TRADEA®

PSICOFARMA

Denominación genérica: Metilfenidato

Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Clorhidrato de metilfenidato 10 mg. Excipiente, cbp 1 Tableta.
Indicaciones terapéuticas: "Estimulante". TRADEA es un estimulante del sistema nervioso central, que está indicado como parte del tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). TRADEA también está indicado para el tratamiento del trastorno del sueño conocido como narcolepsia.
Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacocinética: Absorción: El metilfenidato posee buena absorción a través del tracto digestivo, tanto en adultos como en niños; sin embargo, la biodisponibilidad oral del fármaco es baja (cerca del 30%; intervalo: 10-52%), esto sugiere un metabolismo del primer paso. Después de la administración oral, el metilfenidato alcanza concentraciones plasmáticas máximas aproximadamente en un lapso de 1 a 2 horas. Su efecto se mantiene después de la administración oral por un tiempo de 3 a 6 horas. Distribución: La distribución del metilfenidato en humanos es desconocida pero se sabe que el fármaco atraviesa la barrera hematoencefálica. Metabolismo: El metilfenidato es metabolizado por d-esterificación para formar ácido ritolínico, con poca o nula actividad farmacológica. Las concentraciones plasmáticas de su metabolito principal parecen ser más altas en mujeres adultas que en hombres adultos; sin embargo, no se observaron diferencias significativas relacionadas al género en las concentraciones plasmáticas de metilfenidato obtenidas. Eliminación: Después de la administración oral de metilfenidato en adultos o niños, vida media de eliminación reportada es de 3.5 y 2.5 horas, respectivamente. El principal metabolito del metilfenidato es eliminado casi completamente en la orina. Aproximadamente, el 95% de una dosis es recuperada como metabolitos en la orina en un lapso de 90 horas. Farmacodinamia: El metilfenidato exhibe una actividad similar a la de las anfetaminas, aunque la farmacología subyacente para estas dos clases de fármacos puede diferir. El metilfenidato ejerce muchos de sus efectos a través del bloqueo de la recaptura de dopamina en las neuronas adrenérgicas centrales en contraste a las anfetaminas y la cocaína, las cuales incrementan la liberación de catecolaminas como mecanismo primario. Específicamente, el metilfenidato bloquea las proteínas que transportan dopamina. Como resultado de esto, se incrementa la actividad simpaticomimética en el sistema nervioso central. Esta es una evidencia de que la alteración de los sistemas de transporte de la dopamina por parte del metilfenidato puede aumentar indirectamente la acción de la serotonina; sin embargo, se requiere investigación farmacológica adicional para comprender estos procesos. Los principales sitios de actividad en el sistema nervioso central parecen ser: la formación reticular del tallo cerebral y la corteza cerebral, incluyendo la estructura subcortical del tálamo. La estimulación del sistema nervioso central inducida por metilfenidato produce una disminución en la sensación de fatiga, un incremento en la actividad motora, alertamiento mental y euforia ligera. También puede ocurrir un ligero efecto anoréxico. A diferencia de las anfetaminas y la cocaína, la dependencia física es poco frecuente con el uso clínico normal a dosis terapéuticas. Acción sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH): No existen evidencias concluyentes sobre cómo opera el mecanismo de acción del metilfenidato, en el tratamiento de las condiciones conductuales y mentales de los niños que presentan este trastorno. Cuando se han administrado estimulantes para el tratamiento de este padecimiento se ha observado: una mejora en la atención, un decremento de la distractibilidad, un incremento en la habilidad para seguir instrucciones o completar tareas, y una disminución en la impulsividad y la agresión. Investigaciones recientes sugieren que la modulación de las vías serotoninérgicas por el metilfenidato a través de los cambios en el transporte de dopamina, pueden contribuir a los efectos mencionados, en el tratamiento de este trastorno, pero el mecanismo farmacológico preciso aún no se ha dilucidado.
Contraindicaciones: TRADEA está contraindicado en caso de hipersensibilidad al metilfenidato y/o a cualquiera de los componentes de la fórmula. Otras contraindicaciones incluyen: alcoholismo, ansiedad, depresión mayor, psicosis, crisis convulsivas, abuso de sustancias, ideación suicida, hipertiroidismo, glaucoma, arritmias cardíacas y angina de pecho severa. También en pacientes con tics motores o tics, con el diagnóstico o antecedentes familiares del síndrome de Tourette.
