Magnesio hidróxido

Acción terapéutica.

Antiácido, laxante hiperosmótico salino y lubricante.

Propiedades.

Es un antiácido no absorbible que reacciona químicamente con el ácido clorhídrico del estómago neutralizándolo. De esta manera aumenta el pH del contenido gástrico, aliviando los síntomas de la hiperacidez. Al reducir el contenido de ácido en la luz del esófago produce un aumento del pH intraesofágico y una disminución de la actividad de la pepsina, lo que contribuye al control del reflujo gastroesofágico. Su absorción no es buena, ya que sólo un 10% de la dosis administrada se absorbe en el intestino. Su comienzo de acción es rápido debido a su alta capacidad de solubilizarse en el estómago y por lo tanto, de reaccionar con el ácido clorhídrico. Como laxante aumenta el pasaje de agua hacia la luz intestinal por efecto osmótico. La acumulación de agua produce distensión, aumenta el peristaltismo, la evacuación intestinal. El efecto laxante se potencia por el aumento de la liberación de colecistoquinina. Las heces formadas son de tipo acuosas. Su eliminación es fecal y renal.

Indicaciones.

Tratamiento de la hiperacidez, úlcera péptica, reflujo gastroesofágico, hemorragia gastrointestinal como consecuencia de gastritis aguda y ulceración por estrés, estreñimiento, evacuación intestinal en el tratamiento de parasitosis intestinales y toxicidad inespecífica.

Dosificación.

Dosis usual para el adulto: antiácido: vía oral, para neutralizar 1mEq de ácido clorhídrico se necesitan de 15 a 20mEq de hidróxido de magnesio. El hidróxido de magnesio, en el tratamiento de la úlcera péptica, es aconsejable administrarlo entre 1 a 3 horas después de las comidas para prolongar el efecto neutralizante y al acostarse. Asimismo, la terapia debe continuar al menos durante 4 a 6 semanas después de la desaparición de los síntomas. Laxante: se recomienda beber aproximadamente 240ml de agua con cada dosis para evitar la deshidratación y no tomarlo 2 horas antes o después de las comidas ya que puede intervenir con la ingesta de los alimentos.

Reacciones adversas.

Sabor a tiza, náuseas o vómitos, calambres en el estómago, confusión, latidos cardíacos irregulares, calambres musculares, cansancio o debilidad no habituales, mareo o sensación de mareo.

Precauciones y advertencias.

No se debe administrar en los niños menores de 6 años, debido a los riesgos de hipermagnesemia.

Interacciones.

Anfetaminas o quinidina, esteroides anabolizantes, anticoagulantes orales derivados de la cumarina o la indandiona, antidiscinéticos, antimuscarínicos (especialmente la atropina y sus derivados), benzodiazepinas, fosfato sódico de celulosa, cimetidina o ranitidina, diflunisal, glucósidos digitálicos, efedrina, preparaciones orales de hierro, ketoconazol, levodopa, loxapina oral, mecamilamina, metenamina, lipasa pancreática, fenotiazinas, fosfatos orales, salicilatos, resina de poliestirensulfonato sódico, sucralfato, tetraciclinas orales, tioxantenos orales, vitamina D, diuréticos ahorradores de potasio o suplementos de potasio, poliestirensulfonato sódico, laxantes suavizadores de las heces.

Contraindicaciones.

Esta medicación no debe ser usada en las siguientes condiciones patológicas: disfunción renal severa, apendicitis, colitis ulcerosa, colostomía, ileostomía, diverticulitis, diarrea crónica, obstrucción intestinal, micción dolorosa o dificultosa, deshidratación, hemorragia rectal.

Sobredosificación.

Los síntomas de la sobredosis son los siguientes: diarrea o efecto laxante, mareos o sensación de mareo, latidos cardíacos continuos, cambios en el estado de ánimo o mental, cansancio o debilidad no habitual.