presentarse hipotensión (ortostática), especialmente durante el período de ajuste de la dosis dosis inicial. La risperidona debe usarse con precaución en pacientes con enfermedad cardiovascular, y la dosis debe aumentarse gradualmente. La reducción de la dosis debe considerarse si ocurre la hipotensión. El uso de agentes bloqueadores del receptor de dopamina puede provocar discinesia tardía. La discinesia tardía está caracterizada por movimientos rítmicos involuntarios de la lengua, boca y músculos faciales en particular. Se ha creído que los síntomas extrapiramidales implican un riesgo aumentado de desarrollo de discinesia tardía. Si aparecen los síntomas de discinesia tardía, se debe considerar seriamente la discontinuación del medicamento antipsicótico. El síndrome maligno neuroléptico, caracterizado por fiebre, rigidez muscular severa, síntomas del sistema nervioso autónomo, nivel reducido de conciencia y niveles elevados de CPK en el plasma, puede ocurrir en conexión con el uso de neurolépticos. Si ocurren síntomas del síndrome maligno neuroléptico, el medicamento antipsicótico debe discontinuarse. La risperidona debe usarse con precaución en pacientes con enfermedad de parkinson, ya que puede agravar los síntomas de la enfermedad. Se sabe que los neurolépticos convencionales reducen el umbral de las convulsiones. La risperidona debe usarse con precaución en pacientes con epilepsia. Los pacientes deben ser aconsejados de evitar comer excesivamente durante el tratamiento con risperidona para evitar un aumento de peso eventual. Tratamiento de las alteraciones de la conducta en pacientes con demencia: la risperidona debe usarse para el tratamiento de alteraciones severas de la conducta en pacientes con demencia sólo cuando los síntomas, por ej., agresión, inquietud y síntomas psicóticos, sean significativos y resulten en molestias para los pacientes o en una capacidad disminuida para funcionar o provocar el daño o peligro al paciente. En estudios controlados con placebo en pacientes geriátricos con demencia, la incidencia de eventos adversos cerebrovasculares tales como accidente cerebrovascular (incluyendo los fatales) y TIAs fue significativamente más alta en pacientes que recibían risperidona (edad promedio 85 años, intervalo 73-79) que en pacientes que recibían placebo. Los datos combinados de seis estudios controlados con placebo principalmente en pacientes geriátricos (por lo menos 65 años de edad) con demencia demostraron que los eventos adversos cardiovasculares ocurrieron en 3,3% (33/989) de los pacientes que recibían risperidona y en 1,2% (86/693) de los pacientes que recibían placebo. La relación de riesgo (intervalo de confianza del 95%) fue 2,96 (1,33; 7,45). Cuando se da tratamiento a pacientes geriátricos con demencia, se deben tomar en cuenta los riesgos y deben evaluarse los beneficios de risperidona y los factores de riesgo individuales para los trastornos cerebro-circulatorios. El estado del paciente y la necesidad de medicamento deben evaluarse regularmente. Alteraciones de la conducta en niños y adolescentes en conexión con alteraciones del desarrollo mental: el tratamiento debe re-evaluarse regularmente en lo que se refiere a la eficacia y a cualquier efecto adverso. Si no se puede observar que el tratamiento con risperidona es benéfico en un plazo de cuatro semanas de tratamiento a una dosis adecuada, debe considerarse la descontinuación del tratamiento. Efectos sobre la habilidad para manejar y usar maquinaria: la risperidona puede deteriorar las actividades motoras que requieren el estado de alerta. Por lo tanto, los pacientes que toman risperidona deben ser advertidos acerca de los efectos potenciales de la medicina en la capacidad de manejar u operar maquinaria que requiera precisión, sobre todo durante las etapas tempranas del tratamiento.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: No se use en el embarazo ni en la lactancia. La seguridad del uso de risperidona durante el embarazo no se ha establecido. La risperidona no ha demostrado toxicidad reproductiva directa alguna en experimentos en animales, pero sin embargo se observaron algunos efectos indirectos mediados por prolactina y mediados por el SNC. Se encontró que la risperidona no tiene efectos teratogénicos en ningún estudio. La risperidona debe usarse durante el embarazo sólo si los beneficios sobrepasan los riesgos asociados con el tratamiento. Los estudios en animales han demostrado que la 9-hidroxi-risperidona se excreta en la leche. Se ha demostrado que la risperidona y la 9-hidroxi-risperidona se excretan en la leche materna humana. Por lo tanto, las madres que toman risperidona no deben amamantar.