Precauciones generales: TRADEA no deberá ser utilizado en niños menores de 6 años, ya que no se ha establecido su seguridad y eficacia en este grupo de edad. TRADEA no está indicado en todos los casos de TDAH, por lo que deberá ser recetado sólo después de una evaluación minuciosa y una historia clínica detallada. La administración de TRADEA deberá basarse en la valoración de la severidad de los síntomas y la edad del niño. No debe prescribirse sólo por la presencia de uno o más de los síntomas de este padecimiento. No se recomienda su uso cuando los síntomas del niño se asocien con reacciones agudas de estrés. No está recomendada la discontinuación abrupta de TRADEA después de su uso crónico. La discontinuación puede enmascarar una depresión mental severa o fatiga extrema, o precipitar síntomas de retiro tales como agitación psicomotora. Se recomienda un retiro gradual de la terapia con supervisión. El metilfenidato tiene un alto potencial como sustancia de abuso. La administración de este medicamento por un periodo de tiempo prolongado, puede generar dependencia psicológica. Su uso debe suspenderse en pacientes con un historial de abuso de sustancias. En el caso de pacientes con un historial de alcoholismo se deberá evaluar el riesgo-beneficio. Los síntomas del abuso crónico de metilfenidato pueden incluir: insomnio, irritabilidad, cambios en la personalidad y síntomas psicóticos que pueden ser clínicamente indistinguibles de otros desórdenes psicóticos, como la esquizofrenia, particularmente con el abuso parenteral de metilfenidato. TRADEA debe ser usado con precaución en pacientes hipertensos debido a que éste puede incrementar la presión sanguínea en algunos individuos. Se recomienda el monitoreo de la presión sanguínea durante la terapia. El metilfenidato debe suspenderse en pacientes que estén bajo tratamiento con inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO) o agentes con actividad inhibitoria de la MAO dentro de los 14 días anteriores debido a la posibilidad de precipitar una crisis hipertensiva. TRADEA deberá utilizarse con precaución en pacientes con epilepsia, ya que éste puede reducir el umbral de las crisis. Si las crisis ocurren debe discontinuarse el tratamiento con metilfenidato. El uso de TRADEA puede causar mareo y somnolencia, lo que afecta la habilidad del paciente para participar en actividades que requieran de alerta mental. Se deberá recomendar a los pacientes tener precaución cuando se está manejando un automóvil, operando maquinaria, o cualquier actividad potencialmente peligrosa.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Los estudios en animales realizados para conocer los efectos del metilfenidato sobre la fertilidad y el desarrollo del feto, no arrojan resultados concluyentes para evaluar su efecto sobre el desarrollo fetal y en el embarazo en humanos. Por lo anterior, se recomienda no administrar metilfenidato durante el embarazo, a menos que el beneficio potencial sea mayor que el riesgo. Hasta el momento se desconoce si el metilfenidato y/o cualquiera de sus metabolitos pasan a la leche materna. El metilfenidato tiene un peso molecular bajo por lo que se puede esperar que éste pase a la leche materna. Por razones de seguridad se debe recomendar a las madres que estén amamantando no tomar metilfenidato.
Reacciones secundarias y adversas: Las reacciones adversas del metilfenidato son frecuentes pero usualmente ligeras a las dosis normalmente prescritas. Las reacciones adversas pueden ser más frecuentes o severas durante los días iniciales de la terapia. Las reacciones adversas más comunes tras la administración de metilfenidato son el nerviosismo y el insomnio. Estas reacciones pueden limitarse por la omisión de las dosis de la tarde o la noche o la reducción de la misma. Durante los primeros días de la terapia los niños pueden presentar anorexia (reportada como pérdida o decremento del apetito). La náusea y el vómito raramente pueden ocurrir. El dolor abdominal y de cabeza son reacciones adversas comunes, generalmente ligeras e infrecuentes que pueden ceder reduciendo la dosis en caso de que se vuelvan un problema continuo para el paciente. En los pacientes con síndrome de Tourette o historia familiar de éste, pueden aparecer o exacerbase tics motores o fonéticos provocados por el uso de estimulantes. La exacerbación de los tics puede ceder en respuesta a la reducción de la dosis de metilfenidato. En algunos casos éste requiere ser discontinuado. Una reacción adversa posible por el uso prolongado de estimulantes en los niños es la inhibición del crecimiento. Los mecanismos que se han propuesto para explicar esta reacción son: la supresión del apetito o una alteración en la secreción de la hormona del crecimiento. Se ha observado una recuperación en el crecimiento después de la discontinuación de los estimulantes en niños. Aunque esta reacción adversa es raro que se presente, se recomienda monitorear los parámetros de peso y estatura de acuerdo a edad, al inicio del tratamiento y periódicamente durante la terapia. La discontinuación