ZIPRA

COLUMBIA

Denominación genérica: Ciprofloxacino.

Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Clorohidrato de ciprofloxacino monohidratado equivalente a 500 mg de Ciprofloxacino.
Indicaciones terapéuticas: ZIPRA (ciprofloxacino) está indicado en el tratamiento de infecciones causadas por bacterias sensibles. Su eficacia clínica incluye: Infecciones del tracto genitourinario. (Pielonefritis, cistitis, uretritis, prostatitis, epididimitos, salpingitis, endometritis y gonorrea). Infecciones gastrointestinales: (Salmonelosis y Shigellosis), de la cavidad abdominal (infecciones de las vías biliares y peritonitis). Infecciones de las vías respiratorias: Neumonías, bronconeumonía, bronquiectasias infectadas y complicaciones infecciosas respiratorias de la fibrosis quística o mucoviscidosis. Infecciones de la piel y tejidos blandos (úlceras y quemaduras infectadas). Infecciones de heridas quirúrgicas. Osteomielitis, osteoartritis y artritis séptica. Sepsis (septicemia). Infecciones o peligro inminente de infección (profilaxis) en instrumentación de las vías urinarias en pacientes con capacidad defensiva corporal disminuida (por ejemplo: durante el tratamiento con inmunosupresores o en pacientes con neutropenia). Administración por la descontaminación intestinal selectiva en pacientes tratados con inmunosupresores. ZIPRA tiene acción bactericida, según estudios in vitro, los siguientes agentes causales pueden considerarse sensibles: E. coli, Shigella, Salmonella, Citrobacter, Klebsiella, Enterobacter, Serrata, Hafnias, Edwardsiella, Proteus/indolpositivo e indolnegativo). Providencia, Morganella, Yersinia, Vibrio, Aeromonas, Plesiomonas, Pasteurella, Haemophilus, Campylobacter, Brucilla, Staphylococcus, Streptococcus agalactiae, Listeria, Corynebacterium, Chlamydia. Son variablemente sensibles: Gardnerella, Flavobacterium, Alcaligenes, Streptococcus faecalis, Streptococcus pyogenes, Streptococcus pneumoniae, Streptococcus viridans, Micoplasma homonis, Mycobacterium tuberculosis y Mycobacterium fortuitum. Son casi siempre resistentes: Streptococcus faecium, Ureplasma urealyticum y Nocardia asteroides. Los anaerobios son, con algunas excepciones, moderadamente sensibles, por ejemplo: Peptococcus, Peptostreptococcus, hasta resistentes por ejemplo: Bacteroides. Zipra no es activo contra Treponema pallidum.
Farmacocinética y farmacodinamia: Zipra (ciprofloxacino) es un antimicrobiano totalmente sintético que pertenece al grupo de las quinolonas fluoradas. Ha demostrado una mayor actividad antibacteriana in vitro frente a la mayoría de las bacterias, superando a otras quinolonas como ácido nalidíxico, ácido oxolínico, ácido pipemídico, norfloxacino y ofloxacino. Esta ventaja en su eficacia respecto a otras quinolonas, se explica por su estructura molecular, en donde el radical flúor incrementa sustancialmente la actividad antimicrobiana frente a bacterias grampositivas y gramnegativas; el radical piperacinil potencia su acción contra Pseudomona aeruginosa; el radical ciclopropil mejora notablemente la actividad antimicrobiana respecto al norfloxacino y la estructura central ácido quinolincarbónico. Zipra (ciprofloxacino) impide selectivamente la síntesis de ADN bacteriano al inhibir la enzima responsable de este proceso, la ADNgirasa. Este mecanismo de acción particular, es radicalmente efectivo porque al faltar esta enzima, el ADN bacteriano se desenrolla, lo que significa la destrucción y muerte de la bacteria, en esta fase de reposo o de crecimiento. Por lo tanto, su acción bacteriana es rápida, tanto en las fases de reposo como de crecimiento, incluso frente a gérmenes resistentes a otros antibióticos. Zipra se absorbe rápidamente por vía oral a dosis únicas de 50 a 1000 mg y mantiene concentraciones plasmáticas superiores a las concentraciones mínimas inhibitorias de las bacterias sensibles. En las distintas experiencias realizadas se ha comprobado que el