Reacciones secundarias y adversas: Risperidona es generalmente bien tolerado y en muchos casos ha sido difícil diferenciar los efectos adversos de los síntomas propios del padecimiento. Los efectos secundarios observados en asociación al uso de risperidona, se enlistan a continuación: Comunes (≥1/100, < 1/10): insomnio, agitación, ansiedad, dolor de cabeza. Poco comunes (≥1/1,000, < 1/100): somnolencia, cansancio, mareo, dificultad para concentrarse, estreñimiento, problemas digestivos, náusea/vómito, dolor abdominal, vista borrosa, priapismo, disfunción eréctil, disfunción eyaculatoria, disfunción orgásmica, incontinencia, rinitis, salpullido y otras reacciones alérgicas. La risperidona provoca síntomas extrapiramidales con menos frecuencia que los neurolépticos convencionales. Sin embargo, se han reportado los siguientes síntomas extrapiramidales en algunos pacientes que toman risperidona: temblor, rigidez, aumento de salivación, bradicinesia, acatisia, distonia aguda. Los síntomas extrapiramidales normalmente han sido leves y reversibles al reducir la dosis o la administración de medicamentos anti-Parkinson. Ocasionalmente, se ha observado hipotensión (incluyendo hipotensión ortostática), taquicardia (incluyendo taquicardia refleja) o hipertensión en conexión con el uso de risperidona. Se ha reportado la ligera disminución en las cuentas de neutrófilos y/o trombocitos. La risperidona induce un aumento dependiente de la dosis en la concentración plasmática de prolactina. Esto puede resultar en galactorrea, ginecomastia, alteraciones menstruales o amenorrea. Se ha observado aumento de peso, edema y niveles elevados de enzimas hepáticas en conexión con el uso de risperidona. Se han reportado eventos cerebrovasculares tales como accidente cerebrovascular y TIAs en algunos estudios clínicos con risperidona y durante el tratamiento con risperidona. Este es sobre todo el caso con pacientes geriátricos. La hiperglucemia y la agravación de diabetes previamente manifiesta se han reportado muy rara vez ( < 1/10.000) en conexión con el tratamiento de risperidona. Como con los neurolépticos convencionales, la intoxicación por agua debida ya sea a polidipsia o al trastorno de la secreción de ADH, discinesia tardía, síndrome maligno neuroléptico, alteraciones de la regulación de la temperatura corporal y ataques convulsivos han ocurrido con el uso de risperidona. Efectos adversos en niños y adolescentes: en los estudios a corto plazo, la somnolencia fue el efecto adverso más común (en 34,6%), y fue más común que en adultos. Normalmente, el cansancio fue leve y disminuyó durante el tratamiento. Otros efectos adversos observados en estudios a corto plazo fueron cefalea en 12,3%, hiperprolactinemia en 11,2% y aumento de peso en 10,2%. La somnolencia también fue el efecto adverso más común en los estudios a largo plazo (30,8%). El dolor de cabeza ocurrió en 21,1%, aumento de peso en 20% e hiperprolactinemia en 15,5%. En los estudios a corto plazo en niños y adolescentes, el aumento de peso de 2,2 kg se observó con risperidona y de 0,6 kg con placebo. En los estudios a largo plazo, el IMC (índice de masa corporal) aumentó el doble comparado con el aumento normal de IMC adecuado a la edad. En algunos niños y adolescentes, la concentración sérica de prolactina aumentó temporalmente de 2 a 4 veces de los niveles basales. En el tratamiento a largo plazo, los niveles de prolactina en suero regresaron a niveles cerca de lo normal. Los efectos adversos asociados posiblemente con la hiperprolactinamia (ginecomastia en niños, trastornos menstruales y, casi nunca, galactorrea o pubertad precoz) se reportaron en los estudios a largo plazo en 3,5% de los niños y adolescentes. Los efectos adversos en la pubertad o el crecimiento en estatura no se observaron durante un año de tratamiento.