abrupta de metilfenidato puede producir dependencia psicológica, llevando a un síndrome que se caracteriza por: depresión mental, disforia, conducta inusual, sensación de fatiga y debilidad. Otras reacciones adversas del metilfenidato poco frecuentes son: mareos, palpitaciones, disquinesia, somnolencia, angina, taquicardia, hipertensión, hipotensión y psicosis tóxica. La manifestación menor de cualquiera de estos síntomas durante el uso de metilfenidato puede indicar la necesidad de reducir la dosis o discontinuar el medicamento. Los efectos tóxicos del metilfenidato son más variables en los niños que en los adultos y parece que puede ocurrir en un variado intervalo de dosificación. La dosificación excesiva puede incluir cualquiera de los siguientes signos de sobre estimulación del sistema nervioso central o efectos simpaticomiméticos: angina, ansiedad, agitación, visión borrosa, delirio, diaforesis, alucinaciones, hipertermia, hipotensión o hipertensión, midriasis, palpitaciones, paranoia, psicosis, taquicardia, taquipnea o temblor. Las manifestaciones severas de la sobredosis de metilfenidato incluyen: arritmias cardíacas (p. e., bloqueo cardíaco), colapso circulatorio, rabdomiólisis, crisis, coma y muerte. No se ha establecido la relación causal entre el uso de metilfenidato y los siguientes eventos: anemia, trombocitopenia, leucopenia y otras discrasias sanguíneas. Se recomienda el conteo sanguíneo periódico para los tratamientos crónicos. Rara vez se han reportado los siguientes eventos: arteritis cerebral u oclusión, elevación de enzimas hepáticas, encefalopatía o falla hepática. Las reacciones de hipersensibilidad al metilfenidato pueden incluir: rash, urticaria, fiebre, artralgia, dermatitis exfoliativa y eritema multiforme. Tales reacciones son poco frecuentes.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Los efectos estimulantes del metilfenidato se pueden sumar a los de otros psicoestimulantes si se administran de manera concomitante como el caso de la cafeína. Si no es posible evitar el uso combinado de metilfenidato y otros estimulantes del sistema nervioso central, es recomendable monitorear de cerca la aparición de cualquiera de los siguientes signos: nerviosismo, irritabilidad, insomnio, arritmias y otras reacciones adversas relacionadas a la estimulación de sistema nervioso central. El metilfenidato puede potenciar las acciones de los vasopresores exógenos (dopamina, adrenalina) y endógenos (noradrenalina). Por lo tanto, el uso de simpaticomiméticos en pacientes que toman metilfenidato debe hacerse con precaución. Debido a que el metilfenidato y los inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO) potencian los efectos de los neurotrasmisores catecolaminérgicos, deberá evitarse el uso concomitante de ambas sustancias. Estudios farmacológicos en humanos han mostrado que el metilfenidato puede inhibir el metabolismo de ciertos anticonvulsivantes (particularmente fenitoína, fenobarbital y primidona), lo cual puede llevar a un incremento en las concentraciones séricas. Lo mismo puede suceder por la administración concomitante de metilfenidato y antidepresivos tricíclicos (clormipramina, desipramina, imipramina). El metilfenidato reduce el efecto hipotensor de los agentes antihipertensivos y/o diuréticos. Se debe tener precaución con el uso de estas combinaciones en niños. No está recomendado el uso concomitante de metilfenidato y litio, ya que se pueden alterar los efectos terapéuticos de este último. El consumo de alcohol durante el tratamiento con metilfenidato puede exacerbar las reacciones adversas que tiene éste último sobre el sistema nervioso central.
Alteraciones en los resultados en las pruebas de laboratorio: No se han reportado hasta la fecha.
Precauciones en relación con efectos de carcionogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: En un estudio realizado en conejos se administraron dosis de 200 mg/ kg/ día equivalente a 167 y 78 veces la dosis humana máxima recomendada, en la que el metilfenidato mostró ser teratogénico. En relación a los efectos mutagénicos, se observó un aumento en el intercambio de cromátides hermanas en estudios con hembras de hámster chino, y aberraciones cromosómicas en una prueba in vitro en células ováricas. No obstante, no se observaron efectos mutagénicos en dos pruebas adicionales in vitro (prueba de mutación reversa de Ames y prueba de mutación de linfoma de ratón). En relación a los efectos carcinogénicos, en estudios con ratones B6C3F1 el metilfenidato provocó un aumento en los adenomas hepatocelulares sólo en ratones machos, y un incremento de hepatoblastomas con dosis de 60 mg/kg/día aproximadamente 30 y 2.5 veces la dosis máxima recomendada en humanos. Considerando estos resultados y las dosis empleadas, las cuales están muy por arriba de las dosis terapéuticas utilizadas en humanos, se puede decir que el metilfenidato es un medicamento de amplia seguridad. Sin embargo, es importante ajustar las dosis terapéuticas y vigilar de cerca al paciente realizando los monitoreos correspondientes.