ciprofloxacino se absorbe rápidamente por vía oral, alcanzando altas concentraciones en sangre. Varios estudios han puesto de manifiesto que la biodisponibilidad absoluta se sitúa entre el 70 al 85 %. Las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan entre 0.85 y 1.8 horas después de la administración de cada dosis y varían entre 0.28 y 3.38 mg/l; la concentración máxima media aumenta en proporción a la dosis, dentro del margen terapéutico de dosificación. La administración conjunta de Zipra con la comida, retrasa la absorción aumentando el tiempo transcurrido hasta alcanzar la concentración máxima, sin que se produzcan otros cambios en la farmacocinética de Zipra. El volumen de distribución hallado tras la administración única de Zipra (ciprofloxacino) es aproximadamente de 3.5 l/Kg. Gracias a este elevado volumen de distribución, las concentraciones de Zipra alcanzadas en los diferentes tejidos orgánicos son muy altas y, por lo tanto, superiores a la concentración inhibitoria mínima de las bacterias sensibles. Zipra se une en un 16-43% a proteínas plasmáticas in vitro. Atraviesa la barrera placentaria y se distribuye en el líquido amniótico, así como en la leche materna. Un 6-10% de las concentraciones plasmáticas se distribuye en el líquido cefalorraquídeo. La vida media de Zipra (ciprofloxacino) en suero después de unas 4 horas de administrada por vía oral, permite administrarlo en dos dosis únicas diarias. En pacientes con más de 65 años se producen concentraciones plasmáticas superiores a las obtenidas en otros grupos de edad, relacionables con un probable incremento de la fracción absorbida, la reducción del volumen de distribución y del aclaramiento renal. Sin embargo, no parece modificar la posología en el anciano, salvo en casos de disfunción renal. Su excreción es principalmente por el riñón y la vida media de eliminación de Zipra en adultos con función renal normal es de 3 a 5 horas, siendo ligeramente mayor en ancianos (3.3 a 6.8 horas). En algunos pacientes con disfunción renal muy grave se ha observado un aumento del área bajo la curva. En los pacientes con insuficiencia renal grave o sometidos a hemodiálisis, la dosis de Zipra debe reducirse a un 30-50% de la dosis habitual.
Contraindicaciones: Como el resto de las quinolonas, Zipra (ciprofloxacino) no debe administrarse durante el periodo de crecimiento ante el riesgo eventual de lesiones en cartílago articular. Antecedentes de hipersensibilidad al ciprofloxacino o a otras quinolonas es otra contraindicación en menores de 18 años.
Precauciones generales: Infecciones graves y/o infecciones causadas por bacterias grampositivas o anaerobias: Para el tratamiento de infecciones graves, infecciones por estafilococo e infecciones relacionadas con bacterias anaeróbicas, debe usarse el ciprofloxacino en combinación con el agente antibacteriano adecuado. Infecciones por Streptococcus pneumoniae: ciprofloxacino no se recomienda para el tratamiento de infecciones por neumococo, debido a su falta de eficacia contra Streptococcus pneumoniae. Infecciones genitales: Las infecciones genitales pueden ser causadas por aislamientos de Neisseria gonorrhoeae resistentes a las fluoroquinolonas. En caso de infecciones genitales presuntas o corroboradas por Neisseria gonorrhoeae, es particularmente importante obtener información local sobre la prevalencia de resistencia al ciprofloxacino y confirmar la susceptibilidad mediante pruebas de laboratorio. Trastornos cardiacos: Ciprofloxacino se asocia con casos de prolongación del intervalo QT (véase Reacciones secundarias y adversas). Dado que las mujeres tienden a presentar un intervalo QTc inicial más prolongado que el de los hombres, aquéllas pueden ser más sensibles a los medicamentos que prolongan el intervalo QTc. Los pacientes de edad avanzada también pueden ser más susceptibles a los efectos sobre el intervalo QT asociados con los medicamentos. Debe tenerse precaución