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Los riesgos de administrar risperidona en combinación con otros medicamentos no han sido evaluados sistemáticamente. Dado los efectos primarios de risperidona en el SNC, éste deberá ser usado con precaución en combinación con otros fármacos de acción central. Risperidona puede antagonizar los efectos de la levodopa y otros agonistas de la dopamina. Carbamazepina ha mostrado una disminución de la actividad de la fracción antipsicótica de risperidona. Efectos similares pueden observarse con otros inductores de enzimas hepáticas. Al descontinuar la carbamazepina u otros inductores de enzimas hepáticas la dosis de risperidona debe ser revaluada y -si es necesario- disminuida. Las fenotiazinas, los antidepresivos tricíclicos y algunos beta-bloqueadores, pueden incrementar las concentraciones plasmáticas de risperidona, pero no las de la fracción antipsicótica. Fluoxetina puede incrementar la concentración plasmática de risperidona pero en menor grado la fracción antipsicótica. Cuando risperidona se administra junto con otros fármacos con alta unión a proteínas, no existe un desplazamiento clínicamente relevante de cualquiera de los 2 medicamentos de las proteínas plasmáticas.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Se pueden incrementar las concentraciones séricas de prolactina. Ocasionalmente se ha reportado también una disminución en la cuenta de neutrófilos y/o plaquetas. Aumento en los niveles de enzimas hepáticas han sido observados durante el tratamiento con risperidona.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Toxicidad: reproductiva: la risperidona no tuvo efecto teratogénico en ratas o conejos. Se observó una disminución en la conducta de apareamiento y un aumento dependiente de la dosis de la duración gestacional en conejos. Mutagenicidad: se encontró que la risperidona no tiene efectos mutagénicos en los estudios. Carcinogenicidad: en los estudios a largo plazo, se observó un aumento en los carcinomas mamarios en ratas macho y hembra, un aumento en los adenomas de la glándula pituitaria en ratas hembra y un aumento en los adenomas pancreáticos endocrinos en ratas macho. Esto es probablemente debido al aumento de los niveles de prolactina provocados por la risperidona.
Dosis y vía de administración: Vía de administración: oral. Esquizofrenia: cambio de otros antipsicóticos a risperidona: cuando sea médicamente apropiado, se recomienda una disminución gradual del tratamiento con el medicamento neuroléptico previo, mientras es iniciada la terapia con risperidona. Cuando a los pacientes se les cambia el tratamiento de antipsicóticos de acción prolongada a risperidona, se recomienda que el tratamiento con risperidona sea iniciado en lugar de la siguiente inyección programada. La necesidad de continuar la medicación antiparkinsoniana debe ser reevaluada periódicamente. Adultos: la risperidona puede ser administrada una o dos veces al día. La dosis inicial es de 2 mg al día. La dosis puede ser incrementada al segundo día a 4 mg. Esta dosis puede ser mantenida sin cambios o puede ajustarse individualmente si es necesario, de acuerdo con la respuesta clínica. La dosis terapéutica óptima normalmente es de 4 a 6 mg al día. En algunos pacientes puede ser más adecuada una fase de dosificación más lenta y dosis menores de inicio y mantenimiento. Las dosis superiores a 10 mg al día no han demostrado mayor eficacia antipsicótica en estudios clínicos y pueden causar síntomas extrapiramidales. No se ha evaluado la seguridad de dosis mayores a 16 mg al día, por lo tanto no deberán emplearse. Se puede agregar una benzodiazepina al uso de risperidona cuando se requiera de sedación adicional. Niños: no hay experiencia del uso de risperidona (en esquizofrenia) en niños menores de 15 años. Pacientes de edad avanzada: se recomienda una dosis inicial de 0,5 mg dos veces al día. Este esquema de dosis puede ajustarse en forma individual con incrementos de 0,5 mg dos veces al día hasta alcanzar 1 a 2 mg dos veces al día. La risperidona es bien tolerada en pacientes de edad avanzada. Padecimientos renales y hepáticos: se recomienda una dosis inicial de 0,5 mg dos veces al día. Este esquema de dosis se puede ajustar en forma individual con incrementos de 0,5 mg dos veces al día hasta alcanzar 1 a 2 mg dos veces al día. La risperidona deberá emplearse con precaución en pacientes con enfermedad hepática o renal, debido a que la experiencia