Dosis y vía de administración: Oral. Tratamiento para el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad y Tratamiento de la Narcolepsia. Adultos: Administrar en dosis divididas, 2 o 3 veces al día, preferentemente de 30 a 45 minutos antes de las comidas. La dosis promedio es de 20 a 30 mg diarios. Algunos pacientes pueden requerir de 40 a 60 mg al día, administrados en dosis divididas. En otros, serán adecuados de 10 a 15 mg diarios. Aquellos pacientes que no puedan dormir a causa del medicamento, se recomienda tomar la última dosis del día antes de las 6:00 p.m. Niños mayores de 6 años: Iniciar con una dosis de 5 mg una o dos veces al día, administradas antes del desayuno y la comida. Realizar incrementos semanales de 5 a 10 mg. La dosis diaria total deberá ser administrada en dosis divididas. La dosis máxima que se puede administrar en un día es de 60 mg. Nota: La dosificación y el intervalo entre dosis se deberá individualizar de acuerdo a las necesidades y respuesta del paciente. Una vez que se ha ajustado la dosis terapéutica efectiva para el paciente, el mantenimiento de esta dosis deberá ser capaz de reducir o mantener una mejoría en los síntomas, particularmente durante el día. El tratamiento del TDAH con TRADEA debe ser discontinuado periódicamente para asegurar la condición del paciente. La mejora en los síntomas puede ser sostenida cuando el medicamento se discontinúa temporal o permanentemente. Si los síntomas no mejoran después de un mes de haber ajustado la dosis, el medicamento deberá ser discontinuado. Si los síntomas empeoran u ocurren otros efectos adversos serios, la dosis deberá disminuirse o si es necesario el medicamento deberá discontinuarse. Para el tratamiento del TDAH principalmente en niños, el uso de TRADEA no debe ser indefinido y usualmente puede ser discontinuado después de la pubertad. Sin embargo, el TDAH puede, en algunos casos, continuar hasta que el niño sea un adulto. En estas situaciones el tratamiento con TRADEA puede ser benéfico para estos pacientes después de la pubertad.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental (antídotos): Los signos y síntomas de la sobredosis aguda, principalmente los debidos a la sobrestimulación del sistema nervioso central y simpático, pueden incluir: vómito, agitación, temblores, hiperreflexia, movimientos musculares, convulsiones (posiblemente seguido por coma), delirio, sudoraciones, ruborizaciones, cefalea, hiperreflexia, taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, hipertensión, midriasis y resequedad de las mucosas, euforia, confusión y alucinaciones. Manejo: Proteger al paciente de estímulos externos que puedan exacerbar la sobre estimulación ya presente. Si los signos y síntomas no son muy severos y el paciente está consciente, el estómago se puede evacuar por medio de la inducción del vómito o practicando un lavado gástrico al paciente. Si es severa la intoxicación, antes de realizar el lavado gástrico deberá ser administrada una dosis cuidadosamente titulada de un barbitúrico de acción corta. Deberá proporcionarse al paciente cuidados intensivos para mantener la adecuada circulación y el intercambio respiratorio. Es probable que se requieran procedimientos de enfriamiento externos para disminuir la hiperpirexia. No ha sido bien establecida la eficacia de la diálisis peritoneal o hemodiálisis extracorpórea para la sobredosis del metilfenidato.
Presentación(es): Caja con 30 o 60 tabletas de 10 mg.
Recomendaciones sobre el almacenamiento: Consérvese la caja bien cerrada. Consérvese a no más de 30°C.
Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica, la cual se retendrá en la farmacia. Su uso prolongado aún a dosis terapéuticas puede causar dependencia. Reporte las sospechas de reacción adversa al correo farmacovigilancia@cofepris.gob.mx. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y la lactancia. Este medicamento puede producir somnolencia y afectar el estado de alerta, por lo que no deberá conducir vehículos automotores ni maquinaria pesada durante su uso. No se administre junto con bebidas alcohólicas.
Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: PSICOFARMA, S. A. DE C. V. Calz. Tlalpan No. 4369, Col. Toriello Guerra, C. P. 14050, Deleg. Tlalpan, D. F., México.
Número de registro del medicamento: 442M2014 II

Principios Activos de Tradea

Laboratorio que produce Tradea