al administrar ciprofloxacino con medicamentos concomitantes que podrían provocar una prolongación del intervalo QT (por ejemplo, antiarrítmicos de clase IA o III, antidepresivos tricíclicos, macrólidos, antipsicóticos) (véase Interacciones medicamentosas y de otro género) o en pacientes con factores de riesgo de prolongación del intervalo QT o de Torsade de pointes (por ejemplo, síndrome de intervalo QT largo congénito; desequilibrio electrolítico no corregido, como hipopotasemia o hipomagnesemia; y cardiopatías como insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio o bradicardia). Niños y adolescentes: Como ocurre con todos los fármacos de este grupo, se ha demostrado que ciprofloxacino produce, entre animales inmaduros, una artropatía de las articulaciones que soportan el peso. El análisis de los datos conocidos sobre la seguridad del ciprofloxacino entre pacientes menores de 18 años, la mayoría de ellos con fibrosis quística, no muestra ningún indicio de daño cartilaginoso o articular relacionado con el medicamento. No se ha investigado el uso de ciprofloxacino en indicaciones distintas a la exacerbación pulmonar aguda de la fibrosis quística causada por infecciones por Pseudomonas aeruginosa (niños de 5 a 17 años), infecciones urinarias complicadas y pielonefritis por Escherichia coli (niños de 1 a 17 años) y carbunco por inhalación (posexposicional). La experiencia clínica en otras indicaciones es limitada. Hipersensibilidad: En algunos casos, pueden presentarse hipersensibilidad y reacciones alérgicas después de administrar una dosis única (véase Reacciones secundarias y adversas); estas reacciones deben notificarse de inmediato al médico. Excepcionalmente, las reacciones anafilácticas o anafilactoides se siguen de un estado de choque potencialmente mortal, aún después de la primera administración (véase Reacciones secundarias y adversas). En estos casos se suspenderá el ciprofloxacino y se solicitará tratamiento médico (por ejemplo, tratamiento del estado de choque). Aparato gastrointestinal: En caso de diarrea intensa y persistente durante o después de tratamiento, se debe consultar a un médico, pues este síntoma podría enmascarar una enfermedad intestinal grave (colitis pseudomembranosa potencialmente mortal) que exige tratamiento inmediato (véase Reacciones secundarias y adversas). En tales casos se deberá suspender el ciprofloxacino e iniciar la terapia adecuada (por ejemplo, vancomicina por vía oral, 250 mg, 4 veces al día). Los productos medicinales que inhiben el peristaltismo están contraindicados en esta situación. Sistema hepatobiliar: Se ha informado de casos de necrosis hepática e insuficiencia hepática potencialmente mortal con ciprofloxacino. En caso de presentarse signos o síntomas de hepatopatía (como anorexia, ictericia, orina oscura, prurito o sensibilidad abdominal), debe interrumpirse el tratamiento (véase Reacciones secundarias y adversas). A veces se observa un aumento pasajero de las transaminasas o de la fosfatasa alcalina o una ictericia colestásica, sobre todo entre pacientes con daño hepático previo tratados con ciprofloxacino (véase Reacciones secundarias y adversas). Sistema musculoesquelético: Ciprofloxacino debe usarse con precaución en pacientes con miastenia grave, ya que los síntomas pueden exacerbarse. Puede presentarse tendinitis y rotura de tendones (especialmente el tendón de Aquiles), en ocasiones bilateral, con Ciprobay, incluso en el lapso de las primeras 48 horas de tratamiento. Puede haber inflamación y rotura de tendones incluso varios meses después de interrumpir la terapia con Ciprobay. Puede aumentar el riesgo de tendinopatía en pacientes de edad avanzada o en pacientes que reciben tratamiento concomitante con corticosteroides. Si aparece algún signo de tendinitis (por ejemplo, hinchazón dolorosa, inflamación), se consultará a un médico y se suspenderá el tratamiento antibiótico. Se procurará mantener la