clínica en este tipo de pacientes es limitada a la fecha. Trastornos del comportamiento en pacientes con demencia: se recomienda iniciar con una dosis de 0,25 mg dos veces al día. Esta dosis puede ser ajustada individualmente con incrementos de 0,25 mg dos veces al día, no más frecuentemente que al día siguiente, si es necesario. La dosis óptima en la mayoría de los pacientes es de 0,5 mg dos veces al día. Sin embargo, algunos pacientes pueden beneficiarse con dosis superiores a 1 mg dos veces al día. Una vez que se ha alcanzado la dosis adecuada para el paciente, se puede considerar la administración de la dosis necesaria una vez al día. Trastornos de conducta unidos a alteraciones del desarrollo mental: pacientes con peso ≥50 kg: se recomienda una dosis inicial de 0,5 mg una vez al día. Esta dosis puede ser ajustada individualmente, si es necesario, de acuerdo con la respuesta al tratamiento, con incrementos de 0,5 mg/día no más frecuentemente que al día siguiente. La dosis óptima es de 1 mg al día para la mayoría de los pacientes. Sin embargo, algunos pacientes pueden beneficiarse con 0,5 mg una vez al día, mientras que otros pueden requerir 1,5 mg una vez al día. Pacientes con peso < 50 kg: la dosis inicial recomendada es de 0,25 mg una vez al día. Esta dosis puede ser ajustada individualmente, si es necesario, con incrementos de 0,25 mg/día no más frecuentemente que al día siguiente. La dosis óptima es 0,5 mg al día para la mayoría de los pacientes. Sin embargo, algunos pacientes pueden beneficiarse con 0,25 mg una vez al día, mientras que otros pueden requerir 0,75 mg una vez al día. Como con todos los tratamientos sintomáticos, el tratamiento a largo plazo con risperidona debe justificarse y evaluarse periódicamente. La experiencia es escasa en menores de 5 años y por lo tanto no se pueden establecer recomendaciones de tratamiento.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Síntomas: en general, los signos y síntomas que han sido reportados resultan de un aumento de los síntomas que pueden presentarse como efectos adversos ya conocidos del medicamento. Los más comunes incluyen somnolencia, sedación, taquicardia, hipotensión y síntomas extrapiramidales. La sobredosis más alta de risperidona reportada es de 360 mg. La evidencia disponible sugiere que la risperidona tiene un amplio margen de seguridad. Se han reportado casos aislados de prolongación del QT en sobredosis. En caso de sobredosis aguda, se debe considerar la posibilidad de que múltiples fármacos estén involucrados. Tratamiento: se deberán mantener las vías aéreas despejadas y se deberá asegurar suficiente oxigenación. Se deberá considerar el lavado gástrico (después de la intubación, si el paciente se encuentra inconsciente) y la administración de carbón activado junto con un laxante. Deberá iniciarse en forma inmediata un monitoreo cardiovascular incluyendo electrocardiograma continuo con el fin de detectar posibles arritmias. No existe un antídoto específico para risperidona. Se deberán emplear medidas de soporte adecuadas. Se deberá tratar posible el colapso circulatorio y la hipotensión con medidas apropiadas como líquidos intravenosos y/o agentes simpaticomiméticos. En caso de síntomas extrapiramidales severos, se deberán administrar medicamentos anticolinérgicos. Se deberá mantener una estrecha vigilancia médica y el monitoreo deberá continuar hasta que el paciente se recupere completamente.
Presentación(es): Caja con 6,10, 20, 30, 50 y 60 tabletas.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.
Leyendas de protección: No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo ni en la lactancia. Su venta requiere receta médica. Literatura exclusiva para médicos.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en Brasil por: Hexal do Brasil LTDA.. Rodovia Celso Garcia Cid Km 87 (PR445), s/n, 86185-120 Cambé, PR, BRASIL Distribuido por: SANDOZ, S.A. de C.V. La Candelaria 186, Col. Atlántida, Coyoacán 04370 México, D.F. ®Marca Registrada.
Número de resgistro del medicamento: 377M2006 SSA IV.
Clave de IPPA: KEAR-07330022010195/RM2007

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