extremidad afectada en reposo y evitar el ejercicio físico inadecuado (de lo contrario, puede aumentar el riesgo de rotura tendinosa). Ciprobay debe usarse con precaución en los pacientes con antecedentes de trastornos tendinosos relacionados con el tratamiento con quinolonas. Sistema nervioso: Se sabe que ciprofloxacino, al igual que otras fluoroquinolonas, desencadena convulsiones o reduce el umbral convulsivo. En pacientes epilépticos o que hayan padecido trastornos previos del Sistema Nervioso Central (SNC) (por ejemplo, disminución del umbral de convulsiones, antecedentes convulsivos, disminución del flujo sanguíneo cerebral, alteraciones de la estructura cerebral o accidente cerebrovascular), ciprofloxacino sólo debe usarse cuando los efectos beneficiosos del tratamiento superan los riesgos, dado que estos pacientes están en riesgo debido a posibles reacciones secundarias y adversas en el SNC. Se ha informado de casos de estado epiléptico (véase Reacciones secundarias y adversas). Si ocurren convulsiones, deberá interrumpirse la administración de ciprofloxacino. Es posible que ocurran reacciones psiquiátricas incluso después de la primera administración de fluoroquinolonas, incluido ciprofloxacino. En casos infrecuentes, la depresión o las reacciones psicóticas pueden progresar a ideas o pensamientos suicidas y conductas autolesivas, como intento de suicidio o suicidio consumado (véase Reacciones secundarias y adversas). En el caso de que el paciente desarrolle cualquiera de estas reacciones, se debe interrumpir la administración de ciprofloxacino e implementar medidas adecuadas. En pacientes que reciben fluoroquinolonas, incluido ciprofloxacino, se ha informado de casos de polineuropatía sensorial o sensorimotora que provocaron parestesias, hipoestesias, disestesias o debilidad. Se debe recomendar a los pacientes en terapia con ciprofloxacino que informen a su médico antes de continuar el tratamiento en caso de síntomas de neuropatía, como dolor, ardor, hormigueo, entumecimiento o debilidad (véase Reacciones secundarias y adversas). Piel y faneras: Se ha demostrado que ciprofloxacino puede producir reacciones de fotosensibilidad. Los pacientes tratados con ciprofloxacino deben evitar la exposición directa a una luz solar o UV excesiva. El tratamiento se suspenderá en caso de fotosensibilización (es decir, reacciones cutáneas parecidas a la quemadura solar) (véase Reacciones secundarias y adversas). Citocromo P450: Ciprofloxacino es, como se sabe, un inhibidor moderado de las enzimas 1A2 del citocromo P450 (CYP). Por eso, se pondrá especial atención cuando se administren simultáneamente otros productos medicinales metabolizados por la misma vía enzimática (por ejemplo, tizanidina, teofilina, metil-xantinas, cafeína, duloxetina, ropinirol, clozapina, olanzapina). La inhibición de la depuración metabólica de estos fármacos por ciprofloxacino podría aumentar sus concentraciones plasmáticas y, con ello sus efectos secundarios específicos de cada fármaco (véase Interacciones medicamentosas y de otro género). Interacción con análisis: Ciprofloxacino en concentraciones in vitro puede interferir con las pruebas de cultivo de las especies de Mycobacterium tuberculosis al suprimir la proliferación bacteriana, lo que causa resultados falsos negativos en las muestras de pacientes en tratamiento con ciprofloxacino. Efecto sobre la capacidad para conducir y el uso de maquinaria: Las fluoroquinolonas, entre ellas el ciprofloxacino, pueden causar un deterioro de la capacidad del paciente de operar maquinarias o conducir vehículos, debido a las reacciones del SNC (véase Reacciones secundarias y adversas). Esto ocurre particularmente si el fármaco se combina con alcohol.
Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Zipra no debe administrarse a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ya que no existen experiencias sobre la seguridad en este grupo de pacientes.
Reacciones secundarias y adversas: Por lo general es bien tolerada, Los efectos colaterales del ciprofloxacino son 1-3%, las reacciones adversas a nivel sistema nervioso central consisten en cefalea, sensación de cansancio, vértigos, sensibilidad a la luz, insomnio, pesadillas, alucinaciones, reacciones maniacas, irritabilidad, temor, ataxia, convulsiones, letargia, somnolencia, debilidad, malestar, anorexia, fobias, despersonalización, depresión y parestesias; se han reportado también meningitis eosinofílica. A nivel cardiovascular, las reacciones consisten en palpitaciones, flutter, atrial, ectopia ventricular, síncope, hipertensión angor pectoris, infarto al miocardio, trombosis pulmonar y paro cardiorrespiratorio. También se ha reportado vasculitis. A nivel de piel, se ha reportado comezón, prurito, urticaria, fotosensibilidad, candidiasis cutánea, hiperpigmentación, eritema nodoso, eritema. En el aparato digestivo se encuentran náuseas, vómito, malestar abdominal, mucosa oral dolorosa, candidiasis oral, disfagia, perforación intestinal y sangrado de tubo digestivo. En el sistema múcolo-esquelético encontramos dolor en las articulaciones y dolor lumbar. A nivel respiratorio encontramos epistaxis, disnea, edema pulmonar y laríngeo. También nos podemos encontrar visión borrosa o diplopia, tinnitus y mal sabor de boca.
Interacciones medicamentosas y de otro género: Las sales de aluminio y alcalinizantes interfieren con la absorción de ciprofloxacino, por lo que no se recomienda su administración conjunta. Cuando sea necesario el uso de alcalinizantes orales se debe espaciar las dosis por al menos 2 horas, siendo lo recomendable 6 horas. El uso concomitante con probenecid disminuye la excreción tubular renal, lo que aumenta las concentraciones plasmáticas del ciprofloxacino en un 50%. El ciprofloxacino disminuye la absorción de teofinilina lo que debe aumentar la toxicidad de esta última. El ciprofloxacino puede potenciar la nefrotoxicidad de la ciclosporina.
Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Puede haber un aumento transitorio de los niveles de transaminasas, fosfatasa alcalina, urea, creatinina, bilirrubina y glicemia. En casos individuales se ha observado cristaluria y hematuria.
Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Experimentos en animales no han demostrado evidencia de carcinogénesis, mutagénesis o teratogénesis ni efectos sobre la fertilidad.
Dosis y vía de administración: Infecciones del tracto urinario leves a moderadas: Dosis adultos: 250 mg VO cada 12 horas. Diarrea infecciosa, infecciones del tracto respiratorio leves a moderadas, infecciones óseas o de las articulaciones e infecciones graves del tracto urinario: Dosis adultos: 500 mg VO cada 12 horas. Infecciones severas o complicadas del tracto respiratorio, huesos, articulaciones, piel o faneras: Dosis adultos: 750 mg VO cada 12 horas. Para el tratamiento de la gonorrea, se sugiere una sola dosis de 250 mg VO. La duración del tratamiento en infecciones agudas es habitualmente de 5 a 10 días. El tratamiento generalmente debe continuarse durante 3 días después de la desaparición de los signos o síntomas. En el caso de infecciones osteoarticulares, la terapia puede prolongarse durante 4 a 6 semanas.
Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: El tratamiento de la sobredosis consiste en el vaciamiento del estómago mediante maniobras que lleven al vómito, o bien, por medio de un lavado estomacal. Se debe tomar medidas que mantengan hidratado al paciente. La diálisis peritoneal o la hemodiálisis pueden ser útiles.
Presentaciones: Zipra se presenta en: Caja con 8 tabletas de 500 mg cada una. Caja con 12 tabletas de 500 mg cada una.
Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese en lugar fresco y seco.
Leyendas de protección: No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se use en el embarazo y la lactancia ni en menores de 18 años. Antibiótico. El uso incorrecto de este producto puede causar resistencia bacteriana. Reporte las sospechas de reacción adversa al correo: farmacovigilancia@cofepris.gob.mx
Nombre y domicilio del laboratorio: LABORATORIOS COLUMBIA, S.A. de C.V. Oriente 10 Núm. 1, Parque Industrial, C.P. 76809, San Juan del Río, Querétaro, México.
úmero de registro del medicamento: 100M95 SSA IV

Principios Activos de Zipra

Laboratorio que produce Zipra